- Aclaraciones:

- Palabras - Dialogo de los personajes

- Palabras en cursivas - Pensamientos de los personajes o lo que ocurre en los Flash Backs n.n

- (Palabras en paréntesis) - Aclaraciones o palabras de la autora

- Disclaimer: Inu Yasha & Cía no son míos... Qué más quisiera yo... -.-u

Un nuevo capítulo para todos ustedes! Disfrútenlo n.n


"Oportunidad de Vivir"

Capítulo 09: Libertad

Cuando lograron salir, se encontraron con el poblado que anteriormente habían visto a lo lejos, a sólo unos pasos de ellos.

- Al fin, el poblado—dijo Aome, feliz – Ojalá que Shippou haya podido llegar aquí sano y salvo –

- No te preocupes. Ese niño es fuerte—le contestó Inu Yasha – Ahora, vayamos a la aldea –

- Vamos—ambos se sujetaban de los hombros, para ayudarse a caminar.

Cuando llegaron a la aldea, unas mujeres les ofrecieron su ayuda, al verlos malheridos. Les curaron y vendaron sus heridas y les dijeron que se mantuvieran en reposo, para sanar pronto. Ambos hicieron caso y se quedaron descansando cada uno en una cabaña diferente, de las aldeanas que los habían ayudado.

Aome se encontraba descansando, con sus ojos cerrados, pero sin dormir. De repente, sintió que alguien entraba allí sigilosamente.

- ¿Quién anda ahí?—preguntó, aún con los ojos cerrados.

- ¡Hola!—exclamó la voz de un niño – Vine a ver cómo estabas y a saludarte—la chica abrió sus ojos, para encontrarse con Shippou a su lado.

- ¡Shippou!—exclamó Aome – Que bueno ver que estás a salvo—sonrió, tomando posición de sentarse.

- Aome, no te esfuerces. Descansa, así te recuperarás más rápidamente—ella le hizo caso y volvió a recostarse.

- ¿Cómo fue que pudiste llegar aquí, si estabamos luchando con un monstruo?—preguntó la chica.

- Mis familiares llegaron a rescatarnos, pero tu e Inu Yasha desaparecieron. Ellos lograron vencer al monstruo, ya que esta es una aldea de exterminadores de esos seres—le explicó.

- Ya veo—sonrió - ¿Sabes cómo se encuentra Inu Yasha ahora? Él estaba más herido que yo... -

- Hace unos momentos fui a verlo. Estaba durmiendo, así que preferí no despertarlo—pasaron unos momentos de silencio – Mi primo Miroku está aquí. Cuando le conté que tú e Inu Yasha me acompañaron hasta aquí, se puso bastante feliz. Y creo adivinar por qué—rió. Aome también lo adivinó.

- Ese Miroku... Parece que no tiene remedio—una gota salió de su cabeza.

- Eso es verdad. Mi primo es y siempre será así. Es su forma de ser... -

Siguieron conversando un poco y luego Shippou se fue, para dejar descansar a la chica. Ésta se quedó dormida, hasta que ya fue hora de almorzar.

- Despierte, señorita Aome. Es hora de comer—le dijo una voz. Ella comenzó a despertar y se encontró con Miroku a su lado.

- Joven Miroku...—dijo ella, abriendo sus ojos.

- Es un gusto volver a verla, señorita—sonrió – Le he traído sus alimentos. Si come, se mejorará más rápido—le aconsejó.

- Gracias—se sentó y comenzó a comer. Mientras lo hacía, conversaba un poco con el joven acerca de lo que había pasado desde que no se habían visto - ¿Sabe cómo se encuentra Inu Yasha?—preguntó, cuando ya había terminado de comer.

- Shippou fue a acompañarlo mientras comía sus alimentos. Por lo que pude ver hace algunos momentos, se encuentra mejor -

- Que bueno—sonrió – Últimamente ha recibido mucho daño físico... —dijo – Y todo por mi culpa... —pensó – Quizás soy una carga más que una ayuda para Inu Yasha... —su cara mostró tristeza.

- Animo, señorita Aome. Usted se ve mejor con una sonrisa en su rostro—trató de animarla.

- Gracias -

- La dejaré sola, para que descanse—tomó los platos y se retiró. Aome se recostó otra vez, intentando dormir, pero no pudo, así que se quedó pensando.

Mientras tanto, en la cabaña donde se encontraba Inu Yasha...

- ¿Te sientes mejor?—preguntó Shippou al chico, mientras comía.

- Sí, algo mejor...—contestó este – Por cierto... ¿Cómo fue que llegaste aquí sano y salvo?—Shippou se lo contó – Ya veo. Que suerte tuviste de que en ese momento llegaran tus familiares -

- Es verdad—sonrió - ¿Tuvieron que enfrentar muchos problemas con Aome después de que el monstruo los lanzó lejos?—preguntó.

- Algunos, pero ahora ya está todo solucionado. Que bueno que había un túnel que nos permitió llegar aquí más rápidamente... Por cierto... ¿No recordabas tú que había una manera más fácil de llegar que atravesando ese peligroso bosque?—preguntó, algo resentido.

- Bueno... este... yo... Lo recordé sólo cuando llegué a esta aldea y Miroku me lo dijo...—contestó, bastante nervioso. Ya se esperaba una mala reacción por parte de Inu Yasha.

- Bueno... Eso no importa ya...—suspiró – Todos estamos a salvo en este momento... -

Los días fueron pasando y Aome, junto con Inu Yasha, se recuperaron. Esto significaba que ya podrían retomar su viaje. Prepararon todas sus cosas, para partir pronto.

- Muchas gracias por todo—agradeció Aome, haciendo una pequeña reverencia. Inu Yasha también lo hizo – Fueron muy amables en recibirnos, brindarnos ayuda y hospedaje por estos días -

- No fue nada—contestó una mujer, de cabello café, largo, ojos negros, piel blanca, estatura mediana. Ella era la tía de Shippou – Ustedes nos hicieron el favor de traer aquí sano y salvo a Shippou. Sin su ayuda, podría no haber llegado aquí tan pronto. Muchas gracias—hizo una pequeña reverencia.

- No tiene por qué agradecernos. Era nuestro deber, no podíamos dejarlo solo en el bosque...—dijo Inu Yasha.

- De todos modos, muchas gracias—dijo un hombre pelirrojo, apareciendo. Este era el tío de Shippou. Luego, aparecieron sus primos, incluido Miroku.

- Que tengan un buen viaje—les desearon todos ellos.

- Gracias—contestó Aome.

- Disculpe ¿Puedo hacerle una pregunta?—preguntó Miroku.

- Claro -

- ¿Adónde se dirigen? -

- Vamos hacia el norte—contestó.

- Entonces¿Puedo acompañarlos?—preguntó – Es que yo debo viajar hacia una aldea en el norte y, si los acompaño, sería más ameno el viaje... -

- Yo no tengo problema—dijo la chica – No sé si Inu Yasha se opone... -

- No, estoy de acuerdo—dijo este.

- Les prometo que no se arrepentirán—dijo feliz – Iré en busca de mis cosas y vuelvo enseguida—dijo y se retiró. Volvió unos minutos después – Listo, aquí estoy -

- Entonces, podemos irnos—dijo la chica. Volvió a agradecerle a la familia de Shippou por todo lo que hicieron por ellos.

- Les recomendamos que se vayan por el túnel subterráneo que da hacia el sendero—les dijo el tío de Shippou – Es mucho más seguro que irse por el bosque... Eso ustedes ya lo experimentaron—sonrió.

- Sí—contestaron Inu Yasha y Aome, con una gota en sus cabezas.

- Sólo deben seguir derecho por el túnel y llegarán a la salida, que da al sendero—dijo, mientras salían de la aldea con dirección al túnel – Luego de salir, dirigiéndose hacia la derecha, podrán encontrar una aldea a más o menos medio día de camino -

- Muchas gracias por sus indicaciones—agradeció Aome – Las seguiremos al pie de la letra -

- Les deseo lo mejor en su viaje—les dijo el hombre, abriéndoles la escotilla de túnel. Los jóvenes bajaron por la escalera, cada uno con una antorcha en su mano, para iluminar el oscuro lugar - ¡Buena suerte!—les deseo, cerrando la escotilla.

Ellos empezaron a caminar, primero todos en silencio, y luego hablando de cosas de la vida cotidiana. Así pasó más o menos una hora, hasta que llegaron a la salida de aquel lugar.

- Al fin, la salida—dijo Aome – No me gusta estar en lugares tan oscuros y encerrados—Inu Yasha abrió la escotilla de la salida y el grupo salió a la superficie. Aome respiró profundamente, viéndose bastante aliviada. Durante la mayor parte del camino, se le vio un poco inquieta.

- No sabía que no te gustaban los espacios cerrados. Cuando ambos pasamos la primera vez por el túnel, no lo demostraste—dijo Inu Yasha.

- Es que en esa ocasión lo único que quería era llegar rápido a la aldea, por eso no lo pensé... —explicó la chica.

- No se preocupe, señorita Aome, conmigo siempre va a estar a salvo—puso su brazo alrededor de los hombros de la joven. A esta le salió una gota de su cabeza. Inu Yasha lo miró, desconfiado.

- Yo puedo cuidarme sola, pero gracias de todos modos—la chica retiró el brazo de Miroku de sus hombros - ¿Seguimos nuestro viaje?—preguntó a los chicos.

- Claro, vamos—dijo Inu Yasha y partieron.

Viajaron por aproximadamente dos horas, para luego detenerse a comer un poco de la comida que les habían dado en la aldea de la familia de Shippou y Miroku. Después de eso, continuaron su viaje hasta poco antes del anochecer, cuando encontraron la aldea que les había indicado el tío de Miroku.

- Aquí podremos descansar, en alguna posada—dijo Miroku.

- Ahora que somos tres, nos saldrá más caro el alojamiento—dijo Aome, mirando el poco dinero que le quedaba, del que había tomado para llevar a cabo su misión.

- No se preocupe, señorita, de eso me encargo yo—rió Miroku y fue en busca de una posada. Aome e Inu Yasha lo siguieron, intrigados.

Llegaron a una posada, atendida por una mujer joven. Miroku se acercó a hablar con ella, pero diciéndoles antes a sus compañeros que lo esperaran fuera. Estos se miraron, extrañados, pero obedecieron. Al cabo de unos minutos, el joven salió de la posada, con cara triunfante.

- Bueno, ya pueden pasar. Todo esta arreglado—les dijo a ambos. Éstos se miraron con cara de ¿Qué habrá hecho Miroku? – Vamos, entren, entren—los empujó hacia el interior. Allí les sirvieron comida y les ofrecieron alojamiento por la noche, cada uno con habitación propia.

- Algo raro tiene que haber hecho este Miroku...—pensó Aome – No nos pueden haber dado habitaciones por la mitad del precio, e incluso, separadas una de otra, siendo que así son más caras...—la chica estaba en su habitación, alistándose para dormir – Este chico es todo un misterio—se acostó en su futon y al cabo de unos minutos, se durmió.

En su habitación, Inu se durmió también. Miroku, asegurándose de que ambos estaban dormidos, fue a la recepción de la posada, a conversar con la joven que la atendía. Allí estuvo un rato conversando con ella y luego se fue a acostar.

- Miroku, eres todo un galán—pensó él, retribuyéndose su coquetería con las mujeres. Esta era el arma que usualmente usaba para hacer sus viajes un poco menos costosos (XD) – Ninguna se logra resistir, aunque sea un poco, a tus encantos—pensó, mientras entraba en su habitación – Aunque la mayoría no quiera tener un hijo contigo, les encantas—se alistaba para dormir. (Que poco se quiere Miroku... ¡Quiérete un poquito más! XDDD) – Es hora de que este bello cuerpo descanse—dijo, antes de meterse en el futon – Buenas noches—se dijo a si mismo y se durmió. (Que miedo Miroku se habla a así mismo de esa manera tan egocéntrica XD Creo que nadie lo hace... o por lo menos, no conozco a nadie que haga algo parecido XD)

Un nuevo día llegó. Todos los del grupo despertaron y se prepararon para ir a tomar desayuno. Cuando terminaron, Miroku se encargó de pagar la cuenta de la estadía, diciéndoles a Aome e Inu Yasha que lo esperaran fuera.

- Creo que otra vez usará sus "técnicas secretas"—dijo Aome, viendo hacia la entrada de la posada.

- Así es. Pero por lo menos, nos está ahorrando bastante dinero n-nu—dijo Inu – Así podremos quedarnos en posadas más seguido—dijo feliz. Dormir en la intemperie no era de lo más cómodo, además de que se estaba expuesto a más riesgos.

Miroku salió y continuaron su viaje. Los otros dos trataron de sacarle información acerca de sus "técnicas para ahorrar dinero", como las había nombrado Inu Yasha mientras le preguntaban, pero el chico guardó silencio.

- Es un secreto, no se los diré, o si no dejará de ser secreto—fue lo único que dijo y siguió caminando.

- Es inútil, Inu Yasha. Nunca lo averiguaremos—dijo Aome – Será uno de los tantos misterios de la vida—se encogió de hombros y ambos siguieron su camino.

Su viaje continuó, con rumbo hacia el norte. Pasaron por otras dos aldeas más, donde Miroku hizo de las suyas de nuevo. Seguían su camino, cuando de repente Miroku se detuvo.

- ¿Qué pasa?—preguntó Inu Yasha - ¿Por qué te detienes así de repente? -

- Acabo de recordar que olvidé algo en una de las aldeas por las que pasamos. Lo malo, es que no recuerdo en cual de todas fue...—dijo, con una gota en la cabeza.

- ¿Y era algo muy importante?—preguntó Aome.

- Sí. Era un relicario que me dio mi abuelo antes de morir—dijo apenado – Debo ir a recuperarlo. Ustedes sigan con su camino, yo trataré de alcanzarlos lo antes posible -

- Esta bien—dijo la chica – ¡Cuídate mucho y asegúrate de no caer en malos pasos!—este comentario de la chica hizo que una gota cayera de la cabeza de Miroku.

- Le aseguro que no lo haré, señorita. Adiós, cuídense mucho, nos vemos—les deseó y despidió el chico y empezó su viaje en busca de su relicario. Los otros dos jóvenes siguieron con su camino, solos, así como cuando iniciaron su viaje.

- Ojalá que Miroku lo encuentre pronto... Sino tendrá que devolverse todo el camino que hicimos en una semana... Y eso no es poco n.nu -

- Sí, es cierto. En este tiempo avanzamos más que en otras ocasiones—le respondió Inu.

- Seguramente sólo nos falta una semana para llegar al castillo Higurashi¿no? -

- Así es...—Inu Yasha se quedó muy pensativo.

- ¿En que piensas?—preguntó la joven.

- En nada importante—contestó. Cuando iban caminando, Aome obligó a Inu Yasha a esconderse detrás de unos arbustos.

- ¿Qué pasa¿Por qué nos escondemos?—preguntó extrañado.

- Baja la voz. Acabo de ver a unos soldados de Naraku dirigiéndose hacia acá—susurró – Si alguno de ellos me reconoce, estaré en un gran problema... Me llevarán a la fortaleza de Naraku y le dirán que no cumplí mi misión... —hubo un silencio.

Transcurrieron unos segundos y los soldados pasaron enfrente de los jóvenes, sin darse cuenta de su presencia. Ambos esperaron hasta que no hubiese riesgo de ser vistos por los hombres y salieron de su escondite.

- Se fueron—suspiró aliviada - En todo nuestro viaje no nos habíamos encontrado con ellos... -

- Quizás fueron a cumplir alguna misión ordenada por su jefe—dijo el chico – No creo que estén buscándote¿o sí? -

- Quizás sí... Me he tardado mucho en volver a la fortaleza. No es normal que una misión tarde tanto en cumplirse. Y eso puede significar que: O tuve un accidente que me impide llevar a cabo mi misión o morí en el intento de asesinarte o te asesiné, pero hay algo que me impide volver con Naraku... -

- ¿En sus posibilidades no está contemplada la traición a Naraku? -

- No. Eso es impensable. Se supone que ninguna de nosotras—refiriéndose a las Princesas de la Muerte—sería capaz de hacer algo así. Le debemos nuestra vida, honor, respeto y obediencia absoluta... —se quedó un momento en silencio, se agachó y bajó su mirada –...cosas que últimamente no he llevado a cabo... –volvió a quedarse en silencio – Si Naraku se entera de esto... -

- No pienses en eso Aome. No te han descubierto y debes estar tranquila. Aprovecha este tiempo en que no estás bajo el mandato de Naraku, sino de ti misma. Disfruta de tu libertad—sonrió. La chica quedó un momento pensativa.

- Tienes razón. No debo apenarme por eso ahora—levantó su mirada y sonrió – No es momento de pensar así. Hay que seguir con nuestro viaje—Inu Yasha le ofreció su mano y le ayudó a levantarse.

- Aún nos queda camino por recorrer... ¿Lo hacemos por el bosque como de costumbre?—preguntó. A la chica le salió una gota en su cabeza. (XD)

- Esta bien, vamos—ambos empezaron a caminar por el bosque.

Al cabo de aproximadamente 45 minutos, encontraron un río. Se detuvieron allí para descansar un poco y almorzar. Aome se dedicó a la pesca e Inu Yasha a recolectar leña, como en otras ocasiones lo habían hecho. Terminaron de comer y se sentaron en una roca, a la orilla del río, con sus pies en sus refrescantes aguas.

- Que bien se siente tener un momento de tranquilidad así—dijo Aome, mirando como corría el agua del río.

- No siempre se puede tenerlo—contestó Inu Yasha. Aome asintió y miró hacia el cielo. En ese momento de descuido, el chico tomó un poco de agua y la lanzó a la cara de la chica. Ella lo miró enfadada.

- Así que esas tenemos...—tomó agua y se la arrojó, pero este saltó al río y logró eludir el ataque – ¡No te escapes, cobarde!—le gritó, saltó al río y comenzó a perseguirlo. Ambos parecían unos niños, jugando. En este "juego" de persecución, ambos quedaron empapados y algo cansados.

- Viste lo que has hecho—dijo Inu Yasha, recostado en la hierba, descansando. Aome estaba a su lado – Estamos empapados -

- Discúlpame, pero la culpa fue tuya. Tú empezaste—le recriminó.

- Pero tú fuiste la que lo continuaste. Todo podría haber quedado solo ahí... -

- Tú me atacaste. Yo tenía que contraatacar—y así siguieron discutiendo un rato.

Todo esto terminó nuevamente en una persecución en el río, quedando más empapados de los que estaban. Incluso, algunas de sus pertenencias cayeron al agua, como la ropa de combate de Aome. Ambos terminaron recostados en la hierba nuevamente, pero ya no peleaban.

- Hace tiempo que no me divertía así—dijo Aome.

- Yo tampoco. Será hace más de seis años de la última vez, creo...—contestó Inu Yasha.

- Yo no sé hace cuanto, pero será hace más de un par de años... Bueno, en fin, deberíamos buscar una forma para secarnos o vamos a pescar un resfriado... -

- Yo no tengo problema, porque tengo ropa seca guardada. La que tiene problemas eres tú, ya que toda tu ropa cayó al río y se mojó... -

- Eso es verdad—suspiró – Iré a colgar mi traje para que se seque más pronto y pueda ponérmelo—tomó su vestimenta, ató una cuerda de un árbol a otro y allí colgó sus ropas, pero aún así se quedó con su kimono mojado puesto.

Inu Yasha se puso la ropa seca que tenía, y luego ambos se colocaron donde el sol irradiaba más fuerte su calor, para que la ropa de la chica se secase más rápido.

- ¿Estás bien¿Tienes mucho frío?—preguntó el chico, después de pasados unos veinte minutos.

- Un poco, pero ya pasará. Ojalá que mi ropa se seque pronto... —dijo ella. Inu Yasha se quedó un momento pensativo y luego comenzó a quitarse su haori - ¿Qué haces?—preguntó alarmada y sonrojada. Inu Yasha se veía muy atractivo con el torso descubierto.

- Toma—le entregó su haori – Póntelo para que no tengas que permanecer con tu ropa mojada y pesques un resfriado -

- Eres muy bueno—sonrió – Gracias -

- No hay de que. Ve y cámbiate, antes de que te enfermes—la chica asintió y se fue detrás de un árbol, a cambiarse de ropa.

Cuando terminó, volvió con Inu Yasha. Apenas él la vio, se sonrojó. La chica se había anudado el haori de tal forma que quedaba muy ajustado a su cuerpo, y por el largo de la prenda, esta no llegaba más allá de la mitad de sus muslos. Esto la hacía ver muy atractiva.

- Me queda un poco corto, pero servirá para no estar con ropa mojada—dijo la joven. Inu no podía quitarle la vista de encima – Iré a colgar mi kimono—fue y el chico aún la seguía mirando.

- Inu Yasha¡Qué haces?—se recriminó a si mismo el chico – No esta bien. ¡No debes mirar a Aome más que con ojos de amigo! Aunque... ella es tan linda, física y psicológicamente... ¡NO! Me prohibo pensar en eso—el chico sacudía su cabeza una y otra vez, tratando de alejar esos pensamientos. Aome lo miró extrañada.

- ¿Qué te pasa?—preguntó – Parece como si quisieras sacarte algo de la cabeza—rió.

- Algo así...—también rió. Se quedaron unos momentos en silencio.

- Parece que no pudimos avanzar mucho en nuestro viaje el día de hoy... –

- No, pero por lo menos tuvimos un día libre de tensiones¿no lo crees? –

- Eso es verdad—sonrió. Ambos comenzaron a conversar sobre la vida.

De lo que ninguno de los dos se dio cuenta fue de que el bello cielo azul daba paso a unas grises nubes de lluvia. Comenzó a hacer frío y luego empezó a llover. Los jóvenes tuvieron que refugiarse bajo un frondoso árbol que se encontraba cercano al lugar.

- Ni cuenta nos dimos de que se acercaba una lluvia—dijo Inu Yasha, apegado al tronco del árbol para no mojarse, al igual que la chica.

- Es que estabamos conversando muy animadamente. Se nos fue el tiempo volando...—Inu Yasha se percató de que Aome temblaba un poco.

- Estás temblando... –

- Sí. De repente comenzó a hacer mucho frío...—contestó ella, poniendo sus brazos alrededor de su cuerpo.

- Quizás si nos acercamos un poco más podamos entrar en calor—sugirió él, sin ninguna mala intención ni idea extraña en su mente. (Inu es un buen hombre XD).

- Esta bien—la chica se acercó un poco más a él, pero aún así ambos seguían con esa desagradable sensación de frío. Aome estornudó.

- Te estás enfermando... –

- No es nada. Yo me siento bien...—mintió la chica. La verdad era que le dolía un poco la garganta y la cabeza.

- Eso es ahora, pero después te irás agravando... –

- Ya te dije que estoy bie...—Inu la abrazó. Esto hizo sonrojar a ambos, pero más a la chica.

- Así ninguno de los dos pasará frío¿no crees? –

La chica no respondió. Con ese abrazo, su cuerpo comenzó a sentir nuevas sensaciones, que nunca antes había sentido o, mejor dicho, no en esa magnitud. Se sentía muy nerviosa y pensaba que su corazón se le iba a salir por la boca, pero aún así quería seguir en ese abrazo que le ofrecía Inu Yasha.

- ¿Ya ves que sí funciona?—preguntó el chico.

- Sí...—contestó ella. Siguieron abrazados por unos minutos, hasta que paró de llover. El cielo poco a poco comenzó a despejarse, dejando ver un poco de su acostumbrado color azul.

- Parece que fue sólo una lluvia pasajera—soltó cuidadosamente a la chica y ambos miraron hacia el cielo – Espero que no vuelva n.nu –

- Ya estamos en invierno... Hará frío y lloverá mucho -.-u. No me gusta ni la lluvia ni el frío... Prefiero la primavera, es más agradable n-n Además, en esa época florecen los cerezos... Ver como caen sus pétalos es un espectáculo muy lindo¿cierto? -

- Sí—respondió él. La última frase dicha por Aome, le trajo ciertos recuerdos de su niñez, junto con la princesa Kagome.

-----Flash back-----

Los pétalos de cerezo caían de los árboles, danzando en el aire. Era primavera, e Inu Yasha, junto con Kagome, se encontraban conversando en uno de los puentes que cruzaban los arroyos que formaban parte del jardín del palacio real. A ambos se los podía ver muy sonrientes.

- ¿En serio le pasó eso a tu hermano?—preguntó el príncipe, mientras reía.

- Sí, y todos no podíamos parar de reír cuando lo vimos. Fue muy gracioso... –

- Ojalá hubiese estado allí...—ambos se quedaron en silencio, mirando el paisaje a su alrededor.

- Ver como caen los pétalos de cerezo es un espectáculo muy lindo ¿cierto?—dijo mientras miraba a un gran cerezo.

- Sí...—contestó el. Una joven mujer se acercó a ellos.

- Es hora de comer, niños—les dijo.

- Esta bien, madre. Vamos Kagome –

- Vamos—la niña sonrió.

-----Fin del Flash back-----

- ¿Te sucede algo?—preguntó Aome, al verlo fuera de si mismo.

- No, nada, solo recordé algo—contestó él.

- Ya veo –

La noche se aproximaba y ambos decidieron buscar comida para cenar y leña para hacer una fogata. Después de comer, Aome fue a ver su ropa y se dio cuenta de que estaba algo húmeda, pero aún así decidió ponérsela, para poder devolverle el haori al chico.

- Enseguida te devuelvo tu haori, Inu Yasha—se fue detrás de unos árboles a cambiarse. Cuando salió, vestía su kimono.

- Que milagro que se haya secado, con el frío que ha hecho...—dijo él.

- Así es. Toma—le entregó el haori a Inu – Gracias –

- No hay de que—contestó – Lo mejor será ir a dormirnos, para partir temprano mañana... –

- Esta bien—ambos buscaron un lugar para dormir, se acomodaron y se recostaron.

- Buenas noches –

- Buenas noches, que duermas bien –

- Igualmente—dijo el chico. Unos minutos después, se quedó dormido, rodeado con la fragancia que la joven había dejado en su haori, al haberlo usado. A Aome le costó un poco, ya que sentía algunas molestias en el cuerpo.

- Seguramente luego de dormir, estaré bien—pensó. Momentos después, se durmió.

Al día siguiente, el cielo se encontraba algo nublado y hacía un poco de frío. Inu Yasha fue el primero en despertar.

- ¡Qué frío hace!—puso sus brazos alrededor de su cuerpo. Se percató de que Aome aún dormía - ¡Aome, es hora de despertar!—le dijo, pero no obtuvo respuesta. Se acercó a la chica y le tocó el brazo. Tampoco hubo reacción. Se fijó bien y se dio cuenta de que la chica tenía dificultades para respirar. Esto lo alarmó y puso su mano en la frente de la chica. Estaba ardiendo - ¡Tienes mucha fiebre¡Debemos encontrar un lugar donde te atiendan, rápido! –


Notas de la Autora: Hi! n.n Cómo están, queridos lectores? Espero que bien, y que hayan disfrutado esta nueva entrega. Como ven, estuvo mejor que el capítulo anterior, por lo menos, según mi opinión... Ustedes denme la suya en un review n-n!

Aome se enfermó o.o Ojalá que eso no sea tan grave... y que no les cause muchas dificultades a ella e Inu Yasha, ni que retrase más su viaje (ya bastante retrasado XD Les pasa cada cosa en su viaje a esos dos... n-nu)

Aquí un adelanto del próximo capítulo!


- Miren con quien me he encontrado—rió – Una bella y encantadora jovencita escondida tras un árbol—rió maliciosamente. Inu Yasha logró escuchar esto.

- ¡No le hagas daño!—gritó enfurecido.

- Veo que es muy importante para ti, tu novia quizás... –

- Si le llegas a tocar un pelo yo...—no podía contener la rabia que sentía contra ese sujeto.

- ¿Tú qué¿Me atacarás? Eso difícil lo veo con todos mis hombres atacándote...—volvió a reír de manera malvada.


¿En qué nuevo lío se habrán metido Aome e Inu Yasha¿Cuál será su nuevo enemigo¿Logrará salir todo bien para los protagonistas?

Eso y mucho más, en el próximo capítulo, titulado "Descubrimientos" (desde ahora pondré el nombre del capítulo que sigue n-n)

Agradecimientos a Lady Dragon84 (Aquí te dejo un nuevo capítulo! Aún falta un poco para que Inu y Aome acepten y declaren sus sentimientos... Pero antes de eso, vienen algunos bonitos momentos románticos entre ellos, que creo que te gustarán mucho n.n) y a Jessy Aome (Muchas gracias por tu review n.n Siempre me dan ánimos para publicar más rápido!), que son las que me han dejado un review D.

También, agradezco a la gente que lee mi historia y quizás la siga continuamente, pero que no me deja review :) Espero que pronto se animen a dejarme alguno, porque para mi es muy importante saber su opinión y también saber que hay gente que lee esto, aparte de la que me deja review...

Bueno, eso sería todo por ahora!

Espero verlos muy pronto, queridos lectores! 3

Atte. Dany-Chan


PD:No sean malos y déjenme un review, onegai! De veras que ayudan mucho a inspirarse y a tratar de escribir más y mejores capítulos para ustedes... Ya que un autor se debe a sus lectores, sin ellos no sería nada n-n Ustedes son una gran fuente de apoyo para mí ) Anímense y hagan clic en Go! Sólo unas palabras con su opinión bastan n.n Aunque no me molestarían reviews largos XD

Gracias de antemano n-n! Y perdón por ser tan insistente en el tema n.nuuuu