- Aclaraciones:

- Palabras - Dialogo de los personajes

- Palabras en cursivas - Pensamientos de los personajes

- (Palabras en paréntesis) - Aclaraciones o palabras de la autora

- Disclaimer: Inu Yasha & los demás personajes no son de mi propiedad... Excepto los que yo cree, que si son míos, por obvias razones... n.nu

Aquí una nueva entrega de mi Fic. Qué lo disfruten!


"Oportunidad de Vivir"

Capítulo 11: Profecía

Pasaron algunos días, en los que Aome se fue recuperando, gracias a los cuidados de Kazuru y Harumi. Esto puso bastante contentos a Inu Yasha y Sango, pero sobretodo a la chica.

- Al fin podemos volver—pensó la joven, apoyada en una de las paredes del templo – Pero, hay algo que me molesta... ¿Cuál será la relación de ese chico con Aome¿Por qué se preocupa tanto por ella? Y también... ¿Por qué siento que lo he visto en algún otro lado¿Dónde habrá sido? No puedo recordarlo, por más que lo intento... Y cada vez que le pregunto dónde conoció a Aome, él me responde "Será mejor que se lo preguntes a ella..." Creo que pronto podré hacerlo...—dejó la pared en la cual estaba apoyada y fue a ver a su hermana.

En la habitación de Aome, Inu Yasha se encontraba hablando con ella.

- ¿Cómo te sientes?—le preguntó el chico.

- Ya mucho mejor—sonrió – No sé cómo agradecerles a Kazuru y Harumi lo que han hecho por mí. Me han cuidado bastante bien. Gracias a ellas me he mejorado... –

- Así es –

- ¿Y cómo has estado tú¿No te contagié, verdad?—rió.

- No—también rió – Yo me cuidé para no hacerlo—a Aome le salió una gota en su cabeza – Que bueno que te hayas puesto mejor. Ya falta poco para que veamos si te quedarás conmigo o te irás con Sango... –

- Disculpen—dijo Harumi desde afuera - ¿Puedo pasar? –

- Claro, adelante—le respondió Aome y la sacerdotisa entró.

- ¿Cómo estás Aome? –

- Mucho mejor, gracias a ti y a Kazuru –

- No hay de qué—sonrió – Déjame revisarte para ver cómo anda recuperándose tu cuerpo de la enfermedad. ¿Puedes salir un momento, Inu Yasha? –

- Sí. Nos vemos luego—salió y cerró la puerta. Afuera, se encontró con Sango – Justo en este momento, Harumi entró para revisar a Aome, así que no podrás entrar—le dijo a la chica.

- Esperaré hasta que pueda hacerlo—se apoyó en un pilar y esperó. Inu Yasha decidió irse, ya que no le daba mucha confianza estar con Sango. Ambos no se llevaban muy bien. Inu Yasha trataba de ser amable, pero la chica lo rehuía, no tomaba mucha atención de lo que decía el chico.

Mientras iba caminando, se encontró con la sacerdotisa Izumi. Él hizo una pequeña reverencia ante ella, por su superioridad.

- Buenos días, joven Inu Yasha—le dijo la mujer.

- Buenos días, venerable Izumi—le dijo con mucho respeto.

- ¿Cómo está la señorita Aome? –

- Bastante mejor. Se le ve con muy buen ánimo –

- ¿Usted cree que sea capaz de asistir a una reunión? Claro, usted y la señorita Sango también están convocados a ella –

- Cuando la vea, se lo preguntaré. En cuanto lo sepa, se lo haré saber enseguida –

- Muchas gracias. Esta reunión es muy importante, tanto para usted como para ella, joven príncipe...—hizo una pequeña reverencia y se fue.

- Espere... ¿Cómo sabe usted que yo...? –

- Todos los años que he vivido me han dado bastante sabiduría y capacidad para darme cuenta de quienes son las personas en realidad...—fue lo que le contestó y siguió su camino – Muy pronto la señorita Aome también sabrá quién es en realidad... Y quizás una tercera persona también se entere de algo parecido...—pensó y se dirigió a la parte principal del templo, para orar.

- Sólo espero que nadie más se entere de esto... Mi identidad debe permanecer en secreto, sólo muy pocas personas la conocen y espero que así siga siendo, hasta que logre llevar a cabo mi misión de acabar con Naraku...—pensó el joven y se fue.

En la habitación en la que se encontraba Aome, Harumi ya había terminado de examinarla y estaba dándole algunas medicinas para que sus fuerzas se incrementaran y pudiese estar pronto en pie. La joven se las tomó y luego agradeció a Harumi por sus atenciones. Ésta se retiró y Sango entró al lugar.

- Hola Aome—dijo Sango, mientras cerraba la puerta.

- Hola Sango—sonrió - ¿Cómo estás? –

- Casi tan bien como tú, al parecer. Se ve que ya estás mucho mejor, pero me tenías muy preocupada por tu estado de salud... –

- Discúlpame. Procuraré cuidarme más para no volver a enfermar—juntó sus manos y cerró sus ojos a modo de disculpa.

- Siempre dices lo mismo cuando te enfermas. Desde pequeña que lo haces... Y parece que, como de costumbre, olvidaste cumplir tu palabra—la regañó – Bueno, eso ya no importa—suspiró – Tengo una pregunta que hacerte –

- ¿Y cuál es? –

- ¿Dónde conociste a Inu Yasha¿Y por qué lo acompañas?—preguntó y se sentó a su lado, para que no hubiese mucha distancia entre ambas.

- Si te lo cuento, no me regañarás ni te enojarás¿verdad?—miró algo temerosa a la joven.

- Prometo no hacerlo—sonrió – Siempre que seas franca conmigo y no me ocultes nada de la verdad... –

- Lo prometo –

- Entonces, cuéntame... –

- Está bien. Después de que salí de la fortaleza, me dispuse a buscar a mi objetivo. Investigué mucho para averiguar donde estaba, pero aún así no lo encontraba. Pasaron algunos días y yo me encontraba en el bosque, para continuar buscándolo. Y al fin pude encontrarlo. Cuando lo hice, comencé a atacarlo, para intentar acabar con su vida, pero él lograba defenderse de todos mis ataques. Seguimos luchando por varios minutos, de manera bastante pareja. Ninguno de los dos se dio cuenta de que nos estábamos acercando a un precipicio. Yo logré, en un momento de descuido de él, derribarlo, y estaba a punto de atacarlo, pero cuando di un paso hacia atrás, resbalé en la orilla del precipicio. Yo pensé que iba a morir, cuando contra quien luchaba sostuvo mi mano y me salvó. En aquel momento, como yo había sido derrotada, disponía a suicidarme, como dice nuestro código, pero él me lo impidió. Entonces, le dije que yo me encargaría de acompañarlo y ver que llegase bien a su destino. Y eso es lo que he estado haciendo este último tiempo...—le contó. Sango quedó un momento pensativa.

- Así que... ¿Inu Yasha es tu objetivo, no es así?—preguntó, mirándola directo a los ojos.

- Sí, él es—miró hacia el suelo.

- ¿Has estado a gusto viajando con él¿No has pasado por muchas dificultades? –

- Ehm...—dudó un poco – Sí he pasado por dificultades, pero no generadas por él –

- Ya veo...—Sango pensó un poco – Y tú... ¿Sientes algo por él, que no sea simple amistad?—Aome se puso un poco nerviosa.

- Bueno... Yo... No lo sé, no estoy segura—se sonrojó – No sé si lo que siento por él sea realmente amor o sólo sea una buena amistad... –

- Entonces, los acompañaré en su viaje hasta que tus sentimientos se aclaren. Eso sí, debo advertirte que de todas maneras, deberemos regresar a la fortaleza de nuestro señor Naraku, sean cuales sean tus sentimientos... Tú sabes que nosotras debemos nuestra vida a él y no podemos abandonarle... –

- ¿Y qué pasará con Inu Yasha? De todas maneras... ¿Debemos... ase... asesi... narlo?—esto último le costó mucho decirlo.

- Todo dependerá de la manera en que yo vea que se comporte... Si es una buena persona y merece vivir, le ocultaremos la verdad a nuestro señor Naraku y le diremos que fue asesinado. Pero si no... Tú ya sabes lo que pasará... –

- Gracias hermanita—la abrazó - Te aseguro que Inu Yasha es una persona muy buena y no habrá necesidad de acabar con su vida—sonrió.

- Pero te advierto que si continúa con vida, deberá alejarse lo más posible de nuestro señor y procurar nunca ser encontrado, sino... Ambas seremos acusadas de alta traición y castigadas por ello, pagando con nuestras vidas... Y él también pagará con la suya... –

- Eso lo sé, pero... Deberemos advertírselo en su momento. Por ahora, no hay que preocuparse de ello¿no? –

- No—sonrió - ¿Ahora estás más tranquila? –

- Sí. Gracias por tu comprensión, Sango-chan—sonrió y volvió a abrazarla. Se sentía muy afortunada por tener a una hermana tan comprensiva.

- No hay de que. Bueno, yo te dejo para que descanses tranquilamente—se levantó y se dirigió a la salida.

- Gracias nuevamente. Nos vemos luego –

- Nos vemos—salió. Afuera, se encontró con Inu Yasha.

- Te tengo un recado de la sacerdotisa Izumi—le dijo el chico.

- ¿Y cuál es?—preguntó la chica, sonando mucho menos fría de lo que otras veces había sido con el joven.

- Ella quiere que nos reunamos tú, Aome y yo con ella en el salón... ¿Tú crees que Aome pueda asistir? –

- Si se queda descansando un poco más, yo creo que sí. Yo me encargaré de ayudarle a ir para allá –

- Esta bien. Entonces, nos vemos –

- Nos vemos, Inu Yasha –

El joven fue a informarle a Izumi del trato en el que habían quedado. La sacerdotisa le dijo que quería que se reunieran en el salón principal del templo después de la cena. El joven asintió y fue a darle el recado a Sango, para que ésta se lo diera a Aome.

Las horas pasaron y llegó la hora de cenar. Todo esto transcurrió tranquilamente, pero con Aome aún en su habitación. Ya se sentía mucho mejor y con energías para enfrentar la reunión que se aproximaba. Cenó, se puso su kimono y se arregló un poco. Luego, se dirigió al salón principal y en el camino se encontró con Sango e Inu Yasha.

- ¿Qué haces aquí Aome? Te dije que yo iría por ti...—le reprochó Sango.

- Ya estoy mejor. Yo puedo sola. Además... tengo mucha curiosidad de saber por qué nos convoca la sacerdotisa Izumi...—una gota salió de su cabeza.

- ¿Recuerdas el dicho de "la curiosidad mató al gato"? Deberías cuidarte más si no quieres que el dicho cambie a "la curiosidad mató a Aome" ¬¬—le reprochó la chica. Aome ignoró el comentario.

- Vamos, vamos—tomó la mano de Sango e Inu Yasha y los arrastró al lugar de la reunión.

La habitación estaba iluminada por cientos de velas y se podía apreciar el humo del incienso, que le daba cierto aire místico. Al fondo del salón, se encontraban todas las sacerdotisas, sentadas, con actitud de respeto. Izumi, estaba parada en un gran altar y sentadas un poco más abajo estaban Kazuru y Harumi, cada una con un pergamino en sus manos. Izumi les hizo una seña a Aome, Sango e Inu Yasha, para que se sentasen detrás de las jóvenes sacerdotisas que se encontraban cerca de ella. Éstos así lo hicieron, un poco intrigados por la naturaleza de la situación.

Había algunos murmullos, pero Izumi, con un gesto, hizo que éstos terminaran. Miró a los jóvenes invitados y les sonrió.

- La razón por la que todos han sido convocados aquí—comenzó a hablar Izumi—, se debe a que hay una profecía que involucra a algunos de los presentes y es necesario que ustedes la conozcan, ya que habla sobre el próximo destino de sus vidas...—todos los presentes quedaron asombrados por sus palabras. Casi ninguna de las sacerdotisas conocía acerca de esa profecía y les daba curiosidad saber de qué trataba – Harumi—llamó a la joven y esta se levantó - ¿Podrías comenzar a recitarnos la profecía, por favor? –

- Claro, con mucho gusto—extendió el pergamino que llevaba en sus manos y comenzó a leer.

Profecía sobre los Elegidos

Los elegidos para restaurar el orden y la paz han venido

Por circunstancias ajenas a ello a este lugar han llegado

Sin saber que su posible destino

Está mencionado en este legado.

---

El joven guerrero se encontró con la chica que no recuerda su pasado

Y, aunque ella lo ignore, quien la hizo sufrir y olvidar

Es alguien muy cercano a ella, con mucha ira y maldad.

---

Las siguientes palabras van dirigidas a la joven sin pasado:

Antes de la batalla final, tu pasado deberás recordar

O la misión de la que habla esta profecía, podría fracasar.

Unirte con tus hermanos de sangre deberá ser tu prioridad

Y así podrás tener una protección contra la oscuridad.

---

- ¿Puedes continuar con lo que queda, Kazuru?—le preguntó Izumi. Los presentes estaban sorprendidos e intrigados por la profecía. Harumi se sentó.

- Sí—se levantó, extendió el pergamino que llevaba en sus manos y comenzó a recitar.

Las siguientes palabras van dirigidas al joven guerrero:

La valentía y la destreza pueden llegar a ser

Las mejores armas para acabar con los que te quieren hacer perecer.

Cuida bien a quienes tienes a tu lado

O puede que finalmente quedes triste y desolado.

---

Lo que sigue, va dirigido a todos los presentes:

Si no quieren que la maldad llegue completamente a reinar

Derrotar al malvado y despiadado deben lograr.

Si con las esperanzas del pueblo japonés no quieren acabar

Ustedes y sus aliados, sus fuerzas deben unir

Para la paz finalmente lograr conseguir.

Los asistentes a la reunión estaban anonadados por lo dicho en la profecía. Los tres jóvenes invitados reflexionaban acerca de su contenido.

- ¿O sea que... Yo no fui la que perdió la memoria, sino que alguien borró mis recuerdos...?—pensó Aome - ¿Por qué¿Por qué lo hizo y quién habrá sido¿Quién es ese ser tan malvado, que me quitó todo lo que me quedaba? Y... ¿Cómo recordaré mi pasado? Si en todos estos años no he podido...—acalló por unos momentos sus pensamientos – Pero, si lo que dice la profecía es cierto... Yo... tengo hermanos, y eso significa que... sí tengo familia—sonrió. Esto le daba una luz de esperanza – Debo encontrarlos... –

- Según lo que dice la profecía, yo debo seguir aumentando mis habilidades para acabar con mis enemigos...—pensó Inu Yasha – Y con la frase "Cuida bien a quienes tienes a tu lado o puede que finalmente quedes triste y desolado"... ¿Se referirá a que la gente que esté a mi lado estará en constante peligro si yo quiero llevar a cabo mi misión? Deduzco que de todas maneras deberé enfrentarme a Naraku, ya que la profecía dice que hay que derrotarlo para que la paz se consiga... –

- Esta profecía habla de derrotar al amo Naraku—pensó Sango – Al parecer, esta profecía nos involucra a todos, pero... Yo no puedo ser desleal a mi señor... él me ayudó cuando yo más lo necesitaba... No debo, pero... Quizás esa sea la única manera para que todo el sufrimiento de muchas personas termine... No lo sé, estoy confundida... –

- Esta profecía habla principalmente de nuestros jóvenes invitados, Aome e Inu Yasha—dijo Izumi, solemnemente – Por lo que se puede apreciar, ustedes son los elegidos, para traer la paz nuevamente a nuestro país—Aome no había pensado en eso todavía.

- ¿Acaso eso significa que... deberé traicionar al amo Naraku?—pensó ella.

- El futuro de Japón recae en sus hombros, pero deben estar tranquilos, ya que seguramente encontrarán mucho apoyo de parte de otras personas en su causa. Espero que puedan llevar a cabo su misión de manera satisfactoria y con las menores dificultades posibles. Éste es un camino difícil, pero si se tienen las ganas y las valentía de llevarlo acabo, todo terminará de muy buena manera. Ya lo verán—les sonrió – Todas en este templo les estaremos apoyando y cuando necesiten de nuestra ayuda, sólo deberán pedírnosla y acudiremos de inmediato. Todo sea por la paz y tranquilidad de Japón—todas las sacerdotisas asintieron y sonrieron, dándoles una señal de apoyo.

- Muchas gracias—agradeció Aome – Sus palabras me han servido para orientar mis próximas acciones—hizo una pequeña reverencia.

- No hay de qué. Era nuestro deber llevar a la luz esta profecía que había llegado a nuestras manos. Bueno, ahora pueden retirarse—dijo la gran Izumi. Todos se levantaron, le hicieron una reverencia, y se retiraron de lugar, menos Inu y Aome, porque la sacerdotisa se los había pedido – Déjenme darles mi bendición, señorita Aome, príncipe Inu Yasha, para que todo salga bien, tanto en su misión como en su vida personal—los abrazó, con una sonrisa – Siempre podrán contar conmigo, en lo que necesiten –

- Gracias—ambos agradecieron, devolviéndole el abrazo a la sacerdotisa. Ambos sentían mucha confianza por ella.

- Pueden retirarse—les dijo. Estos le hicieron una pequeña reverencia y se fueron. Al salir, no se encontraron con Sango.

- Seguramente se fue a su habitación—dijo Inu Yasha.

- Así debe haber sido. Nunca me había fijado en lo bonito que es este templo—dijo Aome, mientras veía todo iluminado por la luz de la luna.

- Será porque has estado todos estos días en reposo n.nu –

- Eso es cierto—río - ¿Me acompañas a recorrer el templo? –

- Tu deberías volver a descansar...—la regañó.

- Si no me acompañas, iré yo sola—comenzó a caminar. Inu Yasha la detuvo.

- No puedes ir así sola si estás convaleciente. Vamos a buscar algo para que te abrigues un poco más y de ahí recorremos el templo ¿Está bien? –

- Está bien, vamos—fueron a su habitación, donde Aome se puso ropa para no pasar frío y salió - ¿Dónde me llevarás primero?—preguntó con la ansiedad de una niña. Esto hizo sonreír a Inu.

- Vamos a una laguna que hay en la parte posterior del templo. Seguramente en sus aguas se refleja la luna—le explicó, mientras la conducía hacia ese lugar. Cuando llegaron, Aome quedó maravillada. En la orilla de la laguna, crecían muchas flores y arbustos, que le daban una apariencia muy bella, aunque fuera de noche.

- Que lindo—la chica corrió alrededor de la laguna. Realmente, parecía una niña – Creo que necesitaba salir de esa habitación. No me gusta estar encerrada... –

- A nadie le gusta estarlo, eso te lo aseguro—sonrió. Aome fue hacia un puente que atravesaba la laguna y desde allí pudo ver como la luna se reflejaba en su totalidad. Inu se acercó a ella y se puso a su lado.

- Me gusta ver a Aome así de feliz. Cuando ella lo ésta, también lo estoy yo. Pero... quizás pronto me quieran prohibir estar a tu lado... —pensó el chico – Aome... –

- Dime –

- Tú... ¿Deberás irte a la fortaleza de Naraku con Sango cuando ya estés mejor?—preguntó entristecido. Esta pregunta sorprendió a la chica.

- Bueno... Estuve conversando eso con Sango y... –

- ¿Y qué?—preguntó, con cierta desesperación en su corazón por oír la respuesta.

- Me dijo que podía seguir acompañándote—sonrió. El corazón de Inu sintió un gran alivio y alegría, y él no pudo reprimir el impulso de abrazarla. Esto hizo sonrojar enormemente a Aome.

- Que bueno. Tu compañía es muy agradable para mí—el corazón de Aome latía muy rápidamente. Sentía que perdería el aire en cualquier momento. Inu Yasha se dio cuenta de lo que había hecho y la soltó, pero lentamente – Disculpa, fue un impulso del momento...—estaba muy sonrojado.

- No, no te preocupes—miró hacia otro lado, sonrojadísima. Menos mal que la noche lograba ocultar el color de su cara, pensó ella. Desde lejos, Izumi pudo ver la escena y rió.

- Parece que mis sospechas eran ciertas... Más sabe el diablo por viejo, que por diablo... —pensó, rió otra vez y luego se fue a su habitación.

- ¿Quieres seguir recorriendo el templo?—le preguntó Inu a la chica, mientras el viento mecía sus cabellos.

- Sólo un poco más aquí—rogó la joven – Este paisaje no termina de maravillarme—sonrió. Pasaron unos segundos – Bueno, sigamos recorriendo. Guíeme, joven Inu Yasha—le dijo con respeto, aunque esos momentos eran como un juego entre ambos.

- Será un placer, señorita Aome—le ofreció su brazo y la joven la tomó - ¿A dónde quiere que la lleve? –

- Donde usted guste—le respondió.

- Esta bien—recorrieron todo el templo, procurando divertirse bastante en el camino, pero sin molestar a las moradoras del lugar. Cuando terminaron de pasear por el templo, se dirigieron a la habitación de Aome.

- Me he divertido mucho en este paseo. Gracias por el buen rato, lo necesitaba—le dijo la chica y le dio un beso en la mejilla a Inu.

- No fue nada. Cuando quieras hacemos otro recorrido—sonrió.

- Lo tendré en mente. Buenas noches, que descanses –

- Igualmente—se fue a su habitación. Aome comenzó a prepararse para dormir.

- La he pasado muy bien con Inu Yasha hoy... Ojalá que todo pudiese ser así de despreocupado todos los días, pero... creo que ya no será así... Ahora... Debo decidir si llevaré a cabo la misión de la profecía y traicionar a Naraku... O si sigo siendo fiel a él y abandono esta causa... Ojalá mi decisión no fuese tan relevante para otros... Esto lo hace mucho más difícil... —pensó la chica, antes de dormirse.

Un nuevo día llegó. Las sacerdotisas ya habían iniciado hace un tiempo sus labores. Kazuru fue a ver como se encontraba Aome, mientras Harumi fue a despertar a Sango e Inu Yasha.

- Buenos días ¿Cómo te encuentras?—le preguntó Kazuru a Aome.

- Muy bien, siento que ya tengo todas mis energías de vuelta—sonrió.

- Que bueno. Entonces pronto podrás seguir con tu viaje –

- Así es—fijó su mirada en el suelo.

- Veo que estás algo confundida... ¿Es acaso por la profecía? –

- Sí, es que... –

- ¿No sabes si llevar a cabo tu misión o no?—preguntó. Aome se sorprendió.

- ¿Cómo lo sabes? –

- Fue un presentimiento. Siempre que los tengo, se cumplen, ya sean buenos o malos—le explicó.

- Ya veo... La verdad, es que no sé que hacer... –

- Deja que te guié tu corazón. Donde él quiera que vayas, ve... No te dejes llevar sólo por la racionalidad y lo que te dicen que debes hacer, sino que también por los sentimientos... tus sentimientos—sonrió. Aome meditó un poco.

- Muchas gracias por tu consejo, me ha ayudado a tranquilizarme un poco—su rostro mostró una sonrisa.

- No hay de que. ¿Irás a desayunar al salón? –

- Sí, en unos momentos me alisto y voy –

- Te esperamos allá entonces—salió de la habitación, con dirección al salón de comidas.

- Que me deje llevar por mis sentimientos... Eso es lo que haré, que ellos me guíen...—cerró un momento sus ojos y luego se levantó, para alistarse y luego ir a desayunar.

El día pasó y otro llegó. La noche anterior el grupo de jóvenes viajeros se había puesto de acuerdo en que éste día continuarían con el viaje, así que todos ya habían preparado sus cosas en la noche, para aprovechar el tiempo y alcanzar a viajar más.

- Muchas gracias por habernos recibido aquí y haber cuidado de mí—agradeció Aome con una pequeña reverencia.

- No fue nada. Es más, fue un gusto tenerlos aquí. Hace tiempo que no recibíamos unos invitados tan ilustres—dijo Izumi y todos rieron.

- Gracias por habernos contado acerca de la profecía—agradeció Inu Yasha – Sin su ayuda nunca podríamos haber sabido de ella –

- De alguna manera hubiese llegado a ustedes. Era muy importante y algo inevitable que la conocieran—sonrió – Espero que tengan un muy buen viaje, sin mayores inconvenientes –

- Nosotras les deseamos lo mismo—dijeron Harumi y Kazuru.

- Tomen, para que coman en el camino—Harumi les entregó algo de comida.

- Y esto es por si se enferman—Kazuru les entregó hierbas medicinales – Cada una trae una nota sobre su nombre y sus distintos usos para tratar males y enfermedades –

- Gracias—agradecieron los tres jóvenes.

- Ojalá que nos volvamos a ver pronto—dijo Izumi. Los jóvenes comenzaron a alejarse del templo, mientras se despedían.

Retomaron el camino principal, que los llevaría al castillo Higurashi. Caminaron alrededor de tres horas y se detuvieron cerca de una aldea, para comer los alimentos que les habían dado. Cuando terminaron, se disponían a continuar su viaje, hasta que escucharon una voz que les pareció familiar.

- ¡Señorita Aome¡Joven Inu Yasha!—escucharon desde la lejanía.

- ¿Quién será quien nos llama?—preguntó el chico. Aome se encogió de hombros.

- Ni idea, pero esa voz me parece conocida de algún lado u-ú –

- A mi también...—dijo Sango – ¿Dónde la habré escuchado?—se preguntó extrañada.

A lo lejos vieron una silueta acercarse. Cada vez se fue haciendo más visible para los jóvenes, hasta que pudieron reconocer a la persona de la que se trataba.

- Tantos días sin verlos—dijo un joven, llegando hacia ellos bastante exhausto – Al fin logré alcanzarlos—Sango puso una cara horrorizada cuando lo vio.

- ¡Tú, maldito pervertido¡¿Qué haces aquí!—gritó, ocultándose detrás de Aome.


Notas de la Autora: Buenos Días/ Tardes / Noches XD (Dependiendo de la hora n.nu) Les gustó el capítulo? Espero que sí n.n Esta vez si hubo momento romántico entre Inu y Aome XD Espero que les haya gustado!

Ya reapareció Miroku XD, pero... ¿Qué le habrá hecho a Sango, para que ella reaccionara de esa forma? o.o? Ya lo descubrirán en el próximo capítulo -n.n-

Hablando de próximo capítulo, aquí les va un adelanto del nº 12, titulado "Conversaciones"


- ¿Qué se te ofrece?—le preguntó el joven.

- ¿Has visto por casualidad a Aome? No está en la habitación... –

- Así que hay otra desaparecida más... –

- ¿Por qué lo dices? –

- Por que Inu Yasha tampoco estaba aquí cuando yo llegué –


¿Dónde se habrán metido esos dos o.ó¿Qué estarán haciendo¿Les habrá pasado algo malo? Esas y otras respuestas más en el capítulo que viene!

Como siempre, tengo que agradecer a Jessy Aome (Muchas gracias por tu constante apoyo! Te aprecio mucho amiga! Y sí, me da flojera entrar a clases, porque es mi último año en el colegio o.o Se viene bastante duro! Y sólo me queda un año para entrar a la universidad n.nu) y a Lady Dragon 84 (Gracias por tus deseos n.n Que bueno que te pueda dar momentos de entretención y emoción con este Fic ;o; Me hace tan feliz saber que he logrado darles buenos momentos a mis lectores n.n y sí, será una historia larga XD De por lo menos 25 capítulos, creo yo n.n Así que queda "Oportunidad de Vivir" para bastante tiempo más XD Y también espero que sea el inicio de una buena amistad n.n), por ser mis fieles lectoras que me dejan review n.n Se los agradezco mucho! ;o;

Y además agradecer a los lectores que no dejan review, pero leen mi historia n-n Espero que se animen a dejarme review, ya que entre más reviews, más rápido actualizo XD (Generalmente actualizo cada una semana, pero si me llegas más reviews, lo haré más rápido, se los prometo!)

Bueno, cuídense mucho! Y les deseo mucha suerte en lo que hagan n.n

Atte. Dany-Chan


P.D: Dejenme review! XD Y recuerden lo que les prometí si me llegan más de lo acostumbrado XD n.nu