- Aclaraciones:
- Palabras - Dialogo de los personajes
- Palabras en cursivas - Pensamientos de los personajes
- (Palabras en paréntesis) - Aclaraciones o palabras de la autora
- Disclaimer: Inu Yasha & y los otros personajes no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi n.n Ojala que algún día me los regale ;o;
Como siempre, la respuesta a sus reviews estará al final del capítulo n.n (Para la gente que me dejó uno…)
Disfruten de esta nueva entrega de mi fic. Aquí los dejo con…
"Oportunidad de Vivir"
Capítulo 12: Conversaciones
Aome e Inu Yasha se miraron extrañados. No se esperaban esa reacción de Sango al ver a Miroku. Éste iba recuperando el aliento poco a poco.
- No sabía que se conocían...—dijo Aome.
- Yo hubiese deseado no conocerlo...—dijo enojada e indignada Sango, aún detrás de la chica.
- ¿Qué te hizo?—preguntó extrañado Inu Yasha.
- Yo no le hice nada tan malo...—dijo Miroku.
- La clave está en el "tan" malo, aunque para mí lo fue bastante—Sango seguía con un tono de indignación en su voz.
- Recuerdo cuando nos conocimos—Miroku puso una mirada de ensoñamiento y empezó a recordar. Sango también lo hizo, para su desagrado.
----- Flash Back -----
Sango se encontraba buscando pistas sobre el paradero de Aome. Esto la llevó a una aldea, donde unos viajeros le habían dicho que habían visto a una chica parecida a ella. En ese lugar no pudieron decirle mucho acerca de la joven, así que sólo se quedó a almorzar allí, para luego seguir buscándola.
- ¿Dónde se habrá metido esa Aome? Parece como si la tierra se la hubiese tragado—pensó y suspiró, mientras comía croquetas de pulpo en una posada que había en la aldea (Yo quiero probarlas o XD).
Miró a su alrededor y pudo ver como otros viajeros estaban almorzando allí. Sin ningún apuro, tomándose su tiempo, terminó de comer y se levantó para ir a pagar su cuenta con el encargado del lugar. Cuando estaba preguntando al hombre si había visto a una joven como Aome, sintió como una osada mano se puso en su trasero. Esto la hizo gritar y llamar la atención de los presentes.
- ¿Cómo te atreves, pervertido?—lo miró indignada y le plantó una cachetada en la cara. Cuando retiró su mano, una copia de ella, pero color rojo, estaba en el rostro del chico.
- No puedo resistirme a la tentación de tocar un cuerpo tan hermoso como el suyo, señorita—le dijo con un tono de conquistador. Esto hizo irritar más a la chica.
- ¿Ha visto a alguna joven con las características que le he mencionado?—preguntó al encargado, ignorando al joven.
- No—le contestó el hombre – Disculpe por no poder serle de mucha ayuda… -
- Nadie me ignora así, ni menos una joven tan bella como tú... —tomó de la cintura a Sango y dejó los rostros de ambos a muy escasos centímetros de distancia. La joven se sonrojó a más no poder, pero más de ira que de vergüenza.
- ¡Atrevido!—lo lanzó con todas sus fuerzas lejos de ella y salió de la posada, indignada.
El chico terminó en la mesa de dos personas que estaban comiendo tranquilamente. Éstas lo miraron "feo" y él salió de allí, en busca de Sango. Realmente había sido muy atrevido y grosero, y quería disculparse por eso.
- ¿Dónde estará? No la veo por ningún lado...—miró en todas direcciones, pero no había rastros de la joven – No podré darle mis disculpas oportunas... Por este extraño impulso que me dio al verla... Nunca lo había hecho con ninguna mujer, por lo menos no tan rápido…—pensó – Bueno, debo seguir en busca de mi relicario, a eso fue a lo que vine—se dijo y volvió a entrar a la posada, ya que en ella se habían quedado Aome, Inu Yasha y él cuando pasaron por esa aldea, y su relicario podía estar allí. No obtuvo resultados satisfactorios, así que siguió viajando en su busca.
(El encargado no recordaba nada de Aome, porque justo el día en que se había hospedado allí, a su hermano le había tocado hacerse cargo de la posada n-nu)
----- Fin del Flash Back -----
- Yo quería ofrecerle una disculpa por lo que hice, señorita—le dijo Miroku a Sango – No pude controlarme en ese momento... Su belleza me cautivó, como ninguna otra lo había hecho...—Sango se sonrojó ante el comentario. Su rabia seguía latente, pero disminuyó un poco.
- Anda Sango, discúlpalo, se ve que está muy arrepentido—le dijo Aome, tratando de convencerla.
- Además, es nuestro compañero de viaje... Tendrás que verlo todos los días—le dijo Inu Yasha – No puedes estar enojada para siempre -
- Esta bien, te disculpo—dijo Sango y dio un suspiro de resignación.
- Prometo no volver a hacerte algo como eso—le dijo Miroku, tomándole sus manos.
- Espero poder confiar en tu palabra...—lo miró algo desconfiada.
- ¿Y cómo le fue en la búsqueda de su relicario, joven Miroku?—preguntó Aome - ¿Lo encontró? –
- Sí, aquí está—se lo mostró.
- Que bueno ¿Y dónde estaba? –
- En la primera aldea en la que nos hospedamos—una gota salió de su cabeza – La encargada del lugar lo encontró y lo cuidó, esperando a que llegara su dueño—sonrió.
- Ya veo. Que suerte tuvo, no siempre la gente es tan honrada –
- Así es –
- ¿Seguimos con nuestro viaje?—preguntó Inu Yasha.
- Claro, vamos—respondieron Aome y Miroku.
Continuaron su viaje, hasta llegar a una aldea, donde cenarían y se hospedarían por la noche. Miroku entró primero a la posada del lugar, diciéndoles a los demás que esperaran afuera.
- ¿Por qué nos pidió eso?—preguntó Sango a Aome e Inu Yasha.
- Seguramente usará una de sus "técnicas secretas"—le respondió Aome.
- ¿Técnicas secretas¿Acaso va a atacar a la encargada?—preguntó extrañada.
- No. Él usa ciertas técnicas para hacer que cada vez que nos hospedamos en una posada, nos cobren la mitad del precio que en realidad deberíamos pagar—le dijo Inu Yasha – Le hemos preguntado muchas veces para que nos cuente qué hace, pero no nos quiere decir –
- Ya veo—dijo sorprendida – Durante el camino hacia acá he descubierto muchas cosas sobre ustedes—sonrió – Se ve que no se pasa mal viajando en grupo –
- Así es—dijo Aome. Miroku salió unos segundos después de la posada.
- Listo, ya pueden pasar—les dijo el chico. Todos tomaron sus pertenencias y entraron – Ya están reservadas nuestras habitaciones. Por falta de disponibilidad, Aome y Sango deberán compartir un cuarto e Inu Yasha y yo otro ¿No hay problema? –
- No, ninguno—respondieron las jóvenes.
- Yo tampoco tengo problema—dijo Inu Yasha.
- Entonces, podemos ubicarnos en nuestras habitaciones. Señorita Kaori—le dijo a la encargada – ¿Podría guiarnos a ellas? –
- Claro, con mucho gusto. Síganme, por favor—los guió hacia los cuartos. Allí se acomodaron y luego fueron a cenar. Los cuatro se divirtieron bastante juntos. Parecía como si fueran amigos de toda la vida.
- ¿Por qué no nos vamos a beber un poco?—preguntó Miroku – La noche es joven –
- No gracias, yo paso—dijo Aome, recordando sus malas experiencias con el alcohol – Vayan ustedes, yo me quedo aquí, descansando –
- ¿Por qué no quieres venir? Vamos, un poco de alcohol no te hará daño—le dijo Sango.
- Decidí no beber en un buen tiempo—suspiró – Si quieren más detalles, pregúntenle a Inu Yasha... Nos vemos mañana—la joven se retiró a su cuarto.
- ¿Y qué le pasó a Aome para que no quiera beber?—le preguntó Sango a Inu Yasha. Éste les contó la historia de la vez que ambos se pelearon, la chica bebió de más y estuvo en manos de unos bandidos, hasta que él llegó a rescatarla – Ya veo, cualquier persona quedaría reacia al alcohol con razones como esas... Pobre Aome... –
- ¿Aún quieren ir a beber?—preguntó Miroku.
- Yo no, gracias. También me voy a descansar—dijo Inu, se despidió y se fue.
- Creo que haré lo mismo que los otros. Lo mejor sería descansar... –
- ¿Por qué no nos quedamos un rato conversando? Eso no nos hará mal¿no? Además, así nos conocemos un poco más y hacemos más ameno el viaje después –
- Esta bien, tienes razón—sonrió. Ambos se quedaron conversando un largo rato, donde la pasaron bastante bien – Creo que te había juzgado mal la primera vez que te conocí. Pero la manera en la que te presentaste ante mi no fue la mejor ¿No crees? –
- Eso es verdad—una gota salió de su cabeza – Debí haber sido un poco más educado... –
- ¿Sólo un poco? Si sigues así, espantarás a cuanta mujer se cruce en tu camino—rió.
- Eso no es cierto. Yo tengo ciertas técnicas para hacer que ciertas mujeres estén en la palma de mi mano—dijo con un tono arrogante.
- ¿Y cuáles son esas, galán?—le dijo con un tono sarcástico.
- Eso es un secreto... Nadie puede saberlas, más que yo. Son mi orgullo—dijo orgullosamente. (Sé que suena redundante, pero no encontraba otras palabras para decirlo n-nu)
- ¿Tan secretas como las técnicas que usas para ahorrar dinero?—preguntó.
- Así es—dijo en un tono misterioso.
- Bueno, yo creo que ya es hora de que nos vayamos a dormir... Ya es tarde—dijo y miró a su alrededor. Ya no había nadie, excepto uno de los encargados de la posada, que estaba ordenando el lugar. Los jóvenes se levantaron del sitio que ocupaban y se fueron en dirección a sus habitaciones.
- Buenas noches, que tengas dulces sueños –
- Igualmente—respondió en un susurro, para no despertar a Aome, quien se suponía dormía en la habitación. Cerró la puerta del lugar y se percató de que su hermana (no son hermanas de verdad, sino que se quieren como si lo fueran n.n) no estaba allí – Que extraño...—pensó - ¿No se supone que Aome se había ido a dormir hace ya dos horas?—pensó extrañada – Iré a preguntarle a Miroku si no la ha visto por casualidad...—se dirigió a la habitación que el chico compartía con Inu Yasha y tocó la puerta. Miroku abrió.
- ¿Qué se te ofrece?—le preguntó el joven.
- ¿Has visto por casualidad a Aome? No está en la habitación... –
- Así que hay otra desaparecida más... –
- ¿Por qué lo dices? –
- Por que Inu Yasha tampoco estaba aquí cuando yo llegué –
- ¿Qué les habrá pasado? Es raro que los dos hayan desaparecido u-ú –
- Preguntémosle a la encargada si los ha visto salir –
- Esta bien, vamos—ambos fueron a ver si la señorita Kaori tenía alguna pista de ellos.
- Discúlpenme, pero no los he visto desde que ambos se fueron del comedor...—les respondió ésta.
- Gracias de todos modos—agradeció Sango – ¿Dónde podrán estar?—se preguntó.
- Busquémoslos fuera de la posada... Quizás salieron sin que la encargada se diese cuenta... –
- Vamos—la chica asintió y fueron a buscarlos por la aldea.
Ambos se separaron, para poder rastrear mejor el área. Después de aproximadamente media hora, regresaron a la posada.
- ¿Pudiste encontrarlos?—preguntó Sango.
- Ni un solo rastro de ellos—contestó él.
- Entremos, o nos podemos enfermar –
- Esta bien—ambos entraron – Será mejor que nos vayamos a dormir, ya aparecerán...—Sango asintió y se dirigieron a sus habitaciones – Buenas noches –
- Buenas noches—Sango abrió la puerta de su cuarto y se encontró con Aome durmiendo placidamente y con una sonrisa en su rostro. La joven se cayó de espaldas.
En el cuarto de Miroku, pasó algo similar. Al entrar, se encontró con Inu Yasha durmiendo tranquilamente.
- Y yo que te anduve buscando...—murmuró en un tono bajo para no despertar a su compañero de cuarto. Después de mirarlo algo enojado, se puso su pijama y se durmió.
Lo que había pasado realmente con los otros dos, era que...
----- Flash Back -----
Aome se disponía a ir a su habitación, luego de haberse despedido de los demás. Se tardó un poco, ya que otro huésped de la posada le preguntó si sabía llegar una de las aldeas por las que la chica ya había pasado con anterioridad. Ella se lo explicó amablemente y luego se iba a su cuarto, cuando se encontró con Inu Yasha.
- Veo que tu tampoco te quisiste quedar a beber—sonrió.
- Así es—él también sonrió – Creo que es un poco temprano para irnos a dormir¿no? Además...—Inu miró por una ventana los jardines de la posada – Afuera esta muy bonito... ¿No quieres ir a conversar allá? –
- Esta bien, vamos—ambos salieron, sin que la encargada se diera cuenta de ello.
- Todo se ve muy hermoso, las estrellas, la luz de la luna... –
- Creo que todo se vería aún más hermoso si subiésemos al techo de la posada: podríamos ver toda la aldea iluminada por la luna... –
- ¿Y cómo podríamos hacerlo? No veo ninguna escalera por aquí—miró a su alrededor.
- Creo que olvidaste una de mis habilidades—abrazó a Inu y éste se sonrojó automáticamente – Prepárate...—la chica se agachó un poco.
- ¿Eh?—preguntó confundido. Aome saltó junto a él hacia el techo de la posada – No me gustan esos saltos x.x—miró a su alrededor. Todo se veía tal como Aome había dicho: hermoso – Que espectacular vista hay desde aquí—dijo asombrado. Aome sonrió.
- ¿Ves? Y sólo te costaba aguantar un salto n.n -
- Sí. Gracias por traerme aquí –
- No fue nada—contestó – Sentémonos, sino podríamos perder el equilibrio y caer—así lo hicieron. Se quedaron contemplando el paisaje por un momento, en silencio – ¿Sango y Miroku finalmente habrán ido a beber juntos?—interrumpió, cuando la asaltó esa duda.
- Eso no podemos saberlo. Tendríamos que bajar y ver... –
- Mejor quedémonos aquí. Ellos ya están bastante grandes para cuidar de sus actos—sonrió. Luego ambos comenzaron una amena conversación, que se vio interrumpida cuando escucharon un extraño sonido en la lejanía.
- ¿Qué será eso? –
- No lo sé... Pero creo que no me gustará averiguarlo—dijo, mientras veía como una masa negra se acercaba a ellos desde el cielo, volando.
Eran cientos de murciélagos, que seguramente habían salido de su hogar en busca de comida. Aome se aferró a Inu Yasha y éste la abrazó protectoramente, mientras las criaturas pasaban sobre sus cabezas.
- Al fin terminó—Aome soltó un suspiro de alivio. Luego, se dio cuenta en la situación que se encontraban ambos y lo soltó – Disculpa, yo...—se sonrojó intensamente.
- No hay por qué disculparse...—el miró hacia otro lado, ocultando su rostro sonrojado.
- Creo que sería mejor volver a nuestras habitaciones... Es un poco tarde... –
- No, quedémonos un poco más aquí. Es un milagro que haya una noche donde no haga tanto frío en invierno... –
- Esta bien—pasaron un momento en silencio, pero luego volvieron a la animada conversación que antes llevaban.
Minutos después, Sango y Miroku salían de la posada, en su busca, pero los jóvenes no se dieron cuenta de ello. Estaban en "otro mundo", por decirlo así. Ambos disfrutaban mucho la compañía del otro.
Aproximadamente un cuarto de hora después, Inu Yasha se fijó que en las casas aledañas ya no había luces y en las habitaciones de la posada tampoco, que lo que indicaba que ya era bastante tarde.
- Será mejor que nos vayamos a dormir. Ahora sí que es bastante tarde...—dijo el chico.
- Tienes razón—contestó Aome – Es hora de bajar—ella lo miró y Inu Yasha le salió una gota en la cabeza. Sabía lo que venía.
- Que sea rápido—Inu Yasha abrazó a Aome y ambos bajaron de un salto.
- Listo, ya no tienes nada que temer—sonrió. Ambos entraron en la posada. No se encontraron con la encargada, así que nadie los vio entrar. Llegaron a la habitación de Aome y ella abrió la puerta.
- Buenas noches, que duermas bien—Inu Yasha sonrió.
- Buenas noches, e igualmente—ella también sonrió. Luego, se puso su pijama y se durmió, con una sonrisa por el buen momento que había pasado en el techo. Inu Yasha llegó a su habitación y también se quedó dormido.
----- Fin Flash Back -----
Una nueva mañana llegó para todos. En la habitación de las chicas, ambas se encontraban durmiendo plácidamente. Cuando los rayos de sol llegaron a sus rostros, se despertaron.
- Que bien dormí—pensó Aome, desperezándose. Vio como Sango iba abriendo sus ojos – Buenos días, Sango—sonrió – No me di cuenta cuando llegaste anoche... –
- ¿Dónde se habían metido tu e Inu Yasha? Miroku y yo estuvimos buscándolos, pero no los encontramos... Cuando volvimos a la posada... Te vi plácidamente durmiendo. Estábamos muy preocupados...—la regañó.
- Discúlpame—juntó sus manos, a modo de disculpa – No pensé que nos buscarían... –
- Pues ya ves que sí... A la próxima me avisas cuando vayas a salir... Por cierto... ¿A dónde fuiste? –
- Ehm... Con Inu Yasha fuimos a conversar en el techo de la posada...—se sonrojó.
- ¿Y has ido aclarando tus sentimientos hacia él? –
- Creo que sí, aunque... no lo tengo del todo claro aún... –
- Debes tratar de hacerlo antes de que lleguemos al castillo Higurashi... –
- Eso lo sé, pero... Es tan poco tiempo para saber lo que uno siente... –
- Has tenido todo este viaje para conocerlo. Piensa y recuerda lo que has sentido cada vez que has estado en alguna situación importante con él. Ahí podrás darte cuenta de la evolución de tus sentimientos y cuáles son éstos en verdad –
- Haré lo que dices. Gracias por tu consejo—sonrió.
- No hay de que, para eso estamos las hermanas—sonrió – Lo mejor será que nos preparemos para ir a desayunar –
- Esta bien—ambas comenzaron a vestirse y a arreglarse para poder ir a comer junto con sus compañeros de viaje al comedor de la posada.
Cuando salieron de la habitación, se encontraron con ellos. Todos se dieron los buenos días y fueron a desayunar. Después de eso, arreglaron sus cosas y volvieron a retomar el camino de su viaje. Pasaron unas horas y a todos les dio hambre.
- Creo que nuestros estómagos exigen comida—dijo Aome con una gota en su cabeza. No había ninguna aldea cercana ni algún puesto donde vendiesen comida, según lo que vieron momentos después ella y Sango desde las alturas.
- Entonces, tendremos que ir en busca de un río para pescar—dijo Inu Yasha. Todos asintieron y se internaron en el bosque.
Buscaron por aproximadamente media hora, pero su búsqueda no daba frutos.
- ¿Dónde se habrá metido el río?—se preguntó Sango y suspiró.
- Tengo hambre—se quejó Aome y luego saltó para tratar de ver si encontraba algo desde el árbol, o por lo menos si éste tenía algún fruto, pero nada.
De lo que no se habían dado cuenta, era que el cielo se había ido nublando rápidamente. También hacía mucho frío.
- Perfecto. Además de hambre, ahora tendremos que soportar el frío—dijo Inu Yasha, con un tono de sarcasmo en su voz. Para empeorar la situación, empezó a nevar...
- Creo que tendremos un mal día por delante—dijo Miroku.
Todos lo vieron y suspiraron. Con este frío, era poco probable que les fuese fácil pescar algo, si es que llegaban a encontrar un lugar para hacerlo. Aún así, siguieron con su búsqueda. Por más que buscaban, no encontraban nada. Eso era bastante desesperanzador.
Al final, decidieron hacer una fogata, para por lo menos no tener tanto frío. Buscaron leña y un lugar donde no hubiese tanta nieve y se instalaron allí.
- Que manera de cambiar el día—dijo Sango – Cuando despertamos, todo se veía bastante soleado y agradable, pero ahora...—suspiró – Bueno, es el precio de estar en invierno... –
- Eso es verdad. Por eso prefiero más la primavera...—dijo Aome.
- Creo que todos nosotros también—dijo Inu Yasha.
- Si tan solo no hubiésemos olvidado traer comida, todo sería mejor—contribuía a los lamentos, Miroku.
- Será mejor que nos dejemos de lamentar, eso sólo hará descender nuestros ánimos—dijo Aome enérgicamente y levantándose, pero cuando lo hizo, su estomago gruñó muy fuerte, lo que la hizo sonrojar – Parece que eso no le sube el ánimo a mi estomago—una gota salió de su cabeza y volvió a sentarse. Todos se quedaron un momento en silencio, hasta que oyeron un gran estruendo.
- ¿Qué habrá sido eso?—preguntó Inu Yasha alarmado.
- Iremos a ver—dijo Sango y junto a Aome, rápidamente se cambiaron a su traje de combate invernal (Para cada estación hay un traje de combate de las Princesas de la Muerte. Más adelante describiré el de ésta estación) y saltaron hacia un árbol. Lo que observaron no fue nada agradable.
- Parece que ahora tendremos que combatir con monstruos -.-u—pensó Aome - ¡Unos monstruos se acercan!—alarmó a los chicos. Éstos sacaron sus espadas (Había olvidado comentar que Miroku también poseía ciertas habilidades con la espada n.nu Es que en esa época de constante peligro era necesario saber como combatir con una...) y tomaron actitud de ataque.
Las jóvenes tomaron algunas de sus armas: Sango, un boomerang gigante que siempre llevaba consigo, llamado Hiraikotsu (había olvidado comentar eso también n.nu Lo siento -.-), y Aome, su arco con sus flechas. Éstas eran las armas con las que habitualmente se enfrentaban a los monstruos. Sango bajó del árbol, pero Aome se quedó allí, ya que le era más fácil darles a sus blancos con las flechas desde esa posición.
Los monstruos llegaron a donde ellos estaban. Eran bastantes, y se veían muy molestos.
- ¿Cómo se atreven a invadir nuestras tierras, humanos?—preguntó uno de ellos muy enojado.
- No sabíamos que había criaturas como ustedes aquí, sino no hubiésemos venido—contestó Sango, sosteniendo su Hiraikotsu con firmeza, dispuesta a atacar.
- Aún así, acabaremos con ustedes—dijo con tono despectivo otro monstruo y empezó la lucha.
Las criaturas se lanzaban al ataque contra los jóvenes espadachines, y éstos se defendían bastante bien, derribando a unos cuantos. Desde las alturas, Aome iba lanzando sus flechas a los monstruos que quedaban más debilitados por el ataque de los demás, o a los que no alcanzaban a ver sus compañeros y estaban a punto de arremeter contra éstos. Sango, por su parte, lanzaba con gran fuerza su Hiraikotsu, logrando derribar a varios de sus enemigos a la vez, con los que los espadachines acababan o Aome con sus flechas.
Se podía ver que los cuatro hacían un buen equipo, aunque era la primera vez que todos combatían juntos contra esa clase de enemigos.
De repente, uno de los monstruos comenzó a golpear el árbol donde Aome se encontraba. Esto la hizo perder el equilibrio y caer. Por suerte, logró afirmarse de una de las ramas de árbol con sus manos, aunque ésta no se veía muy resistente. Su arco y sus flechas cayeron al suelo, donde el monstruo las destruyó.
- ¡Aome!—gritaron sus compañeros. Ésta trataba de aferrarse con toda su fuerza a la rama, pero cada vez se le hacía más difícil, ya que el monstruo seguía agitando el árbol donde ella se encontraba.
- Si no deja de mover este árbol, voy a caer—pensó. La altura a la que se encontraba era considerable y seguramente cuando cayera, el monstruo acabaría con ella. La rama estaba a punto de ceder.
- Inu Yasha, Miroku, vayan a ayudar a Aome. Yo distraeré a los monstruos mientras tanto—dijo Sango y los otros asintieron.
Su camino no fue fácil, ya que cada vez más monstruos se lanzaban contra ellos, evitando que salvaran a la chica. Sango les iba ayudando, despejándoles el camino con su Hiraikotsu. Cuando llegaron, atacaron a la criatura. Éste dejó en paz al árbol y Aome suspiró, un poco más aliviada, pero aún no a salvo. Los chicos siguieron atacando al monstruo, hasta que pudieron vencerlo.
- Miroku, ve a ayudar a Sango. Yo me encargaré de Aome—le dijo Inu Yasha y éste obedeció – Aome ¿Estás bien?—preguntó.
- La rama está a punto de ceder, caeré en cualquier momento—dijo ella con inseguridad en su voz. Tenía miedo, mucho miedo.
- ¿Por qué no te dejas caer? Tú eres capaz de bajar desde esa altura. Ya lo haz hecho antes—trató de darle confianza.
- Pero esta vez hay nieve. Es más difícil y doloroso caer en ella—le respondió. Inu Yasha pensó un momento y halló la respuesta.
- Ya sé. Déjate caer y yo te recibiré aquí abajo—le dijo. Aome lo pensó un momento. La rama cedió e igualmente cayó, sin necesidad de soltarse. El príncipe la recibió en sus brazos – Ya no tienes por que temer, ya estás abajo—le dijo con cariño. La joven abrió sus ojos y abrazó a Inu Yasha.
- Tenía mucho miedo—sollozó. El chico la calmó y la bajó de sus brazos.
- Ahora debemos ir a ayudar a nuestros amigos. Nos necesitan—ambos vieron como Sango y Miroku peleaban contra los monstruos. Lo hacían bastante bien, pero se notaba que necesitaban ayuda.
- Vamos—Aome tomó su espada, ya que su arco y sus flechas habían sido destruidos antes, y junto a Inu Yasha fueron a atacar a las criaturas.
Después de aproximadamente diez minutos, lograron acabar con ellos. Todos estaban bastante cansados y cayeron al suelo.
- Fue una difícil pelea—dijo Miroku – Pero aún así logramos vencer—sonrió.
- Eso es porque junto a ustedes tienen a una experta en la lucha con monstruos—dijo Sango, de manera engreída, pero de broma.
- Y también porque formamos un muy buen equipo—dijo Inu Yasha.
- Eso es verdad—dijo Aome – Pero lamento informarles que debemos salir de aquí lo antes posible. Las energías malignas que emanan los cadáveres de los monstruos atraerán a más de ellos, que no tendrán compasión en atacarnos, aunque estemos cansados...—les dijo a todos, animándolos para que se levantasen y reanudaran pronto el viaje.
- Esta bien, no nos queda de otra—dijo Inu Yasha y todos empezaron a caminar.
Notas de la Autora: Hola n.n Qué les ha parecido este capítulo? Espero que les haya gustado XD
Ahora saben la razón por la cuál a Sango no le agradaba la presencia de Miroku… Pero ahora se llevan bastante bien ¿No les parece? n.n
No me habría gustado estar en el lugar de Aome, cuando estaba sujeta sólo de una rama, que además no era muy firme… Pero tuvo suerte de que Inu Yasha estaba ahí para recibirla ;D
Bueno, ahora les dejo un adelanto del próximo capítulo, el cual tiene el título de "Decisiones y Confesiones "
Prepararon la fogata, la comida y se sentaron alrededor para comer y conversar. Todos lo hacían animadamente, menos Aome, quien miraba insistentemente el suelo y parecía distraída. Inu Yasha estaba extrañado por esa actitud de la joven.
- ¿Qué le pasará?—pensó – Nunca la había visto así, tan retraída...—miró hacia donde ella se encontraba, preocupado – No es normal en ella, que es siempre muy alegre y está llena de energía... –
¿Qué le pasará a Aome? o.o ¿Por qué actuará de esa manera? Lo sabrán en el próximo capítulo n.n
También les aviso que se viene algo que mucha gente espera o.ó Pero no les diré qué es, los dejo con la intriga XD Y es emocionante, o por lo menos para mi lo es XD
Bueno, como acostumbro hacer, quiero agradecerles a:
- Kagome Katherine: Hola! Estoy bien, gracias n.n Y quiero aclararte que no molestas! Al contrario, me alegras el día con tus reviews! Que bueno que te haya gustado el capítulo anterior y espero que este también te guste n.n Respecto a tu pregunta, sólo te puedo responder que es algo que se te irá respondiendo a medida que avance la historia n.nu Disculpa por no poder dar una respuesta concreta, pero sería adelantarte la historia… XD
- Lady Dragon 84: Hola n.n! Me alegra recibir siempre tus reviews! Que bueno que te guste tanto mis historia, me haces muy feliz n.n No tardé mucho en actualizar XD Sólo un día después de que recibí tu review n.nu Espero que te vaya muy bien en tu viaje! Que todo salga bien y que disfrutes este cap cuando puedas leerlo n-n Respecto a lo de los nuevos proyectos… Creo que no podré iniciarlos hasta que haya terminado este año escolar… Y eso será en 9 meses más n-nu Pero seguramente se vendrán, no te preocupes n.n.
También quiero agradecer a la gente que lee, pero que no deja review! Sólo les pido que dejen alguno, ya que su opinión me ayuda y me da ánimos para seguir escribiendo, más y de mejor calidad, para que a ustedes les agrade más leerlo n-n
Se me viene el inicio de clases encima XD Entro el día lunes 6 de Marzo… -.-u Por lo que quizás mis actualizaciones no sean semanalmente, como acostumbro hacerlo… Así que les pido perdón por adelantado -.- Trataré de escribir la mayor cantidad de capítulos posible antes de entrar a clases, para tratar de publicar regularmente, aunque creo que ahora será con un lapsus de 2 semanas de por medio entre cada capítulo. Espero que me comprendan n.nu Es mi último año de colegio y debo poner mi mayor esfuerzo para superarlo con buenas calificaciones, que me ayuden a entrar en una buena carrera en la Universidad…
Bueno, estos comentarios de autora me salieron más largos de lo acostumbrado, creo XDD.
Me despido, deseándoles lo mejor n-n
Atte. Dany-Chan
PD: Hagan clic allí abajito, en "Go" y me dicen que opinan de este cap y la historia en general, para los que no lo han hecho antes n-n! Espero con ansias sus reviews! Y si llego a recibir más de los acostumbrados, me haré un tiempo para actualizarles más rápido!
PD2: Estoy aquí actualizando, a las 12 de la noche o.ó XD Para que mi fic salga de los primeros en la lista n.nu Bueno, este comentario fue cero aporte, como decimos en mi país XD
Ja ne! Cuidense mucho X3 Adios!
