- Aclaraciones:
- Palabras - Dialogo de los personajes
- Palabras en cursivas - Pensamientos de los personajes
- (Palabras en paréntesis) - Aclaraciones o palabras de la autora
- Disclaimer: Ustedes ya saben, lo de siempre... u.u Ninguno de los personajes me pertenece, sólo los que he inventado yo XDD
"Oportunidad de Vivir"
Capítulo 14: Revelaciones
Cada vez estaban más cerca de su destino: el castillo Higurashi. Esto ponía muy feliz a Inu Yasha, ya que hace algunos meses que no veía a la gente que lo había acogido cuando más lo necesitaba y que consideraba su familia. En cambio, a Aome, este inminente encuentro la ponía algo nerviosa.
- No me siento a gusto yendo a un lugar donde se ha sufrido tanto por culpa de Naraku... Y yo, habiendo sido una de sus súbditas, no me atrevería a mirar a ninguna de las personas que habita aquel lugar a la cara... Me siento culpable—pensaba Aome.
- Nos debe faltar sólo una hora para llegar al castillo—dijo Inu Yasha alegre – Ya quiero ver la cara que pondrán al ver que he regresado—sonrió. Verlo tan feliz, hizo que Aome se alegrara, aunque seguía algo nerviosa.
Pasó el tiempo y comenzaron a ver a lo lejos una aldea muy poblada y con mucho movimiento. En la parte superior de ésta, encima de una colina y cerca de un bosque, se podía ver un gran y bello castillo.
- ¿Ese es el castillo Higurashi?—preguntó Aome apuntándolo e Inu Yasha asintió – Es muy grande—dijo sorprendida – Pero por una extraña razón, se me hace familiar... Quizás pasé por aquí en alguna misión de entrenamiento cuando era pequeña...—pensó.
Cuando pasaron por la aldea, vieron a un grupo de niños jugando alegremente. Éstos se fijaron en los jóvenes viajeros y se acercaron a ellos.
- ¿Qué quieren?—les preguntó Aome, agachándose para estar a su altura.
- Le queríamos dar esto—dijo una niña, sosteniendo una flor blanca.
- ¿Para mí? Gracias—sonrió, tomó la flor y la puso en su cabello.
- También tenemos una para usted—dijo otra niña a Sango. Ella también se agachó y la pequeña puso una flor amarilla en el cabello de la joven.
- Gracias—Sango sonrió.
- ¿No quieren jugar con nosotros?—les dijo un niño.
- Disculpa, pero ahora no podemos—se disculpó Aome – Otro día vendré a visitarlos y jugaré con ustedes. Se los prometo—les dijo con una sonrisa y los niños asintieron, para luego seguir jugando cerca de allí.
- Ahora que lo recuerdo...—dijo Sango – No podré acompañarlos al castillo... –
- ¿Por qué¿Qué sucede?—preguntó Inu Yasha.
- Mi Hiraikotsu está algo dañado, luego de la pelea que tuvimos el otro día con los monstruos, así que debo repararlo... Cerca de aquí hay una aldea de exterminadores de monstruos, donde podría llevarlo para que lo reparen—sonrió – Cuando ya esté listo, volveré con ustedes –
- Esta bien—dijo Aome – Cuídate mucho –
- No te preocupes, lo haré—sonrió.
- Yo puedo acompañarla, para que no le pase nada—dijo Miroku.
- Si vas con él, me quedo más tranquila—le dijo Aome a Sango.
- No te preocupes Miroku, yo puedo ir sola. Sé como defenderme...—dijo ella.
- Como todo caballero, no puedo dejar que una señorita vaya viajando por ahí sola, es muy peligroso. No aceptaré una negación como respuesta—dijo Miroku.
- Esta bien, acepto tu compañía—dijo con una gota en su cabeza. El joven se alegró.
- Yo cuidaré de ella. Ustedes no se preocupen—dijo a Aome e Inu Yasha.
- Que les vaya bien. No se distraigan mucho—Aome guiñó un ojo a Sango, quien se sonrojó y le dirigió una mirada asesina. Ni Miroku ni Inu Yasha entendieron a que se refería (quedaron con cara de puntito XD Así - - - .-. ...).
- Lo mismo va para ti, hermanita—dijo Sango. Este comentario hizo sonrojar a Aome – No va a pasar entre Miroku y yo lo que tú piensas, Aome...—pensó enojada – Adiós—les dijo y siguió su camino junto con su acompañante.
- Adiós—se despidieron los jóvenes que se quedaban. Se quedaron allí hasta que perdieron de vista a Sango y Miroku.
- ¿Vamos al castillo?—preguntó Inu a Aome, ofreciéndole su brazo.
- Vamos—sonrió, tomó su brazo y siguieron caminando, lentamente, en dirección al castillo Higurashi.
Cuando los guardias del castillo divisaron a Inu Yasha, fueron a avisarle inmediatamente a su señora (La esposa del terrateniente, en otras palabras) de su llegada.
- Enseguida iré a recibirlo—dijo ésta a uno de sus soldados – Avísale también a mi hijo sobre esto, por favor—el soldado asintió y fue a hacer lo que le pidió.
Inu Yasha y Aome llegaron a la entrada del castillo. Los guardias se alinearon y se prepararon para saludarlos.
- Bienvenido al castillo, joven Inu Yasha—todos hicieron una profunda reverencia, por el respeto que le tenían – También le damos la bienvenida a usted, señorita—hicieron otra reverencia, pero no tan grande como la anterior.
- Muchas gracias por el recibimiento—Aome hizo una reverencia. (Tanta reverencia XD Son muy formales estos japoneses n.nu)
- Entremos, Aome—le dijo Inu Yasha. Ella asintió e ingresaron al lugar. La vista dejó impresionada a la joven.
- Este lugar es hermoso—dijo maravillada, mirando a su alrededor.
- Podemos recorrerlo luego. Primero debo ir a saludar a...—miró y enfrente de él aparecieron la señora del lugar y su hijo.
- Inu Yasha, que gusto verte—le dijo la señora feliz. Ella tenía el cabello negro, muy largo recogido en una cola de caballo alta, sus ojos eran de un color café chocolate, su piel blanca, tenia una estatura mediana y vestía un elegante kimono. Se podía notar que era una mujer muy distinguida.
Inu Yasha fue hacia donde ella se encontraba y le dio un abrazo.
- El gusto es mío, tía—sonrió – Hola, Souta. Hace mucho que no nos veíamos—se separó de la señora y con el joven se dieron un apretón de manos.
- ¿Cómo te ha ido en tu viaje?—le preguntó Souta.
- Luego podrá contarnos sobre eso, en la hora de la comida—dijo la señora – Por cierto¿quién es la joven que te acompaña?—miró a Aome, que se encontraba aún en la entrada del castillo.
- Mucho gusto señora—le dijo algo nerviosa – Mi nombre es Aome Asakura—hizo una pequeña reverencia.
- Mucho gusto. Yo soy Midori Higurashi, la esposa del terrateniente de este castillo. Ven, acércate—sonrió y la joven obedeció.
- Ella me ha acompañado durante mi viaje de regreso al castillo, tía Midori—le explicó Inu Yasha – ¿Y el tío Tetsu¿Se encuentra en el castillo?—preguntó, refiriéndose al terrateniente del lugar.
- No, tuvo que ir a atender algunos asuntos al castillo de su hermano Kouji—explicó – ¡Matsuura!—llamó a uno de los soldados y este vino de inmediato – Ve a decir a la cocina que preparen un gran banquete de bienvenida para Inu Yasha—el soldado asintió y se fue – Supongo que estarán muy cansados—les dijo – ¡Yamamoto!—llamó a otro soldado – Dile a Kaede que prepare la habitación de Inu Yasha y la de huéspedes para la señorita Asakura –
- Sí, mi señora—hizo una reverencia y se fue.
- Pasemos al salón principal mientras esperamos a que sus habitaciones estén listas—les dijo a los tres y éstos asintieron.
Se dirigieron al salón principal, el cual estaba finamente decorado con tapices y pinturas que colgaban de las paredes, algunas alfombras colocadas sobre el piso de madera, una gran mesa para atender a los invitados, entre otras cosas. Los cuatro se sentaron en unos cojines que había dispuestos allí.
- ¿De dónde vienes, Aome?—preguntó Midori.
- De la ciudad imperial. Allí es donde vivo...—dijo y luego se arrepintió – Debería haberle dicho que vivía en otro lugar... No quiero traerle malos recuerdos a la señora Higurashi ni a su hijo...—pensó, regañándose mentalmente –...o por lo menos vivía, antes de viajar... –
- Ya veo—sonrió.
- Parece que no le recordé nada malo—pensó aliviada y suspiró. Inu Yasha la miró extrañado.
- ¿Te sucede algo Aome?—preguntó.
- No, nada, nada—se rió nerviosamente.
- Debe ser el cansancio del viaje—dijo Midori.
- Sí, eso es—asintió la joven.
- No te preocupes, pronto vas a poder descansar y recuperar energías –
- Disculpe si soy una molestia para usted—se disculpó.
- No, al contrario, es un agrado tenerte aquí. Hace tiempo que no teníamos visitas—le respondió.
- Muchas gracias—sonrió aliviada.
- Señora Midori, las habitaciones del joven Inu Yasha y de la señorita Asakura ya están listas—le dijo una mujer mayor entrando al salón.
- Gracias Kaede—agradeció – Puedes retirarte—la mujer asintió y obedeció – Bueno, ya pueden ir a descansar—sonrió – Cuando la comida esté lista, mandare a alguien para que les avise—todos se levantaron, Inu Yasha y Aome hicieron una pequeña reverencia y se retiraron del lugar.
- Madre¿Has sentido lo mismo que yo?—preguntó Souta.
- Sí... Desde que llego esa joven llamada Aome, que siento algo extraño en mi pecho, como nostalgia... –
- Es lo mismo que he sentido yo, pero... ¿No te parece extraño? –
- Bastante hijo, ya que es la primera vez que la vemos ¿no? –
- Así es... –
- Bueno, será mejor que vayamos a tomar un paseo antes de la cena. Pronto la servidumbre vendrá para arreglar el salón para el banquete. Además, así se nos abre el apetito—sonrió.
- Esta bien, vamos—sonrió y tomó el brazo de su madre, para conducirla por el castillo.
Mientras tanto, con Aome e Inu Yasha...
- Yo te mostraré donde se encuentra tu habitación—le dijo el joven a la chica, llevándola al cuarto de huéspedes – Sino podrías perderte –
- Eso es verdad—una gota salió de su cabeza – A veces mi sentido de la orientación no es el mejor... –
- Pues en este lugar es fácil perderse... Es algo grande, por lo que has podido ver... –
- Así es... –
- Cada vez que no sepas como llegar a algún lugar, pregúntale a los sirvientes. Ellos te guiarán a donde quieras ir. Y si no llegas a encontrar a ninguno, puedes recurrir a mi para pedirme ayuda—sonrió.
- Gracias –
- Bueno, esta es tu habitación—abrió la puerta del lugar. El cuarto estaba dispuesto de manera elegante y acogedora a la vez, con alfombras y tapices en sus paredes, muebles de madera, como un armario con ropa para la joven y un tocador, algunos jarrones con flores y un mullido futon en el centro. Además, esta habitación contaba con una terraza que daba hacia el patio trasero del castillo, donde se podía apreciar una bella laguna que era cruzada por un puente y atrás de esto, un típico jardín japonés (De esos que tienen senderos, mucha vegetación, pequeñas estatuas de piedra, algunos arroyos, entre otras cosas).
- Es muy bonita—dijo con los ojos iluminados – ¿No será mucho para mí?—preguntó tímida.
- Claro que no—sonrió – Tía Midori siempre atiende así a los invitados... Además, es la primera vez que invito a alguien a este castillo, y creo que eso la emociona—una gota salió de su cabeza.
- Ya veo—sonrió.
- Bueno, yo me voy a mi habitación. Está muy cerca de ésta, por el pasillo hacia la izquierda y luego nuevamente a la izquierda, hasta llegar a la esquina, por si necesitas algo –
- No te preocupes, creo que estaré bien—sonrió. Inu Yasha miró hacia todas direcciones – ¿Qué sucede?—preguntó extrañada. El joven la miró y depositó un tierno beso en sus labios.
- Sólo quería saber si no había nadie cerca que nos viera. Nos vemos luego—se fue en dirección a su habitación.
- Nos vemos—se despidió y cerró la puerta de su cuarto – Aún no puedo creer que todo esto sea verdad—pensó feliz – Jamas pensé que estar enamorada me haría sentir así, tan llena de felicidad al estar con él...—se sonrojó – Mejor me recuesto un momento para descansar—murmuró mirando hacia el futon – El viaje hasta aquí ha sido agotador... Mi cuerpo merece un descanso—se recostó y a los pocos segundos el cansancio la venció, llevándola al mundo de los sueños.
Faltaba poco para la hora del banquete y Kaede fue en busca de la joven. Tocó la puerta, pero como nadie le respondió, entró. Luego, despertó a Aome.
- Señorita, ya falta poco para que se realice el banquete. Debe prepararse y yo la ayudaré en ello—abrió el armario, sacando un kimono elegante pero sencillo a la vez, color crema, que tenía bordados de flores, en distintas tonalidades desde el amarillo hasta el rojo, en la orilla de las mangas y en la parte inferior del kimono. El obi era de color rojo claro y combinaba muy bien con los bordados. Luego, sacó los accesorios necesarios de un cajón del tocador – Levántese para que pueda ayudarle a vestirse—Aome obedeció.
- Que kimono más lindo—dijo la joven, impresionada.
- En usted se verá muy bien—sonrió y luego le ayudó a prepararse. Cuando acabaron, Aome se miró en el espejo.
- No parezco yo—dijo la joven mirándose detenidamente – Es muy elegante para mi—dijo con una gota en su cabeza. Kaede se había encargado de arreglar su cabello también, dejándolo atado en una coleta alta con una cinta del mismo color que el obi, y la había maquillado un poco.
- Pues yo creo que se ve muy bonita y refinada, señorita—sonrió – Cuando la veo, me recuerda a... –
- ¿A quién?—preguntó con curiosidad.
- No, a nadie, sólo ha sido mi imaginación. Bueno, sería mejor que nos dirigiésemos al salón principal para el banquete –
- Muchas gracias por todo, señora Kaede –
- No hay de que, señorita –
- No me llame señorita. Dime Aome—sonrió.
- Entonces usted dígame Kaede –
- Esta bien –
- Vamos, entonces—la condujo hasta el salón principal.
Allí, se encontraba mucha gente: la señora Midori, Souta, Inu Yasha, los consejeros del castillo, las damas que acompañaban a Midori, entre otras personas. Cuando Aome llegó allí, todos se la quedaron mirando.
- No me gusta cuando toda la gente me mira, me pongo nerviosa...—pensaba avergonzada Aome.
Inu Yasha no podía quitarle la vista de encima, por lo hermosa que se veía. La mayoría de la gente del lugar la observaba por la misma razón, además de porque era una desconocida para ellos. Midori le hizo señas a Aome para que se acercara a donde se encontraba y ésta asintió, dirigiéndose allí.
- Buenas tardes, Aome—dijo Midori.
- Buenas tardes, señora Higurashi, Inu Yasha, Souta, y a todos los demás presentes—hizo una pequeña reverencia.
- Siéntate, ya están por traer los alimentos –
- Esta bien—así lo hizo.
- ¿Y cómo ha estado ese descanso? –
- Muy bien. Se me ha quitado el agotamiento que sentía—sonrió.
- Que bueno. Veo que el kimono que Kaede eligió para ti te ha quedado de maravilla –
- Eso creo...—se sonrojó.
- Y parece que Inu Yasha piensa lo mismo, ya que no te ha quitado los ojos de encima desde que entraste al salón—dijo con una risita, lo que provocó que el joven se sonrojara al instante, sin decir palabra. Se formó un incómodo silencio entre ellos, que luego fue interrumpido por Midori – Bueno, parece que ahí viene la comida –
La servidumbre del lugar comenzó a servir la comida a cada uno de los presentes. Cuando terminaron, todos comenzaron a comer, conversando alegremente con la gente que tenían alrededor. Inu Yasha y Aome le contaban un poco de cómo había sido su viaje a Midori y Souta.
- Y así fue como nos encontramos ese refugio de niños huérfanos detrás de aquella cueva—finalizó Inu Yasha. Anteriormente le había contado a su tía y a Souta de cómo habían ayudado a Shippou a llegar a su aldea.
- Veo que su viaje no ha estado libre de aventuras—dijo Souta.
- Así es, pero hemos logrado salir de cada una de ellas con bien—dijo Aome y sonrió.
- Me alegro por ustedes—dijo Midori – Por cierto, Inu Yasha, tu me comentaste que en un templo que visitaron les habían dicho algo sobre una profecía que los involucraba a ambos...—dijo seria, mirando al joven y a Aome – ¿De qué se trata?—toda la gente del salón guardó silencio, para escucharlos.
- Bueno, esta profecía habla sobre la misión que tenemos Aome y yo, que es derrotar al emperador Naraku—al escuchar este nombre, algunos de los presentes lanzaron gemidos de asombro, mientras otros mostraban miradas de odio y rencor – Menciona que debemos restaurar la paz y unirnos con nuestros aliados en la batalla final, entre otras cosas... –
- Ya veo...—dijo seria – ¿Tienes alguna copia que me puedas entregar? –
- Claro. Cuando termine el banquete, le daré una –
- Gracias—sonrió.
- Es cierto, Harumi nos entregó unas copias de la profecía cuando nos encontrábamos en el templo. Lo había olvidado...—pensó Aome.
El resto del banquete transcurrió tranquilamente. Cuando finalizó, cada una de las personas se fue a su habitación, excepto Midori, Aome e Inu Yasha, quien fue en busca de la copia de la profecía, y luego se fueron a un pequeño salón, para poder hablar con mayor privacidad.
(Aclaración: en realidad Midori no es realmente tía de Inu Yasha, pero como él lleva bastante tiempo viviendo allí, le llama así por cariño n.n En todo caso, Midori considera a Inu casi como un hijo, así que también le tiene mucho cariño y no tiene problema en que le llame tía n-n)
- Ahí tiene—Inu Yasha le entregó la copia de la profecía.
- Gracias—agradeció Midori y comenzó a leer. Ambos jóvenes esperaban saber la opinión que tenía la mujer acerca de la predicción.
- ¿Cómo es eso de "joven sin pasado"?—preguntó algo confundida.
- Lo que pasa es que yo no puedo recordar nada de lo que pasó antes de que me encontrara una joven abandonada en el bosque que está cerca de la cuidad imperial, hace más o menos cinco años y medio...—respondió Aome – No puedo recordar ni a mi familia, ni a la aldea de donde provenía, ni nada... –
- ¿Y no buscaste en la cuidad imperial a tu familia? Quizás vivías ahí antes de que perdieras la memoria... Ya que te encontrabas en ese bosque... –
- No pude buscarla. Pero, aunque lo hubiese hecho, no hubiese servido de nada, porque yo no los recordaba... Y aún sigo sin hacerlo... Mi pasado es algo completamente desconocido para mí... —miró al suelo – No sé si mi familia estará con vida aún o no... –
- Discúlpame si te hice entristecer... No fue mi intención –
- No se preocupe—sonrió – Por lo menos, en todo este tiempo no he estado sola... Aquella joven que me encontró, me ha acompañado desde el día en que lo hizo –
- Ya veo... Pero deberías estar feliz, ya que aquí dice que tienes que unirte a tus hermanos, o sea que... Ellos deben estar en alguna parte... –
- Lo sé. Y debo encontrarlos pronto, para poder llevar a cabo nuestra misión—miró a Inu Yasha y éste asintió.
- También, debe haber algo que haga recordar a Aome todo su pasado... Aunque aún no sabemos qué es... –
- Seguramente pronto descubrirán lo que buscan... El destino ha querido que se reunieran y pasaran por todo lo que han pasado, además de que está en sus manos derrotar a ese malvado emperador y recuperar la Perla de Shikon –
- ¿Perla de Shikon?—preguntaron ambos.
- Así es. Quizás tú no lo sabes Inu Yasha, pero aquella perla era el símbolo de tu familia—explicó – La perla tiene extraordinarios poderes, que si son purificados constantemente, traen paz y felicidad alrededor de su poseedor. Pero, por el contrario, si se la influencia con poderes malignos, ésta trae devastación y tristeza. Seguramente, una de las razones por las que el emperador Naraku atacó el palacio imperial, fue para apoderarse de esa perla. Con ella, puede hacer lo que él quiera y reinar con maldad –
Ambos jóvenes quedaron asombrados. Ninguno sabía nada acerca de aquella perla.
- No puedo creer que haya una joya con tal poder en la fortaleza de Naraku... Además, nunca la he visto... Debe tenerla escondida en algún lugar de la fortaleza, en el que nadie aparte de él pueda entrar. Bueno, eso no sería difícil, ya que el lugar es bastante grande y tiene gran cantidad de habitaciones, muchas de las cuales yo no conozco...—pensó Aome.
- Mis padres nunca me contaron nada acerca de ella—dijo Inu Yasha.
- Quizás eso se debía a que aún eras muy pequeño en ese entonces. Algo que tú tampoco sabes, por lo que veo, es que mi hija Kagome era la encargada de purificar la perla—Inu Yasha quedó sorprendido.
- ¿Ka... Kagome? Pero si ella era una princesa... –
- Aún así, ella desde su nacimiento contaba con poderes espirituales, algo que nos dejó muy desconcertados a mi esposo y a mí cuando lo supimos, ya que no provenimos de ninguna familia de sacerdotes o sacerdotisas... No hay ninguno en nuestras ramas familiares... –
- Ya veo...—Inu estaba muy sorprendido por lo que le acaba de decir Midori. Eso se podía ver en su rostro.
- Esa fue una de las razones por las cuales ella se fue a vivir a tu palacio, además de para resguardar su seguridad, después de lo que pasó con mis otros hijos... Tú ya sabes... No queríamos perder a otro... –
La señora Midori e Inu Yasha quedaron en silencio. De repente, a Aome comenzó a dolerle mucho la cabeza. Tanto, que comenzó a entorpecerle la visión.
- Discúlpenme, me retiraré a mi habitación—se levantó con dificultad, hizo una pequeña reverencia y se fue del salón.
Los otros dos no se dieron cuenta del estado de Aome, ya que estaban muy sumidos en sus pensamientos.
- Me... duele mucho la cabeza...—pensó, mientras ponía una de sus manos en su frente, tratando de apaciguar el dolor que la aquejaba en esos momentos – Todo... lo veo borroso...—se apoyó en un pilar que tenía cerca – Apenas y mepuedo mantener en pie... ¿Por qué me siento tan mal así de repente, si yo estaba bien hasta hace poco...?—cayó al suelo – Ayuda... Señora Higurashi... Inu Yasha... Por favor...—dijo con un hilo de voz y cerró sus ojos.
°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°
La vista era horrible. Todo a su alrededor se veía en llamas y había mucha gente en pánico, además de cadáveres de hombres y mujeres en el suelo, muchos de ellos con flechas y dagas enterrados en sus inertes cuerpos. No sabía donde estaba, había perdido el sentido de la orientación.
De repente, recordó lo sucedido y se llevó una mano a su cabeza, donde podía sentir que le corría un hilillo de sangre y un chichón empezaba a formarse.
- Es cierto... me golpee la cabeza al caer...—pensó. De repente, se dio cuenta de que flotaba. Esto la alarmó mucho y la hizo ver hacia arriba. Allí, se encontró con el rostro de una joven envuelto en la oscuridad. Lo único que podía apreciar era el cabello de la chica, que era de un color marrón e iba atado en una coleta alta, mientras era iluminado por los destellos del fuego. Era ella quien la llevaba en sus brazos, quien sabe donde.
- ¿Quie... quién eres?—el miedo se podía ver reflejado en su voz y mirada. Trató de escapar del agarre de la joven, pero no podía. Su cuerpo estaba muy cansado y ella estaba algo mareada.
- Mi nombre no interesa, pequeña—le dijo la joven en un tono frío.
Ella vio sus manos y se dio cuenta que eran las de una niña. Miró su kimono y se pudo dar cuenta de que estaba lleno de barro y algo de sangre, proveniente de algunas heridas que tenía en su cuerpo. Volvió a ver a su alrededor y se encontró con muchos árboles.
- ¿El bosque?—preguntó confundida - ¿Qué hacemos aquí?—el terror se podía notar en su voz.
- Aquí, pequeña, será el lugar donde descansarás eternamente—la lanzó al suelo sin el menor cuidado.
La niña lanzó un gemido de dolor ante la caída tan repentina.
- ¿Por qué... haces esto?—las lágrimas inundaban sus ojos. La joven empezó a desenvainar una katana que llevaba consigo.
- No es nada personal... sólo ordenes de mi amo—levantó la katana y la niña cerró sus ojos y ocultó su rostro entre sus brazos, esperando la muerte – Muere... –
- ¡Noooooooooooo! –
°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°
- ¡Noooooooooooo!—gritó la joven, con lágrimas en sus ojos.
Aome despertó sobresaltada. Todo había sido una pesadilla. Una horrible pesadilla.
- ¿Aome, estás bien?—preguntó Inu Yasha preocupado, tomando su mano para calmarla. La joven miró a su alrededor y se dio cuenta de que estaba en su habitación. También, se encontraban la señora Midori y Kaede allí.
- Parece que tuvo una pesadilla. Y una bastante aterradora...—dijo Midori, mirándola preocupada.
- No te preocupes, ya estás bien—sonrió, tratando de darle ánimos a la joven.
- Tenía... mucho miedo...—dijo Aome y se aferró a Inu, quien la abrazó protectoramente.
- Todo fue sólo un sueño. No pasó realmente... –
- Pero, todo parecía tan real... Sentía como si todo lo que soñé lo hubiese vivido... –
- Le traeré un té a la señorita para que se calme—dijo Kaede, hizo una reverencia y se fue de la habitación.
- ¿Cómo es que estoy aquí, si yo estaba en uno de los pasillos?—preguntó la joven unos minutos después, más calmada.
- Cuando salí de mis pensamientos, me di cuenta de que no estabas con nosotros y te fui a buscar—dijo Inu Yasha – Luego, te encontré tirada en unos de los pasillos, con una cara de sufrimiento enorme... Te tomé en brazos, llamé a Kaede y te traje a tu habitación—le explicó.
- Ya veo. Gracias—sonrió.
- Nos preocupaste mucho—dijo Midori - ¿Qué soñaste? –
- Soñé que...—les relató su sueño - ...estaba a punto de matarme, cuando desperté—finalizó.
- Lo mejor será que te duermas—le dijo Midori – Descansando te sentirás mejor—sonrió – Bueno, yo me retiro. Buenas noches, que descansen—se retiró de la habitación en dirección a la suya.
- Inu Yasha...—dijo tímidamente la joven.
- ¿Dime? –
- ¿Te podrías quedar aquí... hasta que yo me duerma?—un sonrojo hizo aparición en su rostro.
- Claro. Yo la cuidaré hasta que pueda conciliar el sueño—le sonrió. Aome le dio un beso en la mejilla.
- Gracias por ser tan bueno conmigo –
- Creo que merezco otra recompensa por eso—puso cierto tono de indignación en su voz.
- ¿Y cuál sería, si se puede saber? –
- Eso usted ya lo sabe, señorita Asakura—Aome sonrió y lo besó en los labios.
- ¿Y con esta recompensa ya estás satisfecho?—preguntó cuando se separaron.
- Esa estuvo mucho mejor que la anterior—sonrió – Será mejor que te duermas. Ya es tarde—tomó la mano de la joven.
- Tienes razón. Buenas noches y gracias por cuidarme—se volvió a recostar.
- No hay de que—la arropó bien, para que no tuviera frío.
Aome se quedó dormida unos minutos después. Inu Yasha se quedó mirándola por un tiempo.
- Se ve tan apacible así. Parece como si fuera una niña, sin ninguna preocupación...—sonrió. De repente, el sueño lo invadió y se quedó dormido allí, acurrucado al lado de Aome.
Notas de la Autora: Hoooola! Aquí esta Dany-Chan reportándose con un nuevo capítulo n.n ¿Cómo están? Pues espero que bien. Yo bastante agotada, para serles sincera XD En el colegio me han dado duro x.x Me han puesto exámenes y luego trabajos de investigación, por lo que casi ni he tenido tiempo libre, pero hoy sacrifique algo de mis momentos de sueño para publicar este capítulo n.n Espero que haya sido de su agrado!
Al fin han llegado al castillo Higurashi, después de tanto rodeo XDD En este lugar pasarán cosas bastante importantes, que ya verán en los próximos capítulos n.n
Ahora, el acostumbrado avance del siguiente cap, el cual tiene el nombre de "Identidades"
- Por lo menos aquí no me toparé con gente que me mire de aquella manera... O eso espero...—pensaba Aome mientras caminaba por allí.
Aunque fuera un bosque, no había gran cantidad de árboles, pero aún así había cierto aire de privacidad y tranquilidad que envolvía al lugar.
A lo lejos, la joven pudo oír un murmullo, como de un arroyo. Decidió ir allí, para ver si podía quitar algunos de esos pensamientos de su cabeza. Grande fue su sorpresa al encontrarse con el hijo menor, y actual único hijo con vida de la señora Higurashi, Souta. El joven se encontraba muy perdido en sus pensamientos, por lo que no se percató de la presencia de la joven, hasta que ella se sentó a su lado.
Ehm... El adelanto no se ve muy emocionante que digamos, pero podrán ver algo de acercamiento entre los jóvenes ahí mencionados... Y algo de sentimentalismo también n-nu Y un acontecimiento muy importante, además XD Bueno, ya lo verán como en dos semanas más n.nu Espero que la espera no se les haga muy larga n.nU (que redundante sonó eso XD)
Ahora, los agradecimientos correspondientes a las personas que me dejaron review n.n:
- Lady Dragon 84: Hoola! Gracias por tus felicitaciones n.n Y que bueno que te haya gustado tanto el capítulo anterior! Espero que éste también haya sido de tu agrado n.n Y gracias por tu apoyo, que es muy importante para mí! Que estés bien! Nos vemos! Cuídate! n.n
- meryinustar: Wii! Nueva persona que me deja review n.n! Eso me llena de felicidad! Espero que este cap te haya gustado también! Y gracias por el review! Cuídate mucho n.n
- kaoru chan: Ohayou/ Konnichiwa/ Konbanwa! (Dependiendo de la hora a la que leas esto XD) Jeje, gracias por decir que mi historia está genial n.n Y sí, al fin se confesaron, y además parece que a todas les gustó la manera en que ocurrió XD No he recibido quejas o.o Aquí te dejo la continuación, Bye!
- Jessy Aome: Hola Jessy! Extrañaba tanto tus reviews ;o; Que bueno que hayas podido dejarme uno n.n Y que de paso te hayan gustado los últimos caps que he subido n.n Yo también la quiero mucho pues! Tu también cuídate! Adiós!
Wii, soy feliz (creo que lo notaron en las respuestas a los reviews XD), porque al fin recibí 4 reviews! n.n Espero que me dejen más para este capítulo y ahí veré si puedo hacerme un tiempo extra y publicar antes XDD)
Bueno, cuídense mucho todos!
Los quiero montones!
Gracias por leer "Oportunidad de Vivir"
Que estén bien!
Adiós!
Atte. Dany-Chan
PD: Ya saben lo que siempre pongo aquí (Dejen reviews! XD) Que me hacen saltar en un pie por toda mi habitación XD n.nU
PD2: Y gracias a la gente que lee, pero no deja review. De veras que estoy muy agradecida porque leen esta historia, pero lo estaría mucho más si ustedes me dejan lo que ya saben XD Y me incentivan a publicar más rápido o.ó!
