- Aclaraciones:
- Palabras - Dialogo de los personajes
- Palabras en cursivas - Pensamientos de los personajes
- (Palabras en paréntesis) - Aclaraciones o palabras de la autora
- Disclaimer: Inu Yasha y Cía. no me pertenecen.
"Oportunidad de Vivir"
Capítulo 18: Arribos (Segunda Parte)
Tetsu había quedado en estado de "shock" (No mostraba reacción alguna en su cuerpo o.o) por lo que le acababa de decir la joven. No podía creerlo. Simplemente, no podía ser cierto...
- ¿O sí?—pensó confundido el hombre – Es algo que me encantaría creer... Tener a mi hija nuevamente frente a mí, después de todos estos años... Pero, no hay pruebas de que esta joven que está frente a mí sea ella...—luego preguntó, en voz alta - ¿Y tienes pruebas que respalden lo que me acabas de decir?—se levantó y la miró fija e intensamente.
- Si las hay—dijo Midori - ¿Recuerdas la mancha en la piel en forma de mariposa que tenían todos nuestros hijos, en uno de sus hombros?—Tetsu asintió – Esta joven también la tiene... Y, además, has podido apreciar el gran parecido que ambas poseemos... –
- Eso es verdad. Esta jovencita se parece mucho a ti... Pero el parecido físico no es una prueba suficiente ¿No creen? Necesito mejores pruebas que esa para creer en su palabra... –
- Señor Higurashi...—dijo Kagome – Pregúnteme cualquier cosa que usted crea que sólo su hija Kagome, sabría como responder... –
- Esta bien...—meditó un poco – Dime... ¿Qué le regalé a mi hija para su octavo cumpleaños? –
- Usted me regaló un prendedor con forma de flor de cerezo, que estaba hecho de oro y tenía piedras preciosas incrustadas en él... Era realmente hermoso y, seguramente, aún permanece en uno de los cajones de mi habitación, ya que olvidé llevármelo al palacio real. Eso fue algo que lamenté mucho, ya que me encantaba utilizarlo... Siempre lo aprecié mucho, al ser un regalo de usted...—le respondió ella, con una sonrisa. Tetsu quedó impresionado por su respuesta - ¿Hay algo más que quiera preguntarme?—le preguntó respetuosamente.
- Sólo una pregunta más, para estar seguro...—la chica asintió - ¿Cuál fue el templo al que fuiste a entrenar luego de que nuestra familia se enteró de que poseías poderes espirituales? –
- Mi entrenamiento fue en el templo de la venerable sacerdotisa Izumi—dijo, a lo que Inu Yasha se sorprendió. Habían estado ahí hace muy poco—, cuando yo tenía nueve años... Lamentablemente, mi estadía en ese lugar se vio interrumpida ya que mis hermanos, Sango y Kohaku, habían desaparecido...–-terminó de responder. Tetsu se abalanzó sobre ella y la abrazó.
- ¿En verdad eres tú, Kagome? –
- Sí lo soy, padre...—correspondió el abrazo, con lágrimas de alegría en su rostro.
- ¿Y por qué no regresaste antes¿Qué era lo que te lo impedía? –
La joven le contó sobre su pérdida de memoria y que había vivido todo ese tiempo en la fortaleza del emperador Naraku. También, le contó sobre cómo se había reencontrado con Inu Yasha, después de esos años.
- Además, hay algo que no le he contado, padre, y que seguramente lo pondrá aún más feliz—dijo con una sonrisa.
- ¿Y qué es eso?—preguntó él, con curiosidad.
- Mis hermanos, Sango y Kohaku, aún siguen con vida. Y todos estos años, he vivido con ellos, desconociendo la verdad... Ellos también han vivido todo este tiempo, en la fortaleza de Naraku... Sango, siendo la superiora de las "Princesas de la Muerte", y Kohaku, siendo el general de las otras fuerzas armadas del emperador...—le dijo con seriedad.
- ¿Eso... Es cierto?—preguntó incrédulo.
- Así es... Ninguno de sus hijos murió realmente, sino que todos olvidamos nuestra vida anterior y comenzamos una nueva, ignorando quienes éramos en verdad... Y justamente al lado de nuestro enemigo... Qué ironía¿no lo cree? –
Tetsu nuevamente se quedó sin palabras. Sentía que tantas emociones se agolpaban en su pecho, queriendo salir, pero sin saber cómo.
- Y hay algo más...—dijo Kagome – Sango seguramente vuelve mañana, ya que fue a hacer algo a una aldea no muy alejada de aquí... Podremos verla, y contarle la verdad—sonrió.
Se quedaron conversando un rato más, hasta que decidieron que ya era muy tarde y era hora de ir a dormir. Midori le dijo a su hija que el día siguiente, podría instalarse en su habitación, en vez de la de huéspedes. Cada uno se fue a su cuarto, menos Inu Yasha, quien acompañó a Kagome a su habitación.
- Gracias por acompañarme—dijo la princesa con una sonrisa, en la entrada de su cuarto.
- No hay de que—él también sonrió – Este ha sido un día difícil ¿No crees? –
- Sí, y bastante. Pero, por lo menos, todo ha salido bien...—suspiró – Me siento mucho más tranquila, ya que mi padre sabe quién soy realmente... Ha sido un día muy largo, será mejor que nos vayamos a dormir... –
- Si, pero no si antes, darnos el beso de las buenas noches...—cerró la puerta tras de él, para que nadie pudiese verlos, ya que su relación era un secreto ante los ojos de los demás habitantes del castillo. Luego, se besaron, lenta y tiernamente, repetidas veces, mostrando sus cálidos sentimientos.
- Te quiero mucho, Inu Yasha—se acurrucó en su pecho, mientras él la abrazaba.
- Yo también te quiero mucho, Kagome...—la abrazó más fuertemente – Estar contigo me hace muy feliz –
- Tenernos el uno al otro es una gran alegría—sonrió – Contigo siento que puedo afrontar todo lo que nos depara el futuro... –
- También yo...—besó su frente – Será mejor que me vaya. Debemos descansar... –
- Esta bien. Buenas noches—le dio un pequeño beso en los labios.
- Buenas noches. Que descanses –
- Igualmente—cerró la puerta de la habitación, se preparó para dormir, y se durmió. Inu Yasha hizo lo mismo, en su habitación.
- Cómo cambian las cosas de la noche a la mañana...—pensó el joven príncipe con una sonrisa, antes de dormirse.
Un nuevo día llegó, trayendo junto a él la luz del sol y el cantar de las aves. Un par de jóvenes se alistaban ya, para emprender la última parte de su viaje antes de llegar a su destino.
- Ya falta poco para que lleguemos al castillo Higurashi—dijo Sango, tomando sus pertenencias.
- Es verdad. Allí podremos descansar adecuadamente...—agregó Miroku.
- Así es. Dormir a la intemperie no es lo más cómodo, ni lo más agradable... Además, que es mejor comer alimentos más elaborados de los que uno puede hacer con lo que consigue en el bosque –
- Ojalá que en ese castillo cocinen delicioso... Se me hace agua la boca de tan sólo pensar en la comida que podremos probar allí—sus ojos miraban esperanzados hacia el cielo, mientras el joven se imaginaba muchos platillos (de comida, no platillos voladores XD) pasando frente a él.
- Deja de fantasear. Será mejor que partamos, así más rápido llegaremos a ese lugar y disfrutaremos de sus bondades—sonrió.
- Tienes razón—le dio un beso en la mejilla – Vamos –
- Vamos—comenzaron su viaje, rumbo a la residencia Higurashi, en la cual les esperaban algunas sorpresas...
El día en el castillo, transcurrió normalmente. Tetsu llamó a Kagome, para que le contara acerca de cómo habían vivido todo ese tiempo fuera de su hogar, ella y sus hermanos. Ella hacía lo hizo, pasando toda la mañana en ello. Inu Yasha y Souta hicieron sus entrenamientos, mientras que Midori se encargaba de los preparativos para la llegada de Sango y Miroku.
- ¿Cómo estarás, hija mía? Seguro que eres toda una mujer, y muy bella, por lo demás...—pensaba Midori, mientras caminaba por uno de los pasillos – Ojalá que Kohaku los hubiese acompañado en su viaje... Espero pronto poder verlo, y estrecharlo entre mis brazos... Debes ser tan fuerte y apuesto, hijo mío—sonrió.
Las horas pasaron, y Sango, junto a Miroku, había llegado a la aldea. Desde allí, caminaron hasta la entrada del castillo Higurashi, donde los guardias les impidieron la entrada.
- ¿Quiénes son ustedes?—les preguntó uno de ellos, mirándolos con desconfianza, sobre todo por el tamaño del Hiraikotsu de la chica.
- Somos amigos del joven Inu Yasha...—le dijo Sango – Mi nombre es Sango Asakura... –
- Y mi nombre es Miroku Takatsu. Infórmele al joven Inu Yasha sobre nuestra llegada, y verá que él nos conoce y permite entrar... –
Justo en esos momentos, iba pasando Kagome por uno de los pasillos cercanos a la entrada, dónde vio a sus compañeros de viaje. Emocionada, corrió hasta la entrada.
- ¡Sango, Miroku, al fin han llegado!—sonrió – Señor Matsuura, deje pasar a estos jóvenes. Son invitados al castillo—le dijo a uno de los soldados que les impedía pasar.
- Claro, como usted diga, señorita—hizo una profunda reverencia ante ella y los jóvenes, y les dejó pasar.
- Gracias—dijeron los recién llegados.
- Los he extrañado mucho –
- Y nosotros a ti—dijo Sango con una sonrisa – Por cierto... Te ves muy bien con esas ropas—le dijo, observándola fijamente. Kagome estaba vestida de manera sencilla, pero elegante, dejando ver su posición en el castillo. Aunque sus amigos lo ignoraban.
- Gracias—sonrió, con un pequeño sonrojo en su rostro, mientras los conducía a través de los pasillos, rumbo al lugar donde se encontraba Inu Yasha – Menos mal que junto a mis recuerdos, pude recordar la ubicación de todas las habitaciones de este castillo, sino... ya estaría perdida...—una gota salió de su cabeza. Tocó la puerta de una habitación, y la abrió, cuando escuchó que le decían "adelante", desde dentro del cuarto.
- Mira quienes han llegado, Inu Yasha...—le dijo la chica, mientras el joven apartaba la vista de un libro que leía.
- ¡Sango, Miroku, que gusto tenerlos aquí!—exclamó el príncipe, mientras sonreía.
- Veo que estás muy bien, amigo—dijo Miroku, mientras ambos se daban la mano, a modo de saludo. Los jóvenes se apreciaban bastante, y eran buenos amigos.
- ¿Y quién no, en este gran, bello y elegante castillo...?—dijo Sango, mirando a sus alrededores, impresionada – Es un lugar muy agradable, por lo que se pude ver... -
- Así es—contestó Kagome – Si quieren, luego vamos a dar un paseo por el lugar—les propuso.
- Aome, hablas como si fueras una de las dueñas del castillo...—dijo Sango, entre risas.
- Ehm... De-Debe ser por lo bien que me han tratado aquí—contestó con una risa nerviosa – Bueno, lo mejor será que les presente a los verdaderos dueños de este castillo, los señores Higurashi. Verán que son unas muy buenas personas –
- Esta bien, vamos—dijo Miroku, mientras tomaba la mano de Sango. El príncipe no se percató de ello, pero Kagome sí lo hizo.
- Parece que algo pasó entre ellos—pensaba emocionada la joven – Ya le pediré detalles a Sango en persona... Yo sabía que algo había entre ellos y además, hacen tan linda pareja...—su rostro mostraba ilusión, por lo que Inu Yasha la miró, extrañado.
- ¿Te sucede algo, "Aome"?—le preguntó él, haciendo énfasis en el "nombre" de la chica, para hacerla salir de sus pensamientos, mientras ambos caminaban delante de sus amigos, para conducirlos al lugar donde Tetsu y Midori se deberían encontrar.
- No, nada... Sólo son tonterías mías...—respondió la joven, adelantando un poco el paso, mientras doblaba una esquina.
- Que extraño que Aome se sepa ubicar tan bien en un lugar tan grande como éste, y con tantos pasillos, si nunca antes había estado dentro de él... Generalmente, se pierde en este tipo de lugares... Recuerdo que cuando llegó a la fortaleza—de Naraku—, iba a todos lados conmigo, para no perderse... Bueno, pero ahora va con Inu Yasha... Seguramente él es quien la guía... Sí, eso debe ser—Sango sonrió.
- Aquí estamos—informó Kagome a los recién llegados – Veré si pueden atendernos en estos momentos...—llamó a la puerta, escuchó un "adelante", y entró, dejando a los demás afuera. Allí, se acercó a sus padres.
- ¿Qué se te ofrece, hija?—preguntó Midori, con una sonrisa.
- Vengo a informarles que Sango, junto a Miroku, han llegado ya al castillo... Y se encuentra justamente tras esa puerta—miró en esa dirección, donde se podían ver tres sombras. Sus padres la miraron con asombro – Y sólo quería pedirles que actuaran como si no la conocieran...—ellos pusieron cara de extrañeza – Debemos darle un tiempo antes de decirle la verdad... Que se sienta cómoda aquí, y después le contamos todo... –
- Esta bien hija, haremos como tú nos aconsejas—le dijo Tetsu.
- Ah, y otra cosa más... llámenme Aome en presencia de Sango... –
- Claro, así lo haremos—los adultos asintieron. Kagome sonrió y abrió la puerta del salón.
- Ahora sí, pueden pasar—les dijo a los tres jóvenes que estaban afuera. Entraron, y Sango y Miroku hicieron una reverencia ante los señores Higurashi, quienes les sonrieron a los visitantes. Kagome cerró la puerta.
- Buenas tardes, soy Miroku Takatsu—dijo el joven, nuevamente con una reverencia.
- Y yo soy Sango Asakura, mucho gusto—hizo lo mismo que Miroku. Los dueños del castillo miraban atentamente a los jóvenes, en especial a Sango.
- Nosotros somos Tetsu y Midori Higurashi, los dueños de este castillo—dijo Tetsu – Tomen asiento—todos se sentaron frente a ellos.
- ¿Qué tal estuvo su viaje?—preguntó Midori
- Fue bastante tranquilo—dijo Sango – Y nos recibieron muy bien en la aldea a dónde fuimos –
- Ya veo—sonrió. Tenía tantas ganas de revelarle la verdad, pero no podía. Así se lo había dicho a Kagome. Se produjo un momento de incómodo silencio, que la princesa interrumpió.
- Supongo que estarán muy cansados—les dijo a Sango y Miroku. Éstos asintieron – Será mejor que se vayan a descansar... Señora Higurashi¿Mandó a preparar habitaciones para los jóvenes?—preguntó con mucho respeto, como si fuera alguien lejano, poco conocido.
- Claro que sí, señorita Aome...—no le dijo "señorita Asakura", porque allí se suponía que habían dos ("Aome" y Sango Asakura :P) – Kaede¿podrías guiarlos a sus habitaciones, por favor?—hizo una seña a la mujer, que se encontraba en la entrada, esperando órdenes de su señora.
- Así lo haré—hizo una reverencia – Jóvenes, por favor, síganme –
- Sí—contestaron ambos, hicieron una reverencia ante Midori y Tetsu y se retiraron del lugar.
Los cuartos de los jóvenes se encontraban al lado del que ocupaba Kagome, ya que ella aún no se cambiaba a su verdadera habitación (la que había visto hace unos días atrás, cuando estaba perdida en el castillo).
- Descansen, deben haber tenido un viaje agotador—les dijo Kaede, luego de indicarles sus cuartos – Cuando sea hora de comer, vendré a informarles—dijo con una sonrisa y se retiró.
- Gracias—ambos hicieron una reverencia y cada cual entró a su habitación.
- Siento que algo extraño está pasando aquí...—pensaba Sango, mientras se sentaba en un banquito que había en la habitación – La actitud de Aome es extraña, y la de la gente que habita este castillo también... No pude evitar notar como todos me veían de manera inusual... No era la típica mirada que se le da a alguien desconocido, era distinta... A Miroku lo miraban como a cualquier persona extraña, pero a mí no... Bueno, prefiero dejar de pensar en eso, y dedicarme a descansar lo que queda de la tarde...—se levantó de la banquita y se recostó en el futon. Sin darse cuenta, se quedó dormida.
Mientras Sango y Miroku estaban descansando, Tetsu, Midori, Souta, Kagome e Inu Yasha, se habían reunido para discutir acerca de la situación, de cómo le dirían a Sango la verdad y la planificación para un ataque a la fortaleza de Naraku.
- Entonces, debemos reunir a todos los aliados posibles a nuestra causa, y pedirles que sus soldados nos acompañen en la lucha contra el emperador... Hay mucha gente disgustada por la manera en la que gobierna el país, sobre todo la gente de las aldeas y los aristócratas... Así que espero que recibamos bastante ayuda—dijo Tetsu, seriamente.
- Entre más gente, mejor—dijo Kagome – El ejército de Naraku es muy fuerte, y la barrera más dura a vencer serán las "Princesas de la Muerte"... Ellas están muy bien preparadas para cualquier intento de ataque contra su señor, y lo defenderán incluso arriesgando su propia vida. Sé eso por experiencia personal...—bajó su mirada.
- Calma hija, ya no tendrás por qué volver a ese lugar, excepto para el día del combate final—le dijo Midori, dándole unas palmaditas de apoyo en la espalda.
- Gracias mamá—sonrió.
- ¿Y quién sería el hombre más apropiado para ser el general de todos los soldados?—preguntó Souta.
- Yo creo que el más indicado sería Inu Yasha—dijo Tetsu – Pienso que él será capaz de organizar a todo el ejército, y llevarlo a la victoria –
- Lo mismo pensamos todos¿no?—dijo Kagome, a lo que su madre y hermano asintieron.
- Esta bien, yo lo haré—dijo el príncipe, asumiendo su responsabilidad.
- Yo te ayudaré, dándote datos acerca de la seguridad del palacio –
- Eso será de mucha ayuda—dijo Souta.
- Mañana hablaremos más seriamente de este asunto, cuando Sango se haya enterado de la verdad—dijo Tetsu, levantándose.
- Esta bien—contestaron los demás, mientras cada uno se retiraba a atender sus asuntos.
La tarde pasó y la hora de la cena se acercaba. Comenzaron los preparativos en la servidumbre para la comida.
- Señorita Asakura, es hora de que despierte—le dijo una voz a lo lejos. La chica fue abriendo sus ojos y se dio cuenta de que era Kaede – Yo le ayudaré a prepararse para la cena—sonrió. Le ayudó tal como lo hizo con Kagome en el primer día que la joven pasó en ese castillo.
- Muchas gracias, señora Kaede—agradeció Sango, con una pequeña reverencia.
- No hay de qué. Ahora será mejor que nos dirijamos al salón principal –
- Esta bien, vamos—ambas salieron del lugar.
La cena transcurrió tranquilamente, sin ningún indicio de que algo extraño estuviese pasando por las mentes de los presentes, como la intención de decirle la verdad a Sango. Cuando finalizó, las hermanas "Asakura" fueron a conversar a la habitación que ocupaba Sango. Hablaron sobre lo que había ocurrido entre la joven guerrera y Miroku.
- Quizás pronto tenga sobrinos...—dijo Kagome ilusionada.
- ¡No digas eso, Aome!—Sango estaba roja como tomate – Además, es una relación que acaba de dar comienzo... –
- Pero yo le veo buen futuro—sonrió – Ustedes hacen tan linda pareja... –
- Al igual que tú e Inu Yasha...—este comentario logró sonrojar a Kagome.
- Ehm... Creo que es hora de que nos durmamos—dijo la chica, cambiando el tema – Sino mañana estaremos muy casadas... –
- Esta bien. Buenas noches, Aome –
- Buenas noches, Sango-chan—salió de la habitación y se fue a la suya, que estaba al lado.
La noche pasó y dio lugar a un nuevo día, en el cual la verdad sería revelada a Sango. Los integrantes de la familia Higurashi (Tetsu, Midori, Kagome y Souta) se encontraban algo nerviosos, porque no sabían cómo iría a tomar la noticia la joven.
- No sé si su reacción irá a ser tan buena como la tuya, Kagome—le decía Midori a su hija, mientras caminaban por uno de los corredores del castillo—, si es que se puede llamar buena reacción a que te desmayaste cuando te enteraste...—rió.
- Eso fue porque me dio un fuerte dolor de cabeza...—contestó – Y además, por lo que ocurrió dentro de mí después de eso...—dijo refiriéndose a su "encuentro" con la "otra" Kagome (la pequeña, la que tenía sus recuerdos de la niñez en ella).
- Por lo menos tus recuerdos quedaron intactos todo este tiempo ¿verdad? –
- Así es, y me alegro por ello—sonrió – Sólo que me hubiese gustado darme cuenta antes de quién era yo en realidad... Así podría haber recuperado antes todo esto que tengo con ustedes—dirigió su mirada al suelo.
- Hija, no te pongas triste—le hizo levantar la mirada y la abrazó – El tiempo que perdimos juntas no se puede recuperar, pero sí podemos pasar tiempo juntas ahora, que podremos transformar en lindos recuerdos para el futuro—la abrazó.
- Gracias mamá, por ser tan buena conmigo—correspondió el abrazo y sonrió.
Lo que ambas no sabían, es que alguien las observaba desde cerca, pero no lo suficiente como para oír su conversación.
- Qué extraño...—pensó ese alguien – No pensé que en tan pocos días su relación pudiese ser tan cercana... Es algo sospechoso...—se retiró del lugar, tan silenciosamente como había llegado. (¿Quién será? o.o? Que misterioso...)
- Bueno Kagome ¿Qué te parece si damos un paseo por la aldea?—le sugirió Midori.
- Es una buena idea, pero... ¿Podríamos invitar a Sango? De esta forma la conocerás un poco más y te harás más cercana a ella, antes de que se entere de todo—sonrió – Y quizás así le sea menos difícil asimilarlo después... –
- Tienes razón. Ve a buscarla y dile que venga a pasear con nosotros –
- Esta bien—fue a buscar a Sango y la trajo de vuelta.
- Buenas tardes, señora Higurashi—Sango hizo una reverencia.
- Buenas tardes—sonrió – Que bueno que haya accedido a dar un paseo con nosotras –
- No podía rechazar una invitación como esa—sonrió – Además, tenía muchas ganas de conocer los alrededores –
- Ya veo—dijo Kagome – Yo tampoco me he dado una vuelta por la aldea... y le prometí a unos niños que jugaría con ellos cuando tuviese tiempo...—una gotita salió de su cabeza (n.nu).
- Eso es verdad, lo recuerdo –
- Bueno jovencitas, vamos—dijo Midori.
- Vamos—dijeron ambas y salieron del castillo rumbo a la aldea.
Allí pasaron una tarde muy entretenida, pasando por algunos de los puestos que tenían los comerciantes ambulantes y comprando lo que fuera de su agrado. Los hombres quedaban admirados por la belleza las mujeres, incluso por la de la señora Midori, quien aunque tuviese 38 años, aún se conservaba muy bien. Se encontraron con los niños del otro día, y Kagome, junto con Sango, jugaron con ellos unos momentos. Luego de eso, las tres fueron a comer unos bocadillos.
- Ha sido una tarde muy entretenida—dijo Sango, mientras tomaba una croqueta de pulpo que una mesera les había dejado y se la comía.
- Es cierto—contestó Kagome, tomando otra croqueta.
- Siempre es divertido salir y hacer este tipo de cosas¿no?—dijo Midori.
- Así es—contestó Sango.
- Yo no las hacía desde el tiempo en que mis dos hijas, eran unas pequeñas... –
- ¿Usted tiene dos hijas? Qué extraño, no las he visto por el castillo ¿Están de viaje? –
- No, no exactamente...—contestó algo nerviosa. Quería contarle de una vez que era su hija, pero no podía. Así lo había acordado con los demás – Quizás pronto las conozcas, y puedas percatarte de quienes son... –
- Esta bien—sonrió – No sé por qué, pero algo se me hace raro en esta situación... Siento que hay algo que me ocultan detrás de sus palabras... sobretodo la señora Higurashi, con su frase "y puedas percatarte de quienes son"... Y además... Siento una extraña sensación cuando me encuentro junto a ella... Una especie de cariño, que no recuerdo haber sentido antes por nadie...—su mirada se mostraba perdida, cosa que las Higurashi (Midori y Kagome) notaron.
- ¿Te pasa algo, Sango-chan?—pregunto preocupada su hermana.
- No, nada, nada—sacudió su cabeza, en forma de negación.
Luego de eso, iniciaron una animada conversación, hasta que empezó a oscurecer y debieron regresar al castillo. Allí cada una se fue a su habitación, a prepararse para la cena.
Mientras todo eso pasaba, Miroku había ido a buscar a Inu Yasha, quien se encontraba practicando junto a Souta en el salón de entrenamiento, para hablar con él.
- Inu Yasha... Necesito hablar contigo un momento—dijo Miroku.
- Esta bien. Discúlpame Souta...—dijo Inu Yasha.
- No te preocupes. Yo iré a cambiarme, mañana seguimos entrenando...—Souta abandonó el salón, después de despedirse de los dos.
- ¿Qué tenías que decirme?—preguntó a Miroku.
- Ehm... Es que vi a la señora Higurashi y a la señorita Aome abrazándose en uno de los pasillos, y me pareció muy inusual esa situación, ya que ellas se conocieron sólo hace algunos días... O por lo menos, eso creo... ¿No te parece extraño a ti?—preguntó – Y además, se veía como si se tuvieran mucha confianza, aún con la edad que las separa... –
- Bueno, eso se debe a que...—comenzó a decir, algo nervioso – Creo que tendré que decirle la verdad a Miroku...—pensó – Hay algo que tengo que contarte, pero no quiero que se lo comentes a nadie¿entendido? –
- No te preocupes. Ninguna palabra saldrá de mi boca... –
- Lo que pasa es que... Aome es hija de la señora Higurashi... –
- ¿Cómo es eso posible?—preguntó sorprendido. Inu Yasha le explicó toda la situación, el verdadero nombre de la chica, e incluso que ella y Sango eran hermanas sanguíneas – Entonces Sango no sabe nada de esto... –
- Así es, pero planeamos decírselo esta noche...—le contestó. Sintieron un murmullo a lo lejos, e identificaron las voces de Kagome y Sango – Será mejor que no sigamos hablando sobre aquello... Todo se solucionará después de la cena –
- Esta bien. Nos vemos después... –
- Nos vemos—cada uno se retiró a atender sus asuntos.
La hora de la cena llegó y los habitantes del castillo se congregaron para comer. Los Higurashi estaban algo nerviosos, eso se podía ver en sus caras, lo que hacía el ambiente algo incómodo. Por fin todos terminaron y alguna gente se fue levantando de sus lugares, para prepararse para dormir, hasta que sólo quedaron presentes Sango, Miroku, Kagome, Inu Yasha, Souta y los señores Higurashi, además de Kaede, quien estaba atenta a cualquier orden o petición de los que allí se encontraban.
- Bueno, creo que yo también me voy a retirar—dijo Sango, quien estaba cansada del ambiente tenso que había en el lugar – Estoy algo cansada—sonrió, y se levantó, dispuesta a irse.
- Espera, Sango... Tenemos algo importante que decirte...—dijo Kagome, quien estaba sentada al lado de la chica, levantándose y tomando su brazo. Sango tenía un extraño presentimiento sobre la situación – Siéntate, por favor—la joven le hizo caso y se sentó.
- Como dijo Aome, es algo muy importante lo que debes saber...—dijo Midori.
- ¿Qué es?—preguntó Sango con curiosidad.
- Sólo... Espero que no te lo tomes muy mal...—dijo Tetsu.
- Es mejor que lo sepas...—dijo Souta.
- ¡Basta ya con tanto misterio!—estalló la chica - ¡Díganme de una vez qué es lo que esta pasando! –
- Tú eres... ¡Tú eres nuestra hija!—exclamó Midori. Sango quedó impactada.
- Eso es mentira... Yo no tengo padres... Nunca los he tenido, desde que soy una niña he estado sola...—sus ojos no mostraba brillo alguno, sino que una frialdad inmensa – Mi única compañía, mi única verdadera familia fue Aome... A quien yo quiero como una hermana...—su mirada se ablandó.
- Sango-chan...—dijo Kagome – Aome no es mi verdadero nombre... Yo soy... Kagome Higurashi... Soy... hija de Midori y Tetsu Higurashi, al igual que tú...—puso una mano en su pecho, y su mirada mostraba una sinceridad absoluta – Debes creer en lo que te digo... como tu hermana... más aún, como tu amiga jamás te mentiría, querida Sango—sonrió.
- ¿Kagome?—preguntó confundida. Y al igual como le pasó a su hermana, comenzó a sentir un intenso dolor de cabeza, lo que la hizo caer arrodillada al suelo.
- ¿Qué te pasa¿Te sientes mal?—preguntó preocupada, agachándose a su altura, mientras los demás se levantaban, para ver el estado de la joven.
- Me duele... mucho... la cabeza—contestó dificultosamente, hasta que el dolor la sobrepasó y cayó inconsciente en el regazo de Kagome.
- Lo mismo me sucedió a mi cuando mamá me contó la verdad...—la joven la miraba con preocupación – Debemos dejarla descansar tranquila y quizás para mañana ya haya recuperado gran parte de sus recuerdos—explicó, tratando de tranquilizar a los demás.
- Llevémosla a su cuarto en ese caso—dijo Miroku, quien tomó a Sango entre sus brazos y la cargó hasta la habitación. Los demás lo siguieron. Midori, Kaede y Kagome se encargaron de preparar (ponerle su kimono-pijama) y recostar a la joven en el futon.
- Dejemos que duerma tranquilamente—dijo Tetsu – Mañana sabremos si realmente pudo recordar su pasado y podrá relatarnos la razón de su desaparición y la de mi hijo Kohaku... –
- Tiene razón—dijo Inu Yasha – Nosotros deberíamos ir a descansar también—los demás asintieron, y comenzaron a desocupar el lugar.
- Que tengas dulces sueños, Sango...—le deseo Miroku en un susurro, antes de salir de la habitación.
Notas de la Autora: Moshi Moshi! (Se me quedó pegada esa forma de saludo por una amiga n.nU) ¿Cómo están, queridas lectoras? Espero que satisfechas con el capítulo que acabo de subir n-n!
Al fin Sango se enteró de la verdad o.ó ¿Cómo irá a reaccionar al despertar¿Recordará todo¿Cómo fue que desaparecieron ella y Kohaku?
Esas preguntas y otras en el próximo capítulo, titulado "Recuerdos del Pasado"
Una pequeña Sango de tan sólo once años, se encontraba viajando junto con su hermano Kohaku, de la misma edad, rumbo al castillo de la familia Fujimoto, la cual tenía un hijo llamado Ryoma, quien era el prometido de la joven Higurashi.
La madre de los pequeños había prometido acompañarlos, pero sus hijos menores, llamados Kagome y Souta, habían contraído un fuerte resfriado, por lo cual no había podido cumplir su promesa y los había dejado a cargo de algunos de los mejores soldados que su castillo poseía.
De repente, algo interrumpió su tranquilo viaje. Escucharon un fuerte ruido, lo que hizo a los niños sacar sus cabezas por las ventanas del carruaje.
- ¿Qué sucede, señor Ueno?—preguntó la princesa al general de los soldados que la escoltaban.
- No se preocupe querida princesa, no tiene nada por lo cual temer—le respondió el hombre.
¿Qué habrá pasado luego de aquello? o.o¿Cómo habrán ido a parar Sango y Kohaku en manos de Naraku? Esas serán otras preguntas que se resolverán en el siguiente capítulo n.n
Ahora, los agradecimientos a los reviews!
- Denissekagome: Wii! Nueva lectora ("cara de asteriscos" XD) No te preocupes, que me hayas dejado un review ahora me hace muy feliz, pues me doy cuenta de que el fic tiene más lectores de los que yo pienso n.nU Y aquí te he dejado el nuevo capítulo n-n Espero que te deje conforme! Adiós!
- Meryinustar: Hola Mery n.n Ojala que este capítulo te haya parecido más emocionante aún n-n Y aquí está la conti XD Adiosin n.n
- Lady Dragon 84: Que bueno que mis actualizaciones te hagan feliz n.n Eso me hace feliz a mi XD Espero que no haya sido tan tormentosa esta espera para ti :S No quiero que mis lectoras sufran por el tiempo que me tardo en actualizar x.x Y gracias por tus deseos n.n Cuídate muuucho!
- K-mila-chan: Hola! Estoy bien, gracias n.n Y la verda es que sí estoy bastante ocupada, pero siempre trato de hacerme un tiempito para poder escribirles algo que les guste y sea de calidad ;D Me gusto mucho tu comentario de que esta era una de las mejores historias que has leído ("cara de asteriscos"), me subío mucho la moral XD Que estés bien! Y tendré en mente que has cambiado tu nick, y que ya no eres Kaoru-chan n.nU Adiós!
- Jessy Aome: Holas Jessy XD Ya ves cómo tomó las cosas Tetsu n.n Finalmente le creyó a Kagome, y algo de luz llegó a su vida luego de saber que todos sus hijos estaban vivos n.n Tu también me caes muy bien ;D Cuídate! Bye!
Sólo me queda decirles que esperaré con ansias todos sus lindos reviews n.n Gracias de antemano!
Los aprecio mucho! No lo duden!
Cuídense! Nos vemos en una próxima entrega de este fic n-n!
Adiós y Buena Suerte!
Dany-Chan
P.D: Recuerden pasar por w w w . f o t o l o g . c o m / d a n y (guión bajo) c h a n (guión bajo) d r a w s y por w w w . f o t o l o g . c o m / (guión bajo) d a n y (guión bajo) c h a n (guión bajo) y déjenme un post para saber que han pasado por allí XD
PD2¡ R E V I E W S O N E G A I ! ;o;
