- Aclaraciones:

- Palabras - Dialogo de los personajes

- Palabras en cursivas - Pensamientos de los personajes

- (Palabras en paréntesis) - Aclaraciones o palabras de la autora

- Disclaimer: Inu Yasha y Cía. no son de mi propiedad y jamás lo serán, porque no tengo el dinero suficiente como para comprar los derechos n.nU u.u...


"Oportunidad de Vivir"

Capítulo 20: Estrategias

Cuando ambas salieron del templo, todos los presentes las observaban atentamente, sobre todo al objeto que llevaba Midori en sus manos. Kagome volvió al lugar que antes ocupaba, al lado de sus hermanos y Miroku. Midori le entregó el objeto a Tetsu.

- Éste es el legado que te ha dejado tu padre, el gran emperador Inu Taisho, a ti Inu Yasha—Tetsu le hizo una señal para que se acercara – La gran espada Tetsusaiga, también conocida como Colmillo de Acero, la cual te ayudará a derrotar al malvado emperador Naraku—se la entregó.

El joven miraba la espada asombrado. Apenas la tomó, sintió como un nuevo poder corría por su cuerpo.

- Esa espada es otro de los tesoros de la Dinastía Taisho, al igual como lo es la Perla de Shikon, sólo que el arma fue entregada a la familia Higurashi para que la custodiara, en caso de que alguna vez hubiese una rebelión contra el emperador y su gobierno. Así, se podría utilizar el arma para devolver el orden al país—explicó el señor Higurashi.

- Eso no lo sabía...—dijo Inu Yasha.

- Hay muchas cosas que por la edad que tenías cuando aún vivías en el Palacio Imperial no te fueron contadas. Y yo no te lo dije después porque esperaba hasta que tuvieras la edad suficiente para entregarte a Tetsusaiga y que te pudieras hacer cargo de su cuidado y utilización –

- Pero pensamos que ya era tiempo de hacerlo, ya que nos has demostrado tener la madurez suficiente para hacerte cargo de tu misión, en la que te ayudará esta espada—dijo Midori.

- Gracias por confiar en mí—agradeció el joven.

- Tú eres casi como otro hijo para nosotros, Inu Yasha—sonrió – Siempre tendrás nuestra confianza y apoyo –

- Así es—afirmó Tetsu.

- Y también siempre vas a poder contar con nosotros—dijo Kagome, con una sonrisa, levantándose, mientras sus hermanos y Miroku hacían lo mismo – Estaremos contigo pase lo que pase –

- Gracias a todos—el príncipe sonrió.

Los demás comenzaron a retirarse, dejando a la familia Higurashi, Inu Yasha y Miroku solos.

- Creo que pronto deberemos reanudar nuestro viaje—dijo de pronto Inu Yasha.

- Es verdad. Mientras más rápido queramos vencer a Naraku, más rápido debemos salir de este castillo—dijo Kagome.

- Pero tenemos que planear todo muy bien antes de irnos—intervino Sango.

- Sango tiene razón—dijo Miroku – Hay que ver bien el tema acerca de cómo vamos a reunir a los aliados a nuestra causa… -

- Eso déjenoslo a nosotros—dijo Tetsu – Midori, Souta y yo nos encargaremos de hablar con los terratenientes para que se unan a nosotros. Mucha gente está en contra del gobierno de Naraku, como ya habíamos dicho, sólo que no se atreven a hacer algo en contra de él porque piensan que no tendrán el apoyo suficiente por parte de los demás. Yo los convenceré de lo contrario—sonrió.

- Gracias papá—dijeron Kagome y Sango.

- Bueno, es hora de que nos vayamos a dormir—dijo Midori – Mañana hablamos mejor de todo esto –

- Esta bien—contestaron los demás, y cada quien se fue a su cuarto.

La noche dio paso al día, el cual recibió a la gente que iba despertando poco a poco, con copos de nieve cayendo desde el cielo. Enseguida la servidumbre comenzó a prender braseros para mantener el castillo a una temperatura agradable para sus habitantes, ya que en el exterior hacía bastante frío. En su habitación, Kagome estaba recién despertando.

- ¡Uy, qué frío hace!—exclamó, frotando sus manos por sus brazos, tratando de entrar en calor.

- Eso se debe a que esta nevando, señorita Kagome—le dijo Kaede, entrando a la habitación y dirigiéndose hacia el brasero para encenderlo y así entibiar el cuarto.

- Desde un poco antes de que llegara al castillo que no nevaba...—se levantó del futon y comenzando a vestirse con un kimono abrigador, adecuado a las condiciones climáticas.

- Es verdad—contestó la mujer – Por cierto, señorita… ¿Podría peinar su cabello, cómo lo hacía cuando usted era una niña?—preguntó.

- Claro, nana Kaede—sonrió – Y no me llames señorita, sólo dime Kagome –

- Esta bien—también sonrió. La joven se sentó frente a su tocador, y la mujer comenzó a cepillarle el cabello con delicadeza – Esto me recuerda a los viejos tiempos…—dijo con nostalgia.

- A mí también… Es una lástima que no haya podido pasar todos estos años junto a ustedes y ahora también debo partir… Debo dejarlos para cumplir con mi misión y ayudar a liberar este país de las manos del malvado emperador Naraku –

- Sólo quiero que me prometas una cosa, Kagome… -

- Dime –

- Prométeme que vas a volver sana y salva, que nada malo te va a pasar mientras cumples tu misión… Y que yo podré volver a consentirte como lo hacía cuando eras una niña… Cuando regreses a este castillo… -

- Te lo prometo, Kaede-san—sonrió y le dio un beso en la mejilla, como acostumbraba hacer antes de perder la memoria.

Todos fueron a desayunar, para luego hacer una reunión. En ella se tratarían los últimos temas que faltaban por afinar antes de que el cuarteto de jóvenes reanudara su viaje, esta vez en dirección a la fortaleza de Naraku.

- Entonces, la fecha de ataque a la fortaleza de Naraku será a mediados de Abril, en aproximadamente tres meses más—dijo Inu Yasha.

- Ese tiempo será suficiente para contactar a los aliados y hacer llegar sus tropas hasta ti, de manera camuflada, claro está, para que Naraku y sus soldados no puedan percatarse de ello—dijo Tetsu.

- ¿Y cómo nos comunicaremos?—preguntó Kagome – Mucha distancia separa al castillo de la fortaleza… -

- Enviaré a algunos de mis soldados, vestidos encubiertamente como aldeanos, a avisarles de los avances que vayamos logrando con los aliados –

- ¿Y cómo seremos capaces de reconocerlos?—preguntó Miroku.

- Estableceremos una contraseña, que no sea muy fácil de identificar por los enemigos… -

- ¿Y cuál podría ser?—preguntó Souta. Todos comenzaron a pensar.

- ¿Qué tal si usamos la palabra "patito" como contraseña? ñ-ñ—preguntó Miroku, después de pasados unos segundos. Todos los presentes lo miraron.

- No—fue la respuesta general, y siguieron pensando.

- ¿Y la palabra "paralelepípedo"?—preguntó Souta.

- No—dijo Inu Yasha – Después la gente se confunde y empieza a decir "perelulepípodo", "pirilolapópodi" o cosas así ¬¬u –

- Está bien u-u—los demás siguieron pensando.

- Podríamos usar un trabalenguas—propuso Kagome.

- No sé...—dijo Sango - ¿Qué tal si justamente van dos niños jugando a los trabalenguas, de repente dicen el que nosotros usamos de contraseña, por casualidad les preguntamos en voz alta si ellos saben acerca de nuestra misión de acabar con Naraku y pasa uno de sus soldados, descubriendo todo nuestra plan o.ó? (Se nos puso paranoica Sango o.o) —todos la quedaron mirando "raro" - ¿Qué? Puede llegar a pasar u.ú... –

- Mejor sigamos pensando en palabras para contraseña n-nu—dijo Inu Yasha.

Se quedaron pensando unos diez minutos, hasta que por fin a alguien se le ocurrió una contraseña más o menos decente (XD).

- Podríamos usar la frase "Los ángeles se van al cielo" y el soldado debe responder "y los demonios al infierno" ¿Qué piensan—dijo Kagome.

- No me parece tan mala idea...—dijo Tetsu - ¿Qué dicen ustedes? –

- De entre todas las ideas, me parece la mejor…—respondió Midori.

- Eso es verdad—afirmó Inu Yasha.

- Entonces está decidido—dijo Tetsu – Esa será la contraseña –

- Ahora será mejor que sigamos tratando los temas que nos faltan sobre el día en que atacaremos a Naraku—dijo Sango. Los demás asintieron.

Y siguieron hablando del asunto, hasta que fue hora de almorzar. Después de eso, decidieron que se tomarían la tarde libre, para luego en la noche hacer los preparativos para su partida del castillo, al día siguiente. La nieve había cesado de caer, pero a su paso había dejado una gran capa de ella en el suelo.

Inu Yasha y Kagome paseaban por el jardín, mientras Sango, Miroku y Souta jugaban a lanzarse bolas de nieve, como cuando eran niños.

- Mañana volveremos a las aventuras…—dijo Kagome con una sonrisa, mientras caminaba junto a Inu hacia el lugar favorito de él.

- Así es—contestó, tomando la mano de la joven ahora que nadie podía verlos, ya que los árboles lograban ocultarlos. Ésta sonrió por el contacto y siguieron caminando, hasta llegar al arroyo, el cual se encontraba congelado por las bajas temperaturas que había en esos momentos.

- Hace tiempo que no estábamos solos—dijo tímidamente. Inu la tomó por la cintura, acercándola a él.

- Hay que recuperar el tiempo perdido ¿No crees?—la miró de manera seductora, acercándose cada vez más al rostro de la chica, el cual mostraba un lindo color rojo. Era muy tímida para esas cosas, pero aún así le gustaba mucho estar con Inu Yasha – Te ves muy linda cuando te sonrojas ¿lo sabías?—antes de que pudiera contestar, fue callada por un tierno beso, el cual se fue volviendo más apasionado.

Ninguno de los dos quería separarse, pero debían hacerlo, ya que la falta de aire era evidente. Ambos se sentaron y Kagome se acurrucó en el pecho de Inu Yasha, quien la rodeó con sus brazos. Estuvieron así, en silencio, hasta que la joven lo interrumpió.

- Me gusta mucho estar a tu lado—sonrió – Me haces muy feliz –

- Al igual que tú a mi—la abrazó más fuerte, para que no le diera frío. Siguieron un rato disfrutando de la compañía del otro, hasta que decidieron que lo mejor era regresar, ya que los padres de Kagome sospecharían por la ausencia de ambos.

- Lo mejor será mantener esto en secreto—murmuró, cuando ya se acercaban a donde se encontraban los demás – Eso lo hace más emocionante—sonrió, mientras que el joven asentía.

Cuando aparecieron de entre los árboles, bolas de nieve fueron a dar directo a sus caras, lo que los dejó bastante desorientados por algunos segundos.

- ¿Quién…—iba a preguntar Inu Yasha, cuando otra bola llegó a su rostro. Pudo escuchar risas a lo lejos y enseguida distinguió a sus dueños. Se quitó la nieve de la cara y preparó un contraataque – Me las pagarán—pensó, arrojándoles bolas de nieve a Sango, Miroku y Souta, quienes se sorprendieron por un momento, pero le siguieron el juego a Inu Yasha.

Al final, Kagome también se les unió en esa "guerra de nieve", como ella y sus hermanos acostumbraban llamarla cuando eran unos niños. Después de una media hora, todos estaban exhaustos y empapados, por lo que tuvieron que volver a sus habitaciones para cambiarse de ropa y descansar un poco. Kaede fue de cuarto en cuarto, llevándoles té para que entraran en calor. Todos le agradecieron por el gesto.

La hora de la cena llegó y pasó tranquilamente, sin ningún inconveniente. Luego de eso, los jóvenes viajeros comenzaron a preparar sus cosas para el día siguiente, en el cual volverían a viajar como lo hacían antes de llegar al castillo Higurashi.

La señora Midori se encontraba bastante triste por la partida de sus hijas, ya que pensaba que no había tenido el tiempo suficiente para compartir con ellas, después de tantos años en los que no había podido disfrutar de su presencia. Por ello, se reunió con Kagome y Sango en la habitación de la primera (el cuarto de huéspedes, ya que después de todo, la joven nunca se cambió a su verdadera habitación n.nU).

- Voy a extrañarlas mucho, mis queridas hijas—dijo afligida Midori – Después de tanto tiempo, las he vuelto a ver… y tienen que irse tan rápido… Siento que me he perdido muchas de sus experiencias, así como su paso de niñas a mujeres… Me encantaría haber estado ahí para apoyarlas y aconsejarles en lo que fuese necesario… -

- No te preocupes mamá—dijo Kagome con un tono comprensivo – Cuando volvamos, podremos recuperar el tiempo perdido, y crear buenos recuerdos a partir de momentos que vamos a vivir junto a ti, cuando todo esto acabe –

- Eso es verdad—dijo Sango con una sonrisa.

- Pero tengo tanto miedo por lo que pueda pasarles… Esto es algo muy arriesgado… Qué daría yo por tener que evitarles ese riesgo, y que nada les pasara… Yo las quiero mucho, y tengo miedo de perderlas otra vez… Ustedes me comprenden¿verdad? –

- Así es, pero no temas por nosotras… Tenemos medios como para defendernos ante el enemigo, de eso no te debes preocupar—sonrió – Si de algo nos han servido todos estos años de entrenamiento en la fortaleza de Naraku, ha sido para volvernos tan fuertes como el mejor de los guerreros ¿cierto, Kagome? –

- Sí, Sango tiene mucha razón mamá. No debes preocuparte tanto por nosotras y nuestra seguridad. Sabemos como defendernos –

- Esta bien… confiaré en sus habilidades y en que serán capaces de superar todos los obstáculos que se les presenten—se quedaron un momento en silencio – Bueno mis pequeñas, será mejor que descansen, ya que una jornada agotadora les espera mañana. Buenas noches –

- Buenas noches—contestaron ambas – Que descanses –

- Igualmente—les dijo su madre y salió de la habitación.

- Será mejor que yo también me vaya—dijo Sango – Te dejo para que descanses –

- Esta bien. Buenas noches –

- Buenas noches—salió del cuarto.

El día de la partida llegó para los jóvenes viajeros. Después de haber desayunado, todos los habitantes del castillo se reunieron en la entrada de éste, para despedir a los que abandonaban el lugar, en busca de la libertad de la nación.

- Bueno, ya es hora de que nos vayamos—dijo Inu Yasha.

- Sólo nos queda desearles la mayor de las suertes—les dijo Midori.

- Y también, quiero decirles que no se confíen demasiado de la gente a la que no conocen bien… Reconocerán a los aliados, además de por la contraseña, porque haré que lleven un distintivo que ustedes distinguirán enseguida: será una cinta blanca en la muñeca, la cual llevará unas alas en sus extremos—Kaede se acercó a ellos y a cada uno le entregó un lazo con esas características – Si ven a personas que forman parte del enemigo, deberán esconderlos, para que no nos descubran. Nuestro plan se sustenta en parte por el elemento sorpresa—sonrió.

- Así lo haremos—respondió Kagome – Cuídate mucho, papá –

- Igualmente hija, y ustedes también—les dijo a Sango, Inu Yasha y Miroku.

- No se preocupe, sabemos como defendernos de los enemigos—dijo el último. Midori se acercó a Kagome, y la hizo alejarse un poco del grupo.

- Que te vaya muy bien con Inu Yasha—le susurró al oído, a lo que automáticamente la joven se sonrojó.

- ¿Có-cómo lo… -

- ¿Qué cómo lo sé?—le preguntó – Las madres sabemos y nos damos cuentas de más cosas de las que tu piensas—sonrió – Siempre pensé que ustedes se veían tan tiernos juntos cuando eran pequeños, pero ahora que ya crecieron también hacen tan linda pareja—sus ojos mostraban felicidad, mientras el sonrojo aumentaba en las mejillas de Kagome. (Las mamás siempre logran darse cuenta de todo lo que nos pasa -.-u No sé cómo lo hacen ¬¬u)

- No digas eso mamá, que me apenas... -

- Ya me puedo imaginar a mis lindos nietos—su rostro mostraba ilusión ante la idea.

- ¿Ni-nietos? o/o?—Kagome no sabía que tenía tanta capacidad para ruborizarse, ni si su rostro podría seguir soportándolo. (XD)

- Sí, nietos n.n Bueno, será mejor que volvamos con los demás—tomó la mano de su hija y la llevó prácticamente arrastrando de vuelta. Luego tomó la mano de Sango y la apartó del grupo, tal como había hecho antes con su hermana.

- ¿Qué te dijo Midori, Kagome?—le preguntó su padre.

- Na-nada importante—una risa nerviosa acompañó sus palabras, mientras movía sus manos en señal de negación.

- Esta bien, pero no tienes por qué ponerte tan nerviosa por eso—sonrió. Sango volvió, junto a Midori, tan ruborizada como había estado su hermana.

- Veo que mamá te habló de algo parecido a lo que me dijo a mí…—le susurró Kagome al oído, a lo que Sango asintió.

- Bueno, ya es hora de irnos—dijo Inu Yasha – Gracias por todo –

- No hay de qué, sabes que eres parte de la familia desde hace mucho tiempo ya—dijo Midori – En varios sentidos—pensó maliciosamente, mientras los demás comenzaban a caminar alejándose del castillo (Creo que la señora Midori no ha resultado ser una santa XD) – ¡Cuida muy bien de mi hija Kagome, por favor¡Y tú haz lo mismo con Sango, Miroku!—exclamó, los que hizo enrojecer las mejillas de sus hijas al instante.

- Mamá ¬¬—dijeron las aludidas al mismo tiempo.

- ¡Adiós¡Cuídense mucho!—exclamaba Souta, mientras se despedía con una mano agitándola en el aire.

- ¡Ustedes también!—gritó Kagome, cuando ya no se hacían visibles para los demás.

Siguieron su camino a través de la aldea, donde todos los saludaban alegremente. No conocían cuales eran las identidades de los jóvenes, ni cual era su verdadera misión, pero aún así sentían que ellos llevarían a cabo algo importante, se podía ver en sus miradas, por lo que algunos aldeanos hacían reverencias ante ellos, las que los jóvenes respondían con sonrisas.

Cuando ya hubieron salido de la aldea, decidieron tomar el camino "habitual" para ellos: el bosque. Allí, Sango y Kagome se cambiaron sus vestimentas por unas más cómodas, en este caso las que pertenecían a las Princesas de la Muerte. (Ahora que recuerdo… u.ú Nunca les describí como era ese traje XD Lo siento, ahora mismo viene la descripción n.nu Hontou ni gomen nasai -.- (De veras lo siento mucho) ) Aquellos atuendos consistían en un kimono blanco de manga larga, que llegaba hasta la mitad de los muslos, un pantalón largo abombado en la parte de abajo, color verde oscuro, una cinta roja larga anudada a la altura de la cintura, que sujetaba el kimono y unas sandalias. (Tengo un dibujo del traje y también del que usó anteriormente "Aome" n.n Si quieren, pueden pedírmelos a mi mail, el cual es danychankawaii (arroba) gmail . com o sino me dicen en un review que lo quieren ver, me dan su mail y yo se los envío n-n).

Estuvieron viajando por algunos días, sin mayores inconvenientes más que los ataques de algunos monstruos, en que la nieve se derritió en su totalidad, siéndoles el caminar por entre el bosque un poco más fácil.

Comenzaba a hacerse de noche y no se veía ninguna aldea cerca, por lo que tendrían que pasar la noche a la intemperie. Ya estaban asimilando la idea, cuando vieron a una joven y bella mujer que se encontraba a la orilla del río.

- Buenas noches, viajeros—dijo la joven, tomando una cubeta que había llenado con agua hace poco. Tenía el cabello color castaño, largo y trenzado, ojos color gris, piel blanca y era de estatura mediana. Vestía un kimono color celeste, con una cinta blanca.

- Buenas noches, linda jovencita—le dijo Miroku, acercándose a ella y tomando una de sus manos. Sango le mandó una mirada fulminante, lo que le hizo apartarse inmediatamente de la mujer (Sango me da miedo a veces o.oU)

- ¿Tienen dónde quedarse esta noche?—les preguntó.

- Pensábamos dormir a la intemperie—respondió Kagome.

- Podrían quedarse en mi casa, si así lo prefieren—les ofreció la mujer.

- ¿No hay ningún problema?—preguntó algo desconfiada Sango.

- No. Mi casa es bastante grande para todos y no creo que mi esposo tenga problemas en que ustedes se queden—les explicó.

- ¿Su... esposo?—preguntó Miroku, algo desilusionado. Sango lo golpeó en la cabeza con su Hiraikotsu.

- ¿Por qué puedo notar cierto tono de decepción en tu voz, Miroku?—le preguntó la joven amenazante. El joven prefirió alejarse un poco de ella y ponerse entre Kagome e Inu Yasha, a quienes una gota les apareció en la cabeza. (Parece que lo mujeriego no se le quita a Miroku... -.-u)

- Síganme, por favor—les dijo la mujer, a lo que los demás obedecieron. Después de unos minutos, pudieron ver una casa a lo lejos. Se veía bastante grande para estar en medio del bosque.

Siguieron caminando unos momentos más, hasta que arribaron al lugar

- Ryu, he vuelto a casa—dijo la mujer.

- Bienvenida—escucharon una voz desde uno de los cuartos de la residencia.

- Tenemos visitas—le informó.

- Discúlpenme por no poder ir a recibirlos. Me encuentro algo enfermo, por lo que estoy descansando en mi habitación—les explicó.

- No hay problema, señor Ryu—dijo Kagome – Discúlpenos a nosotros por incomodarlo –

- No se preocupe señorita—respondió desde la lejanía, mientras tosía fuertemente.

- Bueno, les mostraré las habitaciones en las cuales descansarán esta noche. Síganme—comenzó a caminar – Aquí—señaló a su izquierda – Dormirá usted, señorita...—le dijo a Sango.

- Sango Asakura—les respondió. Todos habían acordado que las jóvenes usarían su apellido falso, para proteger su identidad.

- Y en la habitación contigua, dormirá la joven que se encuentra a su lado ¿Cómo se llama, señorita? –

- Kagome Asakura—le respondió.

- Yo soy Inu Yasha Iwasaki, y él es Miroku Tsujimoto—los presentó a ambos. Ellos también habían cambiado sus apellidos, por su seguridad (recuerden que el verdadero apellido de Inu Yasha es Taisho y el de Miroku, Takatsu)

- Joven Iwasaki, su habitación es la que está enfrente de la de la señorita Kagome, y la de usted, joven Takatsu, la que está enfrente del cuarto de la joven Sango –

- Esta bien, muchas gracias por su hospitalidad, señora… -

- Fumiko Tsukino, para servirles—hizo una pequeña reverencia – Bueno, yo iré a hacer la cena. Descansen hasta entonces—se retiró.

- No sé por qué, pero tengo un mal presentimiento sobre esto…—pensó Kagome – Bueno, nos vemos luego, supongo—dijo con una sonrisa.

- Descansemos mientras podamos, así tendremos más energías para seguir con nuestro viaje mañana—dijo Sango.

- Opino lo mismo que ustedes—dijo Miroku – Lo mejor será descansar –

- Después de la cena discutimos acerca de lo que haremos mañana—dijo Inu Yasha, a lo que los demás asintieron, y cada uno entró a su habitación.

Unos cuarenta y cinco minutos después la señora Tsukino llamó a todos para cenar, menos a su esposo, a quien le había dado su cena unos minutos antes en la habitación que éste ocupaba.

- Aquí está la cena—les dijo la mujer, mientras hacía abandono del lugar – Iré a acompañar a Ryu, discúlpenme por no estar con ustedes –

- No se preocupe—dijo Sango – El señor Ryu la necesita –

- Que tengan buen provecho—se retiró.

Comenzaron a comer, cosa que terminaron de hacer una meda hora después. Llevaron los platos sucios a la cocina y allí los lavaron, para no hacer trabajar en exceso a Fumiko. Pensaron que ella debería estar bastante ocupada, atendiendo al señor Tsukino.

Los jóvenes viajeros mostraban un gran cansancio en sus caras, por lo que decidieron que lo mejor era ir a dormir, ya que ya habían hablado de lo que harían al día siguiente mientras comían su cena.

- Buenas noches, que descansen—les deseó Kagome a Sango y Miroku, mientras cada cual cerraba la puerta de su habitación. Sólo quedaron ella e Inu Yasha en el corredor de la casa – Será mejor que nosotros también nos durmamos—dijo con una sonrisa, pero repentinamente el chico la acercó a él y la abrazó protectoramente - ¿Qué sucede, Inu Yasha? –

- Siento que algo malo va a pasar…—dijo él en un susurro.

- En este lugar estamos a salvo de cualquier monstruo o soldado de Naraku… Nadie nos va a encontrar aquí, en medio del bosque… Es un buen sitio para pasar la noche—puso su mano en la mejilla del joven, mirándolo tiernamente – No debes preocuparte—sonrió – Nada va a pasarnos—devolvió el abrazo a Inu. Se quedaron así un momento, hasta que ambos fueron restándole fuerza al abrazo – Vamos a dormirnos nosotros también ¿está bien? –

- De acuerdo, pero antes…—besó a la joven – Que tengas buenas noches—le dijo, cuando ambos se separaron.

- Tu también—le dio un beso en la mejilla y entró a su habitación.

Todos se quedaron dormidos apenas pusieron sus cabezas en la almohada, no notando el paso de las horas, el cual trajo consigo un nuevo día. Ninguno de los viajeros había despertado aún, cuando Fumiko entró a la habitación de Kagome.

- Señorita Asakura, despierte por favor—le pidió la señora, mientras movía suavemente el cuerpo de la joven, para despertarla.

- ¿Señora Fumiko?—preguntó algo adormilada - ¿Qué sucede¿Qué hora es? –

- Aún es bastante temprano, pero necesito pedirle un favor, señorita Kagome –

- ¿Qué pasa?—se levantó.

- Mi esposo se ha puesto peor, y necesito que alguien me ayude a buscar hierbas medicinales para poder darle algo que lo alivie ¿Podría usted ayudarme, con sus conocimientos de sacerdotisa? –

- Sí. Sólo déjeme vestirme y la acompañaré –

- La espero, con su permiso—se retiró de la habitación.

Kagome se vistió y se arregló un poco, para luego salir de la casa junto con la señora Tsukino.

- No puedo ver ninguna planta medicinal por aquí—dijo Kagome, volteando a ver a la mujer.

- Más al fondo podremos encontrar algunas—le dijo Tsukino, caminando detrás de la joven – No te preocupes, ya las encontraremos –

- La que debería estar preocupada es ella, no yo… Es su esposo el que se encuentra delicado de salud, no el mío…—pensó la joven. Caminaron unos minutos más, internándose en el bosque - ¿Ya estamos cerca?—preguntó, mientras trataba de dar calor a sus manos. Hacía mucho frío.

- Sólo un poco más adelante—dijo casi en un susurro, mientras una sonrisa malvada se formaba en sus labios.

De repente, Kagome comenzó a sentir un extraño olor que rodeaba el ambiente. Empezó a sentirse mareada y somnolienta, por lo que se arrodilló, tratando de mantenerse despierta. Pudo ver por el rabillo del ojo que Fumiko llevaba puesta una máscara, que impedía que aquella sustancia que estaba en el aire pudiera ser inhalada por ella.

- ¿Usted… planeó todo esto?—trataba de no respirar, pero le era muy difícil. Cada vez los efectos de lo que había alrededor estaban afectándola más.

- No sólo yo… pero eso no importa, ya que ahora te diriges al país de los sueños. Ryu, hazte cargo de ella—llamó a un hombre que se encontraba cerca de ambas, el cual se comenzó a acercar a la chica – Buenas noches, señorita Kagome Asakura…—fue lo último que alcanzó a escuchar, antes de que sus ojos se cerraran y el sueño se apoderara de su cuerpo, dejándola a merced de sus enemigos.


Notas de la Autora: Hola! Hola! n.n! Volví en el plazo de las dos semanas XDD Y este capítulo ha estado bastante más emocionante que algunos anteriores, y han sucedido muchas cosas! Al fin han hecho abandono del Castillo Higurashi, y han vuelto a sus aventuras, pero nuevos peligros los acechan :S Sobretodo a Kagome, a quien le acaban de tender una trampa los Tsukino O.o

¿Por qué han secuestrado a Kagome los esposos Tsukino¿Cuáles son sus verdaderas intenciones¿Podrán hacer algo Inu Yasha, Sango y Miroku, por salvar a su amiga, hermana y compañera?

Eso y más, en el próximo capítulo de este fic, titulado "Desaparición". Aquí un adelanto ;D!


Estaba oscuro, por lo que no podía apreciar e identificar bien el lugar donde se encontraba. Aún se sentía algo mareada y adormilada, por los efectos de aquel olor.

- ¿Dónde... estoy?—preguntó con dificultad. A lo lejos pudo ver la luz de una antorcha.

- En una cueva, bastante lejos de tus amigos, por lo demás—escuchó la voz de un hombre, que sonaba bastante maliciosa.


En este capítulo (el que acaban de leer, el 20 XD), hubo algo más de romanticismo, cosa que algunas de ustedes me estaban pidiendo n.nU Espero que aquellas escenas hayan sido de su agrado n-n y que hayan quedado satisfechas!

Ahora, los agradecimientos a los reviews que me han enviado:

- K-mila chan: He estado algo ocupada, pero bien n.n Las continuaciones si llegan, pero con un lapso de 2 semanas entre ellas XD Lo siento por no poder actualizar más rápido, pero el colegio y el preuniversitario me tienen bastante absorbida x.x Je, je, gracias por tu "feliz cumpleaños" non! Y sip, el problema es el pobre Kohaku, que no sabe nada de la verdad :S Pero no podrá enterarse de nada hasta que se encuentre con sus hermanas, y creo que eso no será en un buen tiempo más n.nU También te deseo suerte! Cuídate mucho! Adiós!

- Meryinustar: Me alegra mucho que te haya gustado el capítulo! Espero verte pronto con otro review ;D! Que te vaya bien n.n!

- Lady Dragon 84: Hola! Gracias x tus saludos n-n! No importa cuando hayan sido, sino que lo importante es la intención ;D Me deja muy satisfecha que te guste el rumbo que está tomando la historia n.n Y ahora escribí algo más de momentos románticos y ya comenzaron a desplazarse los personajes XD Llevaban mucho tiempo en el castillo Higurashi o.oU pero era necesario para el desenvolvimiento de la historia n.n

Y si llegas a escribir, yo quiero ser una de las primeras personas en leer tu historia n.n! Me imagino que la universidad debe ser muy difícil, pero te deseo todo el animo y suerte del mundo para que puedas aprobar tus exámenes con excelentes calificaciones n-n!

Cuídate mucho! Y no dudes que eres una de las lectoras a las cuales más aprecio n.n! Suerte! Adiós!

Después de haber terminado las contestaciones, quiero decir que lamentablemente recibí menos reviews de los que esperaba, pero bueno, comprendo lo ocupados que deben estar, seguramente en época de exámenes, como yo x.x! Sólo espero que les vaya muy bien en esos asuntos, y que mi historia les sirva para pasar un buen rato y liberar sus mentes del estrés XD

Bueno, paso a retirarme n.nU Dejo de darles lata XD

Cuídense mucho! Que les vaya bien en todo lo que hagan!

Adiós!

...:-Dany-Chan-:...


PD: Lo de siempre XDD Dejen R-E-V-I-E-W-S! De veras que se les agradece mucho por éstos! Y me animan a escribir cada vez más n.n

PD2: Sigo con la publicidad a mis fotologs XD El primero w w w . f o t o l o g . c o m / d a n y (guión bajo) chan (guión bajo) draws , tiene algunos de mis dibujos (sí, además de escritora soy dibujante XD) y el segundo w w w . f o t o l o g . c o m / (guión bajo) d a n y (guión bajo) c h a n (guión bajo), es mi fotolog personal, por si quieren ver como soy realmente... Espero que no se asusten o.oU (si quieren las direcciones como links, se encuentran en mi profile n.n!)