- Aclaraciones:

- Palabras - Dialogo de los personajes

- Palabras en cursivas - Pensamientos de los personajes

- (Palabras en paréntesis) - Aclaraciones o palabras de la autora

Disclaimer: Ya saben, lo que siempre pongo a lado de la palabra "Disclaimer" Inu Yasha y los demás personajes de este fic no me pertenecen, a exceción de los creados por mí, como Kazuru y Harumi Tsukishirô, los esposos Tsukino, la sacerdotisa Izumi, entre otros n.nU

Sin más molestias, los dejo con...


"Oportunidad de Vivir"

Capítulo 23: Regreso al Templo Sagrado

Inu Yasha se adelantó unos pasos, separándose de sus amigos. Sango se encontraba sentada en la hierba, con la cabeza de Kagome en su regazo.

- Claro que sí—sonrió malvadamente Ryu – Pero te advierto que recuperar tu preciada espada no será nada fácil—le entregó Tetsusaiga a Fumiko.

- Ten cuidado Inu Yasha—le dijo Miroku al príncipe – No sabes con qué trucos puede salir esta vez este hombre –

- Claro que lo tendré en cuenta—contestó el joven – No caeré dos veces con la misma piedra –

- Menos palabrería y más acción—dijo Ryu con ironía.

- Esta bien—Inu Yasha desenvainó la katana que Miroku de había dado y se puso en posición de ataque – Estoy listo. Comencemos...—Ryu desenfundó su espada.

Y comenzó la batalla. Ambos luchaban fervientemente, cada uno para lograr quedarse definitivamente con la valiosa katana Tetsusaiga. Se lanzaban hábiles ataques, aunque Inu Yasha llevaba un poco de ventaja porque era un experto con la espada. No obstante Ryu aprovechaba sus habilidades como ninja para esquivar con agilidad los ataques.

- Pagarás por haberme engañado y haber lanzado a Kagome al río—dijo Inu Yasha, con un atisbo de furia en sus palabras. Ryu se limitó a sonreír y seguir contraatacando.

- Vamos Ryu, tu puedes ganarle—pensó Fumiko, mientras veía todo algo alejada de la pelea – Lucha tan valientemente como siempre lo haces...

Mientras tanto, Sango y Miroku estaban junto a una durmiente Kagome, la cual temblaba por el frío que le producían sus vestimentas húmedas.

- Debemos hacer algo o enfermará—dijo Miroku, preocupado.

- Creo que tengo aquí su traje de combate...—dijo Sango, mientras revisaba las pertenencias que traía con ella (Recuerden que ellos se encargaron de tomar todas sus cosas y llevárselas fuera de la residencia Tsukino) – Aquí está—sonrió, mientras lo sacaba de entre otras cosas – Necesito que lleves a Kagome detrás de unos árboles, para poder cambiar sus ropas—le dijo a Miroku.

- Claro—contestó éste, mientras tomaba con cuidado a la chica entre sus brazos. Un pensamiento algo impuro pasó por su mente, haciendo que su mano se moviese hacia una zona prohibida de la joven durmiente. Pero Sango detectó esto y le lanzó una mirada letal.

- ¡Ni te atrevas!—exclamó enfadada – Si Inu Yasha se llega a enterar de tus intenciones, no vivirás para contarlo...—sonrió satisfecha. Miroku la miró con algo de temor.

- Por favor... No le digas nada—rogó.

- Esta bien. Pero no vuelvas a intentar alguna de tus acciones pervertidas, o si no... Ya sabes lo que te espera...—dijo amenazante.

- Ya entendí—dijo resignado, mientras hacía lo que la princesa le había ordenado con anterioridad. La chica lo siguió.

- Puedes retirarte—le dijo con tono frío. Takatsu no lo pensó dos veces y se fue, mirando con algo de temor a Sango.

Al cabo de unos minutos, la joven Higurashi regresó con su hermana en brazos, ahora seca y con una cara que demostraba que se sentía mejor. Sango la recostó de nueva cuenta en la hierba.

- Descansa un poco más Kagome—dijo mientras acariciaba el cabello de su hermana menor con ternura – Has pasado por momentos muy difíciles, y mereces estos momentos de reposo... –

El joven príncipe y el ninja seguían con su combate, aunque se veían bastante más exhaustos que al principio. Habían puesto bastantes energías en su pelea, dando lo mejor de ellos para ganarle a su adversario.

- Ríndete Iwasaki...—le dijo Tsukino jadeante.

- Jamás. Recuperaré a Tetsusaiga, aunque sea lo último que haga...—contestó Inu Yasha con la voz algo entrecortada, por el cansancio.

- Te mataré antes de que lo logres... Y de paso, aniquilaré a tus amigos, aunque... Me llevaré a aquella jovencita llamada Kagome...—sonrió – Si la vendo como concubina a algún terrateniente, seguramente me pagarán bastante bien—su rostro mostró malicia.

La última frase de Ryu desató la ira de Inu Yasha, quien arremetió fuertemente contra el ninja, quien por poco podía esquivar los cada vez más certeros ataques del príncipe. Realmente estaba enfadado.

- Si te atreves a tocarle un solo cabello a Kagome, no responderé por mis actos...—su voz se escuchó sombría y tenebrosa, tanto así que llegó a asustar al mismo Ryu y a las personas que se encontraban a su alrededor.

Rápidamente, dio un salto y logró poner su espada peligrosamente cerca del cuello de Tsukino, quien quedó acorralado entre un árbol y la katana del príncipe.

- ¿Te rindes?—sus ojos se mostraban fríos – Si lo haces, te perdonaré la vida y podrás irte de aquí junto con tu esposa. Si no es así... sufrirás las consecuencias—realmente no era el mismo Inu Yasha de siempre. Parecía como si le hubiesen cambiado totalmente la personalidad (Inu me da miedo o.o Que pronto vuelva a la normalidad . ).

- ¡Ryu, no hay nada más que hacer!—le gritó Fumiko desde el lugar en que se encontraba – Deja esto ya y escapemos de aquí... Vamos a algún lugar donde podamos hacer una vida tranquila, sin tener que depender de robos y otras cosas ilícitas... Por favor, escucha mis palabras...—rogó. Ryu la miró, algo consternado.

- ¿Me pides que deje la oportunidad de hacernos ricos y vivir como hemos soñado durante estos dos años?—preguntó su esposo.

- Así es—lo miró esperanzada – Es la mejor solución... Vayámonos de aquí y recomencemos nuestra vida, por una más tranquila y mejor... Te lo pido, por favor... –

- ¿Y qué decides¿Le haces caso a tu esposa o eliges la muerte?—preguntó Inu Yasha, aún con ese tono frío. Ryu lo miró con disgusto.

- Por favor, terminemos con todo el sufrimiento y empecemos de nuevo... –

Se quedaron todos en silencio esperando por la respuesta del ninja. Este fue mirando uno por uno a los presentes, como inspeccionándolos. Luego de unos largos segundos en que no se escuchó ningún sonido más que el de las respiraciones de los jóvenes, Ryu se decidió a romper el silencio.

- Esta bien. Pero sólo lo hago por ti, Fumiko...—la miró fijamente. Ella le sonrió, con gratitud en su mirada – Me rindo. La espada es tuya, Iwasaki—declaró.

En ese momento, la mirada de Inu Yasha volvió a ser la de siempre, y alejó la espada del cuello de Ryu.

- Confió en tu palabra—le dijo el príncipe, mirándolo desafiante.

- Sí, sí—dijo restando importancia a sus palabras. Se acercó a Fumiko, tomó a Tetsusaiga y se la devolvió al príncipe – Ahí tienes... –

- Al fin la he recuperado—Inu Yasha la miraba atentamente, con una sonrisa en su rostro. Kagome comenzó a despertar.

- ¿Dónde... estoy?—preguntó a Sango, quien era la persona que estaba más próxima a ella.

- Todo se la solucionado—respondió con una sonrisa. La joven se incorporó lentamente, y se acercó a Inu Yasha.

- ¿Estás bien?—le preguntó el príncipe al verla, y la abrazó.

- Creo que sí—sonrió - ¿Tú cómo te encuentras? –

- Algo cansado, pero bien. He recuperado a Tetsusaiga—sonrió.

- ¿Y dónde están los Tsukino?—miró en todas direcciones, hasta que los localizó subiéndose a sus respectivos caballos.

- Ya no tenemos nada que hacer aquí—dijo Ryu – Andando Fumiko –

- Sí—sonrió y luego dijo – Le ruego que nos disculpe por todo lo que le hicimos pasar, señorita Kagome... –

- Esta bien, ya pasó...—contestó ella. No comprendía mucho la situación, pero al parecer los demás habían llegado a una solución pacífica con los Tsukino y eso la dejaba tranquila – Que tengan un buen viaje –

- Gracias—tomó las riendas de su caballo y comenzó a galopar, perdiéndose de vista junto con Ryu Tsukino. Los jóvenes se quedaron un momento observando el horizonte, sin decir palabra.

Inu Yasha abrazaba fuertemente a Kagome, quien se sentía protegida en sus brazos, y de a poco comenzaba a superar todo lo antes ocurrido. El silencio siguió reinando entre ellos, hasta que Sango lo interrumpió.

- Creo que es hora de proseguir con nuestro viaje...—miró detenidamente a sus jóvenes acompañantes.

- Está comenzando otra ventisca y lo mejor será buscar un lugar en el cual refugiarnos, y preparar alimentos para el almuerzo—dijo Miroku – Además, Inu Yasha debe cambiar sus vestimentas por otras más secas... – (Podrías haberlo dicho antes, ya que la ropa de Kagome debió haber quedado algo húmeda luego de haber abrazado a Inu XD)

- Primero que todo debo devolver este caballo a sus dueños, los hermanos Takahashi. Deben estar esperando mi regreso—dijo Inu Yasha y se mantuvo un momento en silencio – Ellos son parte de nuestros aliados... –

- Si es así, vayamos lo antes posible—dijo Kagome, a lo que los demás asintieron y comenzaron a moverse. Inu Yasha fue por el caballo, tomó sus riendas y lo condujo junto a los demás, sin montarlo.

Después de una media hora, llegaron a dónde se encontraban los Takahashi, los cuales se levantaron y recibieron con una reverencia a los jóvenes.

- Que bueno que hayan regresado con bien—dijo Eichi.

- Disculpen por la demora, aquí está su caballo—dijo Inu Yasha, mientras le entregaba las riendas a Hiroshi.

- No se preocupe—dijo Hiroshi – De todas formas, nuestro deber era encontrarlo a usted y sus acompañantes –

- Tenemos algo muy importante que decirles—dijo Eichi, mientras invitaba a todos a sentarse en unas mantas, las cuales se hallaban tendidas en el piso.

- ¿Qué sería eso?—preguntó Kagome con curiosidad.

- Nos han enviado desde el templo de la gran Izumi, pues allí requieren de su presencia—explicó Hiroshi, mientras Eichi entregaba tazas de té bien caliente a cada uno de los presentes, los cuales le agradecieron el gesto, ya que hacía bastante frío – La venerable Izumi nos encomendó especialmente su búsqueda, ya que necesitaba hablar algo muy importante con ustedes –

- ¿Qué será lo tan importante que nos tiene que decir?—preguntó Sango, mientras tomaba algo de su infusión.

- Sólo sé que algo tiene que ver con la misión que están llevado a cabo –

- Entonces, deberíamos tratar de ir allí lo más pronto posible. Si no fuera algo importante, la sacerdotisa Izumi no habría enviado gente en nuestra búsqueda¿no?—dijo Miroku.

- Lo mismo pienso—dijo Sango – Sólo espero que no sea nada grave... –

Luego de aquello, siguieron conversando por un rato. Inu Yasha cambió sus vestimentas por unas más secas (para no enfermar) y los hermanos Takahashi ofrecieron alimentos a los viajeros, lo cual fue muy bien recibido por éstos, debido al hambre latente que había comenzado a asediar sus estómagos hace unos momentos atrás.

Comieron tranquilamente, teniendo una conversación bastante amena. Después, comenzaron a arreglar sus pertenencias, para partir pronto rumbo al templo de la Gran Izumi. Luego de unos minutos, su viaje comenzó. Todos iban a un paso más o menos igual, pero de a poco Inu Yasha y Kagome, de manera premeditada, fueron quedándose unos metros más atrás de los demás viajeros, para conversar más a gusto y tener algo más de privacidad.

- No sabes cuánto me preocupé cuando caíste al río... En ese momento pensé que te perdería, y cuando volví a reaccionar me di cuenta de que me había lanzado al río para salvarte...—dijo el joven príncipe, tomando la mano de la joven con ternura.

- Jamás creí que el señor Tsukino fuera capaz de hacerme una cosa así, pero en aquel momento nada pude hacer para evitar caer, debido al sedante que me habían hecho respirar antes...—bajó la mirada – Discúlpame por haberte preocupado tanto, debí haber previsto que toda esta situación ocurriría... Soy una despistada—suspiró y miró el suelo apenada. Inu Yasha la abrazó tiernamente.

- No es tu culpa—sonrió – Tú eres una persona que confía mucho en los demás, sin importar cuál sea su origen ni su aspecto... Y eso te hace alguien muy noble—Kagome le devolvió el abrazo.

- Gracias, Inu Yasha—sonrió y luego le dio un tierno beso en la mejilla, mientras ambos caminaban abrazados.

Siguieron así un buen tiempo, hasta que fue hora de buscar un lugar en el cuál pudieran acampar por la noche y resguardarse de una ventisca de nieve, si es que en la madrugada se presentaba alguna. El sitio más indicado fue una caverna, la cual tardaron alrededor de una hora en encontrar, ya que se encontraba bastante escondida, detrás de algunos matorrales y arbustos.

Los hombres fueron en busca de leña, mientras que las jóvenes, Kagome y Sango, se encargaban de acomodar sus pertenencias en la cueva, de modo tal que quedasen todos cómodos y no pasasen frío. También, comenzaron a preparar los alimentos, los cuales cocinaron con la leña que trajeron los demás.

El día fue dando paso a la noche, la cual presentó un clima normal de noche de invierno, bastante frío, pero no nevó. El sol comenzó a despuntar desde lo alto de las montañas, anunciando que un nuevo día había llegado.

El trinar de algunas valientes aves, las cuales se atrevían a salir de sus escondites y cantar aún con el frío clima, lograron despertar con sus melodías a los seis viajeros con destino al Templo Sagrado de la Gran Izumi. Se organizaron para realizar las tareas antes del desayuno, como ir en busca de agua, leña y algún fruto invernal que pudieran encontrar por los alrededores.

Cuando terminaron todas aquellas labores, se dedicaron a comer y luego prepararon sus pertenencias para la siguiente etapa del viaje, que se suponía sería la última antes de llegar al templo.

- ¿A qué hora creen que lleguemos a aquel lugar?—preguntó Miroku.

- Creo que aproximadamente dos horas antes del anochecer, si es que no surge algún inconveniente en el camino—informó Eichi.

- Entonces partamos enseguida—dijo Sango – Entre más temprano lleguemos al templo, será mejor –

- Vamos—dijo Inu Yasha y partieron.

Su viaje siguió un rumbo normal, hasta que fue hora de comer y tomar un descanso. Así lo hicieron, cerca de un arroyo, el cual les sirvió para saciar su sed, aunque el agua estaba bastante fría. Después de aquello, prosiguieron con su viaje hasta llegar al templo, bastante cansados, pero a salvo ya que, para su suerte, no se encontraron con ningún monstruo en el camino.

Fuera del lugar sagrado, se encontraban la Gran Sacerdotisa Izumi, acompañada por la hermanas Kazuru y Harumi Tsukishirô.

- Bienvenidos a nuestro templo—dijo Izumi, con una gran sonrisa – Esperábamos su llegada con muchas ansias –

- ¿Sabían que llegaríamos en estos momentos?—preguntó Kagome con curiosidad.

- Así es—contestó. La joven la miró con algo de incertidumbre – Yo sé muchas más cosas de las que aparento, querida señorita Higurashi –

- Entonces... ¿Usted sabía quién era Kagome en realidad¿Sabía usted sobre su pasado?—preguntó Inu Yasha.

- Sí. Apenas la vi llegar junto a ustedes, supe de quién se trataba—contestó con serenidad.

- ¿Y por qué no nos lo dijo?—preguntó Sango, con un pequeño tono de desconfianza en su voz.

- No era el momento adecuado. Lo mejor era que las situaciones que fuera viviendo le abrieran las puertas a su memoria, para finalmente recordar todo, y darse cuenta de la verdad. Por eso tampoco le dije a usted, señorita Sango, quién era en realidad y la relación "sanguínea" que tenía con Kagome—hubo un momento de silencio – Veo que otro joven, aparte de los jóvenes Takahashi, los acompaña—miró directamente a Miroku.

- Mucho gusto, soy Miroku Takatsu—dijo éste, con una reverencia – He escuchado mucho sobre usted y su gran sabiduría –

- Ya veo—sonrió – Bueno, será mejor que entremos. Pronto vendrá otra ventisca y no será bueno que nos encuentre aquí—dio media vuelta y comenzó a caminar.

Todos los demás la siguieron e hicieron ingreso al templo.

- ¿Ha sido muy difícil su viaje?—preguntó Harumi a Kagome, mientras entraban al salón principal del lugar.

- Hemos tenido algunos inconvenientes, pero nada que no pudiésemos solucionar—contestó ella con una sonrisa, mientras tomaba asiento. Los demás hicieron lo mismo, e Izumi pidió a unas sacerdotisas que pasaban por el lugar que trajeran té y algunos bocadillos para los recién llegados.

- ¿Pero... Han sido asuntos muy graves?—preguntó preocupada.

- Ehm... Algunos tan comunes como enfrentar a monstruos en el camino, y otros no tanto, como que me hayan secuestrado hace unos días...—una gota salió de su cabeza.

- ¿Secuestro¿Cómo sucedió?—preguntó sorprendida.

- Bueno, verás...—comenzó a relatarle la historia.

Todos los demás escuchaban muy atentos, algunos porque no conocían la historia, y otros para saber los detalles y la vivencia de parte de su protagonista. Inu Yasha sintió algo de remordimiento por no haber cuidado mejor de la joven y haberla hecho pasar tanto sufrimiento, por lo que le pidió que hablaran solos luego de que tomasen el té que Izumi había pedido. La joven asintió.

- Honorable Izumi—dijo Sango - ¿Podría usted decirnos la razón por la cual nos estaba buscando?—pregunto respetuosamente.

- Eso se debe a una razón muy importante—contestó con serenidad – Hay algo que ustedes deben hacer, antes de poder dirigirse a la Fortaleza del Emperador Naraku... –

- ¿Y podemos saber qué es aquello?—preguntó Kagome con curiosidad.

- Claro que sí—sonrió – Ustedes deben decidir si quieren llevarlo a cabo o no, pero déjenme advertirles que su decisión afectará el destino de muchos, y el rumbo de todo esto que se está llevando a cabo para devolver a Inu Yasha el poder que le corresponde al ser de último descendiente de la familia Taisho...—dijo bastante seria – Sólo de ustedes depende—los miró con seriedad.

- Cualquier cosa que debamos hacer para que todo salga bien, la enfrentaremos... Pase lo que pase, y sea lo que sea a lo que nos tengamos que exponer, esa es nuestra prioridad—dijo Inu Yasha. Los demás presentes asintieron firmemente, totalmente de acuerdo con las palabras de príncipe.

- Si esa es su disposición, se los diré. Tengo una nueva misión para ustedes, pero lamento informarles que deberán separarse para cumplirla –

- ¿Separarnos?—preguntó Kagome con algo de tristeza en sus ojos.

- Así es. Hay dos misiones las cuales deben llevar a cabo. La primera, es que algunos de ustedes deberán ir en busca de un preciado tesoro, el cual será indispensable para poder llevar a cabo sus propósitos satisfactoriamente –

- ¿Qué es aquel objeto¿Y cuál es su función?—preguntó Miroku.

- Es un collar, el cual se encarga de absorber los poderes espirituales de su dueño, claro que de manera de no poner en riesgo su vida, para mantener una reserva de éste poder en caso de que alguna vez se necesite usar una gran cantidad de éste o se requiera purificar algo después de una ardua pelea que deje a la persona débil tanto física como espiritualmente—hizo una pausa y luego continuó – Ese collar recibe el nombre de "Collar de la Pureza" , y será deber de Inu Yasha, Sango y Miroku buscarlo. Enviaré a Harumi con ustedes para que les ayude en su búsqueda, ya que ella será capaz de sentir su presencia—explicó.

- ¿Y qué haré yo mientras los demás no están aquí?—preguntó Kagome.

- Tú te quedarás en este templo, entrenando para lograr un nivel de poder espiritual adecuado para ser capaz de purificar la poderosa Perla de Shikon, que ha de estar bastante contaminada con energías malignas, debido a todo el tiempo que Naraku la ha tenido en sus manos. Tendrás que estar aquí aproximadamente un mes, entrenando duro y dando todo de ti para llevar esto a cabo y lograr un poder espiritual lo más excepcional posible. Sé que estoy cargándote con mucha responsabilidad, y que quizás un mes sea muy poco tiempo para desarrollar todas tus capacidades, porque créeme que tienes muchas más de lo que te imaginas, pero es necesario toda esta exigencia para poder acabar con el emperador lo antes posible... –

- No se preocupe, la entiendo a la perfección—respondió con una sonrisa – Al aceptar ser la elegida, también acepté todas las responsabilidades que ello conllevaba... Y al ser ésta una de ellas, la asumiré—respondió con firmeza.

- ¿Cuándo debemos partir, honorable Izumi?—preguntó Miroku.

- Lo antes posible. Mañana no, porque ustedes deben descansar después del extenuante viaje que han tenido hace poco, pero si fuera viable... Podrían salir en búsqueda del collar pasado mañana, sólo si se sienten con las suficientes energías como para emprender su viaje ese día. Esta misión es urgente, pero puede aplazarse un día o dos, si es necesario –

- Entiendo—contestó.

- De verdad siento el tener que separarlos, sobretodo a ustedes dos, Kagome e Inu Yasha, pero la situación lo requiere... –

- No se preocupe Izumi-sama, como dijo Kagome, yo también la entiendo—le dijo el príncipe.

- Gracias—sonrió – Si lo desean, pueden ir a descansar. Sus habitaciones ya están preparadas—se levantó – Con su permiso, me retiro—dijo, a lo que Harumi también se puso de pie y acompañó a la gran sacerdotisa fuera del salón. Kazuru se quedó junto con los jóvenes.

- Yo seré quien te ayude con tus entrenamientos, supervisada claro está por la gran Izumi—le dijo la mayor de las hermanas Tsukishirô a Kagome.

- Claro, gracias—sonrió.

- Te informo que tus entrenamientos serán bastante largos y agotadores, pero gracias a esto lograrás un mayor control y aumento de tus poderes espirituales –

- Sea lo que sea, lo enfrentaré—dijo decidida.

- Bueno, yo me retiraré a descansar—dijo Sango, levantándose – Nos vemos luego –

- Yo también iré a descansar—dijo Miroku, haciendo lo mismo que la joven y saliendo tras ella.

- Discúlpenme, debo ir a atender unos asuntos—dijo Kazuru, levantándose – Con su permiso—hizo una pequeña reverencia y salió del salón, dejando a Kagome e Inu Yasha solos.

- ¿Quieres ir a caminar un poco por el templo?—preguntó Inu Yasha a la princesa, levantándose y ofreciéndole su mano a la joven.

- Claro, vamos—sonrió y tomó la mando de su amado. Ambos salieron del lugar - ¿A qué parte del templo iremos?—preguntó con curiosidad, observando a todos lados. La noche ya estaba empezando a caer, y se veían algunas nubes que seguramente estarían cargadas de nieve.

- Quizás ir a la laguna que se encuentra en la parte trasera estaría bien—dijo con una sonrisa, tomando con más fuerza la mano de Kagome.

- Buena idea, vamos antes de que el clima empeore—dijo e Inu Yasha comenzó a conducirla hacia aquel lugar.

Caminaban en silencio, pero la presencia del otro era más que suficiente para llenar el vacío que la ausencia de palabras dejaba. Se sentían bastante a gusto de aquella manera, así que no perturbaron el silencio que los sobrecogía por algunos minutos, aunque hubiesen llegado ya a la laguna.

Fue Kagome quien se encargó de romperlo.

- Este lugar me trae mucha paz—dijo ella, mientras soltaba la mano de Inu Yasha y se dirigía hacia el puente que cruzaba la laguna. El joven, por supuesto, la siguió.

- Kagome...—dijo dubitativo – ¿Puedo preguntarte algo?—se posicionó a su lado.

- Claro, dime—sonrió con una de aquellas sonrisas tan suyas, que le encantaban al príncipe. Por un momento volvió a dudar si debía formularle la pregunta, pero el gesto en el rostro de la chica lo animó a seguir.

- Yo... quería saber si... si tú... ¿Temiste alguna vez por tu vida mientras estuviste secuestrada por los Tsukino? Quiero decir... ¿Pensaste alguna vez en que ellos podrían acabar con tu vida?—preguntó con timidez.

La joven lo miró un momento pensativa, pero luego dirigió su mirada hacia la laguna, apoyándose en el barandal del puente.

- Pues para serte sincera, en algún momento llegué a pensar aquello, pero... inmediatamente sofoqué aquel pensamiento, pues sabía que tú llegarías a rescatarme. Siempre confié en que tú vendrías y me salvarías... Jamás pasó por mi mente el que me fueses a abandonar a mi suerte... Sabía que no me dejarías sola—volvió a sonreír e iba a ver a Inu Yasha a los ojos, pero éste la sorprendió abrazándola de manera sobreprotectora.

- Perdóname...—le susurró al oído – Por mi culpa sucedió todo esto... Si hubiese hecho caso al mal presentimiento que tuve la noche anterior a tu desaparición y no te hubiese dejado sola, nada de esto habría pasado...—la abrazó con más fuerza aún. Kagome le devolvió el abrazo.

- No fue tu culpa—le dijo con suavidad y ternura – Tú no tenías cómo saber que algo como eso sucedería, ni yo, pero no te sigas preocupando ni culpando por algo que ya pasó... –

- No permitiré que algo como esto te suceda nuevamente... Nadie será capaz de ponerte un dedo encima, sin que yo lo sepa y le dé su merecido... Estaré siempre ahí para protegerte, de manera que nunca vuelvas a sentir que tu vida peligra –

- Gracias, mi querido Inu Yasha. Gracias por todo...—se acurrucó en el pecho del príncipe, mientras este besaba su frente.

Permanecieron un rato así, hasta que comenzó a hacer mucho frío y cayeron algunos copos de nieve. Decidieron que lo mejor sería que cada uno fuera a su respectiva habitación, pero no se separaron sin antes darse un tierno y cálido beso de despedida.

- Nos vemos luego—dijo Inu Yasha, con una sonrisa.

- Nos vemos—también sonrió, y se fue rumbo a su cuarto.

Mientras todo aquello sucedía, Sango se encontraba platicando junto a Miroku, en la habitación de la joven.

- ¿Tú crees que Naraku las esté buscando a ambas?—preguntó Miroku.

- Probablemente así es... Nos hemos tardado demasiado en volver, sobretodo Kagome...—hizo una pausa y luego continuó – No es normal que una Princesa de la Muerte demore tanto en volver de una misión... Pensándolo bien, nunca ninguna se había retrasado tanto en regresar, a excepción de un caso especial, pero aquella vez encontramos el cuerpo de la joven que había desaparecido...—dijo pensativa.

- Y se supone que tú y Kagome eran parte de las mejores entre las demás de su organización¿no es así? –

- Sí. Por eso, es poco probable que Naraku piense que hayamos fallecido, aunque... Menos aún creo que llegue a pensar que lo hemos traicionado, ya que éramos parte de sus súbditas más fieles... o eso es lo que él cree... –

- Si es así, podría ser más fácil convencer a las demás "princesas" de que se unan a nuestra causa... –

- Quizás, pero...—dudó si continuar, pero una mirada del joven la animó a seguir – Espero que no descubra nuestros planes y la traición el día en que tengamos que volver a la fortaleza Kagome y yo... Si eso llega a suceder, será nuestro fin... y la revolución tampoco podrá llevarse a cabo—bajó la mirada – Mucho depende de nosotras... –

- No te sientas tan presionada—se acercó a ella y la abrazó por la espalda – Sólo debes tener más confianza en ti misma—sonrió.

- Pero...—trató de objetar, pero el chico se lo impidió, poniendo un dedo sobre los labios de Sango.

- Debo admitir que la idea de dejarte ir a un lugar como aquel no me agrada en lo absoluto, pero lamentablemente es algo que debe hacerse—suspiró – Aún así, quiero que sepas que siempre voy a estar aquí, para apoyarte en lo que necesites—sonrió – Si te sientes insegura, ven a mí y hallaremos la manera por la cual devolverte la confianza... –

- Gracias, Miroku—sonrió – No sé que haría sin ti a mi lado en estos momentos—pretendía darle un beso en la mejilla, pero el joven movió su rostro, por lo que terminó dándoselo en los labios – Eres muy travieso ¿lo sabías?—dijo con un tono de reproche fingido, luego de que se separaron para tomar un pequeño respiro del aire que ya había comenzado a hacerles falta.

- Pues si no te gusta, me voy—mostró un rostro de fingida indignación y comenzó a retirarse, pero Sango se lo impidió.

- Eso no es verdad—dijo con timidez – A mi me gustas tal como eres...—su rostro mostró un tierno sonrojo. Miroku la abrazó con dulzura, mientras acariciaba su largo cabello.

- Y tú a mi, Sango...—contestó, apoyando su cabeza en el hombro de su amada.

Permanecieron un rato así, hasta que pensaron que lo mejor sería que ambos descansaran y repusieran algo de energías antes de la hora de la cena.

Pasó aproximadamente una hora, hasta que las habitantes e invitados del templo fueron llamados a cenar. Todos iban con bastante ánimo al salón donde se servían los alimentos, ya que la mayoría estaban ansiosos por comer. Conversaron animadamente durante el tiempo que pasaron en el salón, hasta que de a poco las sacerdotisas se fueron retirando, para realizar algunas de sus últimas labores antes de dormir.

Los únicos que quedaron en el lugar fueron Inu Yasha, sus amigos, Izumi y las hermanas Tsukishirô.

- Ahora que ya hemos acabado de comer, quiero que conozcan una parte del templo, la cual ustedes no habían tenido oportunidad de ver antes—dijo Izumi con seriedad y luego se levantó. Los demás hicieron lo mismo – Síganme, por favor—les pidió, a lo que todos asintieron.


Notas de la Autora: Moshi Moshi n.n! Cómo están? Espero que muy bien :D ¿Les gustó el capítulo? Ojala que sí, ya que le puse algo más de romance XD (Cosa que empezaba a hacerle falta a este fic u.ú)

¿Qué lugar será aquel que Izumi quiere mostrarles a los protagonistas¿Cuál será su importancia? Eso y más, en el próximo capítulo...

Adelantos de "Capítulo 23: Tiempo de Separación"...


- ¿Por qué nos trajo hasta aquí? –

- Eso se debe a que en este sitio es dónde ustedes, Kagome e Inu Yasha, luego de cumplir las respectivas misiones que les he encomendado, harán el Sagrado Juramento –

- ¿Qué clase de juramento es ese?—preguntó Sango.


- A veces pienso en cómo habría sido mi vida si hubiese escapado del Palacio de los Taisho a tiempo... –

- Muy distinta. Realmente muy distinta...—contestó algo pensativa – Pero no es bueno preocuparse por lo que no pasó, sino que deberías meditar acerca de lo que se avecina en el futuro—puso una mano en el hombro de la joven. Ésta sonrió.

- Tiene usted razón. Será mejor que siga entrenando o si no mi puntería irá empeorando más y más—una gota volvió a salir de su cabeza.


Como no tenía otra alternativa, tuvo que salir de esa manera a los corredores del templo. Usando la agilidad que la caracterizaba, adquirida gracias a los entrenamientos en la fortaleza de Naraku, caminaba rápida y sigilosamente por los pasillos.

Inu Yasha, aún en la habitación de la joven, se disponía a retirarse para buscar a Kagome. Abrió la puerta para irse, pero grande fue su sorpresa, cuando se encontró con la mismísima chica, cubierto su cuerpo sólo con toallas.

(¿Qué pasó ahí O.O¿Qué hace Kagome vestida de esa manera O-O?)


Como pueden ver, esta vez adelanté más momentos del próximo capítulo XD Así las dejaré más intrigadas, ñaca, ñaca, ñaca (Dany-Chan se pone a reír como endemoniada, por lo que las lectoras retroceden asustadas) Disculpen, mi lado malvado ha salido a flote -.-U Trataré de retenerlo x.x!

Ahora, los agradecimientos a los reviews n.n:

- Willnira: Hola :D No te preocupes, te agradezco mucho por comenzar a leer mi fic n-n Y espero que te guste desde el principio :D Y a mí también me gustan mucho los AU XD Nos vemos, adiós!

- Meryinustar: Hola n.n Que bueno que encuentres que está interesante :D Y he cumplido con el plazo que fijé para las actualizaciones (cada 2 semanas n.n) Espero que este capítulo también te haya dejado satisfecha, tanto como a mi n-n Adiós!

- Jessy Aome: Hola Jessy n.n Ya extrañaba tus reviews XD Que bueno que te haya gustado el cap anterior, ojala que este también :D Sip, Inu es así (protector, cariñoso, posesivo, entre otros), y por eso lo queremos XDD Gracias por decirme que voy mejorando como escritora :D Aunque... no sé si algún día publique esto o.o Rumiko Takahashi me demandaría por copyright n.nU Aunque si le cambio los nombres a los personajes, podría ser u.ú XD Cuídate mucho! Esperare tu review con ansias, adiós! n.n

- Lore-chan: Hola Lore :D Es todo un halago estar entre los cuatro fics que te han hecho estar impaciente por leer más, gracias n-n Y hoy tuve oportunidad de postearte y lo hice XD Lindo fotolog, ahora dedicado a Chobits, una de mis series favoritas :D También, me ha gustado mucho hablar contigo x msn n-n Espero que lo sigamos haciendo :D Cuídate! Nos vemos! Adiós!

- Lady Dragon 84: Hola n-n! Aquí te he traído otra actualización XD Me alegra que te siga gustando mi fic :D Y respecto a lo de deprimente... bueno, la vida no siempre puede ser color de rosa ¿no? n.nU Situaciones malas les tienen que pasar a los personajes también, o sino el fic sería muy plano XD Hay que hacerlos sufrir de vez en cuando ò.ó aunque cueste x.x Y disculpa por dejarte en suspenso, pero así dejo más enganchadas a las lectoras XDD Además, me gusta hacerlo òuó (ya me puse mala de nuevo n.nU) Y sobre el apoyo a tu historia, con gusto se lo doy y seguiré haciéndolo, pues es una historia que me gusta mucho, además de que eres una de mis más queridas lectoras n-n Y no te preocupes con lo de la inspiración, no sabes cuanto te entiendo n.nUUU Que te vaya bien, adiós:D

- Eternal Vampire: Hola :D Respuestas a - Review 1: Bastante tiempo el que me quita el preuniversitario, pero todo sea por poder tener un buen puntaje en la PSU o.ó Ojala que este esfuerzo de frutos, y muchos XDD Gracias por tu incondicionalidad ;o; Me alegra mucho! Y gracias por tu opinión acerca de mis dibujos :D

Ahora paso al Review 2: Es verdad, FanFiction . Net no deja escribir dos reviews en el mismo cap, y a veces hace falta, sobretodo cuando se te olvida decirle algo al autor -.-U Y sobre Recuerdos Perdidos, ya comencé a publicarlo (es más, enseguida lo actualizaré XD) Y tienes razón con lo que me dijiste, a veces es algo raro, pero sirve como trampolín para crear más historias :D Que además con la experiencia que te han dejado las anteriores, te sirve para que comiences a escribir mejor n.n Cuídate mucho! Nos vemos :D

- K-mila-chan: Hola! Sí, tanto tiempo, pero es lo que siempre me tardo XDD Y no te preocupes por lo de los post, yo entiendo n.n Me alegra que te haya gustado la continuación :D A mi tampoco me agradan del todo los Tsukino, pero necesitaba ponerle algo más de acción al fic y por ello hicieron su aparición n.nU Pero no te preocupes, creo que no volverán al fic, o por lo menos no para hacer algún mal o.o Y respecto a lo de la aparición de Sesshomaru, lo había pensado antes, pero... tendría que hacerlo en forma de espíritu o.o (Ya van casi seis años desde su muerte en este fic n.nU)Y tampoco sé muy bien dónde podría ubicarlo en la historia, así que creo que por lo pronto no aparecerá n.nU Espero que la continuación haya sido de tu agrado :D Cuídate, nos vemos n-n

- Sandrika: Nueva lectora :D Espero que mi fic te siga gustando tanto como hasta ahora n.n Cuídate, adiós!


Primera vez que contesto tanto review XD Aunque es algo que no me desagrada en lo absoluto, es más, me hace muuuuy feliz que mi historia esté ganando más y más popularidad (Dany-Chan se pone a saltar por su habitación) Disculpen por el desvarío mental... n.nU Además, alcancé los 73 reviews! Eso me deja más contenta aún, y espero que me sigan enviando más y más con su tan preciada opinión :D

Bueno, ahora paso a despedirme n.n

No olviden leer el otro fic que estoy publicando aquí en FanFiction . net, titulado "Recuerdos Perdidos" Pienso que no las defraudará :D

Cuidense mucho! Espero verlas pronto n.n

Adiós!

...-:Dany-Chan:-...


PD1: Recuerden dejar sus R-E-V-I-E-W-S Saben lo feliz que me hacen XD

PD2: También, sigo con mi recomendación al fanfic de Lady Dragon 84, llamado "Dragón Blanco" No olviden leerlo:D

PD3: Y siguiendo con la acostumbrada publicidad a mis fotologs (sobretodo al de dibujos XD)...

w w w . f o t o l o g . c o m / dany (guión bajo) chan (guión bajo) draws (El de dibujos n.n)

w w w . f o t o l o g . c o m / (guión bajo) dany (guión bajo) chan (guión bajo) (El personal XD)

Visítenlos y dejen sus post! Los estaré esperando :D