Ok ok, no tengo perdon de Dios… Estaba fajandome buscando inspiración de donde sea para dejarles un buen LEMMON…Si chicas, en este chap se dara el lemmon.
La escuela me tenia full, el teatro ni que se diga. Pude tener un respiro en teatro y decidi escribir a estas horas de la madrugada. Este capitulo va dedicado a Steff () GRACIAS en serio por apoyarme con el lemmon, vales oro. Tambn para ti Sofy, que me ayudas sin saberlo…Las amo 3
Sin mas que decir, les dejo..
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Después de acostarme, decidí que mi lista de lo bueno y lo malo tendría que esperar, ya que como vampira, había encontrado algo con que aferrarme.
Fuego.
No entendía como era posible que un cuerpo gélido como el mío sintiera tanta pasión abrasadora con un simple beso, tacto o gesto de Edward me había declarado fanática de ese fuego y no lo dejaría ir tan fácil.
Todavía lo sentía dentro de mí, y cuando empezaba a enfriarme, recordaba el beso pasado el cuerpo de Edward tensándome contra la pared mientras yo pedía más halándolo hacia mí. Era perfecto. Necesitaba calmarme, tome un libro de Jane Austen y me hundí en el mundo de Prejuicios de el Sr. Darcy.
Salí de mi burbuja personal cuando sonó la alarma, siempre la ponía por la mera costumbre de no quedarme distraída en algo, para no llegar demasiado tarde al instituto. Me puse una ropa casual, deje mi cabello suelto, me monte en mi carro y conduje con alegría al instituto, sabiendo que Edward me estaba esperando, quería hablar con el sobre lo de anoche.
Como lo había supuesto, estaba esperándome con gesto despreocupado viendo hacia el piso, recostado de su Volvo, tenia una sonrisa de medio lado. No habían demasiados estudiantes ya que era demasiado temprano.
- Edward – Dije en modo de saludo, mientras me ponía al lado de el, y me abrazaba por los hombros
- ¿Como pasaste la noche? – dijo con ironía, pero con su típico tono de broma
- Oh..Pensativa, y un poco agitada
- Yo también pensé mucho…
- ¿Que pensaste? – Le pregunte
- Que no vale la pena ser un caballero, veras Bella, yo también te deseo demasiado, seré respetuoso, pero cuando la pasión me controle, no pienso hacer nada para evitarlo.- Y me beso con tanta pasión que pensé que se iba a parar el tiempo, nuestras lenguas danzaban y el fuego que tanto quería volver a sentir me quemo, yo me separe de el, por que no pensaba hacer las cosas demasiado publicas.
Me encontré en el salón de clases, pasando sin pasar las horas, el tiempo trascurría sobre mí. Estaba pensando demasiado. Me sentía preparada para pasar la relación a otro nivel, pero aun así me parecía demasiado temprano…No estaba pidiendo tener relaciones ahora mismo, solo quería un poco de mas atrevimiento, ya que Edward era justo como los hombres de las novelas de Jane Austen, demasiado caballerosos en cuestiones de caricias. Solo quería que Edward se diera cuenta que estábamos en el siglo XXI y no en las época de cortejo medieval. Salí con lentitud de mi última clase del día, y antes de dirigirme a mi carro Alice y Rosalie me arrinconaron contra la pared
- Srta. Swan, ¡¡¡tenemos un día fabuloso planeado para hoy!!! – Dijo Alice con su típico ataque de hiperactividad
- Si, un día de ¡BEELLEZA EN EL CENTRO COMERCIAL!
NUNCA, NUNCA junten a Alice y a Rosalie en un centro comercial…Y mucho menos si la palabra Belleza y Bella estaban de por medio.
- Pero… ¡Yo quería estar con Edward! – Dije intentando ser manipuladora como Alice, poniendo su cara de corderito
- Lo siento Bella, esa cara es solo mía…Aparte Edward – Dijo Alice
- ¿Que pasa conmigo? – ¡Gracias al cielo! Edward llego para salvarme, halándome a su lado
- Iremos con Bella a un día de compras. Dijo Rosalie de manera rápida y sencilla..¡Claro! Para ella esa oración no significaba tener horas de tortura con un duende y una Barbie dorada.
- Pero, yo quería estar con Bella –Dijo Edward apretándome mas hacia el
- Ohhh Vamos, tienen toda la eternidad para estar juntos- Alice era demasiado insistente.
- Bueno, aunque sea denme cinco minutos para despedirme- Edward puso su típica sonrisa de medio lado, haciendo que yo me derritiera y que sus hermanas se fueran a mi coche, esperando a que mi novio y yo termináramos de despedirnos
- Te voy a extrañar – Dijo cerca de mis labios
- Yo también…Si muero, quiero que sepas que te quiero
- También te quiero, Si mueres yo mato a mis hermanas por torturarte…¿Ok?
- Deberías matarlas ahora mismo, estar sin ti ya es una tortura…- Dije poniendo un puchero y mirando hacia el piso
- No me la pongas mas difícil, mira que estoy apunto de secuestrarte
- Secuéstrame – Dije subiendo mi cara hacia el, rozando ligeramente sus labios con los míos
- Eres el ser mas sensual y hermoso que he conocido en mi vida- Y nos besamos de modo de despedida…Me fui mirando hacia atrás a mi coche, cuando me senté Rosalie y Alice pegaron gritos de alegría y fuimos al lugar de torturas mas grande de mi existencia.
Después de conducir decidí que era momento de alegrarme un poco…La razón por la que compraría ropa era que Edward merecía verme diferente. Eso si, no quería estar metida una eternidad en el centro comercial comprábamos el vestido viendo en una sola tienda veía zapatos y los compraba en una sola tienda y ya esta listo…A lo sumo media hora en el centro comercial.
No sabia que tan equivocada estaba cuando vi a Alice saltar hacia la primera tienda de vestidos que vimos.
Apostaría parte de mi inmortalidad que si no hubiese humanos presentes en la tienda, Alice correría en velocidad vampirica por los estantes y percheros, buscando el vestido ideal para el anhelado baile.
- ¡Santo cielo Bella! Tienes que probarte ahora mismo este vestido..- Decía Alice, con una Rosalie que sonreía dándole apoyo a todo lo que decía mi pequeña amiga. Esta frase me siguió por dos horas, hasta que por fin encontramos el vestido ideal
- Este es el vestido, lo vi en una visión – Dijo Alice sonriéndome
- Espera un momento – Tuve que agarrarme de la pared, ya que estaba a punto de romper el vestido – ¡¿Me estas insinuando que sabias de antemano lo que me pondría y aun así me hiciste probarme por una hora muchos vestidos!?
- Ehh…Si
- MALDICION! – Y entre al probador, me quite mi vestido y podía sentir como la rabia pasaba por cada fibra de mi helado cuerpo sintiéndome humana por un momento. Vi el vestido que Alice era color violeta strapple y un poco ceñido al cuerpo. Cuando me lo probé me di cuenta que con una correa negra a la altura de la cintura el vestido se vería de maravilla como llamada por el cielo Alice entro al probador con la correa y me la apretó con fuerza por la cintura.
Al salir del probador me fije en Rosalie con un vestido Negro similar a los años 50 que se pegaba a su estructural figura, Alice en cambio tenia un vestido color aguamarina que la hacia ver inocente. Estábamos perfectas, las chichas me dieron su visto bueno y fuimos a pagar los vestidos compramos zapatos y accesorios justo en el momento en que pensé que ya íbamos al coche me di cuenta que estábamos parando en una tienda.
- ¡Oh no! Otra vez no – Puse resistencia, ya que no quería entrar a la tienda de mi propio infierno personal. Allí estaba "Victoria Secret" burlándose de mi y diciéndome Ohh si pequeña virgen, entraras a la tienda y vas a gastar algo que nadie vera Fui arrastrada por Alice y Rosalie – Chicas, ¿Por qué tengo que comprar esto si nadie lo vera?
- Es para sentirte bien contigo misma – Rosalie afirmo mientras agarraba un pequeño conjunto negro – Si te sientes sexy por dentro, la gente va a sentir tu aura sexy
- Si, Jasper siempre me dice eso.. – Dijo Alice sonriendo de oreja a oreja
- Ohh vamos..Tienen que dejarse de andar con Jasper, su psicología les lavo el cerebro a las dos.
Por más que me queje salí de la tienda con dos bolsas. Y le prometí a Alice que para el día del baile usaría el conjunto negro que habían dicho que se vería excelente con mi tez. ¡A quien engañan! Somos vampiros, se supone que TODOS tenemos la tez similar…
Conduje a una velocidad alarmante a la casa de los Cullen, no quería sonar necesitada pero necesitaba estar con Edward. Llegue al porche y allí estaba mi hombre esperándome de brazos cruzados y sonriendo. Rosalie y Alice subieron con sus compras a velocidad vampirica dejándonos solos a Edward y a mí.
- Te extrañe – Hablaba mientras iba a la maleta para sacar mis compras… - Subiré esto a mi cuarto, te espero arriba
Subí con hastío ya que estaba un poco cansada emocionalmente con todo el ajetreo de las compras. De la nada empecé a sentirme interesada por demasiadas cosas
- Gracias Jasper – Murmure y subí rápidamente a la habitación de mi novio…A cual pegué a la pared y lo bese con demasiado entusiasmo
- Wao…Te dejare con Alice y Rosalie por mas tiempo
- Ni se te ocurra…Fue una tortura
- Yo no lo veo así, que interesante fueron tus compras Isabella…
- ¿Por qué lo dices?
- Por esto – Y me mostró el conjunto de bragas negras abrí mis ojos por el asombro que me dio y se los quite de las manos
- Haz como si nunca hubieras visto eso – Le ordene
- Tendrás que darme algo a cambio – Dijo mientras cruzaba los brazos..Por culpa de la pequeña pelea que tuvimos yo estaba a horcadas sobre el..Así que se me ocurrió una buena idea.
- ¿Que te parece algo así? – Y lo bese de nuevo
- Empiezo a olvidar el color – Dijo mientras sonreía de lado
Lo fui besando hasta que ya me había asegurado que olvido hasta el color de la bolsa…Me fui a mi hogar en donde me bañen con esmero ya que quería pasar toda la noche haciendo algo interesante.
Pasaron varios días hasta llegar al ansiado día del baile.
Alice había ordenado a los hombres a no entrar bajo ningún motivo a mi casa. Ya que como esta estaba sola seria el lugar de arreglo para las chichas. Tomamos uno de los salones y antes de darme cuenta ya estaba sentada en una silla con un sin fin de artículos de belleza cerca de mi
- Sera mejor si no hago ninguna resistencia..¿Cierto?
- Exactamente Bella, estas aprendiendo… - Dijo Rosalie mientras agarraba un poco de maquillaje.
- No te muevas, trata de congelarte y todo será mas rápido – Me aseguro Alice
No fue tan doloroso como pensaba. Terminaron mas rápido de lo que pensé y ellas se arreglaron, me puse mi ropa interior negra como me habían ordenado a hacerlo y mientras nos estábamos abrochándonos los zapatos de tacón, sonó el timbre
- Chicos entren por la ventana que estamos apunto de terminar – Dijo Rosalie en un tono un poco elevado.
Bajamos con lentitud las escaleras de mi casa. Y allí estaban los tres chicos más guapos de todo el instituto. Emmett tenía una corbata negra y se veía muy bien con su traje. Jasper tenia una corbata verde, que combinaba con su cabello y le hacia ver un porte espectacular. Con Edward no tenia palabras para describir lo bien que se veía, llevaba una corbata violeta oscura, con un traje gris…Estaba magnifico.
- Te ves hermosa – Dijo mientras me llevaba al Volvo, cada pareja había decido separarse e irse individualmente al baile.
- Tu estas deslumbrándome demasiado…
- Permíteme entonces, seguir deslumbrándote – Se inclino para besarme y sin mas que esperar fuimos al baile.
En mi vida de humana no me gustaba ir a bailes ya que solía ser patosa. En la actualidad no me gustaba ir a bailes ya que la actitud de los adolescentes embriagados no me atraía para nada. Cuando llegamos al baile, vimos como la gente nos miraba mientras nos tomábamos de la mano…Edward por pura cuestión de marcar territorio me beso y me agarraba de la cintura. Obviamente, la mitad de los alumnos ya habían bebido algo, y la mayoría estaba haciendo cosas inútiles como algunas chicas que se lanzaban frenéticas sobre los jóvenes de la fiesta, o como una pareja que bailaba indecentemente a los ojos de todo el instituto, mujeres ebrias, hombres solitarios y demasiado libertinaje para que viera el baile como algo normal.
- Vámonos de aquí. – Dije mientras veía a Edward a los ojos. La música era atorrante y se estrellaba en mis oídos
- Estas segura Bella? –
- Si, esto es insoportable..Vamos a mi casa, si quieres bailar pongo música allá.
- Eso me suena tentador.
Fuimos con rapidez a decirles a los demás que estaríamos en mi casa, y que no nos esperaran ya que Edward se quedaría conmigo todo el fin de semana a lo que respondieron varios grititos de Emmett mientras decía "Vamos tigre" a nuestras espaldas, cosa que me apeno demasiado para mi gusto.
El camino de regreso la pasamos cantando algunas canciones tontas que nunca pensé que Edward tendría en su colección de CD's…El momento incomodo llego justo en el instante de entrar a mi casa
- Ehh…Bueno, déjame abrir – Dije apenada, aunque intentaba mostrarle seguridad.
- Es curioso tener que usar la puerta cunado podemos entrar por la ventana – Dijo sonriéndome.
- Los vecinos Edward, los vecinos.
Si no estaba temblando era por que la mayoría de mis nervios estaban sin funcionamiento…Edward entro sin problemas a mi casa, se acerco al radio y busco un CD. Yo me quede parada, con las llaves en la mano y preguntándome ¿Qué demonios debería hacer? Admitir que quería pasar la relación a otro paso era fácil. El problema radicaba en HACERLO, nunca me imagine el antes… ¿Y si me rechazaba?, ¿Y si no era el momento y luego me arrepentía?
- ¿Me concedes esta pieza, hermosura? – No sabia en que momento había llegado Edward a estar tan cerca de mi, tenia su mano extendida, en una clara invitación de que yo tomara su mano. La música clásica sonaba en el ambiente, y decidí que al tomar su mano no habría marcha atrás. Sin pensarlo dos veces me metí en la boca del lobo y accedí la invitación de bailar con el hombre de mis sueños.
Nuestros pies se deslizaban con elegancia por toda la sala, mientras el me apretaba cada vez mas hacia el y yo pegaba mas mi frente a la suya. Su mirada dorada parecía derramar litros de cariño y pasión y ya sabía que no habrían arrepentimientos…Era un momento perfecto, de esos que se quedan congelados en el tiempo y pareciera que la mente no quiere olvidar, me sentía en el paraíso solo al estar en los brazos de aquel hombre.
No se si la música paro, o si es que nuestros pies dejaron de moverse. Solo se que al instante en que sus labios rozaron los míos se me olvido hasta mi nombre. Sus besos eran inexplicables, sabían a frutas y podía sentir con sus labios demasiados sentimientos. Era perfecto; en un acto de desesperación lo atraje más hacia mí, mientras le halaba los cabellos de su nuca. El respondió al beso apretándome mas hacia el.
Me cargo como lo hace un esposo a su esposa en su noche de bodas hasta mi cuarto, gesto que me dio demasiada risa
- Sabía que eres tradicional, pero esta vez te pasaste – Dije en broma
- Solo estoy consintiendo a mi chica
- Me fascina que me proclames como tuya – Y le di un beso en la mejilla.
Cuando ya estaba recostada en la cama con Edward a mi lado me di cuenta de que tan cerca estaba el momento. No sabía que hacer para empezar, así que me fui por lo que yo consideraba como normal y me lance sobre el, al principio estaba un poco tenso pero luego se fue relajando y puso sus manos en mi cintura mientras profundizábamos el beso. Estábamos respirando de forma agitada como si en verdad necesitáramos del aire, así que me quite la correa que envolvía mi cintura y sentí un poco de libertad.
No quería tener desventaja así que le fui quitando la corbata a Edward…El saco estaba en algún lugar de la sala así que no me preocupe por el. Estaba terminando de desabrochar los botones de la camisa de Edward cuando su mano me paro.
- Bella, ¿Estas segura? – Me pregunto mientras me miraba a los ojos
- Edward, sino estaría segura no estaríamos en mi cama contigo sin camisa – Dije mientras le sonreía de manera picara
- ¡Maldición! Siempre con tu sentido del humor retorcido – Me besaba el cuello mientras hablaba así que solo respondí con un leve "Ujumm"
- ¿Segura, sin arrepentimientos? – Me miro a los ojos y me separe de el, me baje de la cama y me puse al lado de el para que tuviera vista de mi vestido..Lentamente empecé a bajar el cierre del vestido que estaba en el costado de mi cuerpo. La cara de Edward era un poema, se había quedado inmóvil mientras yo me quitaba el vestido.
- Si Edward, estoy segura…¿Acaso tu no? – Y erguí el pecho mientras levantaba mi barbilla, ya la pena se había ido…
- Más seguro que nunca – Edward se había parado y me había dicho esas palabras en el oído. Creí por un momento que cada milímetro de mi piel se erizaba y el con suavidad me volteo y empezó a besarme apasionadamente mientras me empujaba a la cama
- Eres mi perdición – Dijo en mi oído mientras yo me encargaba de desabrocharle los pantalones.
La sensación de ser besada en cada parte de mi cuerpo era excitante, me sentía como si cada centímetro de piel que Edward recorría estaba muerta antes de ser tocada o probada por el, pero apenas sus labios tocaban ese trozo de piel revivía haciéndome sentir una mujer.
Nunca he estado muy feliz con mi cuerpo ya que siempre fui muy critica de mi misma pero cuando Edward me quito la ultima prenda que cubría mi cuerpo me sentí como la perla mas exquisita del mar. No me quede atrás, y con ansias le quite todo rasgo de ropa a Edward. No sentía nervios por el dolor, sabía que si me doliera Edward pararía..Confiaba plenamente en el y de seguro Edward pudo verlo en mi mirada, ya que sin preguntar y solo viéndome entro en mi. No me dolió, ni me queje. Se sentía extraño pero la confianza que me daba Edward era tanta que no pude evitar besarle ligeramente en los labios. Se quedo sin moverse, esperando a ver alguna demostración de dolor. Pero lo único que vio fue que yo empecé a moverme con mi cuenta, siguiendo el vaivén que el había comenzado.
Perdí la noción del tiempo, sentía un nudo en mi vientre que con cada movimiento se anudaba más, hasta que finalmente se soltó sin pedir permiso y allí fue cuando lo sentí. Orgasmo. Gozo. Era la dicha de estar viva por unos segundos, Edward debió sentir lo mismo ya que había parado. Me sentía como si hubiera escalado la montaña mas alta del universo y luego me huera lanzado sin mirar atrás. Fue perfecto, Edward salio de mi mientras me abrazaba.
- ¿Sería cliché si te dijera algo ahora? – Pregunto con los ojos cerrados, como para saborear el momento
- Depende de lo que me digas – También cerré los ojos para sentir mas el momento, el me estaba dando cariños en la cintura
- Te amo Bella – Abrí los ojos por la sorpresa, para encontrarme a Edward con los ojos abiertos y dándome una profunda mirada. Abrí la boca para responderle, pero puso un dedo en mis labios. – Shh, no digas nada, se que es difícil para ti decirlo y no quiero que digas la palabra por puro compromiso..Cuando estés lista para decírmelo solo dame un Sí y te lo juro que serré el hombre más feliz sobre la faz de la tierra. – Como vio que sonreía quito su dedo de mi boca
- ¿Sabes que? Fue totalmente un cliché.. – Dije sonriendo a lo que el respondió con una profunda risa
Antes de esa noche mi relación con Edward era como un diamante en bruto, era precioso pero no tenía el brillo ni la perfección de un diamante. Luego de esta noche, sabia muy bien que nuestra relación era el diamante mas lustroso y único sobre el universo.
Dejen reviewsss!
