Capítulo 17
-¿en serio? ¡ ASDF! - nos quejamos
-¿ASDF?- preguntó Jack, nosotros asentimos- ¿pero qué mierdas veis vosotros par de frikis?- nos espetó
Rodé los ojos
-no tenéis adolescencia-les saqué la lengua y me crucé de brazos, Jace fue a mi lado y me pasó un brazo por los hombros
-si si muy divertido, pero te vuelves a declarar a mi mujer y te parto la cara- le amenazó a alec, este solo rodó los ojos, sentí una sonrisa extenderse por mi rostro y mi corazón aumentar su ritmo, me había llamado su mujer, esto era algo serio para él
-bueno, vayamos al grano- dijo Robert Lighwood (el padre de Izzy, alec y Max) entrando con Maryse detrás de él- hemos recibido un llamado de la orden hace un rato, nos pedían que nos presentáramos inmediatamente allí, todos- agregó- no dieron ningún motivo, solo lo ordenaron… como siempre- añadió en voz baja, aún así se le oyó en toda la sala- sospecho, que Valentine ha tenido que hacer ya algún movimiento contra la clave, o contra algún cazador, aparte de Jace e isa, así que preparaos para partir, os quiero a todos aquí en menos de una hora a ser posible- cuando terminó de hablar nos acercamos
-¿qué es eso de todos? -fui la primera en preguntar, Robert me miró sabiendo a qué me refería, pero los demás no
-yo también pregunté eso, me dijeron que absolutamente TODOS- una sensación de dejavú me recorrió entera, la ignoré
-pero… ¡Max es un niño! - dije alucinada, Robert hizo una mueca de dolor
-lo sé, es mi hijo
-espera, ¿Max también va? No puede ir, es demasiado pequeño, apenas puede manejar una espada, se lo comerán vivo- se quejó alec
-no hay nada que podamos hacer hijo- puso una mano sobre el hombro de alec- preparaos, nos vamos- añadió para los demás, de la mano de Jace nos dirigimos hacia las habitaciones, Jace entró en la suya y yo me fui a la mía, preparé una bolsa con unas pocas mudas de ropa interior, el uniforme y ropa negra, me la colgué al hombro y cogí mi chaqueta de cuero, fui hacia la habitación de Jace donde él ya me esperaba y bajamos, ya todos estaban allí cuando llegamos, Robert hizo un portal y comenzó a pasar la gente, para mi sorpresa cuando pasé yo, aparecí directamente en Alacante, frente a un lago supongo que habrían obtenido el permiso de la clave de aparecerse aquí directamente, una vez pasaron todos nos dirigimos hacia el edificio principal, observé mi hogar por primera vez desde hace mucho tiempo, los edificios enormes hechos de cristal, los prados verdes, la gente en túnicas extrañas que caminaban dando un paseo solamente, los grupos de chicos entrenando o divirtiéndose, la casitas de algunas personas que preferían no vivir en edificios, como mis 'padres', parecía que nada había cambiado desde la última vez que estuve aquí, pero solo lo parecía… Jace me pasó un brazo por los hombros a modo de protección, supuestamente, no tendría que protegerme de nada estando aquí pero… ahora todo estaba patas arriba, ya nada era como antes, nos paramos en el centro de la ciudad
-bella, Jace, Jack, Izzy, ameyal, alec y los Cullen iréis a avisar al reino de las hadas, prometieron darnos su ayuda, y van los Cullen porque son los únicos que soportarían la tentación de no comer, y no quiero que vayáis solos, ¿está bien?- asentimos- bien, los demás acompañadme, Max no te apartes de mi lado-le dijo al pequeño, le di un beso y nos fuimos hacia la salida de Alacante, no solté la mano de Jace en ningún momento, tenía que admitir que tenía miedo, no sabía lo que iba a pasar o lo que había pasado, tampoco sabía si quería saberlo, seguimos caminando hasta que llegamos a la entrada, pasamos a los guardias que nos echaron miradas furibundas, me estremecí, por lo menos ahora tenía a Jace a mi lado y me daba seguridad y confort, llegamos al bosque y nos introducimos dentro de los matorrales, alec sacó su arco y se puso en posición de defensa por si acaso, saqué uno de mis cuchillos, Jace sacó su espada (NA. No penséis mal, no es esa espada), sentí a alguien detrás de mí, me giré y suspiré al ver a Edward, él me sonrió
-veo que al final todo ha salido bien- dijo mirando a Jace, sonreí
-sí, gracias por todo, creo, que esta vez, sí que he encontrado a mi pareja- Jace me dio un apretón en la mano
-pienso lo mismo- susurró
-felicidades a los dos entonces- dijo Edward con una gran sonrisa, Rosalie se puso a su lado
-hay algo que no entiendo, ¿por qué tenemos que ser nosotros los que os acompañen? - Bufó- yo no voy a protegeros a ninguno si algo nos ataca, me protegeré a mí misma y a mi familia
-tranquila Rosalie, ya todos sabemos en lo único que piensas- le respondí
-tú no sabes nada de mí niñata, no puedes venir y decirme qué soy porque ni siquiera me conoces
-¿Qué no te conozco? Es posible- acepté- pero en este tiempo que llevo 'conociéndote' me has demostrado la gran perra que estás hecha- se escandalizó
-¿Cómo- te- atreves-?- dijo entre dientes poniéndose delante de mí a velocidad vampírica, paré de andar, los demás también pararon
-¿Qué cómo me atrevo? Pues fácil, teniendo en cuenta que no has parado de insultarme desde que los demonios atacaron forks - dije enfadada
-y ¿qué quieres que haga? Toda mi familia confiaba en ti, Edward te amaba, además no sé qué le has hecho porque antes también te odiaba y ahora estáis como si fuerais los mejores amigos
-tú lo has dicho rubia psicótica tú familia, no tú, son ellos los que tienen derecho a enfadarse no tú, lo único que he obtenido de ti desde que llegué a forks son miradas fulminantes e insultos, antes era humana estúpida, ahora soy mentirosa, pues si tan estúpidos consideras a los humanos entonces por qué mierdas convives con ellos, además, si yo no hubiera 'averiguado' lo que sois vosotros nunca me lo hubierais contado, así que si hay alguien que puede entender perfectamente por qué no lo dije sois vosotros, tú incluida, además, tal como tú dices, tú familia confiaba en mí, no tú, y estoy segura de que siguen confiando en mi y además, ya me han perdonado, así que no vengas aquí toda enfadada conmigo porque la única que puede odiar a alguien aquí soy yo y te puedo odiar a ti, imbécil- dios que a gusto que me acababa de quedar, ella tenía os ojos desorbitados y la boca levemente abierta, la esquivé y seguí caminando, supe enseguida que los demás me seguían al notar la mano de Jace de nuevo sobre la mía haciendo círculos con su pulgar, ameyal y Jack se pusieron delante mostrándonos el camino, tenía ganas de darle un puñetazo a Rosalie por estúpida pero probablemente perdería credibilidad, nunca había llegado a odiar a nadie de verdad, con las excepciones evidentes, pero ahora Rosalie estaba en mi lista negra, seguimos caminando por un rato todos en silencio, la tensión podía cortarse con un cuchillo, de repente Jack paró y miró a su alrededor, luego se giró hacia nosotros
-creo que este será un buen lugar para pasar la noche… bueno, nosotros- sonrió, yo asentí y me senté entre las piernas de Jace bajo el tronco de un árbol
-tranquila- me susurró al oído mientras me abrazaba, yo me pegué más a él
-te quiero- susurré, sentí cómo sonreía contra mi cabello
-yo te quiero más- sonreí
-ais no tontiis yo te quiero más- intervino Jack con una voz aguda y gesticulando con la mano- rompí a reír
-¡ey! ¡Acabas de quitarme la broma! -se quejó Emmet, yo reí más aún
-sois idiotas- me quejé
-y tú muy cursi- me respondieron a la vez, volví a reír, les saqué la lengua
-no soy cursi , soy amorosa- me quejé
-oso amoroso - me dijo Emmet, le fulminé con la mirada
-pintaros un bosque y perderos
-creo que no va a hacer falta que lo pinten- señaló Jace, ellos rieron
-jaja esa ha estado bien- dijo Jack, me giré hacia Jace
-eres mi novio, se supone que debes estar de mi parte
-oh, es cierto- asintió- chicos, dejad de envidiar el amor que bella me da - le dijo, yo sonreí, Emmet y Jack se miraron
-sois exactamente el uno para el otro - chocaron sus manos y rompieron a carcajadas
-dios, ya piensan igual, ¡qué horror!- exclamé
-tranquila cariño yo te defiendo - dijo abrazándome más fuerte, me giré hacia él
-sí por favor-dije y él juntó sus labios con los míos, se oyó un awwww pero lo ignoré y pasé mis brazos por el cuello de Jace mientras me ponía de rodillas mirando hacia él, eventualmente, nos dejaron en paz y nosotros seguimos besándonos por horas, olvidando todos nuestros problemas, que eran muchos, y centrándonos en nosotros, no sé cuánto tiempo pasó, pero para cuando terminamos nuestra sesión de besuqueo era de noche y mi enfado con Rosalie prácticamente no existía, miré al cielo, había luna llena, mierda, eso significaba que podía haber licántropos, aparte de eso, la luna era preciosa, bajé la mirada y me topé con los ojos de Jace
-¿qué?- le pregunté cohibida, él sonrió
-eres preciosa, aún no me creo que seas mía- dijo acariciándome la mejilla, fruncí el ceño
-ey ey ey… quieto ahí, ¿quién ha dicho que soy tuya? No soy un objeto que puedas tener a tu antojo eeh- le dije, su sonrisa se amplió
-nunca dije que fueras un objeto, pero eso no quita que seas mía y que nadie aparte de mi humilde persona te pueda tocar- fruncí el ceño, pero luego sonreí
-vale, yo soy tuya, entonces eso significaría que tú eres mío- dije pasando mi dedo por su pecho, él sonrió aún más
-todo tuyo preciosa, y tú serás mía hasta que tú lo decidas y hasta que te des cuenta de que mi idiotez es demasiado grande como para que puedas soportarme toda la vida - reí
-oh… Jace, ya sé que eres idiota, pero es parte de tu encanto, así te amo- empecé a acariciar su pelo, él rió conmigo
-mi niña- me abrazó- solo dime que te has cansado de mi cuando lo hagas, por favor, no me engañes- suplicó, odié a Clary mil veces más por esto
-Jace- le susurré- no te voy a engañar, te quiero demasiado…- nos quedamos un momento así abrazados, no quería moverme, pero tenía sueño, y él lo notó
-será mejor que durmamos- dijo mientras se separaba, asentí, él se tumbó sobre la hierba con un brazo bajo su cabeza, yo me tumbé junto a él apoyando mi cabeza en su pecho, él me abrazó, estaba casi dormida, pero tenía que decir algo
-Jace
-¿si amor?
-tú no eres humilde- sentí su pecho vibrando con su risa antes de quedarme dormida
U.u vuelven los probleeemas, he decidido que para compensaros por haberme ido de vacas, os voi a dejar un adelanto del proximo capii ok?
-Telantes- susurré y la hoja del cuchillo brilló en la noche oscura, miré a mi alrededor, pero no vi a ninguno de mis amigos aparte de los ya mencionados, eché a correr por el bosque guiándome por mis sentidos y escuchando por si oía a alguien, pero nada, al final paré de correr, frustrada de no haber encontrado a nadie
-¡bella! ¿Estás bien?- me preguntó Jack agitado mirando al lobo de reojo
-sí, dije revisándole- no me ha hecho nada- entonces me fijé en que él tenía una mordida bastante fea en el brazo
-Jack… -susurré sin saber qué decir
de repente choqué contra alguien y los dos caímos al suelo, nos levantamos y me di cuenta de que era Jace
-he conseguido despistarles- me dijo él
-a mi me seguía uno
-puedo ver eso- susurró mirando detrás de mí
pude ver que sus ojos estaban más oscuros de lo normal
-¿estás segura?- preguntó serio
-no he estado más segura de algo en toda mi vida- entonces él se agachó para volverme a besar
-Jace
-¿sí?
-tengo miedo- confesé, él paró y yo sentí mis ojos llenarse de lágrimas, se puso frente a mí y acunó mi cara con sus manos
-bella- dijo con dificultad- sentí más sangre salir
-no hables- le ordené- estarás bien, te lo prometo- él solo asintió, le ayudé a levantarse, necesitábamos encontrar algún lugar donde escondernos
-tenía que haber estado más atento- se regañó
-Jace, no fue tu culpa, ninguno lo estábamos
-pero ¿y si hubieras sido tú? Jamás me lo habría perdonado
-¿qué?- pregunté
-vi cómo te torturó Isabella-
Y con estoo creo que es suficiiente :D espero que hayais difrutado leyendo tanto como yo escribiendo, muchisimos besos y gracias por vuestros comentarios :D
