Capítulo dedicado a "Yeuss", con mucho cariño n.n Espero que te guste, tanto como a mi me gustó escribirlo :D
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"Oportunidad de Vivir"
Capítulo 27: Sentimientos Valiosos en el Tiempo
(Sí, sé que es un título bastante extraño para un capítulo, pero de veras que no se me ocurre otro mejor por el momento... n.nU)
Los labios de Rin se acercaban peligrosamente a los del dormido Inu Yasha, el cual ni siquiera sospechaba lo que estaba a punto de ocurrir. Cuando ya sólo unos milímetros separaban las bocas de ambos, el príncipe volteó su rostro, haciendo que la joven sólo besara su mejilla. (No creían que iba a dejar que Rin besara a Inu, o si? n.n)
La princesa se dio cuenta de lo que estuvo a punto de hacer y se alejó del joven rápidamente. Su corazón latía acelerado y su mente se encontraba confundida.
- Yo pensaba que... Sesshomaru había muerto aquel día... en el ataque de Naraku al Palacio Real...—pensó mientras observaba nerviosa hacia Inu Yasha.
Una ráfaga de viento corrió en las afueras de la cabaña, lo suficientemente fuerte como para abrir una de las ventanas del lugar, el cual pasó de la penumbra a una mayor luminosidad, la cual fue la necesaria como para que Rin pudiese ver todo a su alrededor con claridad. Vio hacia donde el príncipe dormía. Sus ojos mostraron sorpresa.
- No puede ser...—unas silenciosas lágrimas corrieron por sus ojos – Él no es... Sesshomaru...—lentamente se levantó y caminó hacia la salida de la cabaña. Dio una última mirada al joven Taisho y salió del lugar. Apenas dio un paso fuera, mucha gente se acercó a ella.
- Princesa Rin ¿Cómo se encuentra?—preguntó uno de los hombres que se hallaban a su alrededor.
- Algo dolorida y magullada, pero nada más grave que eso—contestó con una sonrisa, limpiando con sus manos todo rastro de lágrimas.
- Cuando se encuentre mejor, regresaremos al castillo—dijo una mujer algo mayor, acercándose a ella - ¿No desea que le prepare un té?—preguntó.
- No es necesario, Aika. Sólo quería salir y caminar un poco... –
- ¿Quiere que la acompañe? –
- No te preocupes, estaré bien sola. Además, sólo daré una vuelta por este lugar. Si necesito algo, te buscaré –
- Como usted diga, princesa –
- Nos vemos luego—se despidió y se alejó de la multitud.
Cuando ya no vio a nadie a los alrededores, se acercó a un árbol y se sentó, apoyando su espalda en el grueso tronco. Rodeó sus piernas con sus brazos y comenzó a llorar amargamente, como no lo había hecho hace mucho tiempo.
No había tenido oportunidad o, mejor dicho, razón para hacerlo, debido a que se había resignado a la pérdida de sus personas amadas, aunque en el momento en que confundió a Inu Yasha con Sesshomaru la esperanza renació en su corazón, pero al darse cuenta de la verdad, su alma acabó por destrozarse completamente.
Mientras tanto, en la cabaña donde los jóvenes viajeros dormían, la princesa Sango se despertó. Estiró su cuerpo y lentamente salió de su lecho, tratando de hacer el menor ruido para no molestar a los otros dos chicos que aún dormían.
Hizo abandono de la cabaña y comenzó a caminar por los alrededores. Unos niños se le acercaron inesperadamente.
- ¿Qué sucede?—preguntó ella con curiosidad.
- Queríamos darle las gracias por lo que hizo por nosotros—dijo una niña, con una sonrisa y le entregó un pequeño ramo de flores blancas.
- Si no hubiese sido por usted y su compañero, quizás esos monstruos feo nos hubiesen comido como cena—dijo un niño de unos 3 años, mientras su voz temblaba.
- Gracias a ustedes. Es un muy bonito gesto—la joven sonrió y acarició la cabeza de cada uno de los infantes que tenía frente a ella – Disculpen... ¿Saben dónde se encuentra la princesa Rin? –
- ¿La chica que acaba de salir de la misma cabaña de donde salió usted?—preguntó otra niña. Sango asintió.
- Vimos que se fue algo lejos de aquí, donde no había nadie más que ella en los alrededores...—contestó un niño, el cual se acercó a la joven Higurashi y apuntó hacia un gran árbol que se veía en las lejanías – Está por allí –
- Gracias. Nos vemos luego—dijo la princesa y se alejó de los niños, rumbo a donde la joven Minami se encontraba.
Cuando por fin dio con ella, se le acercó sigilosamente tratando de no incomodarla.
- Disculpe princesa Rin... ¿Se encuentra usted bien?—preguntó con delicadeza, agachándose para estar a su altura.
Aquella pregunta no tenía sentido, ya que se podían oír a unos metros a la redonda los sollozos de la joven. Era, más que nada, una manera formal de averiguar que era lo que le sucedía en verdad.
La princesa la observó, con sus ojos enrojecidos debido al llanto.
- ¿Quién es usted¿Qué hace aquí?—preguntó, con la voz algo quebrada.
- Mi nombre es Sango Higurashi. Perdóneme por interrumpirla de esta forma, pero me preocupa su estado...—sus ojos transmitían sinceridad.
- ¿Higurashi, dijo usted?—su voz denotaba confusión.
- Así es. Provengo de la familia Higurashi—contestó con una sonrisa.
- Me parece haber oído su nombre alguna vez en mi vida... Pero no logro recordar dónde...—Sango se sentó a su lado, mientras la princesa la observaba expectante.
- Quizás haya sido mi hermana Kagome la que le haya hablado de mí, hace unos años atrás...—su mirada se perdió en el vacío por unos instantes.
- ¡Es verdad!—exclamó sorprendida – Pero, por lo que yo recuerdo, Kagome me contó que su hermana mayor había desaparecido, sin dejar más rastro que el carruaje donde ella y su hermano Kohaku viajaban... Entonces, tú eres una princesa, al igual que yo...—dijo, luego de pensar un poco y sacar sus propias conclusiones.
- Eso es cierto. Muchas cosas han pasado desde ese momento...—su mirada volvió a perderse en la nada – Pero lo que menos importa en este momento es lo que haya sucedido conmigo, ya que de aquello podemos hablar después, con más calma. Lo que realmente me interesa es saber qué sucede con usted, princesa Minami... –
- Llámame Rin... No necesitamos esa clase de formalismos entre nosotras... –
- Esta bien. Entonces tú llámame Sango—Rin asintió – ¿Puedes decirme que te sucede?—el silencio se extendió entre las dos. La joven Higurashi miraba atentamente a la princesa, mientras ésta tenía su mirada fija en un punto del suelo.
- ¿Puedo preguntarte algo? –
- Claro, lo que quieras—contestó con una sonrisa, tratando de demostrarle confianza.
- ¿Quién es ese joven de cabellera oscura que se encontraba en la cabaña? –
- Había dos chicos con cabello oscuro en la cabaña ¿A cuál te refieres, al de cabello corto o largo? –
- Al de pelo largo—contestó.
- Sé que quizás no me vayas a creer lo que te voy a decir, pero él es Inu Yasha Taisho –
- No puede ser—su voz y sus ojos mostraron su asombro – Él debió haber muerto hace mucho tiempo...—dijo momentos después, luego de reaccionar.
- Así es, pero nadie supo que él logró escapar del palacio antes de que acabaran con su vida. El día en que el Palacio Real fue atacado, el emperador, su esposa, sus hijos y mi hermana Kagome decidieron que lo mejor era escapar hacia el castillo Higurashi, ya que allí estarían a salvo de cualquier ataque de Naraku. Lamentablemente, él logró interceptar a la mayoría de ellos y sus soldados los asesinaron, menos a Inu Yasha y a Kagome... –
- Entonces... ¿Kagome también se encuentra con vida?—preguntó aún más sorprendida. (Mucha información revelada para Rin... Pobrecita, debe ser muy difícil para ella toda esta situación u.u)
- Sí –
- ¿Y Sesshomaru¿Él también logró escapar del palacio?—su voz denotaba esperanza, pero a la vez desesperación.
- Por lo que tengo entendido, no fue así...—bajó la mirada. Le apenaba tener que revelarle esa clase de cosas a Rin, debido a lo mal que ésta se encontraba sicológicamente.
- Por favor, cuéntame todo lo que sepas sobre ese día y lo que sucedió. No importa que tan duro sea, quiero enterarme de lo que en verdad pasó...—permaneció unos momentos en silencio – Tengo derecho a saberlo ¿No crees? Después de todo, aquella era también mi familia... aunque no de manera oficial, pero yo la sentía como una verdadera familia... –
- Esta bien. Te contaré todo lo que sé, pero... si ya no quieres escuchar más, dímelo y detendré mi relato... –
- No te preocupes, no omitas detalles. Quiero saber todo tal cual pasó—su voz denotó seguridad, aunque en su interior tenía miedo de saber los datos más crudos y dolorosos de la historia – No importa si al final mis ojos no paran de llorar...—Sango respiró profundamente.
- Todo comienza así...—comenzó a relatar.
Esto tardó bastante tiempo, ya que la joven trató de hacer la reconstrucción de los hechos sucedidos de la manera más fiel posible a la realidad, pasando desde momentos antes al ataque al Palacio Real hasta las misiones que Izumi les había encargado a cada uno de los viajeros, recordando para esto los relatos de sus compañeros de viaje.
Cuando Sango hubo acabado, ya estaba atardeciendo.
Rin había tratado de mantener sus sentimientos bajo control, pero no lo pudo conseguir, por lo que terminó llorando desconsoladamente en el hombro de Sango, quien trataba de reconfortarla con palabras de aliento.
Al haber pasado todo ese tiempo, Inu Yasha ya había logrado reponer energías, por lo que se despertó. Extrañado de no ver a la joven Minami, se levantó y fue en su búsqueda.
Preguntó por toda la aldea por su paradero, pero nadie supo decírselo con exactitud, excepto por los mismos niños que habían ayudado a Sango unas horas atrás, quienes le dijeron donde podía encontrar a las chicas.
Caminó hacia aquel gran árbol donde le indicaron que fuera y a medida que se iba acercando a él, pudo oír las voces de las princesas. Trató de que su presencia pasara inadvertida para ellas, pero Sango, con sus sentidos sensoriales bastante desarrollados, logró descubrir que se encontraba allí.
- Inu Yasha...—dijo Sango, atrayendo la atención de Rin. El príncipe salió de entre los arbustos, dejándose ver. La joven Minami lo miraba, entre extrañada y sorprendida por su presencia. Se levantó lentamente y se acercó a él.
- Así que tú eres Inu Yasha... Has crecido tanto...—acarició el rostro del joven con una de sus manos – Recuerdo que la última vez que te vi, tenías tan sólo doce años... Y ahora, estás hecho todo un hombre... –
- Es un gusto volver a verte, Rin...—dijo éste, con una sonrisa.
- Tu cumpleaños es en unos días más, si no mal recuerdo...—dijo la joven, mostrándose algo dubitativa.
- Sí, tienes razón—contestó. Se mantuvieron unos momentos en silencio.
- Rin ¿Te sientes mejor?—preguntó Sango.
- Sí, algo... De verdad agradezco que me hayas contado la verdad... necesitaba saberlo todo... Si me disculpan, quiero estar un momento sola. Después los alcanzaré –
- ¿Estás segura?—preguntó Inu Yasha.
- Claro. No se preocupen por mí y vayan. Seguramente los aldeanos y mis sirvientes extrañaran nuestra presencia...—un pequeño silencio se formó entre los tres – Si preguntan por mi, díganles que no me busquen, que no quiero que me interrumpan y que no se inquieten por mi ausencia, porque pronto volveré... ¿De acuerdo?—mostró una sonrisa.
- Esta bien, haremos lo que tú dices –
- Cuídate y si necesitas hablar con alguien, sabes que puedes contar conmigo o con Inu Yasha –
- Gracias. Nos vemos luego –
- Nos vemos—se despidieron de ella, alejándose con rumbo a la aldea.
- Ahora entiendo por qué te confundí con Sesshomaru... Son tan parecidos—pensó la joven acongojada, mientras caminaba lentamente hacia un río que se encontraba cerca de allí y se sentaba en una roca, con la mirada perdida en sus aguas, las cuales eran tranquilas en la orilla pero torrentosas en el centro - Si nada de aquello hubiese sucedido ¿Cómo sería mi vida en estos momentos? –
Sango e Inu Yasha se dirigieron hasta la cabaña donde Miroku y Harumi aún descansaban. Cuando llegaron allí, el chico estaba despierto, pero la joven aún no.
- No pensé que Harumi estuviera tan cansada...—dijo Sango extrañada.
- Ella dio su mejor esfuerzo en la pelea que tuvimos contra los monstruos... no la culpo...—dijo Inu Yasha.
- En eso tienen razón—dijo Miroku - ¿Qué tal si nosotros vamos a comer y cuando volvamos vemos si ella ya ha despertado? –
- Me parece una buena idea—dijo Sango.
- Entonces vamos a comer—dijo Inu Yasha y salieron del lugar.
Volviendo a donde Rin se encontraba, ésta decidió refrescarse, metiendo sus pies en el agua. Siempre que sentía el contacto de la danzante agua con sus pies, una sensación de tranquilidad la invadía, por más triste que estuviese.
Ignorando que la corriente se iba haciendo cada vez más fuerte y profunda a medida que se acercaba al centro, se dirigió hasta allí, sin percatarse de ello debido a que su mente no ponía atención en esos momentos al exterior.
- Recuerdo cuando conocí a los Taisho... Aquella fue la primera vez que te vi, Sesshomaru, y también al pequeño y alegre Inu Yasha...—su mirada mostró melancolía.
----- Flash Back -----
Un séquito de carruajes y soldados se acercaba al Palacio Real, a través del camino que conectaba directamente a la Ciudad Imperial con éste. Ésta vía se encontraba enmarcada por lo más bellos cerezos del país, de los cuales caían hermosos pétalos que le daban al lugar un aspecto paradisíaco. Alrededor del palacio, una mezcla de bosques y llanuras cubiertas con flores hacían el paisaje aún más memorable.
En la ciudad había gran expectación, ya que se rumoreaba que dentro de todo ese grupo de gente, venía una candidata para ser la prometida y futura esposa del príncipe heredero al trono. Se decía que era una princesa proveniente de una de las familias más influyentes dentro del ámbito económico y político en Japón. Gran cantidad de soldados estaban a cargo de la protección de los miembros de la aristocrática familia, la cual se encontraba dentro de los suntuosos carruajes.
Minutos después, los miembros de la familia real se acercaron a la entrada de su palacio, esperando para recibir con honores a sus invitados. Allí estaban Inu Taisho e Izayoi, además de sus hijos Sesshomaru, de unos trece años de edad, y el pequeño Inu Yasha, de tan sólo siete años. Los sirvientes y soldados del palacio se encontraban a ambos lados de la entrada, esperando para recibir con una reverencia a los recién llegados.
Los carruajes al fin llegaron a la colina donde el palacio estaba ubicado. Los soldados que se encargaban de la custodia de sus pasajeros rápidamente se ubicaron alrededor de ellos y se arrodillaron, mostrando su profundo respeto hacia los emperadores.
De los carros comenzaron a salir los miembros de la familia del terrateniente Kotaro Minami. Él fue el primero en descender, seguido por su padre, Shintaro. Detrás de él, venía la señora Akane Minami y, finalmente, su hija, llamada Rin. Los cuatro caminaron hacia donde la familia real se encontraba, haciendo una pequeña reverencia ante ellos.
- Es un gusto volver a verlos—les dijo el emperador.
- El gusto es nuestro. Muchas gracias por invitarnos, su majestad—dijo Kotaro, volviendo a hacer una reverencia. Rin mantenía su mirada gacha, como muestra de respeto a los emperadores.
- Seguramente han de estar cansados—dijo Izayoi – En el palacio tenemos un banquete especialmente preparado en su honor –
- Que bello gesto. Gracias –
- Entremos—dijo el emperador, a lo que todos asintieron.
Inu Yasha miraba con curiosidad a la niña que acababa de llegar. Tenía unos diez años y un rostro bastante angelical. Ambos se detuvieron un momento, quedándose atrás de los adultos y Sesshomaru, quien acompañaba a sus padres e invitados.
- Mi nombre es Inu Yasha—dijo éste, con una voz bastante infantil (Que tierno n.n) – ¿Cómo te llamas?—preguntó con curiosidad.
- Mi nombre es Rin. Gusto en conocerlo, príncipe—hizo una reverencia.
- No tienes por qué ser tan formal conmigo. A mi no me importan esas tontas reglas que tienen los adultos sobre cómo comportarse adecuadamente... Son muy aburridas... – (Compréndanlo, es sólo un niño XD)
- Pues yo, como una princesa e hija de un terrateniente, debo seguirlas al pie de la letra...—dijo con timidez – Mis padres me han educado de esa forma, obligándome a siempre obedecerlas... —contestó.
- No te preocupes. Conmigo no tienes por qué mostrarte así, además de que tenemos casi la misma edad—le dijo, debido a que ambos medían casi lo mismo. Esto se debía a que el príncipe era algo alto para su edad y Rin no se destacaba por tener gran altura – Ven, vamos a comer—le indicó que lo siguiera y ella así lo hizo.
Cuando alcanzaron a los adultos, el señor Kotaro reprendió con la mirada a su hija, debido a la mala impresión que estaba dando a sus majestades. La niña prefirió caminar detrás de todos los demás, tal como el protocolo lo indicaba, para evitar que sus padres volvieran a regañarla.
El grupo hizo ingreso al salón principal del palacio, donde el banquete estaba listo y dispuesto para que sus comensales disfrutaran de él. Abarcaba la más variada gama de platillos, los cuales se veían deliciosos.
Cada uno se dispuso en su lugar, listo para empezar a comer. El emperador esperó a que las jóvenes encargadas de atenderlos les sirvieran sake a los adultos, incluidos los ministros y la corte del Rey, los cuales también se encontraban allí, para poder brindar.
- Deseo brindar por nuestros invitados y por el futuro que le depara a nuestras familias y al país gracias al acuerdo comercial que llevaremos a cabo—dijo Inu Taisho - Salud –
- Salud—respondieron los demás a coro, tomando sus respectivos licores.
El banquete transcurrió normalmente, sin inconvenientes. Rin, de vez en cuando, le lanzaba disimuladas miradas al mayor de los hermanos Taisho, Sesshomaru. Su semblante era muy serio, sobre todo para tratarse de un joven de sólo trece años, pero era bastante atractivo. Sus facciones eran armoniosas y parecía bastante maduro para su corta edad.
Un par de veces él la había sorprendido mirándolo, devolviéndole una mirada fría como hielo, lo cual la atemorizó bastante y decidió mantener sus ojos en un punto fijo del suelo, sin mirar a nadie a su alrededor.
Momentos después, Inu Yasha estaba bastante aburrido, ya que las formalidades se le hacían muy tediosas. Le pidió permiso a su madre para abandonar el lugar, a lo cual ella accedió. También le preguntó si Rin podía ir con él. Ella le respondió que sí, así que el chico la invitó a abandonar el salón con él.
- ¿A dónde quieres ir? Yo te puedo mostrar todo el palacio si quieres—le dijo el príncipe con entusiasmo – No hay lugar aquí que no conozca –
- Lléveme al lugar que usted estime conveniente, su majestad—contestó ella.
- Ya te dije que dejes atrás las formalidades. No las necesitamos –
- Esta bien. Lo siento, príncipe Taisho –
- I-nu-Ya-sha. No me digas príncipe, sólo llámame Inu Yasha... –
- Esta bien, Inu Yasha... –
- Así esta mejor. Te voy a mostrar el palacio. Ven conmigo...—le indicó que lo siguiera y ella así lo hizo.
El palacio era enorme y hermoso, lo cual dejó bastante sorprendida y maravillada a la joven princesa.
Luego de recorrer los salones principales decidieron ir al área donde se encontraban las habitaciones de la familia real. Cuando estaban a punto de entrar a la habitación de Inu Yasha, Sesshomaru apareció.
- ¿Qué hacen ustedes aquí¿No se supone que deberían estar en los jardines del palacio?—preguntó éste con un tono frío, el cual asustó a Rin.
- Es que quise mostrarle el interior del palacio a la princesa, como es la primera vez que viene por aquí... Lo hice para que no se pierda en los días que se quedará aquí...—contestó su hermano menor.
- Así es... Inu Yasha sólo estaba ayudándome...—dijo la princesa.
- ¿Por qué llama a mi hermano por su nombre¿Acaso no le enseñaron modales, señorita Minami?—su voz denotaba reproche.
- Discúlpeme por favor, su majestad—pidió Rin, haciendo una profunda reverencia hacia el heredero al trono – Prometo no volver a cometer más impertinencias como ésta. Le ruego que me perdone... –
- Retírese a los aposentos que le corresponden. Le diré a alguien que la lleve a ellos, así que no será necesario que mi hermano la acompañe... –
- Sesshomaru, no trates así a Rin-chan. No se lo merece. Además... yo fui quien le propuso el pasear por el palacio. No es su culpa... –
- Tú mantente en silencio, que no te he otorgado la palabra—le lanzó una mirada autoritaria, la cual hizo que el rostro de Inu Yasha mostrase rabia, pero aún así obedeció a su hermano.
- Disculpe todas las molestias que le he ocasionado, su alteza. No quiero seguir molestándole, por lo que yo misma buscaré a quien me lleve al lugar que usted me indicó—su mirada estaba fija en el suelo, y sus ojos retenían silenciosas lágrimas que luchaban por salir – Con su permiso, me retiro—volvió a hacer una reverencia y sin mirar al heredero a los ojos se retiró del lugar, bastante abatida.
----- Fin del Flash Back -----
- En ese instante, jamás imaginé que algún día estaría perdidamente enamorada de ese príncipe de mirada de hielo...—una sonrisa nostálgica surcó su rostro.
La corriente del río se estaba haciendo más y más fuerte. El agua llegaba hasta su cintura, pero ella no lo percibía. Estaba tan absorta en sus pensamientos, que no se daba cuenta de nada de lo que sucedía a su alrededor.
Trató de avanzar, pero dio un mal paso y la fuerza del torrente de agua la arrastró, sin piedad alguna por el dolor de su alma.
Mientras tanto, Inu Yasha y los demás acababan de terminar de comer, por lo que se dirigían de nueva cuenta a la cabaña donde estaban sus pertenencias, para ver cómo se encontraba Harumi. La hallaron más pálida de lo normal y haciendo enormes esfuerzos por levantarse.
- Harumi¿Estás bien?—preguntó Sango, preocupada.
- Debemos darnos prisa... tengo un muy mal presentimiento—contestó, respirando con dificultad.
- ¿Qué sucede?—preguntó Inu Yasha.
- Siento que la princesa Minami se encuentra en un enorme peligro... Mientras ustedes combatían con los monstruos y yo mantenía la barrera, vi que la princesa estaba muy débil, por lo que le di algo de mi poder espiritual para que sus energías se reestablecieran un poco... Aún queda algo de mi poder dentro de ella, por lo que puedo sentir dónde se encuentra, aunque sea débilmente... –
- ¿Dónde está?—su voz denotaba mucha preocupación.
- Yo los guiaré—hizo ademanes de levantarse, pero por la debilidad de su cuerpo, calló. Una fuerte fiebre la aquejaba.
- No podrás caminar en ese estado—dijo Miroku – Deberías descansar... –
- No. Debo ir con ustedes o jamás la encontrarán... –
- Vamos, yo te llevaré en mi espalda—dijo Inu Yasha a la sacerdotisa. Sango le ayudó a subir a la espalda del príncipe, para luego de ello partir rápidamente en búsqueda de Rin.
La joven Minami iba siendo arrastrada por la corriente. Por más que intentaba aferrarse a alguna de las rocas que había en el camino, no lo lograba. Los dolores provocados por las heridas que le habían hecho los monstruos mientras la tenían cautiva estaban haciendo acto de presencia, impidiéndole mover sus extremidades con libertad y con ello dificultándole cualquier posibilidad de salir de aquella peligrosa situación.
- Creo que no podré salvarme... Parece que es hora de que nos reunamos en el cielo, Sesshomaru...—pensó Rin, cerrando sus ojos y cesando sus intentos para salir.
En esos momentos, Inu Yasha, Miroku, Sango y Harumi, corrían hacia donde esta última les indicaba. Se veía bastante demacrada, pero trataba de poner su mejor esfuerzo para que nada grave le sucediese a Rin.
Llegaron al río, pero no vieron a nadie en los alrededores.
- ¿Dónde está Rin?—preguntó Inu Yasha.
- La corriente la ha arrastrado—contestó Harumi.
- Debemos darnos prisa y alcanzarla antes de que algo grave le ocurra—dijo Miroku.
- Vamos—dijo Sango y comenzó a correr. Los demás hicieron lo mismo.
Todos sentían nerviosismo, ya que no sabían si lograrían llegar a tiempo para salvar a la princesa Minami.
Mientras tanto, ella seguía siendo arrastrada por las aguas, sin la menor clemencia por parte de la corriente. Aunque intentó darse por vencida, algo en su interior no se lo permitió y siguió luchando por salir del río, o por lo menos para poder respirar de tanto en tanto.
De repente, uno de sus brazos quedó atrapado entre dos rocas. Desesperadamente trató de sacarlo de allí, ya que se encontraba bajo el agua y no podía respirar.
- ¡La princesa Rin se detuvo!—exclamó Harumi a los demás.
- ¿Está muy lejos de aquí?—preguntó Inu Yasha preocupado.
- A unos cincuenta metros. Déjeme aquí y vaya a rescatarla, por favor –
- Yo me quedaré cuidando de Harumi—dijo Sango – Ustedes busquen a Rin –
- Esta bien. Vamos Inu Yasha—dijo Miroku y ambos corrieron rápidamente.
Cuando llegaron a donde la sacerdotisa les había indicado, se extrañaron al no ver a nadie.
- ¿Ves a la princesa por algún lado?—preguntó Miroku extrañado.
- No—contestó desesperado - ¿Dónde puede estar?—observó todo su alrededor, hasta que por fin se dio cuenta de que había una "mancha de color" en el agua – Ahí está—rápidamente se acercó a donde ésta se encontraba y vio que estaba inconsciente.
Con ayuda de Miroku la sacaron del agua. Estaba en muy mal estado: pálida y sin respiración. La tendieron en el suelo. Los dos estaban muy preocupados, pero no se les ocurría que hacer para salvarla.
- No tenemos más solución: debemos darle respiración boca a boca...—dijo Miroku – Y será mejor que lo hagas tú, Inu Yasha... –
- ¿Pero... por qué yo?—se sonrojó. No le gustaba la situación.
- Ella te tiene más confianza a ti. Vamos, no perdamos tiempo. Cada segundo vale una fortuna si de salvarle la vida se trata –
- Esta bien—suspiró resignado y procedió con su labor – Ojala que ella nunca se entere de esto, y menos aún Kagome...—pensó.
Luego de unos eternos minutos, Rin reaccionó y tosió, expulsando toda el agua que tenía dentro de sí.
- ¿Estás bien?—preguntó el príncipe con un semblante de inquietud.
- Muchas gracias por salvarme—dijo con alegría y se arrojó a los brazos de Inu Yasha – Hubiese muerto de no haber sido por ti... –
- No hay de qué, pero el mérito no fue sólo mío. Miroku también ayudó, además de que fue Harumi quien te encontró –
- ¿Harumi¿Quién es ella?—preguntó extrañada.
- Ya la conocerás. Lo mejor será que vayas a descansar y a cambiarte de ropa, o si no pescarás un resfriado... ¿Puedes caminar? –
- Eso creo...—dio unos pasos, pero tropezó y cayó. Miroku le ayudó a levantarse – Gracias... –
- No hay de qué –
- Será mejor que yo te ayude—Inu Yasha se acercó a ella y la tomó entre sus brazos – Vamos a la aldea... –
En el camino, se encontraron con Sango y Harumi, la cual se hallaba profundamente dormida debido al cansancio que la situación le había provocado, y la mala condición de salud que tenía. Miroku se encargó de cargarla y llevarla a la aldea. Allí, trataron de darle las mejores atenciones para que su estado mejorara.
Sango se quedó a cargo de ella, mandando a los demás a dormir. Estuvo vigilando a Harumi, hasta que la fiebre bajó y la palidez abandonó casi totalmente su rostro. La verdad era que estimaba mucho a la chica, y la veía como a una hermana menor, a la cual debía cuidar, y por ello lo hacía.
- Buenas noches, Harumi...—susurró Sango, antes de irse a dormir.
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Un nuevo día dio inicio, trayendo consigo un clima más estable que el de jornadas anteriores y mostrando un cielo semi-despejado. Esto animaba a la gente a levantarse e iniciar sus actividades diarias. Algo similar ocurría en la aldea donde los jóvenes viajeros se hallaban.
Inu Yasha fue el primero en levantarse. Silenciosamente salió de la cabaña, tratando de no despertar a los demás. Extrañamente, no vio a nadie en los alrededores. Algo más extraño aún, era que había algunos pétalos de flores danzando por los aires.
Comenzó a caminar en busca de alguna persona, pero no encontró rastros de ninguna.
- Que extraño... pensé que con un día como este, la gente estaría fuera de sus cabañas...—pensó el príncipe, mientras seguía caminando.
De repente, vio una silueta a lo lejos. Le llamó la atención, así que comenzó a acercarse a ella, la cual no se movía y se encontraba de espaldas, por lo que no podía percatarse de que Inu Yasha se le acercaba.
- Te estaba esperando...—la persona se dio vuelta, quedando cara a cara con el chico.
O por lo menos así parecía antes.
- No puede ser...—la voz de Inu Yasha mostraba sorpresa - ¿Kagome? –
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Notas de la Autora: Hola! Cómo están? Espero que muy bien :D
Como ven, he venido a actualizar XD Menos mal que alcancé a hacerlo en el tiempo acordado n.n
Esta vez lamento decirles que no hay adelanto u.u Tuve una semana llena de pruebas, por lo que no he podido ni siquiera comenzar el siguiente capítulo o.o Tampoco tiene título n.nU Lo lamento, de veras, pero no dispongo de mucho tiempo libre x.x Espero que en esta semana de vacaciones que tengo pueda avanzar bastante, o por lo menos, un capítulo o.o
Les agradezco mucho, porque HE SUPERADO LOS 100 REVIEWS! Eso me hizo muy feliz!
Por lo tanto, paso directamente a los agradecimientos n.n:
- Kagome Katherine: Hola! He estado algo presionada, pero bien después de todo :P Espero que tu también n.n Me alegro que hayas vuelto a dejar review por aquí, ya extrañaba tus comentarios :) Gracias por volver :D Adiosin!
- Sandrika: Hola n.n Que bueno que te guste el rumbo que está tomando esta historia y espero que siga agradándote :D Cuídate, adiós!
- Lady Dragon84: Hola! Lamentablemente, tenía que mostrar todo lo que Rin ha sufrido por lo que ha tenido que vivir... pero no te preocupes, en los próximos capítulos se vienen sorpresas que la afectarán tanto a ella como a los demás personajes, de forma positiva :D Con este capítulo espero que hayas podido conocer más acerca de ella... Y lamento si casi te hago llorar :S No pensé que pudiese generar aquellas emociones la vida de este personaje o.o Pero de todas formas me alegra que esta historia llegue tan profundamente a los lectores :) Cuídate mucho, nos vemos en el siguiente capítulo, adiós n.n!
- Lore.it92: Hola :D Que bueno que te haya gustado mi redacción n.n Espero que a todos les sea satisfactoria, y que los "enganche" al fic XD Y que bueno que te haya gustado :D Nos vemos, adiós!
- K-mila-chan: Hola! No te preocupes, yo comprendo n.n Te agradezco mucho que hagas el esfuerzo ir al ciber y leer mi fic :D Que bueno que te haya gustado la continuación n.n Respecto a lo de la relación Rin x Sessh, en este capítulo se vio como se conocieron, aunque no fue de lamedor manera :S Quizás algún día escriba un "sidestory" que cuente cómo fue que ambos llegaron a enamorarse del otro n.n Y sí, Rin confundió a Inu con Sessh o.o Lamento que no tengas vacaciones, pero al mismo tiempo me alegra que creas que mi fic es tan bueno :D Cuídate mucho tu también! Suerte en el colegio! Adiós!
- Yeuss: Hola! MUCHAS GRACIAS POR HABER SIDO QUIEN ESCRIBIÓ EL REVIEW n° 100! Por ello, tal como lo prometí, este capítulo te lo dedico a ti n.n (Y así aparece en la parte superior, al inicio :D)
No sé por qué, pero desde el principio tuve la intuición de que serías tu quien escribiera el review 100 XD Podríamos llamarlo "intuición femenina" n.nU o un extraño presentimiento XD
Bueno, respecto al dibujo que te prometí, estoy en ello XD Cuando lo acabe, te lo enviaré a tu mail :) Es una promesa! Y espero que te guste :D Trataré de terminarlo lo antes posible para poder mandártelo n.n
Respecto a tu review, es verdad, el capítulo es bastante triste u.u Pero no todo puede ser siempre color de rosa, no? Menos aún con todo lo que han tenido que pasar los personajes de esta historia por culpa (directa o indirecta) del emperador Naraku. Y como dijiste, lástima que Sesshomaru esté muerto, aunque quien sabe, quizás de repente, como tu también dijiste, andaba de parranda XD Y pues ya viste que finalmente no lo besó XD
Bueno, cuídate mucho! Suerte en todo :D Y espero que sigas apoyándome en este fic hasta el final, tal como los demás lectores :) Nos vemos en el siguiente capítulo, Adiós!
- Eternal Vampire: Hola :D Me hace feliz escuchar (o mejor dicho leer XD) que este fic se esté poniendo cada vez más interesante :) Y sí, lo de la PSU (Prueba de Selección Universitaria) sí que es un lío, pero intentaré superarlo del modo más satisfactorio posible :D Respecto a lo del apoyo hacia tus historias, puedes contar conmigo ;D Espero retribuirles a mis lectores de la misma forma en que ellos lo hacen conmigo, así se crea una mejor relación entre ambos :D Cuídate, suerte, adiós!
- 201anamaria: Hola! Nueva lectora, Wiiii! (como siempre, Dany-Chan comienza a saltar por los alrededores, cada vez que aparece nuevo/a lector/a que deja su significativo review) Que feliz me hace saber que te encantó mi fic :D Y que te dejó tan intrigada n.n Espero que este capítulo haya cumplido con tus expectativas y que te siga gustando tanto como los que leíste anteriormente :D Cuídate mucho, y de nuevo gracias por dejar tu review :) Adiós!
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Bueno, vuelvo a agradecer todos sus comentarios, y que me hayan ayudado a pasar la barrera de los 100 reviews n.n Nunca pensé que esta historia pudiese alcanzar tal éxito, y todo ello se los debo a ustedes...
Sinceramente MUCHAS GRACIAS, ya que sin su ayuda y constante apoyo, "Oportunidad de Vivir" no sería lo que es ahora, ni tampoco hubiese tomado este rumbo, además de ser un proyecto serio, con esperanzas de finalizar de manera satisfactoria tanto para mi, la autora, como para ustedes, los lectores n.n
Cuídense mucho, y que tengan suerte en todo lo que hagan, y la bendición de la divinidad en la que ustedes crean n.n
Confió en que gracias a ustedes, todo llegará a un buen final :)
Adiós!
...-:Dany-Chan:-...
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