Capítulo 18
-Jace
-¿si amor?
-tú no eres humilde- sentí su pecho vibrando con su risa antes de quedarme dormida
Desperté por el sonido de un golpe, era como una piedra chocando contra algo, miré a mi alrededor desorientada, todavía era de noche y noté que Jace no estaba a mi lado, me apoyé sobre un brazo para ver a mi alrededor y jadeé ante lo que vi, Jace, a unos cuantos metros de mí peleando contra un hombre lobo, oí algo a mi espalda y me giré asustada, pero era Emmet luchando contra otro, de ahí vendría el ruido que me despertó, me levanté rápidamente y cogí un cuchillo serafín
-Telantes- susurré y la hoja del cuchillo brilló en la noche oscura, miré a mi alrededor, pero no vi a ninguno de mis amigos aparte de los ya mencionados, eché a correr por el bosque guiándome por mis sentidos y escuchando por si oía a alguien, pero nada, al final paré de correr, frustrada de no haber encontrado a nadie, me giré y miré a todos lados pero no había nadie, entonces oí algo insignificante, algo que cualquiera habría pasado desapercibido, cualquiera, menos un cazador de sombras, un chasquido, lo suficientemente fuerte como para que un licántropo hubiera pisado una rama, me quedé muy quieta, y, luego lentamente me di media vuelta, me relajé al ver que no había nada aunque me pareció extraño, entonces volví a darme la vuelta para caminar, pero en vez de eso vi a un lobo tirándose encima de mí, no pude evitar soltar un chillido, caímos al suelo, el lobo encima, cogí un palo y se lo metí en la boca para que no me mordiera, no quería tener la posibilidad de ser una loba, con todas mis fuerzas le di una patada al lobo en el estómago lo que hizo que se quitara de encima, una vez de pie vi que me iba a atacar otra vez cuando le grité
-¡NO SOMOS VUESTROS ENEMIGOS! - Entonces el lobo paró y me miró extrañado- vamos contra Valentine- dije más calmada, entonces el lobo aulló, sentí a alguien venir corriendo a mi lado
-¡bella! ¿Estás bien?- me preguntó Jack agitado mirando al lobo de reojo
-sí, dije revisándole- no me ha hecho nada- entonces me fijé en que él tenía una mordida bastante fea en el brazo
-Jack… -susurré sin saber qué decir
-no digas nada- imploró- por favor
-no te trataran diferente, ¿lo sabes no?- él no llegó a contestarme ya que llegaron los demás agitados
-¿por qué han parado de atacar?- preguntó Jace extrañado
-no lo sé, solo les he dicho que vamos contra Valentine- respondí, él abrió la boca ara decir algo pero alec se adelantó
-pero estoy casi seguro de que ellos no-le miramos extrañados- nos han rodeado- dijo él girándose, miré hacia todos los lados y pude fijarme en que era cierto, nos quedamos todos muy quietos y callados cuando los lobos empezaron a gruñirnos
-separaos - susurró Jack y echamos a correr, corrí con todas mis fuerzas a través de los árboles, llegó un momento en el que no vi a nadie cerca, paré, pero al mirar atrás pude ver que de lejos me perseguía un lobo, seguí corriendo, miraba hacia atrás cada cierto tiempo, y al mirar adelante pude ver que había un acantilado, mierda, seguí corriendo, miré hacia atrás, el lobo estaba todavía bastante lejos, pero aún así era rápido, de repente choqué contra alguien y los dos caímos al suelo, nos levantamos y me di cuenta de que era Jace
-he conseguido despistarles- me dijo él
-a mi me seguía uno
-puedo ver eso- susurró mirando detrás de mí, el lobo había llegado, me mantuve muy quieta hasta que de repente Jace se tiró sobre mi y caímos al suelo, pude ver al lobo volando sobre nuestras cabezas y caer luego por el precipicio, entonces me fijé en Jace, él estaba sobre mí, sosteniendo su peso con sus brazos, aún así podía sentir su cuerpo entero, él miraba por donde había caído el lobo, se giró hacia mí y no sé qué vio en mis ojos pero se acercó a besarme, le di paso a su lengua y comenzamos una batalla entre los dos, pasé mis brazos por su cuello y agarré su pelo, él jadeó, me separé lo justo para mirarle a los ojos y le dije
-hazme tuya- él se sorprendió
-¿ahora?- preguntó
-sí, ahora, te necesito- él me volvió a besar, sentí su mano acariciando mi muslo, ahora fui yo la que jadeé, él se separó, pude ver que sus ojos estaban más oscuros de lo normal
-¿estás segura?- preguntó serio
-no he estado más segura de algo en toda mi vida- entonces él se agachó para volverme a besar
Me desperté un poco desorientada, estaba desnuda, sobre el pecho de Jace que también estaba desnudo, de repente todos los recuerdos llegaron a mí, jadeé, cómo era posible que la noche más feliz de mi vida se mezclara con una de las más tristes, miré a mi alrededor, no sabía en qué parte del bosque nos encontrábamos, me conocía el bosque, pero no tanto, me volví hacia Jace, dormía tan tranquilo, de repente su ceño se frunció y me pegó más a él, me apoyé sobre un brazo y con mi mano en su pecho me agaché para despertarle, le besé, en seguida sentí cómo me correspondía y sonreí, me separé de él, seguía con los ojos cerrado y tenía una sonrisa en su cara
-quiero despertar así todos los días- abrió los ojos y me miró, no sé qué debió ver pero frunció el ceño
-¿qué ocurre?- preguntó preocupado
-Jace… ¿Dónde estamos?- le pregunté, él miró a su alrededor, y luego me miró a mi
-no tengo ni idea, pero vamos, hay que buscar a los demás-, asentí, me iba a levantar, cuando él me volvió a coger, puso su mano en mi cuello y me besó, fue un beso tierno, en seguida le respondí
-te amo- dijo cuando nos separamos
-te amo- respondí- él sonrió y nos vestimos, cuando estuvimos listos, él me dio la mano y comenzamos a caminar por el bosque, pero era inútil, anoche corríamos demasiado rápido como para fijarnos por dónde íbamos, no me sonaba, caminamos y caminamos, de repente, al pasar frente a un árbol Jace se detuvo
-mierda
-¿qué ocurre?- pregunté
-hemos pasado como tres veces frente a este árbol, lo sé por la forma que tienen las ramas, estamos andando en círculos- dijo abatido, de repente algo de aire sopló, me froté los brazos para entrar en calor
-vamos- dijo Jace- hay que continuar, tenemos que conseguirlo- asentí, él me abrazó por los hombros y me atrajo a él, con sus manos frotó mis brazos, sonreí y le miré
-gracias
-no es nada preciosa- sonrió él
-Jace
-¿sí?
-tengo miedo- confesé, él paró y yo sentí mis ojos llenarse de lágrimas, se puso frente a mí y acunó mi cara con sus manos
-no Isabella, tú eres una mujer fuerte, podrás conseguirlo, podremos conseguirlo- se corrigió, sentí una lágrima escapándose de mi ojo izquierdo
-no quiero que Valentine me vuelva a coger, no podría volver a soportar eso
-haré todo lo que esté en mi mano para que Valentine no te toque Isabella, como que me llamo Jace Wayland- reí quedito
-no te llamas Jace Wayland- repliqué, él rodó los ojos
-como sea- me besó- ahora vamos, y no te quiero volver a ver llorar, no soporto verte llorar- limpió el resto de mis lágrimas, sonreí y le volví a besar, cuando nos separamos vi algo saltando hacia nosotros, mis ojos se abrieron al máximo
-¡Jace!- grité, él se dio la vuelta, pero no fue lo suficientemente rápido, el demonio le mordió en el cuello y le tiró al suelo, jadeé, cogí un cuchillo y se lo clavé al demonio, me arrodillé junto a Jace, de su cuello salía demasiada sangre, me quité la camiseta y presioné allí
-no no no no Jace por favor, vamos a conseguirlo, tú mismo lo has dicho
-bella- dijo con dificultad- sentí más sangre salir
-no hables- le ordené- estarás bien, te lo prometo- él solo asintió, le ayudé a levantarse, necesitábamos encontrar algún lugar donde escondernos, le ayudé a caminar, estaba oscuro y no podía ver casi nada teniendo en cuenta que no se veía el cielo debido a la vegetación, estúpidos licántropos, todo esto era su culpa, estúpido Valentine, loco maniático, no sé cómo Jocelyn aguantó tanto, yo me habría largado a la primera semana, vi una cueva a unos metros y nos metí allí, había empezado a llover, acosté a Jace sobre el suelo, mi camiseta estaba llena de sangre, así que la quité de la herida y la lavé en un charco, luego comencé a limpiar la herida, cuando estuvo lo suficientemente limpia la observé para ver el daño, gracias a dios, el demonio no había perforado ninguna arteria, sin embargo, si algunas venas que sangraban bastante, no le había arrancado ninguna parte, pero tenía la marca de unos grandes dientes, limpié mejor la herida y arranqué trozos de la camiseta, una vez estuvo bien limpia, para ponérselos como vendas, cuando acabé y estuve satisfecha con el resultado, me tumbé a su lado, y le abracé
-bella- susurró
-dime- hablé igual que él
-te amo- me abracé más a él
-yo te amo más
-¿cómo está la herida?- preguntó
-no es nada grave, gracias a dios, pero tienes unas marcas horribles-sentí cómo hizo una mueca
-tenía que haber estado más atento- se regañó
-Jace, no fue tu culpa, ninguno lo estábamos
-pero ¿y si hubieras sido tú? Jamás me lo habría perdonado
-Jace, por favor, me habría gustado mucho más haber sido yo
-no- me cortó- tú ya sufriste demasiado, por mi culpa- cerró los ojos
-¿qué?- pregunté
-vi cómo te torturó Isabella- me confesó, abrí la boca, pero no supe qué decir- es más, te lo hizo porque yo no acepté su runa, si yo hubiera aceptado a la primera tú no habrías sufrido todo eso, yo, tenía que…
-no tenías que hacer nada, no había manera de que tú supieras lo que tenía pensado, es más no tendrías que haber aceptado su runa ni aún así- le regañé
-iba a matarte, iba a hacerte lo mismo una y otra vez hasta que murieras desangrada, no podía permitir que murieras así - me miró, no pude hacer otra cosa que besarle
-vamos a salir de esta- le dije- te lo prometo- me miró
-si la herida es como dices, no creo que tarde mucho en curarse, en cuanto lo haga, nos largamos
-pero has perdido mucha sangre- repliqué
-no me importa, voy a sacarte de aquí - asentí y le abracé, él correspondió mi abrazo, sonreí y cerré los ojos, no supe cuánto pasó hasta que abrí los ojos, todo seguía oscuro, pero una mirada a mi reloj me dijo que eran las doce del medio día, Jace todavía dormía, pero estaba congelado, como yo, retiré las vendas de su cuello y vi que la herida estaba mucho mejor, menos mal que nos curábamos rápido, con cuidado de no despertarle le volví a lavar la herida, pero no se la vendé, las heridas se curan más rápido si las dejas al aire libre, cuando terminé me agaché a besarlo con cuidado, él abrió los ojos y me miró
-tenemos que irnos- dijo, yo asentí, me levanté y le ayudé a hacer lo mismo, salimos de la cueva y el sol nos dio en toda la cara, aquí fuera, hacía un calor horrible, así que en poco tiempo nos encontrábamos sudando, Jace pintó varios árboles durante el camino para asegurarse de que no andábamos en círculos y también para que si alguno de nuestros amigos las veían supieran encontrarnos, me acerqué a uno de los árboles para ver qué era lo que escribía y me empecé a reír, ahí tallado ponía
-Jace estuvo aquí
-¿de qué te ríes? -me preguntó divertido
-¿en serio? ¿Jace estuvo aquí? Solo te falta mear en el árbol Jace
-y ¿no será que estás celosa?
-¿celosa? ¿De un árbol? Háztelo mirar Jace- entonces él sonrió y yo salí corriendo con él persiguiéndome, hasta que llegamos a un lago, me paré en la orilla y Jace se tiró sobre mí, caímos al suelo y me cogió de las muñecas
-no tienes por qué estar celosa- me dijo
-Jace- razoné- era un árbol, no estoy celosa- me reí, él me soltó una mano pero no la moví, con su dedo cogió un poco de barro y sobre mi estómago puso lo mismo que en el árbol
-Jace- me quejé- ahora voy a necesitar entrar a bañarme- hice un puchero, él sonrió de lado
-si quieres yo te ayudo- dijo mientras bajaba uno de los tirantes de mi sujetador, sonreí
-ohm pero es que a mí me gusta bañarme sola ¿sabes?- pero sin embargo no hice nada cuando él me bajó el otro tirante también
-oh, ¿en serio? Qué pena- dijo se agachó para besarme, pero yo hice que rodara y me quedé sobre él, reí, parecía gratamente sorprendido, ahora fui yo la que se agachó para besarle y él se sostuvo en sus codos cuando una ola llegó hasta nosotros y nos mojó
-joder- jadeé, estaba congelada, pero fuera hacía demasiado calor así que nos metimos dentro entre risas y… bueno… ya os lo imaginaréis
…
Estábamos sentados en la orilla, yo entre las piernas de Jace, me había puesto su camiseta, que me llegaba a medio muslo más o menos, por lo menos seguía teniendo los pantalones, me había atado la camiseta a la altura del ombligo, Jace me tenía rodeada con sus brazos y yo estaba apoyada sobre su hombro bueno
-¿te ha dolido mucho?- pregunté, él sonrió
-un poco tarde para preguntar ¿no crees?- hice una mueca- no me he ni acordado de la herida- confesó, me sentí sonreír
-¿y ahora?- pregunté
-solo escuece un poco, nada insoportable, es más como una molestia- confesó, cogí una de sus manos y empecé a jugar con ella, fue cuando me fijé que tenía un anillo de plata, sonreí
- qué sexy - bromeé, él rio
-lo sé- me siguió el juego, sentí como comenzaba a besar mi cuello, me estremecí- lo mismo digo- ronroneó, yo me reí
-me haces cosquillas- me quejé, él sonrió y me abrazó
-tenemos que irnos- susurré
-¿tan pronto?
-aquí la oscuridad viene pronto
-tienes razón, vamos- nos levantamos y Jace me cogió la mano, comenzamos a adentrarnos e nuevo en el bosque, esta vez, mirábamos a todos lados con cuidado de no encontrarnos con ninguna sorpresa, llegamos al nacimiento de una especie de precipicio, habría que escalar
-¿puedes hacerlo?- le pregunté a Jace preocupada
-sí, no creo que sea mucha molestia, podemos utilizar los cuchillos para asegurarnos- asentí y saqué un par de cuchillos, Jace hizo lo mismo, durante una hora aproximadamente todo fue igual, clava el cuchillo apoya el pie, desengancha el otro cuchillo y vuélvelo a clavar, pero, estaba oscuro, no veía a Jace, aunque le oía
-¿Jace? ¿Cómo vas? -pregunté
-estoy bien, tranquila- me dijo jadeando, fruncí el ceño
-¿estás seguro?
-sí, es que, la herida se ha abierto un poco, pero no sangro ya, no te preocupes sigamos- aún así me preocupé, pero no podía hacer nada, era un precipicio bastante grande, teníamos que haber esperado hasta mañana para comenzar, entonces fui a clavar el cuchillo, pero ya no había roca, ¡habíamos llegado! Pero... ¿cómo? Juraría que todavía era pronto, aun así subí y observé a mi alrededor, no era que hubiésemos llegado, sino que había una cueva, tocando las paredes y con cuidado fui hasta el borde
-¡Jace!- grité
-¿ocurre algo?- preguntó alarmado
-¡he encontrado una cueva, sigue mi voz!- estuve gritando durante un buen rato hasta que sentí una mano tocando la mía, se la agarré y le ayudé a entrar, solo se oían nuestros jadeos
-¿estás bien?- le pregunté
-sí- esperé a que recuperara el aliento, mientras, cogí una par de piedras y con el resto de lo que había sido mi camiseta prendí fuego a la prenda, la cueva se iluminó, miré a Jace, estaba muy al borde
-Jace aléjate de ahí, ven conmigo- le dije, él hizo lo que yo le pedí y se sentó a mi lado, le revisé la herida, pero tal como había dicho él no era nada grave, así que me acurruqué a su lado
-Jace…
-dime
-en cuanto volvamos a Alacante compraré una estela nueva- él rio
-estoy de acuerdo, yo sin embargo te compraré un baby doll
-eii- me quejé, él se rio
-no me culpes, ya has desatado a la bestia, va a ser muy difícil encerrarla de nuevo
-supongo que llevabas mucho sin… ya sabes
-y que lo digas- suspiró- súmale algunos meses al tiempo que estuve con Clary más el de después- sonreí
-pues sinceramente, y por egoísta que parezca, me alegro de que no te hubieras acostado con nadie hace poco, ya sabes, no me sentiría cómoda sabiendo que alguna guarra te tocó y te pediría que me dijeras quién es y la agarraría de pelo y…
-cariño, cariño- me paró- que te pierdes- me sonrió dulcemente
-te quiero- él me abrazó y nos acostamos
-te amo- fue lo último que oí antes de quedarme dormida
jijiji sudor frioo, se que me vais a matar peroo... me voi a un campamento 10 dias y bueno ya sabeiss jeje, pero os voi a dejar un adelanto para que veais que no lo ago por fastidiar, k se que os gustan :D
-ellos estarán bien- me tranquilizó
-¿cómo sabías en qué estaba pensando?- pregunté sorprendida
-son tus amigos, siempre piensas en ellos, además, te conozco preciosa- dijo con una pequeña sonrisa
-sí, que cabrón que fue Valentine, al menos podría habérnoslas devuelto
-si ¿no? Me traicionáis pero tomad esto para que no os pase nada- imité, él rio
-creo que tienes razón-bufé
-siempre la tengo
-¿Dónde estamos?- preguntó
-no tengo ni idea- confesé, él se sentó y miró a nuestro alrededor, finalmente me pasó un brazo sobre los hombros y me atrajo hacia él, me acurruqué a su lado y pasé mis brazos por su cuello, él me abrazó
-¡qué bonito!
-¿En qué consiste el castigo exactamente? -pregunté, su risa resonó en todo el espacio
-pues veréis, como soy tan bueno, he decidido que no os voy a dañar físicamente, bueno, no del todo, por lo que tengo entendido vosotros dos os amáis, ¿verdad?- sentí cómo Jace me apretaba más hacia él, esto no me daba buena espina
-Jace te amo- susurré
-HIJA DE PUTA- tenía la cara llena de sangre que manchaba aún más su sucia camiseta y su barba, se acercó a mi cabreado poniéndose de nuevo entre mis piernas
Ai esta espero k me perdoneeis x desaparecer :(
bss
merr
