Capítulo 25
- -¡Alec NO! – miré y vi a Alec caer de rodillas y luego al suelo, esto no podía estar pasando…
-Alec…- susurré, un demonio le había dado y ahora se encontraba inconsciente en el suelo, miré a Jace, y lo que vi me recordó a el día que escapamos de Valentine en el bosque, sus ojos estaban totalmente oscuros, casi no se distinguía el azul, me miró, y no sé lo que vio, pero estaba segura que era algo parecido a lo que yo veía, así que haciéndole una seña a Sam, que me miró como si estuviera loca, corrí hacia uno de los hombres de Valentine hasta que le quité su arma y le maté, me ayudé de ese arma para seguir luchando, no me importaba nada más que matar a aquellos que le habían hecho tanto daño a mi familia, a mí, no iba a permitir que siguieran metiéndose en nuestras vidas, pude percibir de reojo como Jace estaba luchando contra Sebastian, no me paré a comprobarlo, seguí luchando, en lo que pareció ser una hora o así, no quedaba nadie del ejercito de Valentine, habíamos matado a la mayoría, el resto había huido, me limpié mis manos llenas de sangre y suciedad en mis pantalones, y miré a mi alrededor, pero no vi a Jace por ninguna parte, tampoco a Sebastian, estaba preocupada, pero no le busqué fui corriendo hacia donde estaba Alec con Izzy arrodillada a su lado
-las runas no funcionan- me dijo agitada
-tenemos que llevárselo a Magnus, él sabrá qué hacer
-y dónde demonios está Jace – me dijo enfadada, negué
-no tengo ni idea, tampoco he visto a Jack
-vamos a buscarles- asentí, me levanté y me acerqué donde estaba Sam con los humanos, mirándome con los ojos como platos
-Sam, hazme un favor, quedaos aquí con Alec, es urgente de acuerdo- él solo asintió, después de hablar con él me acerqué a Sammy, que nada más verme me dio un abrazo que me dejó sin respiración
-Sammy, vigila a los quileutes, vamos a buscar a Jace y a Jack- él asintió
-la última vez que les vi estaban yendo hacia el bosque, estaban luchando contra Sebastian-asentí y compartí una mirada preocupada con Izzy que cogió un par de armas y me tiró una, después nos adentramos en el bosque
-¿Jack?- pregunté
-¿Jace?- dijo Izzy a la vez, no contestó nadie, apreté con fuerza el cuchillo en mi mano, nos adentramos cada vez más hasta que oímos ruidos de lucha, nos acercamos y vimos, escondidas, como Jace estaba en el suelo, Sebastian, estaba dándole la espalda mirando hacia Jack, no distinguíamos lo que decían desde nuestra posición, pero de repente Jace se levantó con un cuchillo en la mano y se lo clavó a Sebastian en la espalda, sonreí y salí corriendo hacia él, él al notarme se giró asustado, lo ignoré y me tiré hacia él haciéndole caer al suelo mientras le abrazaba, sentí el cuchillo pegando mi piel, pero lo ignoré y me separé un poco para que viera mi cara, él inmediatamente soltó el cuchillo y me abrazó con fuerza, escondí mi cara en su cuello y sentí las lágrimas comenzar a mojar mi cara
-me dijeron que habías muerto- sollocé, él me abrazó más fuerte
-tranquila, estoy bien, jamás dejaría que me mataran estando tú aquí para esperarme- sonreí
-te amo
-yo te amo más- dijo y me besó, un carraspeo interrumpió nuestro momento, me levanté y corrí a abrazar a Jack que me esperaba con los brazos abiertos , después de abrazarnos les informé sobre Alec y abrimos un portal para poder ir con Magnus, los lobos, humano y cazadores que quedaban iban con nosotros, al traspasar el portal me vi en Alacante, todo estaba mejor de lo que me esperaba, no había casas destruidas ni incendios, solo que las calles estaban desiertas, miré hacia los lados para ver a Magnus, pero no vi a nadie, ¿dónde podrían estar? Suspiré y volví a cruzar el portal para informar a los demás de que no estaban en Alacante, cuando llegué Jace se acercó a mí
-en la Academia- en menos de lo que alguien dice Ángel nosotros ya estábamos allí, esta vez todos, al llegar pude ver a Valentine, pero no me esperaba verlo tirado en el suelo, muerto, jadeé y sonreí, todo había acabado, por fin, solo nos quedaba buscar al resto, sentí la mano de Jace agarrar la mía, él estaba tan contento como yo de esto, nos separamos para buscar a los demás, los quileutes y los humanos se quedaron en la biblioteca, vigilando que nadie entrara por el portal fijo que había allí, nos separamos para buscar a Magnus, me resultaba extraño que él estuviera en la academia, los subterráneos no podían entrar, supongo que a Magnus le importó poco, fui hacia las cocinas, y al llegar empecé a pasearme por entre las mesas, pero no veía nada, justo cuando iba a salir oí un jadeo y un gemido, di media vuelta y miré detrás de los fogones, ahí, sentado y con la espalda apoyada en la madera estaba Magnus, se veía horrible, su camiseta estaba desgarrada y tenía un corte bastante profundo en su brazo izquierdo, me arrodillé a su lado
-Magnus… ¿Qué puedo hacer para curarte? Háblame – le pedí, él abrió los ojos y me miró, entonces levantó el brazo con desgana y me señaló un armarito
-las.. las botellas- dijo con dificultad, me moví casi corriendo hasta allí y saqué las tres pequeñas botellas que había, contenían líquido de colores, una azul, otra amarilla y otra rosa
-mezclalossss- las abrí y en un vaso heché la mitad de cada bote, el conjunto hizo una mezcla como azul verdoso oscuro, se lo llevé y él intentó agarrarlo, pero como no pudo se la acerqué a los labios para que bebiera, después de un trago digo
-le falta ginebra- un poco extrañada le eché un chorrito de ginebra y se lo di, se lo bebió entero, entonces sus heridas comenzaron a curarse solas, asombrada le miré, no podía apartar la vista, hasta que él estuvo perfectamente, lo supe porque se levantó de un salto y me miró sonriente
-asombroso…- medité- Alec está herido- solté de sopetón, la sonrisa se borró de su boca y salió corriendo hacia la biblioteca, lo seguí, cuando entramos todos estaban allí, al ver su ropa Izzy preguntó
-¿Qué te ha pasado?- dijo asustada
-estoy bien- él evitó su pregunta, se acercó donde Alec yacía sobre una mesa e inspeccionó la herida
-le han picado…- susurró- bella necesito que me traigas las botellas de antes, corre, y un recipiente para mezcla y una aguja- meditó- tráeme también el ron- corrí y cogí todo lo que me pidió, cuando llegué lo dejé todo junto a Alec y él empezó a mezclar
-¿para qué el ron?- oí preguntar a Carlisle- Magnus sonrió y cogió la botella
-para mí- y se la llevó a la boca, después de un gran trago siguió con Alec, dos horas después nos encontrábamos junto a un Magnus más que borracho y a Alec quien no despertaba pero tenía mucha mejor pinta, suspiré y me dirigí hacia la azotea a tomar el aire, me asomé hacia la calle y observé Nueva York, estaba iluminada entera, podrías fingir que es de día si así lo quisieras, sentí cómo alguien me cogía de la cintura y un pecho pegándose a mi espalda, suspiré
-parece que todo ha terminado- dijo Jace
-sí, eso parece, ¿se ha despertado Alec?
-sí, no se acuerda de prácticamente nada, supongo que es bueno
-sí, supongo…- mi voz se fue desvaneciendo
-bella…
-¿sí?
-todo esto me ha hecho pensar…Nunca había sentido esto por nadie, nunca pensé que pudiera... Pensaba que mi corazón estaba roto por siempre... pero tú...Siempre he pensado que el amor te vuelve estúpido. Te hace débil, un mal cazador de sombras. Amar es destruir. Yo creía eso. Pensaba que ser guerrero significaba que no te importase nada... Y entonces te conocí …Y entonces vi lo mucho que amabas a tu familia e incluso a los que acababas de conocer … El amor no te volvía débil, te volvía más fuerte que cualquiera que hubiera conocido nunca. Y comprendí que el débil era yo. Cuando estuvimos en el bosque… cuando vinieron los licántropos, yo… es decir… Esa podría haber sido la última noche de nuestras vidas, la ultima todavía casi normal. La última en la que nos iríamos a dormir y despertaríamos como siempre hacemos. Y todo en lo que podía pensar era que quería pasarla contigo. Por eso… todo lo que hemos vivido, todo esto.. me.. me ha hecho darme cuenta de que quiero pasar el resto de mi vida contigo Isabella- mis ojos echaban lágrimas y me giré para encararle- quería, quería preguntarte si… cometerías el error de… casarte conmigo?- me reí quedito entre las lágrimas y asentí, porque no sabía cómo saldría mi voz
-¿sí?- preguntó con una sonrisa
-sí, dios, sí- grité emocionada y le besé, pude oír unos pocos aplausos, nos giramos para mirar y vimos cómo el resto nos había seguido
-vaya hombre, y yo que pensé que solo tu verías mi momento de debilidad- masculló
-pues tu momento de debilidad está grabado- dijo Alec con una sonrisa, entonces se acercó a abrazarme y a darnos la enhorabuena
-seré el padrino- dijo cuando nos separamos- y no acepto un no por respuesta- me reí mientras seguía abrazando a la gente.
Odiaba haber tenido que pasar por tantas cosas horribles, pero no me arrepentía de ninguna si al final iba a llegar este momento…
Chic s... no tengo escusa, lo siento mucho por tardar tanto y venir con uno tan corto... no podía retrasar más el final, sólo queda el epílogo
os quiero, dadme vuestra opinión, espero que os haya gustado
bss
merr
