Tom Riddle y las tarjetas de visita
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Snape dispone de la capa de invisibilidad y se dispone a vigilar de cerca de Voldemort, quizás demasiado de cerca.
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2.- Las tarjetas de visita
Voldemort se apareció de repente ante el mostrador de una imprenta. El encargado, que estaba falseando las cuentas, no le prestó atención hasta que el siseo de una serpiente le hizo alzar la vista de los libros de contabilidad.
- ¿Qué desea usted?
- Verá, estoy planeando dominar el mundo…
- Ahá…
- … y he pensado que debería disponer de unas tarjetas de visitas a mi nombre.
El encargado se dio la vuelta y agarró, de una estantería, un pesado libro de muestras.
- Estos son los modelos más habituales, ¿tiene alguna idea en mente?
- ¡Matar a Harry Potter!
- Me refiero en lo que se refiere a las tarjetas…
- Ah… bueno… ¿Disponen de algunas que sean sangrientas? ¿O algún modelo que propague la peste bubónica?
- Hum… Bueno, tenemos unas de Hello Kitty que tienen mucho éxito.
- No sé yo…
- Aparece una gatito sonriendo…
- Yo soy más de serpientes…
- Entiendo… Veamos -dijo pasando páginas del muestrario- ¿Y estás de Pocoyó?
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Finalmente, Voldemort encontró unas a su gusto. Se inspiraban en la portada de un disco del grupo de black metal escandinavo Mayhem, y tenían unas florecillas en un riachuelo, y en una esquina, aparecía lo que podía ser una serpiente(o un fideo o una errata…).
- ¿Quiere que aparezca el nombre de su… empresa u organización?
- La verdad es que soy bastante egocéntrico y quisiera que sólo apareciera mi nombre.
- Me parece perfecto… -el encargado tomó un bloc y un bolígrafo- ¿Y cómo se llama usted?
- ¿No ha oído hablar de mí? ¡Soy el Señor Oscuro!
- Ya… Pero, a ver… ¿Esto es Señor por parte de padre y Oscuro por parte de madre? ¿O es algún tipo de pseudónimo?
- Ponga mejor Lord Voldemort.
- Muy bien. Supongo que podrá demostrarlo –el encargado lo miró fijamente- lo que es usted Lord… supongo que no será de esos que se nombran a sí mismos conde, caudillo, führer, y títulos así. Lo digo porque la nuestra es una imprenta seria. No imprimimos cualquier cosa…
- Claro, claro… -dijo Voldemort, que se habría nombrado así mismo Lord una noche en que todos sus compañeros de clase tenían pareja para el baile, menos él, que se quedó a solas en la mazmorra de Slytherin con un cactus muy estirado–. Aunque pensándolo bien, también podría poner, simplemente, Tom Riddle.
- ¿Ponemos Tom Riddle, entonces?
- Sí.
- Bien, ¿me deja ver el carné? Cualquiera que aparezca su foto me vale. El de conducir, mismo…
- No tengo carné de conducir…
- ¿Y cómo ha venido hasta aquí, volando?
- ¡Pues claro!
El encargado dejó el bolígrafo.
- Necesito algún documento o carné que demuestre que usted es quien dice ser… es una simple formalidad, pero, así debe ser.
Voldemort sacó su cartera y husmeó entre sus papeles. Ya no tenía el carné de Tom Riddle, lo hizo desaparecer el día que todo su pasado desapareció, el día que se nombró –a sí mismo-, Lord Voldemort. En realidad, no tenía nada que demostrase que, en el pasado, él fuera Tom Riddle, aunque entonces encontró algo en el fondo de su cartera…
- Tengo el carné de lector de la biblioteca de Hogwarts –dijo sacándolo de repente.
El encargado se acercó el carné al rostro. Leyó:
"Biblioteca de la Escuela de Magia y Hechicería de Hogwarts. Se reconoce a Tom Riddle la categoría de lector avanzado. Tiene acceso a sala infantil, sala de pergaminos, sala de espera y sala de materias oscuras pero no a la sección para adultos".
El encargado dio la vuelta al carné y contempló la fotografía de Tom Riddle. Era una imagen mágica, de las que se movía, de un chico de unos doce o trece años. Luego levantó la vista y miró el rostro pálido, sin nariz y de ojos como rendijas de Voldemort y dijo:
- No se parece usted mucho.
- Hum… es una larga historia –dijo, y girándose hacia el lector añadió: Puedes leerla en el fanfic de Bennacker: "Tom Riddle y el barreño de lejía" Este anunció está patrocinado por la gama de productos capilares Pantene Pro-Voldemort.
- Disculpe –hizo el encargado- ¿Con quién habla?
- Nada, nada… Pero el carné le sirve, ¿no?
- ¿No tiene una fotografía más actual?
Voldemort negó con la cabeza.
- Entonces, señor…
- ¡Oscuro!
- Entonces Señor Oscuro, decía, voy a necesitar algún testigo que pueda identificar que Tom Riddle y usted son la misma persona.
- ¡Si que resulta complicado todo esto!
- Así es la burocracia…
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Voldemort sacó entonces su varita mágica. Iba a lanzar un conjuro secuestrador para atraer a alguien que lo identificase. Pero ¿a quién? Snape le había dicho que tenía cita en la peluquería, y por una vez al año que iba, no era cuestión de importunarle. Luego estaba el pesado de Lucius, claro… se concentró. Ese pesado, ese idiota, ese…
¡Flop!
Apareció Harry Potter. Envuelto sólo con una toalla, y con una esponja y un bote de champú en la mano.
-Continuará-
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¿Qué terribles consecuencias tendrá la aparición sorpresa de Harry? ¿Denunciarán los Mayhem el uso de su portada en las tarjetas de Voldy? ¿Y Snape, habrá ido realmente a la peluquería? Todo y más, la siguiente semana en el siguiente capítulo: "El niño que se duchó"
