Tom Riddle y las tarjetas de visita

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Voldemort, para demostrar que él es Tom Riddle invoca con un encantamiento secuestrador a Lucius, pero por alguna razón, aparece Harry con un bote de champú…y la pregunta que nos hacemos todos: ¿es de oferta el champú?

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3.- El niño que se duchó

¡FLOP! Y entonces Harry Potter apareció en la sala. Llevaba sólo una toalla, y en la mano, una esponja y un bote de champú.

- ¡Ah, el niño que sobrevivió! ¿Qué diablos haces aquí, Potter?

- ¡Y yo que sé! Estaba en casa de tía Petunia dándome una ducha y de repente…

- ¿Qué champú es este? –dijo Voldemort intentando agarrarlo.

- Deje, deje…

- ¡Pantene Pro-Voldemort!

Harry se miró el champú. Por su rostro era evidente que no se había fijado en la marca y que ahora ésta le causaba tanta sorpresa como a Voldemort.

- Dichoso Dudley… -murmuró Harry- seguro que se cree la publicidad que hacen…eso del cuero cabelludo brillante y sano.

- Dichoso Lucius –dijo Voldemort-, estaba pensando en él, y en lugar de convocarlo a él, se aparece este memo que estaba usando el champú que Lucius anuncia (ver el fic "Tom Riddle y el barreño de lejía" para más datos sobre las campañas publicitarias de Lucius Malfoy).

Entonces el encargado de la imprenta, que hasta entonces había permanecido callado, carraspeó un poco. Voldemort volvió a la realidad. Agarró a Harry por el cabello mojado y lo plantó ante el mostrador.

- Dile a este señor quién soy yo.

Harry, pensando proteger al muggle dijo:

- Es El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado.

El encargado miró a Voldemort y dijo:

- Tiene usted muchos nombres pero no puede demostrar ninguno. A ver chico… -el encargado consultó su bloc-, puedes identificarlo como el Señor Voldemort, o el Lord Oscuro, o quizás como Rom Tiddle?

- No ha dado ni una…

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Unos minutos más tarde, todo quedó aclarado. Harry afirmó que ese ser blanquecino y envuelto en ropajes negros era, a la vez, el Señor Oscuro, Lord Voldemort, El-Que-No-Debía-Ser-Nombrado, y anteriormente, había sido conocido como Tom Riddle. Y que una noche loca, con mucho alcohol y sustancias sólo aptas para ciclistas, se hizo llamar Lola en lugar de Dolores…

- ¿Y ya está, verdad? –preguntó Voldemort.

El encargado estaba anotando en una hoja con aspecto oficial.

- Y lo ha identificado el señor Harry Potter… -levantó la mirada y preguntó- ¿tienes el carné Harry?

Voldemort le empujó contra el mostrador.

- Los muggles tenéis de eso, sácalo al instante.

- ¿Qué lo saque? ¡Pero si estaba en la ducha! No lo llevo encima.

El encargado volvió a dejar el bolígrafo sobre la mesa.

- Entonces no sirve.

- ¿Cómo que no sirve? –chilló Voldemort-, ¡él me ha identificado!

- Sí –hizo el encargado-, ¿pero quién le identifica a él…?

- ¡Maldita burocracia muggle! Pero mire, mire –hizo Voldemort empujando a Harry por la cabeza hacia el mostrador- ¿ve la cicatriz? ¡Es Harry Potter!

El encargado, sin inmutarse dijo:

- Yo tenga una cicatriz igual en el trasero. Me la hice cayéndome de la bici cuando tenía nueve años… ¿Quieren verla? –y procedió a desabrocharse los pantalones.

- No, gracias.

Y Voldemort, agarrando a Harry, y con aquellos fríos ojos de serpiente clavados en la cicatriz, le dijo:

- ¡Haz un Accio carné! ¡Ahora!

- No puedo hacer magia fuera de Hogwarts, va contra la ley.

- ¡Hazlo o este hombre morirá!

- Oiga, oiga… -dijo el encargado de la imprenta subiéndose los pantalones- a mi no me meta en sus asuntos, que yo ya tengo bastante trabajo.

- Disculpe usted, señor –dijo Voldemort, y volviéndose hacia Harry gritó- ¡Potter! Te vas corriendo a Hogwarts y convocas el carné desde allí.

- ¿Qué? Pero… ¡Si no sé ni dónde estoy! ¿Podría usar un trasladador al menos?

- El trasladador está en la esquina de la calle –dijo de repente el encargado de la imprenta, un muggle de la cabeza a los pies-, aunque aquí lo llamamos autobús –y murmuró para sí- turistas…

Y Harry salió a la calle, ataviado con su toalla de "Vacaciones en el mar", lanzó el bote de Pantene Pro-Voldemort y la esponja y echó a correr. Corrió por su vida, pues una legión de fans alocadas empezó a perseguirle.

-Continuará-

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¿Alguien creía que ser el mago más poderoso del mundo sólo tiene ventajas? ¡Qué problemas sufre nuestro amado Voldy! Por suerte, todo se resolverá en el siguiente capítulo donde se producen una serie de sorpresas y giros inesperados que no desvelaré… ¡sino ya no serían sorpresas, caray!