Tom Riddle y las tarjetas de visita

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Espacio publicitario cedido por la ONG Magos sin Fronteras, con el apoyo de la Comisión para el desarrollo de patitos de gomas y el Sindicado de fabricantes de varitas.

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Economía de bolsillo; con Lucius Malfoy

- Hola amigos de la magia, soy Lucius Malfoy. Quizás me recordaréis de otros especiales, como mi espacio de belleza y salud capilar, de la teletienda; un espacio patrocinado por la gama de productos Pantene Pro-Voldemort.

Recordad: si queréis lucir una sana y frondosa melena, la gama Pro-Voldemort es la única que es efectiva al cien por cien: tanto si eres muggle, mago, bruja, sangresucia, o incluso calvo, usa Pantene Pro-Voldemort, tu cabello te lo agradecerá. Ahora, por 19,90 Euros la botella, te regalamos un peine. ¡Mándanos dos peines de cualquier producto Pantene Pro-voldemort, y te regalamos, sólo por 5 euros más gastos de envío, un cojín para los codos!

- Pero hoy no estoy aquí para hablar de cabellos, ni de peines, sino de los dineros. Sí. Seguro que ya has notado en tu bolsillo los efectos de la crisis:

* Querías comprarte una Nimbus ultra moderna y has tenido que viajar en la fregona de mamá.

* Pretendías adquirir una lechuga y sólo te ha llegado para adquirir una ameba.

* O, como me paso a mí, que quería ampliar mi campo de golf mágico, y sólo he podido construir una piscina olímpica en el jardín de mi mansión.

- Todos hemos sufrido horrores, con esta crisis. Pero… ¿no estás harto que todo el mundo hable de ella y que nadie explique cómo surgió? Yo os lo contaré. Antes, pero, debo dar la bienvenida a un profesor. Una ley del Ministerio de Magia impide que los que no tenemos el títulín de economía, demos lecciones de economía. Así que, recibamos con un aplauso, pero sólo uno ¿eh? que luego se lo cree, al profesor de economía, Severus Snape.

- Buenas tardes, Severus.

- Buenas lo serán para ti, que tienes un trasladador. Yo he tenido que venir a pie.

- Eh… ya te dije que te sacases el bono T-10, que te permite hasta diez viajes en trasladador, pero nunca haces caso…

- Bah, el T-10 es muy caro, a ti te cunde porque tienes familia.

- En fin. Como decía, os contaremos cómo se produjo la crisis económica mundial…

- ¿Cómo? ¿No había que hablar de la pandemia de gripe mundial?

- Te dije que iba de la crisis… ¿no te llegó mi lechuga mensajera?

- ¿Dónde la mandaste?

- ¿Como que a dónde la mandé? ¡A esa pocilga de casa que tienes!

- Ah, ya no vivo allí. Me echaron por diferencias de carácter coyuntural con la propietaria…

- Es decir, que no pagabas el alquiler.

- Yo sí pagaba, Lucius, lo que ocurre es que pagaba a mi ritmo. Además sólo hacía seis meses que debía seis meses de alquiler.

- Pues mejor para ti, porque aquella casa era una autentica pocilga. ¿Y dónde vives ahora?

- En la mazmorra de Slytherin.

- ¿En los sótanos de Hogwarts? Realmente, Severus, no puedes caer más bajo.

- Podría vivir en tu casa.

- ¿Qué has dicho?

- ¿Yo? Nada…

- La mansión Malfoy no se puede comparar con nada. Mi mansión es un símbolo de la supremacía de los magos y un legado familiar que se remonta a los anales de la historia…

- ¡Pero si te la regaló tu suegro cuando te casaste con Narcisa!

- ¡Pero ya era una gran casa! ¡Tenía siglos de historia!

- Y siglos de roña.

- ¡No tanto como tu cabello!

- Para tu información, te diré que hace apenas tres años que me lo lavé por última vez.

- ¡Eres imposible, Severus! Desde luego, aún no sé porque nuestro amo y señor te eligió como favorito…

- Envidia cochina.

- Es que no es lógico, podía elegir a Dohlov, que es fantástico. O ¡a mi! Que puesto al lado de Dohlov, hago que Dohlov parezca medio idiota.

- ¿Y tú, un idiota entero?

- ¡Sí! Digo ¡no! Yo… ya me has confundido con tus estúpidos silogismos.

- Quizás el Señor Oscuro me eligió porque yo no le atosigaba todo el día con sus dichosos productos capilares, hasta que se quedo como una bola de billar.

- ¡¡No fueron mis productos los que le dejaron calvo!! Mi hijo Draco lleva usando mis productos desde hace años y no está calvo…

- Pero se ha vuelto idiota.

- ¡Mi hijo no es idiota por usar el champú! En todo caso, ya era idiota de antes.

- En eso podríamos estamos de acuerdo.

- ¡Fíjate qué hora es! Menuda verborrea tienes, Severus. Bueno, a lo que vamos… ¡la crisis mundial! Habla de ella, Severus

- La crisis mundial es una cosa seria.

-…

-…

- ¿Y? ¿Eso es todo? ¿No tienes nada más que decir?

- Bueno… es todo lo que sé, a mi la crisis no me afecta, soy demasiado pobre, Lucius.

- Menudo profesor. Mañana mismo me quejaré al ministerio. En fin, voy a tener que ser yo quien os hable de la crisis. Bien, todo empezó cuando un joven y atractivo mago, de larga y lujuriosa melena rubia…

- O sea, tú.

- Eso ahora no importa, pero sí, era yo. Resulta que fui al banco de Gringotts a retirar un cheque. Y tras acreditarme como es debido, bajé a mi cámara secreta.

- O sea, a la cámara secreta de Narcisa.

- Estamos casados, lo que es suyo es mío, y lo que es mío no es de nadie más. Así es el matrimonio, se comparte todo.

- ¿Incluso la ropa interior?

- ¡¡No seas desagradable, Severus!! Ya te dije que si aquella vez me viste con las bragas de mi mujer, fue porque las mías estaban en la lavadora. Y no interrumpas… mientras estaba en Gringotts ocurrió un incidente, resulta que un idiota, seguramente Harry Potter, pisó la cola del dragón que vigila el dinero muggle.

- ¿Qué hace el dinero muggle en un banco de magos?

- Los banqueros son banqueros en todas partes. Unos usureros y unos ladrones. Y no me interrumpas, Severus. Decía que pisó la cola del dragón que vigilaba el dinero muggle, que como sabrás, son papelotes de colores con caras de gentes muertas, y el dragón soltó un chorro de fuego y se quemó el dinero.

- ¿Y esperas que alguien se crea que éste es el origen de la crisis mundial?

- Esa mañana, el dragón había desayunado guindillas y otros condimentos muy picantes y soltó más fuego de lo normal.

- Menuda explicación más chorra…

- ¡Pues aún esperamos la tuya, señor profesor!

- ¡Ya te dije que creía que íbamos a hablar de la pandemia de gripe! ¡Es lo que me había preparado!

- ¡Pues habla de la dichosa pandemia de gripe! A ver, so listo.

- Bien… La pandemia de gripe mundial es una cosa seria.

- …

- …

- ¿Qué? ¿Eso es todo?

- Por el momento sí. Toma.

- ¿Qué es este papelote que me das?

- Pues, la factura de mis honorarios como profesor conferenciante.

- ¿La fac….? ¡Pero qué sablazo es este! ¿Me vas a cobrar para venir a decir una sola frase?

- Los conferenciantes somos así. ¿Quieres que te firme mi libro?

- ¿Qué libro? Lo único que has escrito tú, ¡es la lista de la compra! Y la escribiste en una servilleta de papel. En fin, amigos de la magia, os pido disculpas por este pésimo conferenciante. Esto ocurre cuando no se trata con profesionales. Hasta otra ocasión se despide, vuestro buen amigo, Lucius Malfoy, y recordad: ¡no des picante al dragón si no quieres quedarte sin ningún doblón!

- Oye, Lucius,… ¿quieres que te firme una servilleta?

- Quita, quita, pesao!

- Oye, Lucius… ¿tienes algo suelto para el taxi?

-fin-

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Y así termina este apasionante fic.

Recordad que podéis hacer vuestras donaciones para salvar el planeta, salvar los robles, salvar las focas, salvar los lemmings y salvar el alquiler de Severus, a la cuenta corriente de S. Snape.

En el perfil del autor encontraréis otros fics igual de absurdos.

El autor agradece a todas las abnegadas lectoras y les hace entrega de un achuchón (el valor del achuchón no es reembolsable).

Muchas gracias por vuestros reviews :)

Bennacker.