Versión 1: Selena y Severus Snape
Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)
Aclaraciones:
es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber
situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber
ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta
clasificado para mayores de 18.
Los pensamientos van entre
comillas.
Pareja: Severus Snape y Selena.
Capítulo 24: Los Boggarts y el Patronus.
Draco permaneció hasta el jueves por la mañana en la enfermería. Selena lo visitó varias veces al día, porque estaba muy preocupada, ya que el rubio continuaba diciendo que seguía adolorido.
-
Sele, mira quién regreso.- Dijo Blaise, en la clase de pociones.
La
morocha se dio vuelta y vio a su hermano entrar, como si estuviera en
su propia casa. Selena pensó que de tratarse de algún gryffindor,
su querido novio, les hubiera descontado como mínimo unos cincuenta
puntos, por la llegada tarde y encima con una actitud tan altanera.
Draco como todo buen Slytherin, fue a buscar problemas a la mesa en
donde se encontraban Harry y Ron. Severus les ordenó a los muchachos
que le prepararan los ingredientes al rubio, algo que Ron trató de
evitar, hasta que Snape, adoptó su expresión y su voz más
amenazante.
- Draco.- Dijo Selena, mirándolo muy seria.
- Hola
hermanita. Madame Pomfrey me dio el alta, pero aún me duele el
brazo.-
- ¿Por qué te sentaste aquí? Yo puedo ayudarte con los
ingredientes.-
- Pero aquí hay más luz.-
- Draco, no busques
problemas.-
- ¿Te parece que yo sería capaz de hacer algo así?-
Preguntó el rubio, poniendo carita de cachorrito abandonado.
-
¿Quieres la verdad o que te mienta?-
- Señorita Malfoy, regrese
a trabajar. Luego tendrá tiempo de charlar con su hermano.- Gruñó
Severus. La morocha lo miró con mala cara.
- Él no es tu
hermano.- Dijo Ron muy bajo.
- ¡LO SOY!- Bramó Draco.
- ¿Qué
sucede?- Preguntó Severus que se acercó a ellos.
- Weasley dice
que Selena no es mi hermana.-
- Quizás, el señor Weasley no
pueda ponerse al día, con lo que ocurre con las familias más
importantes del mundo mágico o no conoce las reglas que rigen a toda
buena familia de sangre pura, no todos están al mismo nivel.-
A la morocha no le agradó el comentario de su novio, pero en ese
momento, no estaba en posición de decirle nada.
- Señorita
Malfoy, regrese a su mesa, no me obligue a repetirlo.- Siseó Severus
y la morocha regresó junto a Blaise.
- No te perdona una.- Le
susurró Blaise. - ¿Qué gracia tiene salir con él, si te sigue
tratando igual que a cualquier Gryffindor?-
- No puede tener
preferencias.-
- Ciertamente, el hombre es completamente imparcial
cuando se trata de castigar a los Gryffindors.-
-
¡Blaise!-
Severus se había acercado a Neville que temblaba con
solo verlo. Su poción era naranja y no verde cómo debería ser.
Snape, decidió que una buena forma de enseñarle una lección a
Neville, era usar a su sapo como conejillo de indias, algo que a
Selena le pareció muy cruel. Esperaba que Hermione pudiera ayudarlo
porque sino el pobre sapo estaba condenado. A la morocha, no le
estaba gustando nada la actitud de su novio, sabía muy bien que el
hombre no era un santo, pero esperaba que se suavizara un poco, pero
al parecer eso era imposible.
Cuando las pociones estuvieron
listas, Severus ordenó que todos se acercaran al caldero de Neville.
Selena se paró a su lado y por unos breves segundos, intercambiaron
una intensa mirada, lo que ocasionó que la morocha se sonrojara.
Algo que no paso desapercibido, por sus amigos Sly, ni por Draco. El
profesor hizo que el pobre sapo bebiera la poción, los gryffindor
contuvieron el aliento, deseando que el brebaje funcionara, mientras
que los Slytherins parecían esperar lo contrario. Un pequeño ruido,
y el sapo era ahora un renacuajo que serpenteaba en la mano del
morocho, que con un gruñido sacó un frasquito de su capa y regresó
a Trevor a la normalidad.
- Cinco puntos menos para Gryffindor.-
Dijo Snape, borrando la sonrisa de todas las caras. - Le dije
que no lo ayudara, señorita Granger. Pueden retirarse.-
Agregó.
Los Gryffindors salieron maldiciendo por lo bajo,
mientras los Slytherins festejaban lo ocurrido.
- ¿Sele?-
Preguntó Theodore.
- Luego los alcanzó.- Dijo la morocha, que se
quedó haciendo tiempo, juntando lentamente sus cosas. Cuando todos
los alumnos se fueron …
- ¿Profesor?-
- Estamos los dos
solos, no tienes que llamarme así. ¿Por qué me miras de esa
forma?-
- ¿Por qué crees?-
- Si es porque te mandé dos veces
a tu asiento …-
- No es por eso.-
- ¿Entonces?-
- ¿No te
parece qué estuviste un poco cruel, el día de hoy?-
- Soy un
profesor, es mi deber que los alumnos aprendan algo y Longbottom es
un caso perdido.-
- Quizás, si realmente te preocuparas por
enseñarle y no por atormentarlo, a él le iría mejor.-
- ¿Qué
sabes vos de dar clases? Solo eres una niña y no aceptó que me
hables de esa forma.-
- Bien, si no tenemos nada de que hablar, me
voy. Con su permiso, profesor Snape.- Respondió la morocha, que dio
media vuelta para irse, pero Severus la sujeto de la cintura y la
jaló hacía él.
- No te vallas así.-
- Un profesor no
debería sujetar a una alumna de esta forma.-
- Tengo derecho, soy
tu novio.-
- No me gusta la forma en que actuaste hoy.-
-
Siempre he sido así, ¿Por qué de pronto te molesta?-
- Quizás,
porque antes estaba demasiado embobada, como para darme cuenta.-
-
Siempre te advertí lo que era y como era, no puedes venir ahora a
sorprenderte.-
- Lo sé.-
- Entenderé si … quieres que nos
separemos.-
- ¿Lo harías?-
- No, pero no tengo otra opción
que aceptarlo.- Dijo Severus muy angustiado.
- No quiero que
hablemos de algo así.-
- Selena …- Dijo Severus y la morocha se
dio vuelta para besarlo.
- Te amo y no voy a dejarte.-
- ¿Me
sigues amando a pesar de … mi forma de ser?-
- Por supuesto que
sí, aunque eso no quiere decir que a veces no me moleste lo que
digas o hagas.-
- Amor …- Pronunció Severus y la besó
apasionadamente.
- Tórtolos, disculpen la molestia.- Dijo Draco,
que acababa de entrar. - Profesor … estemm … podría soltar
un poco a mi hermana que tengo que hablar con ella.-
Por la mirada
asesina que Severus le lanzó al rubio, Selena supo que su hermano
estaba abusando de su buena suerte.
- Señor Malfoy, le recuerdo
que debe golpear la puerta antes de entrar.-
- Debería haberla
cerrado, cualquiera pudo pescarlos in fraganti.-
- Señor Malfoy
¿A qué se debe tanta confianza? Soy su profesor.-
- Bueno … en
algún momento va a ser mi cuñado.- Respondió Draco.
Selena y
Severus se sonrojaron. - Draco ¿Qué quieres?- Preguntó la morocha,
algo incomoda.
- Pedirte que me prestes tu libro de
transformaciones.-
- ¿Qué le pasó al tuyo?-
- No lo sé, no
lo encuentro.-
- Eres una maquina de perder
libros.-
- Solo préstamelo hasta que padre me compré otro.-
-
Solo si juras por tu vida no perderlo.-
- Eres demasiado
quisquillosa.-
- Deberías cuidar más las cosas, no es justo que
Lu tenga que comprar todos los libros de nuevo.-
- Ni que salieran
tanto dinero.-
- ¡Draco! No seas así, cuida de tus cosas.-
-
¿Me lo vas a prestar o no?-
- Sí, luego te lo doy.-
- No,
ahora, tengo clases en un rato y voy a llegar tarde por tu culpa.-
-
Es tu culpa, por perder los libros.-
- McGonagall no va a
perdonarme.-
- Severus, voy y vuelvo.-
- No, tengo clases en
quince minutos. Solo tenía este tiempo para estar contigo.- Dijo el
morocho mirando de forma asesina a Draco.
- ¡Sele! Se me hace
tarde.-
- ¡Odioso!- Le dijo la morocha a su hermano. Se acercó
más a Severus y le dio un tierno beso. - Te amo.-
- Yo también
amor.-
- Consigan un cuarto.-
- Señor Malfoy, no le permito
que me hable de esa forma.-
- Se lo decía a mi hermana.- Dijo
Draco que se arrepintió de haber abierto la bocota.
- Tiene
suerte señor Malfoy, de que es un alumno de mi casa, porque de lo
contrarío le quitaría un centenar de puntos.-
- Vamonos Draco,
antes de que Severus te asesine.- Dijo la morocha. - Vendré a verte
por la tarde.- Agregó mirando al adulto.
- Espero que sí y en lo
posible, deja a ese chaperon perdido por algún lugar.-
- No te
preocupes lo haré.- Se apresuró a decir la morocha, antes de que
Draco volviera a abrir la boca.
- ¡Oye! No puede referirse a mí
de esa forma.- Exclamó el rubio, cuando salieron del aula.
- Te
lo tienes merecido, nos molestaste.-
- Si no los hubiera
interrumpido, no quiero ni imaginarme lo que habrían hecho.-
-
Exagerado, solo nos estábamos besando.-
- Estabas sobre él.-
-
Estaba sentada sobre él, porque es mucho más alto que yo y me es
incómodo besarlo parada.-
- Seguro que él no saca ningún
benefició de que estés sobre él.-
- ¡Draco eres un
pervertido!-
- No lo soy, tu novio lo es.-
Al día siguiente, la morocha tenía herbología y luego defensa contra las artes oscuras. Todos estaban muy intrigados de cómo sería el nuevo profesor. Mientras los gryffindors estaban en su primera clase del día, una "pequeña" discusión se llevaba a cabo en la sala de profesores.
-
Lupin, te lo advierto.-
- Lo siento Severus, pero Albus me dio
autorización.-
- Puedes hacer lo que te venga en ganas con ese
montón de alcornoques, pero no involucres a la señorita Malfoy.-
-
Severus, entiendo que te sientas obligado a protegerla, dado que
Malfoy la adoptó, pero la pequeña esta en mi clase y no puedo andar
haciendo diferencias.-
- ¿Es qué el hombre lobo, no puede
entender que esa niña ya fue atacada por un boggart una vez? ¿No
entiendes, qué casi muere en esa oportunidad?-
- Con más razón
debería enfrentar sus miedos.-
- No fue por el miedo, algo
extraño tenía ese Boggart.-
- Severus ya tomé una decisión.-
-
Entonces la sacaré de la clase.-
- No puedes hacerlo sin mi
permiso.-
- Ya lo veremos.- Respondió Severus y salió del lugar
dando un portazo. El furioso profesor de pociones caminó hasta su
oficina, tomó un pequeño comunicador que había en el último cajón
del escritorio y lo accionó.
- Severus, Buenos días. ¿Todo
bien?-
- Sí te llamo, no es porque las cosas anden bien.-
-
¿Le sucedió algo malo a mis niños?- Preguntó Lucius muy
preocupado.
- Todavía no.- Sentenció el morocho y Malfoy se
apareció en la oficina del profesor acompañado por uno de sus
elfos.
- ¿Qué sucede?-
- Lupin, tiene preparada una clase
practica.-
- ¿Y?-
- Va a utilizar un boggart con el grupo de
Selena.-
- Ella no debe acercarse a esos bichos, no sabemos que
pueda ocurrirle.-
- Lo sé, pero como Albus le dio autorización,
no puedo hacer nada.-
- Soy su padre, tendrán que escucharme.-
Siseó Lucius. Salió del lugar rumbo a la oficina del director y
entró sin avisar.
- Veo que Severus no ha perdido el tiempo.-
Dijo el director. - Siéntate Lucius, Remus me acaba de informar de
su pequeña charla con Severus.-
- No voy a sentarme, no
permitiré que expongan a Selena.-
- Nada malo va a pasarle.- Dijo
Lupin.
- No confió en ustedes, si mal no lo recuerdo, mi pequeña
casi se muere bajo su cuidado.-
- Remus, ¿nos disculpas?- Dijo el
director.
- Por supuesto, con su permiso.- Dijo el profesor y se
retiró.
- Lucius, los dos sabemos muy bien, que esa niña no es
tuya.-
- La he adoptado, soy su padre.-
- Has tenido suerte, de
que ciertos asuntos de tu pasado relacionados con esa niña no hallan
salido a la luz. Veo que aún gozas de ciertas influencias.-
- No
sé de que me habla.-
- Oh, yo creo que lo sabes muy bien.-
-
Manténgase alejado de ella.-
- Nunca te has podido resistir a
los encantos de su madre, me imagino que estarás tratando de hacer
algo con esa pequeña, un paso en falso y me asegurare de que nunca
la vuelvas a ver.-
- ¡Esta loco! No dejare que nada ni nadie me
aparte de esa niña.-
- Ella no te ama, ¿lo sabías?-
- Eso no
es asunto suyo.-
- ¿Qué sucedería si te dijera que esa niña
esta enamorada de … tu único amigo?-
- Lo que Selena sienta, es
algo que queda dentro de nuestra familia.-
- Veo que ya lo sabías,
¿la piensas compartir?-
- Selena no es un objeto, no vuelva a
referirse a ella de esa forma.-
- Mis disculpas, no fue mi
intensión.-
- Sacaré a Selena del colegio si es necesario, no
voy a permitir que la pongan en peligro.-
- No creo necesario
tomar medidas tan drásticas.-
- Usted puede engañar al mundo
mágico, pero los dos sabemos bien, que no es muy diferente de los de
mi tipo.-
- No sé a lo que te refieres.-
- El señor oscuro
surgió bajo su cuidado, ¿No es extraño que el mago más tenebroso
de todos los tiempos fuera educado por usted?-
-
Desafortunadamente, Lucius, nunca creí que Voldemort fuera capaz de
hacer ese tipo de cosas.-
La expresión cuidada de Malfoy, se
desvaneció al escuchar ese nombre. - Es un viejo estúpido, se
arriesga demasiado.-
- Lo dudo mucho, no soy yo, él que se
encuentra en un estado de semi-vida, como tu señor. A propósito,
¿Qué harás cuando él regrese? ¿Le ofrecerás a la pequeña?
¿Permitirás qué todos los mortífagos la violen? Estoy seguro que
a ti te agradaría ese espectáculo.-
- ¿CÓMO SE ATEVE? JAMÁS
VOY A PERMITIR QUE ALGUIEN LE PONGA UN DEDO ENCIMA.-
- Nadie,
excepto tú.-
- No me provoque Dumbledore.-
- Los dos sabemos,
Lucius, que no posees el poder mágico suficiente como para
inquietarme.-
- Me llevaré a Selena.-
- No será necesario.
Hablaré con el profesor Lupin para que la disculpe de la clase de
hoy.-
- Más le vale que cumpla con lo que acaba de decir.-
- A
diferencia de otros, mi palabra es valedera.-
Lucius salió del
lugar, furioso por no poder darle a ese viejo su merecido.
- ¿Qué
sucedió?- Preguntó Severus que lo estaba esperando, al lado de la
gárgola.
- Cuídala mucho, ese viejo me da mala espina.-
-
¿Qué te dijo?-
- Sabe que Selena es una Mafdet y que yo lo sé,
me lo dio a entender. Además insinuó varias veces, que tratará de
arrebatármela, pero lo más curioso es que … me dijo que mi
pequeña esta enamorada de ti.-
- ¿Curioso por qué?-
- No
creyó que yo lo supiera, supongo que trató de que nos
enemistáramos, eso le haría su trabajo mucho más fácil.-
-
Divide y triunfaras.-
- Exactamente.-
- ¿Qué sucederá con la
clase de hoy?-
- Le dirá a Lupin, que disculpe a mi pequeña.-
-
Estas muy preocupado.-
- Lo estoy, no quiero que me la quiten.-
-
La has adoptado, ya tienes los papeles, es un contrato mágico que no
puede ser roto ni anulado.-
- Lo sé, pero ese sujeto es demasiado
astuto.-
- No te la quitaran, Selena tampoco lo permitiría. Ahora
que sabe de su pasado, llegado el caso, puede recurrir a sus poderes
legales como Mafdet, esa familia es tan importante como la tuya.-
-
Lo es, pero no quiero que tenga que preocuparse por nada, ya ha
sufrido suficiente, no vallas a decirle nada de lo sucedido.-
- No
lo haré. A propósito, tu hijo perdió otro de sus libros.-
- ¿Y
ahora cuál?-
- El de transformaciones.-
- ¡Me voy a gastar la
fortuna de los Malfoy solamente en libros para ese niño!-
-
Deberías hablar con él, Selena ya lo reprendió.-
- Me imagino
que sí, ¿Está usando el de ella?-
- Así es. Una cosa más.-
-
¿Y ahora qué?-
- También deberías decirle … que no nos
interrumpa ¿O acaso tú se lo has ordenado?-
-
¿Interrumpirlos?-
- Cuando estoy a solas con Selena.-
- ¿No
estarás yendo muy rápido?-
- Solo nos estábamos besando.-
Respondió el morocho sonrojado.
- Hablaré con él, pero tú ve
despacio. Aún es una niña y es mi niña.-
- Cómo si vos no
hubieras intentado llevarla a la cama.- Siseó Severus
- No sé de
que me hablas.-
- Recuerdas que vimos TODOS sus recuerdos, vi
perfectamente ese día en el jardín de esa casa, cuando te acostaste
sobre ella.-
- No tenemos que seguir hablando sobre eso, ya
entendí el mensaje. Sabes que la amo.-
- Recuerda que ahora eres
su padre y yo soy su novio.-
- Lo sé, eso es algo que Dumbledore
me advirtió.-
- Aunque te acuestes con ella, y si lo haces te
asesino, no puede hacer nada. Según las tradiciones de muchas de las
familias de sangre pura, el padre tiene derecho a desflorar a sus
hijas.-
- No te preocupes, no recurriré a esa tradición, aunque
para serte sincero … desearía hacerlo, pero ella jamás me lo
perdonaría.-
- Sé que te es muy difícil esta situación.
Quizás, hubiera sido mejor no adoptarla.-
- Hice lo correcto.
¿Por qué pareciera que esta situación entre ella y yo no te
molesta?-
- No tienes ni idea de lo mucho que me molesta, pero no
es algo que podamos cambiar. Desearía lanzarte un cruciato por cada
caricia y beso que le has dado, pero ella no me lo perdonaría.
Además, sabes bien que maldición me gustaría lanzarte por el solo
hecho de que pienses en ella de ESA forma.-
- Es bueno saber, que
no lo harás. No te preocupes, solo voy a protegerla como si fuera mi
hija, de hecho legalmente lo es. Bien, tengo que irme, cualquier cosa
me avisas.-
- Lo haré.- Respondió Severus y Lucius se desvaneció
junto a su elfo.
Un
rato más tarde los gryffindors fueron al aula de DCAO.
- Qué
raro, el profesor aún no llega.- Dijo Ron, cuando Lupin entró.
-
Si me acompañan, hoy tendremos una clase práctica.- Dijo el
adulto.
Los chicos lo siguieron hasta la sala de profesores,
previa demostración de las habilidades del profesor para manejar al
terrible de Peeves.
- Bien, chicos pasen.- Dijo Lupin abriendo la
puerta de la sala. La gran mesa del lugar, se hallaba rodeada por
sillas de todos los tamaños, en un rincón en un sillón
desvencijado, se encontraba el profesor Snape. Antes de marcharse, le
advirtió a Lupin sobre lo mal mago que era Neville y cuando estaba a
punto de salir …
- Señorita Malfoy, acompáñeme.- Dijo el
morocho. La muchacha miró al profesor Lupin.
- Puede retirarse,
señorita Malfoy, hablaré con usted más tarde.- Dijo el profesor de
DCAO. Selena lo miró extrañada y siguió a Severus fuera de la
habitación.
- ¿Qué sucede? ¿Por qué me retiraste?-
- Aquí
no, ven a mi oficina.- Sentenció el morocho muy serio. Al entrar …
-
Severus ¿Qué pasa?-
- No podía dejarte en esa clase.-
- ¿Por
qué?-
- Porque van a enfrentarse a un boggart y no quiero que
nada malo te ocurra.-
- ¿Un boggart? ¿Crees qué me sucedería
lo mismo que el año pasado?-
- No lo sé, pero si debes
enfrentarte a uno de esos seres, quiero estar presente.-
- ¿Cómo
lograste qué me dejaran salir de la clase?-
- Yo no lo hice, tuve
que llamar a Lucius.- Gruñó el morocho. - Habló con Albus.-
-
¿Se encuentra bien?-
- Albus no atacaría a Lucius.-
- No pero
Lucius a él sí.-
- Solo discutieron, todo esta bien.-
- ¿Qué
ocurrirá con la clase de hoy? En algún momento tengo que
enfrentarme a los boggart.-
- Lupin, probablemente te de la teoría
luego y sobre la clase practica … yo te ayudaré.-
- Esta bien,
me parece genial.-
- ¿Recuerdas lo que te explique sobre los
boggarts?-
- Sí, asumen la forma de las cosas a las que más
miedo tenemos.-
- Muy bien, cinco puntos para Gryffindor.-
-
¡Oye! ¿Por qué me das puntos?-
- Porque eres muy inteligente y
soy tu profesor.-
- Severus …- Dijo la morocha acariciándole el
rostro.
- Estamos en clases, nada de arrumacos. Ahora bien, lo
único que vence a un boggart es la risa, tienes que obligar a la
criatura a que asuma una forma que te parezca graciosa, para eso
debes decir Riddíkulus y mover la varita de esta forma, ¿Lo
entiendes?-
- Riddíkulus.- Pronunció la morocha y realizó el
movimiento de varita.
- Muy bien, eres mi mejor alumna.-
-
Severus, tu eres el que empieza …-
- Señorita Malfoy,
compórtese. En el armario de pociones, se encuentra encerrado un
boggart, cuando lo abra, deberás enfrentarlo, ¿De acuerdo?-
-
Si, pero … ¿vos te vas a quedar conmigo?-
- Por supuesto que
sí, estaré justo atrás de ti. ¿Preparada?- Preguntó Severus y la
morocha asintió con la cabeza. El adulto apuntó su varita al
armario de pociones y este se abrió. Valla sorpresa que se llevaron
los dos, cuando vieron que del interior salía un boggart-Severus.
-
¿Por qué eres tú?- Preguntó la muchacha, cuando el boggart se
acercaba serio. El profesor no tenía ni idea, hasta que el boggart
habló…
- ¡Asquerosa sangre sucia! ¿Crees que alguna vez te he
amado? No eres nadie, desearía que jamás nos hubiéramos conocido,
has arruinado mi vida. Esto se acabó.- Sentenció el boggart.
Selena
no podía ni hablar, estaba temblando y lloraba, se dio media vuelta
y se abrazó al Severus real.
- Amor tranquila, solo es un
boggart. Nada de eso es real.- Trató de calmarla Severus, cuando un
plop se escuchó.
Lucius había regresado, preocupado por su niña.
Se quedo atónito mirando a los dos Snapes y a la pequeña
llorando.
- ¿Qué demonios …?- Iba a decir el rubio, cuando el
boggart cambió de forma en el momento en que Selena lo miró. Ahora
la criatura, había adoptado la forma de Lucius.
- ¡Pequeña
monstruosidad! ¿En realidad te has creído que mi hijo o yo, somos
capaces de sentir amor por alguien de tu tipo? ¿Cuánto tiempo más
crees que voy a tolerar tu presencia en mi casa? Eres muy fácil de
engañar. Cuando consiga lo que quiero de ti, te arrojaré a la
basura, como la escoria que eres.- Dijo el boggart-Lucius.
-
Crucio.- Pronunció el verdadero Malfoy. Pero el hechizo atravesó a
la criatura.
- ¡Idiota! ¡Es un boggart!- Exclamó Severus. -
Riddíkulus.- Pronunció y el boggart se transformó en un conejo,
que regresó rápidamente al armario.
- ¡Mi pequeña!- Dijo el
rubio, cuando Selena se abrazó a él. - ¿EN QUÉ DEMONIOS PENSABAS
AL HACERLA ENFRENTAR AL BOGGART? ¿EN QUÉ HABÍAMOS QUEDADO?- Bramó
Malfoy, dirigiéndose a Severus.
- En algún momento, tendrá que
enfrentarlo.-
- YO DECIDIRÉ CUANDO. ES MUY PEQUEÑA.- Volvió a
bramar el rubio.
- No es su culpa, yo estuve de acuerdo.- Dijo la
morocha hipando.
- Mi pequeña … nada de eso, era verdad. Te amo
con toda mi alma y jamás, jamás voy a dejarte. Siempre estaré a tu
lado, no quiero que vuelvas a dudarlo, ni por un segundo, ¿Me has
entendido?-
La morocha asintió. - Te quiero mucho.-
- Yo
también mi pequeña.- Dijo el rubio, acariciándole el rostro. - En
cuanto a ti ...- Agregó mirando a Severus. - Si vuelves a hacer una
estupidez como esta … te asesino, ¿Lo entiendes?-
Severus
gruñó. - Lupin, tarde o temprano, la hará enfrentarse a un
boggart, es conveniente que primero lo haga estando conmigo.-
- No
lo amenaces.- Dijo la morocha. - Si lo lastimas, jamás te lo
perdonaría.-
- Ha sido un idiota, al hacer esto. Te ha hecho
llorar y no puedo evitar, querer asesinarlo por ello.- Gruñó
Lucius.
- No estoy llorando por culpa de él, fue el boggart, creí
que … creí que decía lo que ustedes pensaban.-
- ¡TONTA! -
Bramó Severus, se la arrebató a Lucius de los brazos, sujetándola
muy fuerte y mirándola a los ojos. - ¿Cómo se te ocurre, que yo te
diría algo como eso? Aún no has entendido que TE AMO, QUE ME MUERO
SI NO LLEGO A TENER TU AMOR.- Volvió a Bramar Severus y luego la
besó apasionadamente, ocasionando los celos de Lucius.
- ¿Qué
voy a hacer si el profesor Lupin me hace enfrentar a un boggart?-
-
No te preocupes, te ayudaré a enfrentarlo hasta que puedas hacerlo
sola.- Dijo Severus.
- Pero … ¿Cómo le explico que eres tú?
Vivo con Lu, es normal que tenga miedo que deje de quererme, pero vos
… técnicamente, se supone que solo eres mi profesor.-
Los dos
adultos se miraron. La morocha, tenía razón.
- Ya pensaremos en
eso después.- Dijo Severus. - No te preocupes.-
- Lu, ¿Por qué
estas aquí?-
- Estaba preocupado, quise asegurarme de que
Dumbledore cumpliera su palabra.-
- Gracias por cuidarme.-
- Es
mi deber, eres mi pequeña y te adoro.-
- Lu …-
- ¿Si?-
-
Draco perdió otro libro.-
- Lo sé, Severus ya me lo había
contado. En dos días, ya ha perdido dos libros. Tendré que hablar
con él, parece un idiota hufflepuff. Debo irme, te veré pronto.-
Dijo Lucius, dándole un beso en la frente. - Y tú, cuida mejor de
mi niña.- Agregó el rubio, mirando a Severus, quien asintió. Luego
se desapareció junto a su elfo.
- Es hora del almuerzo. ¿Te
encuentras bien?-
- Un poco.-
- Selena … ¿todavía sigues
pensando en lo que te dijo el boggart?-
- Sevi … ¿Beso?-
Preguntó la morocha, poniendo una carita infantil, que ocasionaba
que Severus se derritiera por ella. El profesor se acercó lentamente
y volvió a besarla, jalándola hacia él, para que pudieran sentarse
en la silla. Es que la verdad, Selena le llegaba al hombro a Severus
y entonces, o ella tenía que estar en puntas de pie o él encorvarse
para besarse, algo que no resultaba cómodo para ninguno de los
dos.
- Estemm … sería bueno que cerraran las puertas o que cada
vez que venga a ver al jefe de mi casa, no se encuentre manoseando a
mi hermana.- Dijo Draco, asomándose a la oficina.
- ¡Señor
Malfoy! Ha agotado mi paciencia.- Siseó Severus.
- Más bien, le
he bajado el libido.-
- Cinco puntos menos para Slytherin, haber
si de una buena vez aprende a mantener la boca cerrada.-
Siseó
Severus.
Selena y Draco se quedaron helados. Debería ser la
primera vez, en los años que Snape era profesor, que le quitaba
puntos a un alumno de su casa.
- ¿Te encuentras bien?- Le
preguntó la morocha a su novio.
- Sí, ¿Por qué?-
- Te has
dado cuenta, que le quitaste puntos a tu casa.-
- Estoy conciente
de ello y espero que no tenga que repetirse.- Dijo Severus,
fulminando con la mirada al joven rubio.
- Entendí la
indirecta.-
- ¿Qué querías?-
- No se lo tome a mal pero …
me sería más cómodo hablarle, si mi hermana no estuviera arriba
suyo.-
Snape, estuvo a punto de estallar nuevamente, cuando Selena
decidió levantarse, pero previamente le dio un suave beso en los
labios, para calmarlo. No valla a ser cosa, de que su adorado novio,
asesinara al entrometido de su hermano.
- ¿Y bien?-
- Pasé
por el aula de DCAO y escuché que los alumnos estaban todos
alborotados, eran los gryffindors. Apropósito, ¿Por qué no estabas
en clases?- Dijo el rubio mirando a su hermana.
- Luego te
explico.-
- ¿Eso era lo qué tenía que contarme?-
- ¡Eh! No,
los gryffindors se reían de usted.-
- ¿Qué quieres decir?-
-
Bueno, asumo que era un boggart, que había adoptado su forma,
Longbottom esta frente a él.-
- ¿Y?-
- Su boggart hizo plop y
… usted terminó con un vestido verde, con un sombrero de un buitre
disecado, con un enorme bolso rojo … se veía muy ridículo, todos
estallaron en risa.-
Por la expresión amenazante de Severus, a la
morocha le dio mala espina. Algo le decía que en la próxima clase,
Neville estaría en serios problemas, sin contar que probablemente,
su novio encontraría la forma de quitarle por lo menos unos
cincuenta puntos a su casa, en la primera oportunidad que se le
presentara.
- Sevi … solo era un boggart, no eras vos. Al
parecer tus boggarts son muy populares.-
- ¿A qué te refieres?-
Preguntó Draco, con mucha curiosidad.
- Mi boggart también se
convirtió en Sevi y luego en Lu.-
- ¿Qué, le tienes miedo a tu
novio y a mi padre? ¿Estas algo loquita?-
- No a ellos, a que me
dejen.-
- ¡Oye! ¿Por qué no tienes miedo que yo te deje? ¿Por
qué el boggart no se transformó en mi?-
- Probablemente porque
lo hice desaparecer antes de que asumiera una nueva forma.- Sentenció
Severus.
- ¿Sevi?-
- ESOS IDIOTAS.- Bramó el morocho y Draco
decidió que mejor, su hermana lo tranquilizara, así que se fue
silenciosamente. - ESTOY ARTO DE QUE TODOS SE BURLEN DE MI. NO VOY A
PERMITIR QUE ME PONGAN EN RIDÍCULO, NO AHORA QUE VOS ESTAS
CONMIGO.-
- Sevi, tranquilo. No te preocupes.-
- No voy a
permitir que me ridiculicen frente a ti.-
- No lo harán, era un
boggart. No pueden hacer nada para ridiculizarte.-
Pero Severus,
solo podían pensar en todas sus experiencias como alumno de esa
escuela. En el tiempo, en que Potter y Black, lo habían convertido
en el hazme reír de todo Hogwarts. Nada había podido evitar, que
fuera el bufón del colegio, ni siquiera sus hechizos de artes
oscuras. Era una experiencia que no estaba dispuesto a revivir y
mucho menos, que lo abochornaran frente a su novia. No quería que
ella se avergonzara por salir con él, eso no podría soportarlo.
Además, jamás aceptaría estar a su lado, si supiera que ella
sentía lastima por él. Ya le había pasado una vez, había visto
los ojos de Lily que lo miraban con compasión y apiadándose de él.
Esa fue la gota que colmo el vaso y que ocasionaron, el
distanciamiento entre ellos. Severus no quería la lastima de nadie,
solo quería que lo amaran por como era y lo aceptaran como igual y
no como alguien débil e inútil, tal como lo habían hecho sentir
toda su vida esos dos odiosos gryffindors. No iba a permitir que la
historia se repitiera, no esta vez y mucho menos, ahora que Selena
estaba a su lado.
- Haré que se arrepientan.- Siseó, amenazante
Severus. La morocha lo abrazó con todas sus fuerzas, para calmarlo.
Podía sentir que algo, ocasionó la ira de su novio. Tenía que
haber una razón para que se hubiera puesto tan mal, pero sabía que
probablemente, él no se lo explicaría. - Amor …-
- Te amo
Severus.- Dijo la morocha y lo besó con mucha dulzura.
- Gracias
por estar conmigo.-
- Tonto, no me des las gracias. Estamos juntos
porque nos amamos.-
- No sé que haría sin ti.-
- Tranquilo …-
Le dijo la morocha, acariciándole el rostro.
- Vamos a comer o
nos quedaremos sin almorzar.-
- ¿Seguro que estas bien?-
- Sí,
gracias a ti.-
Los
días siguientes, cualquier gryffindor que se cruzaba por el camino
de Snape, perdía automáticamente cinco puntos y diez en el caso de
que fuera un alumno de tercer año.
- Sele, ¿Tienes idea de cómo
Snape se enteró del boggart?- Le preguntó Harry.
- Yo … estaba
con él, cuando se enteró.-
- ¿Quién se lo dijo?- Preguntó
Hermione.
- El chismoso de mi hermano.-
- Malfoy, ese imbécil.-
Gruñó Ron.
- ¡Oye! Sé que tienes razón, pero no puedo
permitir que insultes a mi hermano.- Dijo Selena.
- Bien, entonces
vete por un minuto, para que pueda descargarme.- Dijo el pelirrojo.
-
¿Qué hacías con Snape?- Preguntó Harry.
- Tenía que estar con
él, a mi no me dejan enfrentarme con los boggarts.-
- ¿Por qué
no?- Preguntó Ron.
- ¿Quién no te deja?- Preguntó Hermione.
-
Lu habló con el director para que yo no estuviera durante esa clase,
porque durante la primer semana de vacaciones del año pasado …
cuando Pomona era mi tutora, un boggart salió del ropero de mi
cuarto y …-
- ¿Qué?- Preguntó Harry.
- Casi me muero,
según el profesor Snape, no era un boggart común. Estuve una semana
delirando, el curandero del hospital, ya me daba por muerta, porque
no me podían bajar la fiebre y luego estuve un mes muy débil.-
-
Sí, recuerdo que estabas muy flaca y pálida, cuando comenzamos las
clases el año pasado.- Dijo Hermione.
- ¿Por qué Sprout no
siguió siendo tu tutora?- Preguntó Ron. - Es mucho mejor que los
Malfoy.-
- Porque entre el ataque del boggart y el de los
dementores, a principios de las vacaciones de este año, el
ministerio determinó que Pomona no me cuidaba adecuadamente. Aunque
en realidad, solo fueron accidentes. Pero aún así, Pomona perdió
mi custodia. Y luego Lu, se hizo cargo de mi y me llevó a vivir a la
mansión Malfoy.-
- Entiendo.- Dijo Harry.
- Tú tienes casi
tanta mala suerte como él.- Dijo Ron, señalando a Harry. - En
primer año lo atacó el innombrable, en segundo el heredero de
Slytherin junto con su adorado basilisco, ahora según Trelawney, lo
persigue el Grim, francamente me extraña que no te halla dicho lo
mismo a ti.-
- Gracias por el aliento.- Dijo la morocha. - Pero ya
tuve suficiente de ataques, le prometí a Lu que me mantendría
alejada de los problemas.-
- Yo no los ando buscando, ellos me
encuentran a mi.- Se defendió Harry.
- No entiendo como puedes
llamarlo … Lu, a ese sujeto.- Dijo Ron.
- Yo lo quiero.-
-
Pero es Malfoy, tendrías que haberlo visto como nos trato el año
pasado, cuando nos encontró en la librería.- Dijo Harry.
- Sí,
te perdiste una gran pelea.- Agregó Ron.
- ¿Pelea?-
- Sí,
Malfoy insultó a mi familia y mi padre le dio una piña, tendrías
que ver como quedo, con su ojo morado.-
- Lamento lo que les halla
dicho.- Dijo la morocha, que recordó la vez que vio a Lu con el ojo
morado.
- No tienes que disculparte, no es tu culpa lo que él
diga.-
- Pero ahora es mi familia, me siento … responsable.-
Dijo la morocha.
Unos
días después, Sele estaba hablando con los gemelos cuando Ron se le
acercó.
- Oye, ¿Por qué ahora a todos se les dio por traer
gatos?-
- No es un gato, es un kneazle y se llama Onix.-
- Solo
ten cuidado de que no se coma a mi rata.-
- No le hará nada.-
Dijo la morocha, que acercó al kneazle a la rata. Onix miró a
Scabbers y luego se le erizó el pelo.
- Parece que no le agrada.-
Dijo Ron.
- Creo que tienes razón, pero no parece que fuera a
atacarla.- Dijo la morocha, mientras el pequeño Kneazle miraba con
desconfianza a la rata. Ron siguió su camino, hasta donde estaban
Harry y Hermione. Un rato después, Crookshanks, decidió que la rata
de Ron sería un buen aperitivo y la corrió por toda la sala común
de gryffindor, escapando diestramente de los chicos que intentaban
sujetarlo.
La
primera salida a Hogsmeade, fue anunciada para el día de Halloween.
Sele, le avisó a Lu, por medio del comunicador para que pudieran
verse en el pueblo. Claro está, si ella lograba traspasar la entrada
a los terrenos del colegio, en donde estaban apostados, dos horrendos
dementores.
El sábado por la mañana, la morocha se levantó muy
temprano y se juntó en la entrada del colegio con sus amigos Sly y
con Draco.
- ¿Lista para ir?- Preguntó Blaise.
- Claro que
si.-
- ¿Tú ya conoces el pueblo?- Preguntó Theodore.
- Sí,
Severus me llevó en primer año.-
- Ese Snape, siempre nos gana
en todo.- Dijo Blaise.
- ¿Ustedes lo conocen?-
- Fuimos un par
de veces con nuestros padres.- Explicó Theodore. Cuando llegaban a
la entrada en donde estaban los dementores …
- ¿Sele?- Preguntó
Draco.
- Vallan ustedes, yo me quedo.-
- Nada va a pasarte,
nosotros te cuidaremos.- Dijo Blaise.
- Lo siento, pero no puedo
acercarme más.-
- Sele …- Dijo Draco.
- Iré a ver a
Severus. Nos vemos luego.- Dijo la morocha y regresó al castillo.
-
¿Usted no se había ido al pueblo?- Preguntó Filch.
- No pude
salir, ¿Ha visto al profesor Snape?-
- Esta en su oficina.-
-
Gracias.- Respondió la morocha y bajó hacia las mazmorras. Golpeo
la puerta y entró.
- Amor ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no has
ido al pueblo?-
- Trate, pero … no pude pasar por las rejas …
los dementores … ¿Me podrías acompañar?-
- Eres un caso
serio. Iré contigo pero primero debo llevarle esto a Lupin.-
-
¿Qué es?-
- Una poción, Lupin … no se ha sentido bien
últimamente.-
La morocha se acercó y olfateó el brebaje. - No
es una poción sanadora.-
- ¿Cómo lo sabes?-
- Bueno, no
tiene la consistencia adecuada y su olor es extraño, ¿Qué es?-
-
Algo que no te puedo decir, pero tienes razón, no es una poción
sanadora.- Respondió Severus sonriendo, porque estaba orgulloso de
que su novia fuera una de las mejores alumnas en su materia.
Caminaron hasta la oficina de Lupin, Severus entró mientras la
morocha lo esperó en el pasillo.
- ¿Ya está?-
- Sí, ahora
soy todo tuyo.-
- Se supone que siempre eres solo mío.- Dijo la
morocha.
- Es una forma de decir.-
- Más te vale, porque no
quiero compartirte con nadie.-
Se dirigieron hasta las rejas del
colegio y Selena se frenó a mitad de camino.
- ¿Amor?-
- Haz
que se vallan.-
- Esta bien, les diré que se alejen mientras
cruzamos. Quédate aquí.- Dijo Severus, se acercó a los dementores
y habló con ellos, pero las criaturas se rehusaron a alejarse. Por
lo que Snape no tuvo más opción que utilizar a su patronus. Una
cierva plateada salió del extremo de su varita y ahuyentó a las
criaturas. La morocha observó el patronus de su novio, completamente
intrigada.
- ¿Qué hiciste?-
- Un encantamiento para
alejarlos.-
- ¿Qué era?-
- Un patronus.-
- ¿Por qué
tiene esa forma?-
- Eso no importa.- Respondió bruscamente.
-
¿Por qué te enojaste?-
- No estoy enojado.-
- Entonces estas
molesto.-
- No lo estoy.- Gruñó Severus, que no quería explicar
nada sobre el encantamiento patronus. "No creí que siguiera
teniendo el mismo aspecto. No puedo decirle nada a Selena sobre este
hechizo."
Llegaron al pueblo, en donde los estaban esperando los
chicos.
- Se tardaron demasiado, ¿Qué anduvieron haciendo? ¿No
me digan que se estuvieron manoseando otra vez?- Dijo Draco.
-
SEÑOR MALFOY, ESTA CASTIGADO Y DIEZ PUNTO MENOS PARA SLYTHERIN.-
Bramó Severus.
- Pero yo …- Quiso decir Draco, cuando recibió
dos codazos, uno de su hermana y otro de Theodore, que quería
asesinarlo por haber perdido ya quince puntos de su casa.
Se
pasaron la mañana de compras, de un lado para el otro, mientras
Severus iba junto a Selena, como si fuera su sombra.
- Sele … no
te lo tomes a mal, pero … no es muy divertido estar aquí, si el
jefe de mi casa, esta vigilando cada uno de mis movimientos.- Dijo
Blaise.
- Lo siento.- Respondió la morocha. - Me lo llevó
conmigo, no te preocupes.-
- No me refería a que vos también te
fueras, solo deshazte de tu novio.-
- No puedo echarlo, nos vemos
en un rato.- Dijo la morocha y agarró la mano de su profesor, para
ir a otro lugar. Unos segundos después, Snape la soltó.
- No
podemos ir de la mano y tampoco, deberíamos estar tanto tiempo
juntos.-
- Lo sé, pero los chicos …-
- No es divertido, que
un adulto te este siguiendo los pasos.-
- Algo así. ¿A dónde
podemos ir?-
- Tú regresa con tus amigos y yo, iré a buscar
otros adultos con los cuales socializar.-
- ¿Vos socializar? No
mientas.-
- Bien, solo iré a las tres escobas a tomar algo. Luego
puedes venir conmigo.-
- ¿Por qué no quieres estar conmigo?-
-
Eso no es verdad.-
- ¿Qué sucedió con el patronus?-
- ¿Qué
quieres decir?-
- Estas molesto desde que lo invocaste.-
- No
es nada, olvídalo.-
Nota de la autora:
Espero que este capítulo les haya gustado. Desafortunadamente no llegue a incluir las vacaciones de Navidad, que es el próximo capi, el cual, quería publicarlo para esta fecha, pero no ha sido así. Probablemente, ese capítulo va a ir para antes de año nuevo.
¿Qué
opinan de las formas que asume el boggart de Sele?
¿Qué ocurre
con el patronus de Severus?
¿Por qué no ha cambiado la forma del
patronus?
¿Le explicará Sevi a Sele, sobre el encantamiento?
Itzel: a pedido tuyo, aquí dejo un nuevo capi, espero que te guste
Besitos y Feliz Navidad para todas.
