Notas de la Autora: Primero que todo, muchas gracias por sus reviews, sus favoritos, alertas y a los que me siguen, soy feliz. Este es el segundo capítulo, no sé si les gustará, pero bueno. Tengo el plan de actualizar un poco más seguido si es que hay gente interesada por aquí.
PD: En fin, espero que no me odien, yo sé mis capítulos no son extensos, pero no quiero desatar tantos problemas e incursionar en la vida de otros personajes.
Descargo de Responsabilidad: VicJORIous no me pertence, bla bla bla. Es de Dan y Nick (por cierto, estoy perdidamente enamora de su hijo, Kurt Schneider)
-x-x-x-
"Lo siento" – dije con la cabeza cabizbaja. No despejé la mirada desde mi casillero mientras trataba de conseguir mis libros. Tenía un gran dolor de cabeza esa mañana, y el sermón de Beck a mi lado no ayudaba mucho. – "Maldita sea, ¿puedes dejar de hablar tanto? Te dije que lo sentía, ¡Estoy bien! ¿Ok?"
"¿Qué está sucediendo contigo?" – su extraño cambio de énfasis captó mi atención. Estaba realmente enojado – "ayer a penas me respondiste una llamada, y cuando lo hiciste, me respondiste mal" –él dijo –"Eres mi novia, me preocupo por ti"
"Si, lo sé. Pero ser tu novia no significa que estés 24/7 a mi lado" –repliqué – "Necesito mi espacio también, Beck"
"Oh, ahora soy yo el culpable de invadir tu tiempo" – rió sarcásticamente – "Que recuerde, no fui yo quien te prohibió juntarse con sus amigos los fines de semanas y llamar cada vez que desee salir"
"¿Sabes qué?" – cerré mi casillero de una puta vez. El ruido en él me hizo joder mucho más la cabeza. –"Has lo que se te dé la puta gana" – alcé mi voz –"No estoy de ánimos como para oír tus estúpidas quejas"
En ese momento me volví sobre mis pies, y no fue hasta que comencé a caminar que me di cuenta que prácticamente toda la escuela me miraba. Me abrí paso entre la multitud y subir por la escalera sin antes fruncir el ceño y voltearme cuando alguien chocó mi brazo –"Fíjate por donde…" –mis labios fueron sellados ese mismo instante cuando encontré a un par de ojos marrones observándome expectantes. Sentí mil y una emociones dentro de mí, pero no me detuve, simplemente giré de nuevo sobre mí y salí por las escaleras hasta llegar a mi clase de guiones. Alumno que entraba, me echaba una pequeña mirada. El maestro apareció poco rato después. Ni siquiera sé por qué me di el lujo de venir a la escuela. Tenía un dolor de cabeza horrible y el mayor tiempo de las clases me las pasé durmiendo – me sorprende que nadie haya dicho algo – el último período de clase de la mañana era La Historia del Teatro, pasé por mi casillero y obtener un cambio de mis cosas e irme junto con mi libro. No tenía el más mínimo interés en esa clase. Era muy aburrido a la hora de escuchar al profesor hablar sobre historia o como sea que él le llame. Mi único objeto de diversión allí, ahora es… Una inquietud. No me malinterprete, Vega de seguro no era de mi agrado. Pero las cosas que ella hacía o decía servían para mí como objeto de burla. Rara vez dejaba que realmente se concentrara en aquella clase; usaba sus cosas, rayaba su cuaderno e incluso la molestaba en su asiento. Cada vez que podía, hablaba de temas absurdos o le preguntaba sobre los fracasos de sus citas. Se enojaba muy a menudo conmigo, así como también otras veces en realidad se reía, no era tan malo.
Entré en el salón de clases, deteniendo abruptamente la clase del profesor. Veinte pares de ojos se posaron en mí –entre ellos, unos marrones singulares –e hice mi camino a mi silla a lado de ella. Ella siguió mirándome mientras caminaba hasta su lado- no es que era el único lugar vacío, por lo general siempre me siento a su lado con afán de molestarla – sonreí cortésmente y no dije mucho en un buen rato.
La clase avanzó normalmente durante el período, Tori no había dicho y hecho mucho, simplemente se limitó a escribir los apuntes del maestro, su mirada se encontraba con la mía durante algunos breves períodos de tiempo. Sentía una corriente eléctrica por mi columna cada vez que no mirábamos. Yo no estaba nerviosa, en absoluto. Solamente se sentía raro… Y desconocido.
Al pasar el rato, el dolor de mi cabeza iba disminuyendo, pero el cansancio era mayor. Lo último que recuerdo, eran los rasgos de la latina entre mis cabellos cayendo por mi cara cuando me recosté sobre la mesa.
-x-x-x-
Mis párpados pesaban a no más dar. Sentía mi cuerpo entumecido y los brazos acalambrados como trataba de abrir mis ojos. Muy pronto me di cuenta de que estaba en una sala vacía – casi vacía para ser exactos. Lo primero que vi fueron unos ojos marrones que me observaban fijamente. Ellos tenían unos aspectos adorablemente curiosos, en su rostro se dibujó una pequeña sonrisa y se encogió de hombros.
"¿Cuánto tiempo has estado aquí?" – pregunté levemente tratando de alejar el ensueño
"Lo suficiente como para saber que, cada vez que sueñas, haces un ruido extraño y frunces el entrecejo a la misma vez que tus labios" –ella sonríe brevemente. Bajo la vista sólo un poco cuando me extiende un vaso de café sobre la mesa, es tan caliente y humeante cuando lo tengo entre mis manos sonriendo estúpidamente.
"Gracias" –dije sinceramente sonriendo para ella.
"¿Mala noche?" –ella levantó una ceja
"Algo así" –respondí luego de saborear el café con avellanas en mis labios curvados.
Hubo un breve momento de silencio entre las dos, no era incómodo como solía ser, simplemente… Diferente. Noté muy pronto que el dolor de cabeza era el mínimo, mis sentidos parecieron despertar completamente cuando bebí medio vaso de café. Vega simplemente estaba allí, sentada en una silla frente a la mía, los brazos cruzados sobre el respaldo de su silla, las piernas perfectamente dobladas y con una pequeña sonrisa observándome.
"Es extraño, ¿sabes? –ella dijo con una leve sonrisa encogiéndose de hombros incómodamente
"Lo sé" –dije a mi pesar. Realmente lo era. No es que necesitamos mucho de qué hablar cuando nos lanzamos miradas cómplices.
"Jade…" –ella intentó decir algo, pero tal cual como sucedió en el baño, se calló. Guardé un minuto de silencio. Esperaba que ella dijera algo, pero no lo hizo. Suspiré mientras pasaba una mano por mi cabello ordenando mis pensamientos –"esto es un poco incómodo también" –dijo de repente sonriendo amargamente
"Humm…" fruncí mis labios un poco –"no recuerdo su incomodidad debajo de mi" –dije divertidamente mientras observaba su rostro levemente sonrojado
"Bueno, usted estaba muy ocupada con mis tetas como para mirarme al rostro" –mierda, buena jugada. Ella se levantó del lugar para apoyarse en una mesa. Sonrió ampliamente como sentí mi cara arder sólo un poco.
"No son muy grandes como las mías, pero saben deliciosas" –di mi mejor sonrisa. Tanto así que el rostro de Vega estaba completamente sonrojado. Me reí para mis adentros, ella cruzó sus brazos sobre su pecho e intentaba ahogar una pequeña risa débilmente fallando.
"Debí imaginarlo por los gemidos de su garganta" –ella rió abiertamente durante un momento –"Sí que los disfrutabas" –sonrió orgullosa de sí misma
No tienes idea –Susurré en mis pensamientos. Sonreí ampliamente por el comentario. Miré una vez más a Vega, la tensión se había ido completamente. Observé el reloj en la pantalla de mi pearphone 13:40pm tenía al menos 20 minutos antes de la jornada de la tarde.
Cambié un poco de tema preguntando cosas al azar sobre la escuela, últimamente me había perdido bastante en las clases que me tocaban con ella por estar pensando en todo esto. Ella fue amable como suele ser conmigo. De alguna forma, ésta pequeña conversación resultó ser sencilla y se sentía bien –por absurda que parezca – Ella continuaba hablando y explicándome algo de un trabajo, sólo podía mirar con gran sutileza cómo movía sus labios y el deseo de atraparlos. De repente, ella abruptamente cerró sus labios.
"Mis ojos están aquí, tú sabes" –ella dijo de repente. Alcé mis ojos a los de ella, tenía una gran sonrisa orgullosa
Me reí abruptamente. Me acerqué caminando hacia ella balanceando un poco mis caderas. Llegué lo suficientemente cerca de ella como para sentir su aliento cortarse por la proximidad.
Sonreí.
"¿Tienes planes para ésta noche?"
Notas de la Autora: Humm… No quedé realmente conforme con este capítulo. Me ha costado mucho anclar esta secuela con la primera. Juro que intento darle ese "toque" de diversión, pero me cuesta mucho debido a que comencé la secuela muy angustiada.
En fin, estoy trabajando en el próximo capítulo, quizás haya risas y quizás, sólo quizás… Carbón. (No sé, díganme ustedes ¿Lo quieren?)
