Disclaimer: esta es una historia que se basa en uno de los mejores personajes creados por la adorada J.K. Rowling. No, no es Harry Potter, es Severus Snape. (Desearía que Rowling me lo regalara. Jeje.)
Aclaraciones: es un fic que comienza romántico y algo lento para luego haber situaciones bien explicitas. Así que quedan advertidos. Puede haber ocasionales escenas de torturas y violaciones, por lo tanto esta clasificado para mayores de 18. Los pensamientos van entre comillas.
Pareja: Severus Snape y Selena.
Capítulo 31: El Grim.
El
enorme animal, la tenía arrinconada contra la pared y no tenía, ni
la más mínima oportunidad de enfrentarlo. Selena no se atrevía a
gritar, por miedo a provocarlo y no recordaba ningún hechizo que
pudiera ayudarla. La bestia tenía el pelo del lomo erizado, era tan
grande cómo un oso y tenía una mirada muy penetrante. Se acercó
paso a paso, y la olfateo por unos segundos. Acto seguido, comenzó a
gruñirle, mostrándole los enormes dientes afilados como
sierras y acercándosele peligrosamente. Estaba a punto de
alcanzarla, cuando un sonido ahuyentó al animal, que corrió hasta
perderse entre las sombras. La morocha se deslizó contra la pared,
hasta terminar sentada en el suelo, con el corazón desbocado.
-
¡Selena!- Exclamó Severus al verla. - Amor, ¿Te encuentras bien?-
Preguntó al notarla muy pálida. Hacía unos segundos, Minerva les
había dado el alerta a los profesores de que Black, estaba
nuevamente en el interior del castillo.
- El Grim.- Dijo con voz
temblorosa. - ¡Lo vi! Es horrible, gigantesco.-
- Amor, no hay
ningún Grim.-
- Severus, lo vi. Es negro y tiene los ojos
amarillos, me olfateó y me gruñó. Me habría comido, si no hubiera
escuchado que te acercabas.-
Snape la miró por unos segundos
… - ¿Por dónde se fue?-
- Por ahí.- Respondió señalando, el
otro extremo del pasillo.
- Quédate aquí, iré a ver.-
- ¡No!
¿Te has vuelto loco? Quédate conmigo, por favor.- Pidió la
morocha, sujetándolo por el brazo.
- Esta bien, me quedaré.-
-
¿Huelo mal?- Preguntó la muchacha en un susurró. Severus se acercó
un poco más y la olió.
- Creo que tienes mi aroma, estuviste un
par de horas en mis brazos, ¿Por qué?-
- Ese bicho se enfureció
cuando me olfateó, me mostró los dientes.-
- Quizás no le gusta
mi perfume.-
- Hueles rico, para mi.- Dijo la morocha sonriendo y
sonrojándose.
- ¿Te sientes mejor?-
- Sí, eso creo.-
- Te
llevaré a la torre. .- Dijo Snape y la alzó.
- Puedo caminar.-
-
Prefiero no arriesgarme. Black anda suelto y te quiero en mis
brazos.-
- ¿En el castillo?-
- Al parecer, estuvo en la torre
gry.-
- ¿Y me llevas ahí? Prefiero tu habitación.-
- Ya
veremos.- Respondió Severus, cuando alcanzaba el rellano de las
escaleras que conducían a la torre.
- ¿Severus?- Preguntó
Minerva, viendo al adulto con la niña en brazos.
- Había ido a
la enfermería, me la encontré por el camino. Cree que vio al
Grim.-
- Lo vi.- Insistió Selena.
- No hay ningún Grim.-
-
Dígaselo a ese bicho.- Murmuró Selena.
- Señorita Malfoy.-
Gruñó la jefa de Gryffindor.
- Minerva, solo esta asustada.-
Intervino Severus.
- Déjala en la torre.- Sentenció
McGonagall.
- No, quiero quedarme contigo.- Suplicó la morocha,
aferrándose al traje del adulto.
- ¿Severus?- Preguntó la
mujer.
- Es mi novia, venía a la torre luego de haberme visitado,
y ya sabes el resto.-
- ¿Tú novia?- Preguntó atónita la mujer.
- ¿Malfoy lo sabe?-
- Lo sabe y está de acuerdo.-
- Aún así,
sabes que no puedes mantener relaciones sexuales con los alumnos en
el colegio.-
- No hicimos nada. Fui a verlo, porque me dolía la
cabeza y aquí la fiesta no terminaba nunca.- Explicó Selena
sonrojada.
- En ese caso, debió ir a la enfermería.-
- Madame
Pomfrey me hubiera dejado en la enfermería toda la noche y no me
gusta ese lugar. Severus es el profesor de pociones, tiene las misma
cosas que la enfermera y no habría tenido ese problema.-
-
Minerva, no he hecho nada con esta niña … solo nos hemos
besado.-
- ¡Podría ser tu hija! Tienes la edad suficiente para
ser su padre.- Lo reprendió la mujer. - Una cosa es que sean amigos,
pero … pareja, no me parece correcto y más aún siendo su
profesor.-
- ¡Usted también! Ya bastante traumado esta con mi
edad, para que usted venga a meter más cizaña.- Gruñó Selena.
-
No pude evitar enamorarme de ella. Y no voy a dejarla, solo porque
los demás no lo acepten.-
- Esta bien, no intervendré. Los
asuntos del corazón son muy complicados. Pero deben mantener las
apariencias, por lo menos, hasta que formalicen la relación.
¿Entiendes, Severus?-
- Sí, cuando nos comprometamos, no habrá
problemas.-
- ¿Piensas hacerlo?-
- Por supuesto. Mi relación
con Selena es seria, no es algo pasajero, es la mujer de mi vida y
quiero formar una familia con ella.- Sentenció firmemente Severus y
se sonrojó. Algo que sorprendió a Minerva, que nunca había visto a
ese hombre sonrojado, ni nunca lo había oído hablar de esa forma.
Mientras que la muchacha se puso como un tomate.
- ¿Quieres que
se quede en tu habitación?-
- Si Black ha estado en la torre …
me sentiría más tranquilo, si ella esta a salvo. Recuerda que …-
Dijo Severus mirando a la mujer de forma significativa. Minerva lo
pensó por unos instantes y …
- Esta bien, llévala a tu
habitación y luego ven a verme.-
- De acuerdo.- Dijo Snape.
-
Gracias, profesora.-
- Mañana, hablaré contigo.- Le respondió
la jefa de Gryffindor.
Severus llevó a su novia de regreso a su
habitación. La recostó en la cama y la arropó.
- Duerme.
Volveré en cuanto pueda, aquí estarás a salvo.- Le dijo el adulto
y le dio un tierno beso.-
- Ten cuidado, por favor.-
- Estaré
bien, no te preocupes. Ahora duerme.-
- Despiértame cuando
regreses.-
- No, tienes que dormir.-
- Por favor.-
- Esta
bien, te despertaré. Dulce sueños, amor.- Le respondió y volvió a
besarla, para luego salir del lugar.
Todos
los profesores, revisaron exhaustivamente el castillo, pero no
encontraron rastros de Black, ni de la forma en que pudo haber
entrado. McGonagall, regresó a la torre gry y mandó a dormir
nuevamente a sus alumnos y luego se dirigió a su oficina.
- ¿Vas
a darme un sermón?- Le preguntó Severus.
- Debería darte algo
más que un sermón.-
- No lo hice a propósito. ¿Crees qué me
agrada estar loco por una niña? ¿Crees qué no sé que tengo la
edad para ser su padre?-
- Al parecer, eso no te ha detenido.-
-
Nada hubiera ocurrido, si ella no me hubiera correspondido. Pero me
ama tanto como yo la amo. No puedo evitarlo.-
- Eso no justifica
nada. ¡Es una niña, por todos los cielos! ¿Ya has mantenido
relaciones con ella?-
- ¿Crees que estoy tan loco? Sé que es muy
pequeña, no pienso hacerle el amor, hasta que tenga la edad, en que
podamos anunciar nuestro compromiso y si puedo esperar hasta que nos
casemos, te aseguro que lo haré.-
- Este año cumple los catorce,
el año que viene estarás en condiciones de …-
- Te dije que
quiero esperar hasta que nos casemos.- La interrumpió Severus. - No
quiero ser un pervertido.-
- ¿Cuánto hace que salen juntos?-
-
De forma estable … desde las vacaciones pasadas. Pero, empecé a
salir con ella … luego del ataque del boggart, solo que a mediados
del año pasado, nos peleamos.-
- ¿Te das cuenta, de que salías
con una niña que apenas había cumplido los doce años?-
- Ahora
tiene trece.-
- ¡Severus! … ¿Estás seguro de lo que sientes
por ella?-
- Por supuesto, ¿Crees que de lo contrarío seguiría
con vida? Lucius me hubiera asesinado hace tiempo, si no amara a
Selena con locura.-
- Malfoy … ¿En verdad, se preocupa por
ella?-
- La ama como si fuera su propia hija.-
- He estado muy
preocupada por esa niña, escuché varios comentarios desagradables
de parte de algunos Slytherins.-
- ¿Sobre?-
- Algunos …
creen que la pequeña, es la esclava sexual de Lucius. Es hija de
muggles, por lo que piensan que esa es la única razón por la cual,
Malfoy se hubiera hecho cargo de ella.-
- Sí Lucius se entera de
eso, me temo que volarán cabezas. Él no le tocaría un pelo a la
niña con esa intención. ¿Sí eso fuera verdad, crees que la habría
adoptado? Le bastaba con solo ser su tutor.-
- Lo entiendo, pero
debes comprender que … Malfoy genera dudas, su pasado … sabes que
ha violado a niñas incluso más pequeñas que Selena.-
- Lo que
Lucius ha hecho … en esa época, fue porque no tuvo opción. El
Señor Tenebroso se lo ordenó y tuvo que elegir … entre su vida y
la de su familia o violar a esas niñas. Estuve presente Minerva, y
te aseguro que él no lo disfrutó y para que lo sepas … ha tenido
pesadillas sobre eso, durante el resto de su vida.-
- Solo trataba
de asegurarme. Esas pobres niñas …-
- Eran las hijas, de uno de
los aurores más importantes de aquel entonces. Se negó a unirse al
Señor Tenebroso y éste le arrebató lo que más amaba en el mundo
...-
- Sus hijas … solo eran unas niñas de seis y ocho años.
¿Cómo pudo ordenar algo tan horrible?-
- Los dos sabemos, que
él, no tenía alma.-
- ¿Has hablado con la niña?-
-
¿Sobre?-
- Tú pasado.-
- Sabe lo que fui, tú se lo dijiste,
y también conoce el pasado de Lucius.-
- Yo solo le dije que eras
un mortífago, pero los dos sabemos, que hay muchas otras cosas que
deberías explicarle.-
- También sabe lo de la orden.-
- ¿Y
sobre …?-
- ¿Qué?-
- Sobre las relaciones sexuales.-
-
No. No le he hablado al respecto. Por lo que sé, Lucius trató de
hablarle, pero ella no quiso.-
- ¿Y qué esperaban? Es una niña,
esas cosas se hablan por lo general con la madre.-
-
Desafortunadamente, Selena no cuenta con una. Solo nos tiene a Lucius
y a mi. Ah, y me olvidaba del entrometido de Draco. Te alegrará
saber, que él le lanzó el hechizo radar.-
Minerva se echó a
reír. - ¿Lo dices en serio?- Preguntó al ver la expresión del
morocho.
- Así es.-
- Pero eso, ya ni se usa. No puedo creer
que los Malfoy continúen utilizando.-
- Los Malfoy no lo usan,
solo Draco decidió realizarlo. No le ha dicho nada a Lucius sobre
eso.-
- No sabía que ese muchacho estuviera realmente tan unido a
la niña. Solo aquellas personas que poseen un vínculo muy fuerte,
pueden utilizarlo. Nunca lo hubiera creído de los Malfoy.-
- ¿Qué
cosa?-
- Que fueran … tan sentimentales.-
- No los conoces.
Solo has visto la fachada que mantienen frente a los demás.-
-
Eso me recuerda, a cierto muchacho que conocí hace tiempo.-
-
Minerva …- Le gruñó Snape.
- Vamos Severus, tú eres igual.
Siempre ocultándote detrás de tu sarcasmo y tu mal humor. Al
parecer esa niña ha sido capaz de atravesar todas las barreras.-
-
No tienes ni idea.-
- ¿La dejaste dormir?-
- Por supuesto.
Conociéndola, ha estas alturas debe estar dormida como un tronco.
¿Sabes que habla en sueños? Me divierte mucho escucharla, dice
muchas tonterías.- Dijo Severus sin poder evitar sonreír.
-
Realmente estas muy enamorado, nunca te había visto hablar así de
alguien y mucho menos sonreír de esa forma.-
- Ya te lo dije, no
puedo evitarlo.-
- ¿Te preocupa …?-
- Black me ha odiado
desde el momento en que nos conocimos y me ha jurado que se vengaría
de mi. Si descubre mi relación con Selena … ella se convertiría
automáticamente en otro blanco. Tal como ahora lo es Potter.-
Sirius
Black, había regresado a su escondite en la casa de los gritos.
Agotado, y frustrado por haber fracasado.
"Estuve cerca, muy
cerca. Si ese muchacho no se hubiera despertado … Pero, ¿Quién
era esa niña? Me pareció familiar y al mismo tiempo … su olor …
olía como ese maldito de Snivelly, quizás sea su hija. Pero era
demasiado bonita, para ser hija de ese engendro y además, ¿Quién
estaría tan loca como para acostarse con ese sujeto? Si es su hija,
probablemente haya violado a su madre. Tal como lo hacían esos
malditos mortífagos en aquella época y él, era uno de ellos. Si
ese es el caso … cuando acabe con Peter, tal vez la pueda convencer
y vengarnos juntos de ese grasiento. Pero, si quiere a su padre …
me aseguraré de arrebatársela."
Luego
de su charla con Minerva, Severus se marchó a su habitación. Tal
como lo había imaginado, la morocha dormía profundamente y no
paraba de hablar …
- Severus … Severus, ¿Dónde estás? …
Severus … Te quiero …- Decía la muchacha dormida. Mientras que
Severus se reía bajito, le encantaba que ella siempre lo mencionara
en sus sueños.
- ¿Lu? … ¿Estás bien? … Lu … ¿Qué
ocurre? …- Decía muy intranquila y frunciendo el seño.
"Realmente
esta muy preocupada por él. ¿En qué andará Lucius?"
- Se …
Severus … Se … verus.- Gemía la morocha, indicando que su sueño
había cambiado. - Se … verus.- Gimió nuevamente, aferrándose a
las sábanas. Snape volvió a reírse, deseando estar en ese sueño
con ella. Era una suerte que Selena realizara un hechizo silenciador,
antes de dormirse en la torre gry, o de lo contrarío su pequeño
secreto ya se habría publicado en el profeta.
Estaba pensando
seriamente si debía o no despertarla, pero como se lo había
prometido, no tuvo más remedio. Se puso el pijama y se acostó
lentamente en la cama. Le acarició el rostro y ella volvió a gemir
…
- Se … verus.-
- Amor … despierta.- Le susurró al
oído, tratando de contener la risa. - Amor …-
- ¿Severus?-
Preguntó la morocha, media dormida.
- ¿Esperabas a alguien
más?-
- No realmente.- Le respondió sonriendo y acariciándole
el rostro. - Hola.-
- Hola amor, ¿Qué soñabas?- Le preguntó el
morocho pícaramente.
- Nada.- Respondió sonrojándose.
- Así
que yo no soy nada, ¿Eh?- Dijo divertido el adulto.
- ¿Hablé
dormida?- Preguntó avergonzada.
- Bastante.- Respondió riendo. -
¿No vas a decirme qué soñabas?-
- ¿Para qué me preguntas, si
me escuchaste? Estaba soñando contigo.-
- Eso es obvio, ¿Y se
puede saber qué estaba haciendo?-
- ¡Severus!- Dijo sonrojada.
-
¿Una pista? Me pareció que te estaba gustando.-
- ¿Y qué crees
que estabas haciendo?-
- ¿Algo así?- Preguntó, para luego
besarla lentamente, tomándola por la cintura y jalándola hacía
él.
- No, eres mucho mejor en persona.- Respondió la morocha
sonriendo. Al tiempo que Severus bajaba por el cuello, besándola y
lamiéndola. Regresó a la boca y la besó desesperadamente.
- Es
hora de dormir.-
- ¿Ya?-
- Si.-
- ¿Unos besos más?-
-
No amor, si Minerva te ve mañana con ojeras, va a matarme.-
-
¡Ufa!- Protestó Selena haciendo un pucherito.
- No seas
chiquilina.-
- Hace un rato dijiste que era una niña, pues las
niñas se comportan así. Hacen berrinches y protestan … ufa, ufa,
ufa … quiero besos.- Dijo divertida.
Severus estalló en
carcajadas. - Eres la niña más hermosa que jamás he visto.-
Respondió y volvió a besarla. Un beso, y luego otro y otro más, y
sin darse cuenta se había recostado sobre ella, frotando su cuerpo y
quitándole el aliento.
- Se … verus.- Gimió la morocha,
cuando el lamió su cuello. El adulto se recostó a su lado, con la
respiración entrecortada por el deseo y tratando de controlar el
impulso que sentía por tomarla en ese momento.
- Vas a ocasionar
mi perdición. Eres una pequeña muy tramposa.- Le dijo sonriendo.
-
Lo siento, pero tú tienes la culpa por ser tan irresistible.-
-
Ven.- Le dijo Snape, para que se acurrucará contra él. La morocha
se acercó y le dio un suave beso.
- Hasta mañana.-
- Querrás
decir, hasta luego. Son las tres de la mañana.-
- Entonces, hasta
dentro de un rato. Felices sueños.-
- Seguramente voy a soñar
contigo.-
- Y yo contigo.- Respondió acurrucándose contra él.
Al
día siguiente, Hogwarts era un hervidero de chismes. Ron contaba una
y otra vez, lo cerca que había estado de convertirse en una victima
de Black, mientras Harry se mantenía apartado.
- ¿Te encuentras
bien?- Le preguntó la morocha.
- Sí. Solo … a Ron casi lo
matan por mi culpa.-
- No es tu culpa. Ese demente, es el
problema.-
- ¿Dónde estabas anoche?-
- Fui … a la
enfermería por algo para la cabeza y luego …-
- ¿Qué?-
-
Vas a reírte, nadie me cree.-
- No voy a reírme, no estoy de
humor para eso.-
- Vi al Grim.-
- ¿Al Grim?-
- Lo sabía,
vos tampoco me crees.-
- ¿A quién se lo dijiste?-
- A la
profesora McGonagall y a Severus.-
- ¿Severus?-
- El profesor
Snape.-
- Ya sé quién es. ¿Por qué le cuentas a él?-
- Te
dije que es mi amigo y confío en él. Pero ninguno de los dos me
creyó. Creen que estaba muy dormida, o sufrí alucinaciones o soy
sonámbula.-
- Yo te creo. También lo he visto.-
- ¿En
serio?-
- Sí, un par de veces, corriendo por el borde del bosque
prohibido y … cerca de mi casa.-
- Me olfateó y me gruñó.-
Dijo la morocha, que era eso, lo que más le molestaba de todo el
asunto. - ¿Crees qué … signifique un augurio de muerte para
nosotros?-
- Con la suerte que parecemos tener, no me extrañaría.
Pero seguro que estaremos bien, no te preocupes.-
En
la sala de profesores …
- No hay ningún indicio de cómo pudo
haber entrado al castillo.- Dijo McGonagall.
- Tenemos que hacer
algo. Esta vez se ha acercado demasiado.- Dijo el profesor
Flitwick.
- Lo sé.- Dijo Dumbledore. - Pero no hay otro lugar en
donde resguardar a Harry.-
- No es justo, que por su culpa, otros
alumnos estén en riesgo.- Gruñó Severus.
- Al parecer solo
quiere a Harry.- Respondió Albus.
- Sabemos que no tuvo ningún
inconveniente en matar a todos esos muggles. Weasley tuvo suerte,
quizás la próxima vez no sea así. Hay que sacar a Potter del
castillo y mandarlo a otro lado.-
- Por ahora, Severus, no haremos
eso.- Sentenció el director. Y cada profesor se enfrascó en otras
conversaciones.
- ¿Cómo esta la pequeña?- Le preguntó Minerva
a Snape.
- Esta preocupada. Realmente esta convencida de haber
visto al Grim, y para colmo Trelawney ya les ha dicho que es un
augurio de muerte.-
- ¿Quién cree haber visto al Grim?- Preguntó
Remus.
- Nadie que te importe, Lupin.- Gruñó Snape.
- La
señorita Malfoy. Ayer por la noche, luego de la intrusión de
Black.- Respondió Minerva.
- Hablaré con ella, quizás pueda
convencerla de que no era un Grim.-
- ¿Por qué habría de
hacerte caso a ti y no a mi?- Gruñó Severus.
- No lo sé, pero
lo intentaré.- Respondió Remus y Snape se levantó gruñendo y
salió de la sala.
- ¿Está muy unido a esa niña?- Preguntó
Lupin.
- Más de lo que te imaginas.- Respondió Minerva.
Un
rato después …
- Selena.- La llamó Lupin, a mitad del
pasillo.
- Profesor.-
- ¿Podríamos hablar unos minutos?-
-
Claro.-
- Estaremos más cómodos en mi oficina.- Dijo Lupin y se
encaminaron hacía allí. Una vez adentro, se sentaron …- ¿Quieres
una tasa de té?-
- Sí, gracias.-
- He escuchado que crees
haber visto un Grim.-
- Lo vi, ¿Por qué nadie me cree?-
- No
dije que no te creyera. Pero estoy seguro de que no lo era.-
- Era
el grim.- Dijo Selena, testarudamente. - Era enorme, negro y con ojos
amarillos.-
- No era el grim. ¿Quizás no has escuchado la
leyenda del perro que ronda la torre gryffindor?-
- ¿Leyenda?-
-
Si, se pasa de estudiante a estudiante. Comenzó a circular cuando yo
entré en Hogwarts, y solo entre los Gryffindors.-
- ¿Por qué la
profesora McGonagall no me dijo nada?-
- Porque probablemente no
lo sepa. Solo lo saben algunos alumnos. Según dice la leyenda, es un
enorme perro negro, casi tan grande cómo un oso, que ronda los
pasillos cercanos a la torre. Vigilándola y protegiéndola. Yo lo he
visto algunas veces, cuando era estudiante.-
- ¿En serio?-
-
Si, sale durante la noche. Cuando los alumnos no andan rondando el
lugar.-
- ¿Entonces, no es el grim?-
- No lo es.-
- ¿Es un
secreto de los gryffindors?-
- Así es. Ya no tienes de que
preocuparte.-
- ¿Es verdad la leyenda o solo lo dice para
tranquilizarme?-
- Es la verdad, no te preocupes.- "No puedo
decirle, que al que vio era a Sirius Black, en su forma de perro.
Pero tampoco, puedo permitir que se preocupe innecesariamente."
Ese
día por la tarde, Severus fue a la mansión Malfoy.
- ¿Qué te
ocurre? Te ves horrible.- Dijo Snape, segundos después de
aparecerse.
- Muchas gracias por tu sinceridad.- Respondió
Lucius.
- ¿Y?-
- Nada que te importe.-
- ¿Sabes por qué
estoy aquí?-
- Si es por el castigo de Draco, haz lo que
quieras.-
- No vine por eso. Selena esta muy preocupada por ti, es
más perceptiva de lo que te imaginas y está segura de que algo te
ocurre.-
- Aunque no me ve, no se le escapa nada.-
- ¿Me vas a
contar?-
- Es mejor que no lo sepas. No querrás mentirle u
ocultarle nada.-
- ¿Qué has hecho?-
- Solo asegurar su
futuro.-
- ¿Dé que hablas?-
- Hemos tenido sueños …
pesadillas, durante algunos meses. No solo Draco, Selena también,
aunque parece no recordarlo, pero la he escuchado hablar dormida …
y yo también lo he soñado.-
- ¿Qué cosa?-
- Con el Señor
Tenebroso, su regreso y el final de mi familia.- Respondió Lucius
angustiado. Severus se puso pálido.
- No sabemos nada, no hay
señales que indiquen que fuera a retornar.-
- Los dos sabemos,
que eso es solo cuestión de tiempo. Sí Black en realidad … era
uno de los nuestros … y lo busca, habrá una gran posibilidad de
que regrese.-
- No sabemos eso.-
- ¡Severus, por favor! ¿Qué
crees que ocurriría si él regresa? ¿Cómo voy a justificar que no
lo busque? ¿Cómo voy a justificar que adopté a mi niña?-
- No
lo sé. Pensaremos en algo.-
- No puedo dejar todo hasta el último
momento, organizando todo a medias. No puedo correr el riesgo, el
precio a pagar sería demasiado alto y no estoy dispuesto a pagarlo.
No voy a perder a mis hijos.- Exclamó el rubio casi a los gritos.
-
¿Qué has hecho?- Repitió Snape y Lucius le contó todo, desde el
asesinato de los padres muggles de la niña hasta su plan.
-
Entiendo porque lo has hecho y creo que funcionará. Tienes que
atenerte a cada paso y tus recuerdos …-
- Ya los ajusté. Estoy
dispuesto a hacer cada cosa, pero no ha perder a mi niña. Si Selena
se entera de lo que hice … Ya maté una vez a su familia y ahora
volví a hacerlo … esta vez no va a perdonarme.-
- Entenderá
que lo has hecho para protegerla, no tenías otra opción.-
- Sí
no me perdona y se marcha, te suplicó que la protejas, que te hagas
cargo de ella.-
- Sabes que lo haré. Daré mi vida por ella, de
ser necesario.-
- Gracias, solo quiero cuidar de mi pequeña.-
-
Si continuas así … arruinaras todo. Quiere verte.-
- Aún no
estoy listo para enfrentarme a ella. No podría verla a los ojos.-
-
Lucius … ha preguntado por ti, en sueños.-
- ¿Cómo lo sabes?-
Gruñó el rubio.
- Durmió conmigo anoche.-
- ¿Durmió
contigo? ¿En qué demonios estas pensando? Es una niña, es mi niña
y aún es muy pequeña. Podrías haber esperado hasta anunciar su
compromiso.- Siseó Malfoy.
- Solo dormimos, no hice nada con
ella.- Le gruñó Snape. - Black entró anoche en la torre Gry, luego
del festejo por el partido. Ella fue a mi habitación porque tenía
dolor de cabeza … cuando regresó a la torre, cree haberse
encontrado con el Grim.-
- ¿El Grim?-
- No creo que haya sido
eso, sospecho de otra cosa.-
- ¿De qué?-
- De que se haya
cruzado con Black.-
- ¿Por qué habría de mentirte?-
- No lo
hizo.-
- No te entiendo.-
- Creo que Black es un animago, que
se transforma en perro gigante y eso es lo que vio mi novia.-
-
¿Un animago? ¿Qué te hace pensar eso?-
- Lo sospechaba desde
que íbamos al colegio. Además, Selena dice que ese perro la olfateó
y luego le gruñó. Tenía mi olor en su cuerpo, había estado en mis
brazos por casi tres horas. Sí era Black, ha de haber reconocido mi
esencia y eso lo enfureció.-
- Suena lógico. Se lo has dicho.-
-
No, prefiero no decirle nada, hasta estar seguro.-
- Bien, como
prefieras.-
- McGonagall lo sabe.-
- ¿Qué cosa?-
- De mi
relación con Selena.-
- ¿Vas a publicarlo de una buena vez?-
-
Aún no, tuve que decírselo para que me permitiera dejarla en mi
habitación.-
- ¿Algún día lo dirás?-
- Cuando cumpla la
edad.-
- Sabes que no tienes que esperar. Los anuncios de
compromiso a los quince, es para cuando el matrimonio ha sido
arreglado por los padres. Ustedes se aman, no necesitan esperar.-
-
No quiero anunciarlo, cuando ella es tan pequeña. Además, quiero
darle tiempo … por si cambia de idea.-
- Tendría que darle una
embolia cerebrar, para que deje de amarte.-
- Tal vez. De todas
formas, prefiero esperar.-
- Es tu decisión.-
- ¿Qué voy a
decirle?-
- Apégate a mi historia. Estoy bien y tengo negocios
que hacer, tú mientes mejor que yo. Te creerá.-
- Esta bien,
pero deberías hablarle y decirle todo de una buena vez.-
- Ya
veré.-
- Sobre Flint …-
- Ya me hice cargo del asunto. No
voy a permitir que anden difamando a mi niña y mucho menos que se
metan con su castidad.-
Severus regresó a Hogwarts y habló con
su novia. Aunque hizo su mejor esfuerzo, la morocha no se convenció
del todo.
Unos
días después, al finalizar el desayuno …
- Señorita Malfoy.-
Le dijo Flint, al tiempo que Blaise y Theodore se interponían en su
camino.
- ¿Qué quieres Flint?-
- Ofrecerle mis disculpas, por
mi comportamiento el otro día.-
- ¿Qué bicho te picó?-
-
Por favor Señorita Malfoy, acepté mis disculpas. No debí referirme
a usted de esa forma.-
- Sí es una broma no es graciosa.-
- No
es ninguna broma, habló en serio. Le ruego que me disculpe, haré lo
que me pida.-
- ¿Qué ocurre?- Preguntó confundida, por el
cambio de actitud de Flint.
- Por favor, tiene que perdonarme. No
lo sabía, en verdad creí que usted era … solo un juguete.
Perdóneme.-
- ¿Quieres explicarme por qué estas actuando
así?-
- Porque padre lo ha puesto en su sitio.- Dijo Draco,
detrás suyo. - Recibió un sobre negro proveniente de su casa.-
-
¿Un sobre negro? ¿Y?- Preguntó la morocha.
- Significa que sus
padres van a desheredarlo y echarlo de la casa, sino arregla el
desastre que se mando.- Explicó Blaise.
- ¿Es verdad?- Preguntó
Selena mirando a Flint.
- Lo es.- Respondió el muchacho.
-
¿Por qué harían algo así?- Preguntó la morocha.
- Porque
tienen que elegir entre desterrarme o recibir una maldición lanzada
por el señor Malfoy.-
Selena ya se había olvidado de que le
había enviado esa carta a Lucius. Como él no la respondió, la
morocha creyó que lo había soñado, dado todo lo que había pasado
con Black y el Grim.
- Perdóneme por favor.- Suplicó Flint
nuevamente.
- No lo hagas, deja que se pudra.- Dijo Draco y Flint
lo miró muy pálido.
- Esta bien, Flint. No te preocupes, te
perdono. Le escribiré a Lucius diciéndole que te has disculpado y
que ya no hay ningún problema.-
- Gracias. En verdad, muchas
gracias.- Dijo Marcus Flint.
- No debiste hacerlo, se merecía
sufrir.-
- No Draco. Solo quería que se disculpara y dejara de
molestarme. No creí que Lucius fuera ha irse a ese extremo.-
- No
lo hizo.- Intervino Theodore. - Actúo como deben actuar los sangres
pura, cuando han sido insultados.-
- Aún así, me parece que
exagero. Pero por lo menos Flint, no volverá a molestarme.-
El
día de visita a Hogsmeade llegó rápidamente …
- ¿No vas a
venir?- Le preguntó Blaise.
- No, prefiero quedarme con mi novio.
Además Lu, no va a venir.-
- Amargada, no tienes que estar todo
el día con él.-
- No estoy todo el día con él. Diviértanse.-
-
¿Segura hermanita?-
- Muy segura.- Respondió la morocha y bajó
a las mazmorras. - ¡Hola!-
- ¡Hola amor! ¿Qué haces?-
-
Vine a verte.-
- ¿Quieres que te acompañé hasta las rejas?-
-
En realidad … tenía otra idea.- Respondió la morocha sentándose
en el regazo del adulto.
- ¿No quieres ir al pueblo?-
- No sin
ti. Prefiero quedarme aquí y disfrutar de unos deliciosos besos.-
Dijo la muchacha y rozó sus labios con los de Severus.
- Selena
…- Dijo Snape y la besó. Estuvieron un largo rato, con besos y
mimos, hasta casi llegado el mediodía.
- Voy a la torre y
regresó.-
- ¿Para?- Preguntó el adulto que no quería dejar
escapar a su novia.
- Quiero que me ayudes con algunos deberes.-
Dijo la morocha sonrojándose.
- Esta bien, ve a buscarlos y
regresa pronto o tendré que ir a secuestrarte.- Respondió
besándola.
- Vuelvo enseguida.- Dijo Selena y salió corriendo
hasta la torre.
Mientras ella subía a su habitación, Draco
irrumpía en la oficina de su futuro cuñado y le relataba el
asombroso hecho, de que la cabeza de Potter, andaba levitando por la
casa de los gritos. Snape, salió en busca de ese dolor de cabeza,
hasta que lo encontró al lado de la estatua de la bruja tuerta. Lo
llevó hasta su oficina y comenzó con un exhaustivo interrogatorio.
Hasta el momento en que le hizo vaciar los bolsillos. Curiosamente
Potter, llevaba artículos de Zonko y un viejo pergamino que a él le
resultaba muy familiar. No era la primera vez que lo veía …
cuantas veces vio a James Potter con un pergamino similar. Severus
realizó varios hechizos con la esperanza de que su contenido se
revelara. Sin embargo, solo aparecieron unas palabras.
Selena
había regresado y estuvo a punto de entrar, cuando escuchó la voz
amenazante de su novio y la respuesta temblorosa de Harry. Al parecer
su compañero había metido la pata otra vez.
- Léelo en voz
alta.- Siseó Severus.
Harry tragó saliva, las palabras en el
pergamino hubieran sido divertidas, si Snape no estuviera justo
enfrente.
- El señor Lunático presenta sus respetos al profesor
Snape y le ruega que aparte la narizota de los asuntos que no le
atañen.- Dijo Harry.
- Continúa.- Gruñó Severus.
- El señor
Cornamenta está de acuerdo con el señor Lunático y sólo
quisiera añadir que el profesor Snape es feo e imbécil.-
Para
desgracia de Harry, el pergamino no se detuvo ahí. - El señor
Canuto quisiera hacer constar su estupefacción ante el hecho de que
un idiota semejante haya llegado a profesor.-
- Continúa
Potter.-
- El señor Colagusano saluda al profesor Snape y le
aconseja al muy sucio que se lave el pelo.- Agregó por último Harry
casi con un hilo de voz.
Snape pareció contener su furia y llamó
a Lupin. Selena se debatía entre entrar y defender a su novio o
mantenerse al margen. Unos instantes después, Remus Lupin entró en
la habitación. Hablaron durante un rato, mientras la morocha
escuchaba la voz tensa de su novio. El ruido de unos pasos, llamó su
atención y decidió esconderse en el aula próxima. Ron pasó
corriendo por el pasillo, como si lo persiguiera el Grim irrumpiendo
en la oficina de Snape. Unos minutos después, Lupin salió
acompañado de Harry y Ron. Selena esperó a que se perdieran de
vista y regresó con su novio.
Severus estaba con la cabeza
agachada y sujetando el borde del escritorio con todas sus
fuerzas.
Al parecer, esas palabras lo habían afectado demasiado,
porque ni siquiera la escuchó entrar. Selena se acercó lentamente y
puso su mano sobre el hombro de su novio. Severus levantó la mirada
y la jaló hacía él, para abrazarla con todas sus fuerzas. Su
expresión le rompió el corazón a la muchacha.
- Tranquilo,
todo esta bien. No hagas caso a esas idioteces.-
- ¿Lo
escuchaste?-
- Iba a entrar cuando las oí.-
- Hubiera
preferido que no te enteraras.-
- Fue muy cruel contigo. Jamás
voy a perdonar a Harry por haberte dicho esas cosas.-
- No fue él.
Fue ese estúpido pergamino.-
- ¿Qué quieres decir?-
- Esos
nombres … los conozco.-
- ¿Quiénes son?-
- Antiguos
compañeros del colegio. Cuatro odiosos y malditos gryffindors que me
hicieron la vida imposible.-
- ¿Ellos te decían todas esas cosas
horribles?-
- Eso era lo mínimo que me hacían.-
- Severus …-
Dijo la morocha y lo besó. - Fueron muy crueles contigo, no te lo
merecías.-
- ¿No crees que … tengan razón?-
- Nunca. Tú
eres perfecto y que nunca se te olvide. Vales mil veces más, que
esos cuatro idiotas juntos. Lamento … -
- ¿Qué?-
- No haber
nacido en tu época, nunca hubiera permitido que te trataran así o
dejarlos que te hicieran sentir de esa forma. Te lastimaron
demasiado.- Respondió la morocha y lo abrazó.
- Te amo.-
- Y
yo te amo a ti.- Dijo Selena y lo besó. - No vuelvas a pensar en
eso, no quiero verte así.-
- No puedo evitarlo … todos esos
años, fueron un infierno para mi.-
- ¿Quieres hablar sobre
eso?-
- No. No quiero que sepas, lo patético que fui.-
- No
fuiste patético. Esos cuatro idiotas se aprovecharon de ti. Eran
cuatro contra uno, era injusto, crueles y malvados.-
- ¿Escuchaste
la primera parte?-
- No, ¿Qué sucedió?-
- Nada.-
-
Dímelo, por favor. Tal vez te ayude.-
- Potter creía que su
estúpido padre me había salvado la vida … y lo único que hizo
fue salvar su pellejo y el de sus amigos.-
- ¿Qué ocurrió?-
-
Black era amigo de Potter y decidieron jugarme una broma … me
dijeron como entrar al pasadizo que hay a los pies del sauce
boxeador. Una noche decidí averiguar que escondían … Lupin
también era su amigo … él es un hombre lobo y por eso los días
de luna llena, lo encerraban en la casa de los gritos. Black me mando
ahí.-
- Podrías haber muerto … si hubieras llegado hasta donde
estaba Lupin … te habría destrozado.- Dijo la morocha muy
angustiada y abrazándolo con todas sus fuerzas.
- Así es. Potter
me frenó, para evitar que lo expulsaran a Black y a él por esa
estúpida broma.-
- ¿Por qué te odiaban tanto?-
- Nunca les
agrado mi apariencia.-
- Esa no es una razón.-
- Lo era para
ellos.-
- Severus … sufriste demasiado, estabas tan solo.-
-
Ahora te tengo a ti. Es por eso que significas tanto para mi, me has
dado lo que nunca creí poder conocer … el amor.-
- Mi Severus
…- Dijo la morocha y lo besó tiernamente. - No voy a permitir que
vuelvan a lastimarte.-
- Lo sé.-
- Eran ellos, ¿Verdad?-
-
¿Quiénes?-
- El padre de Harry, Black, Lupin … eran los
sujetos que te decían esas cosas.-
- Así es … Potter se hacía
llamar Cornamenta, Black era Canuto, Lupin era Lunático y el cuarto
era un sujeto llamado Pettigrew que era Colagusano.-
- Los odio,
por todo lo que te han hecho sufrir.-
- No quiero que odies a
nadie por mi.-
- Se lo merecen.-
- Amor …-
- Te amo
Severus y no puedo perdonar a alguien que fue tan cruel contigo.-
Sentenció la morocha y lo besó. - Te haré olvidar todas esas
cosas, lo prometo.- Agregó.
Se quedaron por largo rato abrazados.
Mientras Selena pensaba en todas las cosas horribles que había
tenido que soportar su novio. Ahora entendía porque, él no podía
creer que ella lo amaba. Siempre lo habían hecho sentir, como si no
valiera nada. Diciéndole cosas desagradables e hirientes, que poco a
poco lo fueron destruyendo y haciéndole creer que nunca nadie podría
amarlo.
- ¿No crees … qué …?- Trató de preguntar Severus.
-
¿Qué?- Preguntó la morocha acariciándole el rostro.
- Que
digan la verdad, que yo soy …- Decía Severus, cuando Selena lo
interrumpió con un beso.
- No. No permitas que esos idiotas te
sigan atormentando. Olvídalos. ¿Por qué crees que ellos tienen
razón y yo no? ¿Acaso no te importa lo que yo piense?-
- No es
eso, amor. Es solo que … toda mi vida escuché las cosas que me
decían. Siempre fui el narigón, grasiento, idiota, inadaptado, feo
…-
- No eres ninguna de esas cosas. Eres hermoso. ¿Crees que
estaría contigo, sino te encontrara atractivo?-
- Podrías estar
conmigo por lástima.-
- Podría … ¿Pero crees qué …
compartiría las cosas que hago contigo, solo por lástima? ¿Crees
que … disfrutaría tus besos y tus caricias, por lástima? Si eso
fuera verdad, si te tuviera compasión, no te permitiría tocarme, me
daría asco.-
- ¿En serio?-
- Por supuesto. Me da lástima
Herny Cape, porque tiene muchos problemas con su familia, su papá es
alcohólico y a veces lo golpea. Y ni loca, se me ocurriría hacer
las cosas que hago contigo, con él. De solo pensar que él me toque
así, me dan ganas de vomitar. Yo te amo y eres hermoso.-
- Selena
…-
- Eres mi Severus y me gustas mucho.-
- ¿Tú Severus?-
-
Claro que sí, eres mi Severus y no te voy a compartir con nadie. Me
batiré en duelo, con cualquiera que desee llamar tu atención.-
Sentenció la morocha firmemente y Snape no pudo evitar reírse.
-
Y tu eres mi Selena.-
- Solamente tuya y para siempre.-
- Para
siempre.-
- Severus …-
- ¿Si?-
- ¿Besos?-
- ¿Quieres
que te bese?-
- Sip y …- Respondió sonrojándose.
- No.-
-
¿Por qué?-
- No quiero que lo hagas para consolarme.-
- No lo
hago por eso … quiero tus besos y caricias.-
- No estoy de
humor.-
- Es fin de semana, no tenemos clases y podemos estar el
resto de la tarde …-
- Selena …-
- ¿Si?- Preguntó
haciendo un pucherito.
- ¿Segura que me amas?-
- Lo estoy ¿Y
vos?-
- Por supuesto que te amo. ¿Por qué crees que me preocupo
tanto por ti? ¿Por qué crees que …?-
- ¿Qué?-
- Solo
quiero asegurarme que realmente sientas lo que crees sentir por mi.
No deseo que hagamos algo y luego te des cuenta de que solo me
querías como un amigo.-
- No te quiero como un amigo. Te amo y
quiero algún día formar una familia contigo, quiero vivir contigo
en Spinner's End … siempre y cuando arregles tus libros.- Agregó
la morocha.
- Todavía no tuve tiempo.-
- Más bien, parece que
decidiste remodelar el lugar. La última vez que fui, a tu aparador
le faltaban los vidrios y algunos de los libros estaban
destruidos.-
- Perdí el control de mi magia.-
- ¿Por?-
-
El día … el día que te atacaron. Cuando regresé a mi casa por el
agua de lete … mi magia se descontroló y casi destruyo el
lugar.-
- Y por poco y nos dejas sin casa.-
- Selena …-
-
¿Qué quieres que diga o haga, para hacerte entender lo mucho que te
amo?-
- No lo sé.-
- ¿No me crees?-
- Si, pero … es como
si fuera un sueño … tengo miedo de que un día despierte y me de
cuenta de que todo ha sido una ilusión, que vos no seas real.-
-
Lamento informarte, que eso no es posible. Soy muy real y también lo
es lo que siento por ti.-
- Te amo.-
- ¿Entonces … me vas a
dar muchos pero muchos besos?-
- ¿No te das por vencida?-
-
Nop, soy muy egoísta y quiero tus besos.-
- Me haces muy feliz.-
Dijo Severus sonriendo. - Tú ganas.- Agregó.
- ¿En serio?-
-
Si, levántate.-
- Dijiste que gané.-
- Y lo hiciste, iremos a
mi habitación así nadie podrá interrumpirnos. Dijiste que querías
estar toda la tarde conmigo, por lo que voy a secuestrarte y no te
liberaré hasta la noche. Quizás así, lo pienses dos veces antes de
querer estar conmigo.- Sentenció Snape divertido.
- Mmm, ¿Qué
pasa si luego no quiero salir de tu habitación?-
- Dudo mucho que
eso suceda.-
- Ya lo veremos.- Respondió la morocha, tomándolo
de la mano y yendo hasta la habitación del adulto.
Se
pasaron toda la tarde en la cama del adulto, besándose y
acariciándose …
- Te amo Selena.- Dijo Severus mientras
arrastraba sus labios hacia abajo, hacia la base del cuello de su
novia, mientras le masajeaba los senos.
- Yo también Se …
verus.- Gimió la morocha, cuando él cruzó desde su hombro hasta la
punta endurecida de su pecho derecho, probándolo con la lengua. Se
arqueó ofreciéndole aún más su cuerpo y Severus se concentró en
el otro pezón, mientras se estremecía por el placer, cuando le
mordisqueó la punta turgente. Enredó sus dedos entre los pelos del
adulto, obligándolo a que tomara su pecho más profundo en su boca.
- Se … ve … rus.- Gimió cuando él frotó su cuerpo contra
el suyo. Por primera vez, una sensación extraña comenzaba a
apoderarse de todo su ser. Se estaba humedeciendo, manchando su ropa
interior y el fino pantalón que llevaba puesto. - Se … verus
espera.- Le pidió, cuando él estaba lamiéndole el ombligo.
-
¿Qué ocurre? ¿Te hice daño?- Preguntó preocupado.
- No …
solo creo que tengo que ir al baño.- Le respondió sonrojada.
-
¿Al baño?- Preguntó el adulto confundido.
- Creo que tengo que
hacer pipi.- Explicó avergonzada. Severus la miró por unos
instantes, ella estaba completamente ruborizada y con la respiración
acelerada. Mientras que sus pezones seguían endurecidos.
- ¿Por
qué piensas que tienes que ir al baño?-
- Severus …-
-
Dime.- Le dijo con su voz más suave.
- Tengo … las bragas
húmedas.- Explicó aún más avergonzada por tener que confesarle
eso a su novio.
- No tienes que ir al baño, es natural …- Le
dijo Severus, que ahora consideraba oportuno el hecho de que Lucius
se hubiera ofrecido para darle "esa" charla. Selena lo miraba
confundida. - Cuando … te agrada mucho pero mucho las caricias y
los besos que compartimos, tu cuerpo va a reaccionar de esa forma, se
va a humedecer, para que luego …-
- ¿Qué?-
- Para facilitar
… la penetración.- Dijo Severus sonrojado.
- Oh, ya veo.- Dijo
Selena, también sonrojada. - Creí que me estaba haciendo pipi.-
-
Lo siento … debimos haber hablado sobre esto.-
- No es tú
culpa, yo tampoco quería hablarlo.-
- ¿Quieres que … te
explique algo?- Preguntó muy avergonzado.
- No, esta bien. Creo
que … le preguntaré a Draco, Lucius ya habló con él y …-
-
Draco solo te va a decir lo que le ocurre a los chicos, con las
chicas es diferente.-
- Me da vergüenza.-
- A mi también,
pero tenemos que hablarlo.-
- Lo hablaré con Lu … es mi … él
es …-
- Tu padre.- Completo Severus. - Nunca lo has llamado
así.-
- Es un poco complicado.-
Nota de la autora:
Espero que este capi les haya gustado. Pobre Sevi, los merodeadores lo trataban muy pero muy mal.
¿Qué
hará Black? ¿Por qué no le gusta el perfume de Sevi?
¿Se
recuperará Lucius? ¿Le contará la verdad a Sele? ¿Cuál es el
misterioso plan?
¿Y la charla?
¿Qué siente Sele por Lu?
Hola Itzel: me alegra que te guste la historia, y por favor, no te olvides de respirar, que sino me quedo sin lectora.
Lo de Blaise … jeje … te dejo con la intriga, pero en el cap 33 te vas a enterar de todo …
Besitos.
