Moñas invertidas
Dia 1_
Solo hay una cosa que Blaine pudo hacer para hacerme enojar aun mas que despeinando mi cabello, nadie que no quiera encontrarse con mi demonio interior debe levantarme antes de las ocho siquiera con el desayuno en bandeja. "Tienes 10 segundos para escapar de mi cuarto antes de que me ponga de pie y arranque tus ridiculos rulos enmarañados uno por uno, Anderson" Gruñi tapandome con la manta, intentando evitar que la luz llegara a mis ojos. "Primero, esto no es *tu* cuarto sino *nuestro* cuarto. Segundo, como puedes llamarles ridiculos a mis adorables rizos de angel? Y tercero, Kurt, eres el unico que no se ha levantado aun y nuestra familia tiene la costumbre de esperar a todos los integrantes para el almuerzo asi que no podre comer hasta que tu encantadoramente caprichoso cuerpo no se haya separado de mi muy irresistible litera y se haya trasladado a tu maravillosamente delicioso plato de ensalada que se encuentra junto a mi aun mas maravilloso plato de hamburguesas con fritas y panceta". Le arroje una almohada todavia mas irritado por su incesante exageracion de adjetivos, fue esa mañana que descubri lo importante que el almuerzo podria llegar a ser para Blaine que, sin aguantar un instante mas, cargo mi cuerpo con sus brazos ignorando mis gritos desconsolados, mis maldiciones y empujones a su espalda, y me llevo sin problemas hacia el baño. Me dejo dentro, cerro la puerta tras de mi y exclamo alegremente: "Te espero abajo, si no terminas en quince minutos subire a buscarte y no voy a tocar la puerta gentilmente, Kurt, creeme". Creia en el, estuve en la mesa casi de inmediato mordiendo mis labios y expresandole mi infinito desprecio con la mirada que el solo correspondia con su sonrisa de costumbre.
Esperaba que sus padres me interrogaran, estaba seguro de que lo harian y no tenia problemas en contestar sus preguntas. Era lo minimo que podia hacer para agradecer el trato que me daban sin siquiera conocerme. Sin embargo, ellos no preguntaron jamas nada respecto a mi familia, mi pasado o la razon por la que me encontraba ahora alli, tan solo un poco sobre mi edad, la comida que me gustaba y si tenia alguna idea sobre trabajar en un taller. "Mi padre intento varias veces obligarme a ser mas... como el" Suspire, recordando como intentaba quitarme lo gay de encima con sus inutiles clases de mecanica y carpinteria "Asi que tengo una leve idea de como trabajar en un taller, supongo que puedo aprender rapido lo que se necesite y empezar cuando lo dispongan" Agradeci de nuevo la gentileza de aquel hombre recibiendo tan solo una de sus amables palmadas en la espalda "Deja de agradecer, muchacho, y no me llames señor Anderson. Mientras vivas en esta casa seremos de la familia, dime Burt, Blaine va a enseñarte lo que falte y mañana empiezas". Asenti y termine mi comida rapidamente justo cuando Blaine acababa la suya y me arrastraba de la mano hacia el patio trasero de la casa, me habia invitado a un tour por el pueblo y no habia dudado en aceptar.
"Los limites son la carretera y el lago, en el centro esta la plaza y unos pocos negocios, alrededor estan las casas y a medida que te acercas al lago comienza el bosque mientras que cuanto mas te alejas mas cerca estas de la carretera y por tanto del taller de papa" Explicaba mientras pedaleaba en su bicicleta tranquilamente mientras yo sufria con los ojos cerrados: "Kurt? Estas escuchandome? No me digas que es la primera vez que subes a una bicicleta?" Ahora contenia la risa mientras frenaba para echarme un vistazo, yo venia en la parte trasera de la bici rodeando su cadera con todas mis fuerzas, con panico de caerme de aquella maquina asesina que el morocho manejaba a velocidades inimaginables. Su risa estallo dejandolo sin respiracion y llevandose las manos al estomago comenzo a llorar practicamente, ya en el suelo dejandome aun haciendo equilibrio sobre la parte trasera de la bicicleta. Sentia como la temperatura de mi rostro aumentaba conforme la risa de Blaine comenzaba a desvanecerse, finalmente volvio a hablar mas calmado mientras se limpiaba las lagrimas. "Tengo que enseñarte, ven aqui".
Me ayudo a sentarme pero mis manos se negaban a separarse de sus hombros y tomar el manubrio, simplemente no podia hacerlo. Aprete los dientes cuando por fin pude separarme de los hombros de Blaine pero ahora sabia que mis pies jamas se despegarian del suelo, no podia parar de gritar cada vez que el chico intentaba empujarme hacia la calle desprovista de vehiculos. "Kurt, tienes diesisiete años, no puedes seguir viviendo un dia mas sin haber aprendido esto. Deja de gritar un momento y mirame a los ojos" Me pidio sosteniendo mis mejillas con sus manos y fijando la vista sobre mi, hechizandome con sus resplandecientes luceros verdes. Su rostro estaba a escasos centimetros del mio, justo por delante del manubrio de la bici, sus labios se acercaron a mi oido cuando me hube silenciado de una vez: "Ahorra cierra los ojos" susurro lentamente y mi corazon volvio a latir desenfrenadamente mientras sentia el tacto de sus labios calidos sobre mi frente, su beso me hizo olvidar del lugar y situacion en la que me encontraba y cuando por fin los abri de nuevo fue cuando senti un empujon en mi espalda. La bicicleta se habia puesto en movimiento a traves de la bajada de la calle y mis manos temblaban sosteniendo el manubrio mientras me alejaba rapidamente desde la carretera hacia el lago. Mi mente revoloteaba lejos, habia olvidado todo lo que me habia enseñado. Como se hacia para parar esa cosa? Cuando quise darme cuenta la calle ya habia terminado y los gritos de Blaine intentaban alertarme, demasiado tarde, atravese el minusculo bosque y en un abrir y cerrar de ojos me encontre saliendo despedido varios metros en el aire hasta impactar violentamente sobre el agua del lago.
Pestanee un par de veces dentro del agua, mire hacia la superficie justo para encontrar a Blaine sambullendose apresurado. Nos encontramos bajo el agua y nuestras miradas se cruzaron en silencio por un momento donde las palabras no fueron necesarias. "Lo lamento" pensaba el con el rostro lleno de culpa, tendiendome su mano. "Esta bien, sabes, fue lo mas divertido que he hecho en mi vida hasta ahora" sonrei y tome su mano dejandome llevar hacia el exterior. Salimos del lago temblando de frio, Blaine me rodeo con su brazo cariñosamente, cabizbajo, aun se sentia culpable. Me deje invadir por la calidez de su cuerpo mojado y suspire antes de tomar su rostro con mis manos y acercar su frente a mis labios para devolverle el beso. Abrio los ojos como platos. "Venganza" susurre sonriendole con las mejillas sonrojadas y corri de vuelta al taller a buscar algo para secarme mientras el me observaba quieto desde el bosque.
Aquella noche, cuando estaba casi al dormirme, vi los rizos oscuros aparecer desde la cama de arriba. "Que pasa?" Pregunte encontrandome con los ojos que resplandecian incluso en la oscuridad de la habitacion. "En la cama de abajo de la litera, donde duermes ahora, solia dormir mi hermano Finn antes de viajar a Nueva York con su novia. Cada noche hablabamos durante horas antes de caer dormidos, eramos muy unidos, veiamos cada partido juntos y saliamos a andar en bici cada tarde. Nos gustaba ir a comer al lago y hacer travesuras que enloquecian a... " La voz de Blaine se quebro, por un momento crei que iba a ponerse a llorar y me incorpore, subi por la escalerita de madera hasta quedar sentado a los pies de su cama, agachando un poco mi cabeza para no tocar el techo. "Enloquecer a Carole?" Pregunte debilmente y lo vi esconder su rostro entre su cabello oscuro, intentando ocultar sus lagrimas con una sonrisa. "No, a nuestra madre. Ella murio cuando tenia ocho años, creo que no podria haberlo soportado si Finn no hubiera estado a mi lado en ese entonces. El fue mi pilar y cuando se fue de casa, fue un choque muy grande para mi. Papa estuvo apoyandome tambien, claro, pero no era lo mismo. Luego conocio a Carole, es una persona fantastica y la quiero casi tanto como quise a mama, pero no tienes idea de lo solitario que es todo desde que ella se fue y Finn se mudo". Lo rodee con mis brazos ocultando su rostro en mi pecho, dejandolo llorar en silencio tanto tiempo como quisiera. Asi estuvimos practicamente hasta al amanecer y cuando crei que por fin se habia dormido escuche su voz hablando en sueños, sonaba calmada y suave: "Gracias, Kurt".
