TRAICIÓN.
Capitulo Cinco:
"Sombras"
Nada es mío (bueno la historia, si.). personajes de JK Rowling.
Diez minutos.
Solo diez minutos para que sean las dos de la tarde y yo aún permanecía mirando por la ventana hacia el jardín donde tanto mis hijos como mis ahijados jugaban en completa tranquilidad, en un ambiente lleno de risas y alegría. Sentimientos que yo en este momento no tenía, al contrario, sentía miedo, pero no por mi, sino por ellos, por nada del mundo quería que ellos sufrieran y menos por mi culpa.
Cinco minutos.
Ya todo el departamento debe estar en el pueblo tomando posición para enfrentarse a ese escuadrón alfa, en donde su líder principal era mi padre; Lucius Malfoy, la sombra que por tantos años he tenido que cargar sobre mis hombros al igual que mi esposa y carga que no quiero que también tengan mis hijos.
Me preguntó que haría él.
Es gracioso pero a pesar de haber compartido poco tiempo con él y más aún en el duelo final no nos llevábamos tan mal como pensábamos, por lo menos nos soportábamos, y eso era mucho decir.
Lo más seguro es que trataría de cuidar a su familia con su propia vida si fuera necesario pero también sé que pelearía hasta final.
Cuando murió, fue un duro golpe en el cual Hermione quedó muy herida y en donde tanto la familia Weasley como yo tratamos de ayudarla en todo lo que estaba en nuestra manos, eso sí, yo en cierta forma me sentí en la necesidad de ayudarle, después de todo ella había echo lo mismo conmigo cuando más lo necesite.
Ahora me doy cuenta.
No puedo.
No puedo temer a la sombra de mi padre por siempre, si hago eso, a la larga estaría causándole un daño mayor a Ginny y a mis hijos.
Tengo que terminar con esta cadena de una vez por todas y definitivamente el camino de esconderse en debajo de una roca no es la mejor elección, tengo que pelear contra esa persona que desde niño me transformo en una persona cruel e indiferente y que por azares del destino me encontré con personas que me hicieron cambiar, ver y sentir sentimientos que en mi infancia me fueron negados.
Son las dos.
Era hora, dándole una última mirada a los niños en el jardín tomo mi túnica del departamento de un cajón y de la mesilla de noche tomo entre mis manos mi varita. Es hora de enfrentar ese pasado por muy doloroso que este sea.
Salgo de la habitación para caminar por el pasillo hasta por fin llegar a las escaleras donde al pie de esta se encontraba mi esposa con una sonrisa que me dice claramente que no necesita explicaciones, ya lo sabe.
Ten cuidado – susurró ella dándole un leve beso en los labios
Lo tendré – dice sonriendo
No necesitamos más palabras.
Tomo unos polvos "flú" y me introduzco en la chimenea y con una última mirada de un "hasta luego" me despido de mi esposa con la seguridad de que por la noche la volveré a ver.
De eso me encargo yo.
-------------------------------------
Habían pasado aproximadamente quince minutos desde el primer encuentro entre los mortifagos y nosotros, y esto, acompañado de múltiples explosiones, llantos y gritos de los pobladores que se vieron inmersos en una turba de hechizos y maldiciones. Era una suerte que las personas pudieron ser evacuadas a salvo y más suerte aún al saber que las nuevas coordenadas eran las correctas ya que pudimos dejar fuera de combate a muchos mortifagos pero por el pequeño error y según oí decirle a Hermione el principal sospechoso de adulterar dichas coordenadas era; Terry Boot.
Obviamente el cambio de planes no fue del gusto de todos los aurores, pero en especial de Ron y más al saber que quien había sugerido ese cambio era yo.
Daniel me va a matar.
De eso estoy seguro.
Pero la verdad, eso era lo último que me preocupaba en estos momentos ya que lo que más concentraba toda mi atención eran aquellos dos mortifagos que tenía enfrente y que llevaba peleando unos largos diez minutos en los cuales me di cuenta de que estaban entrenados para matar.
Sus movimientos eran tan ágiles que me costaba de sobre manera seguirle el ritmo, haciendo que por un descuido mío me lastimaran el hombro, el mismo que hace cinco años Ron me apuñalo en el bosque prohibido.
¡James! – exclamo Hermione a unos metros más allá – estás bien – le preguntó
¡Sí! – respondió este – eso creo – se dijo
Solo fue un segundo.
En el cual me distraje para mirar a Hermione y luego...
Dolor.
Un potente Crucio me había pegado de lleno en la espalda cerca del corazón, provocando que me desplomase en el suelo mientras me retorcía del dolor, un dolor tan intenso y profundo que por un momento pensé que me iba a reventar el corazón. A pesar del dolor y sufrimiento que sentía, no grite ni nada, lo había dado el placer a Ron cuando me "asesino" y menos lo iba a hacer con dos mortifagos.
No pasaron ni cinco segundos de pasado el efecto de la primera maldición cuando otro hechizo me volvió a pegar en la espalda haciendo que saliera volando y posteriormente caer bruscamente al suelo un poco alejado de la batalla.
Me iba a poner boca arriba
Pero mi atacante no me dio tregua.
Otro y más potente, que el anterior, crucio me arremetió con fuerza, esta vez sentía como el aire de los pulmones desaparecía al tiempo que cada fibra de mi cuerpo la sentía arder con la maldición. Mi mente estaba tendiendo a estar en blanco y no podía pensar en otra cosa que no fuera en el dolor.
Sabía que si no hacía algo para defenderme acabaría conmigo con una maldición imperdonable. Con todas las fuerzas que aún me quedaban poco a poco me fui incorporando provocando que mi atacante aumentará el hechizo, pero eso ya poco me importaba ahora, porque no podía morir, no ahora que sabía la verdad, que tenía una familia a la cual recuperar, a un amigo al cual tenía que enfrentar y recuperar mi vida que por azares del destino me habían quitado.
Cuando por fin me pude poner de pie.
Me voltee para ver a mi atacante que aún no disminuía el hechizo.
Era él...Lord Voldemort.
Aún a través de la mascara pude ver su sorpresa al ver que me incorporaba a duras penas, si, pero me mantenía en pie, con varita en mano.
Protego – susurró Harry deshaciéndose con facilidad de la maldición
Expelliamus – grito el líder de los mortifagos haciendo que Harry saliera disparado hacia atrás y junto a él su varita que fue a llegar unos metros más allá – perdiste algo – le sonrió con malicia – que pena
Así – susurró este sonriendo – Expelliasmus – exclamo con una mano
Nunca lo había intentado de nuevo.
Pero la magia sin varita, había resultado.
Por que había volado unos metros más allá tal y como lo hizo él.
¡Maldito! – grito encolerizado - ¡vas a sufrir hasta enloquecer! – amenazó apuntándole con la varita – Cru...!!
¡Inténtalo! – le dijeron a sus espaldas – y te juro que será el último hechizo que dirás en tu vida...mortifago
Draco – susurró Harry en una sonrisa
Mi querido Draco – saludo este de forma sarcástica – como estas – sonrió de igual forma – ya saludaste a tu padre...debe estar al otro lado del pueblo con tu querida amiga Hermione
No lo creo – le dio una segunda persona – tu querido líder – le dijo usando el mismo tono que él había usado anteriormente – escapo...parece que con los años se vuelven más cobardes – y mirando a Draco agregó – sin ofender – añadió a lo que este negó con una leve sonrisa en el rostro
Granger – susurró con asco
Estas rodeado – le informo al ver que iba a alzar su varita mientras caminaba hasta Harry quien hacía esfuerzos sobre humanos para no perder la conciencia - ¿Estas bien?
Algo – le sonrió este
Esto no se quedara así – les dijo a los tres aurores – se los prometo
No sé si había desaparecido.
O quizás mi vista comenzó a nublarse.
Pero ya no estaba.
Trate de enfocar a Hermione pero tanto ella como Draco se veían borrosos, solo hasta que este último levanto ligeramente mi cabeza donde pude enfocarle con mayor precisión solo con un pequeño inconveniente, ahora le veía doble dándole una imagen muy graciosa de él, por lo que no pude evitar sonreír ante eso.
Viniste – le sonrió este con la mirada un tanto perdida – lo sabía
Ya no le temo al pasado – le sonrió igual – no te preocupes, te trasladaremos a un hospital – le informo a lo que este asintió – gracias
Al contrario – susurró este – gracias a ti
Fue lo último que le dije.
Me había desmayado.
----------------------------------
Estoy muerto.
Eso es lo que primero pensé al recuperar la conciencia después de haberme desmayado durante la misión en Hogsmeade y haber recibido fuertes maldiciones de Voldemort, si Voldemort porque no se le podría poner otro nombre a una persona tan o más ruin que su antecesor.
Siento una fuerte punzada en la espalda justo en la cicatriz que me dejo Ron como un recuerdo, además de sentir el cuerpo muy adolorido.
Abro los ojos.
No, no estoy muerto, al parecer estoy en un hospital ya que las paredes blancas del lugar así me lo demuestran, aunque no estoy totalmente seguro porque casi no veo nada, dándome cuenta que no llevo mis anteojos puesto, otra señal que la poción multijugos ha terminado su efecto porque cuando estoy como James Evans, no las necesito.
A pesar de estar sin anteojos y ver nublado a mi alrededor puedo identificar a una persona que se encuentra frente a mi, no necesito esforzarme por reconocerle, y como no reconocer al amigo de mi padrino y mis padres.
Remus – susurró este tan bajo que creyó que este no le escucharía cosa que no fue así
Que bueno que despertaste – le sonrió este levantándose de su lugar para caminar hasta llegar a su lado donde cogió los anteojos de un velador – toma – le ofreció
Gracias – agradeció este tomando sus anteojos para luego colocárselos – nadie me ha visto – le preguntó preocupado
No – negó este – como estabas inconsciente no ha venido nadie y me ofrecí para vigilarte...así es mucho más seguro – añadió sacando una botellita de su bolsillo – tómatela...por si acaso – dijo
Estaría muerto si no fuera por tu ayuda – rió este pero lo dejo de hacer al sentir un ligero pinchazo en su espalda – diablos – susurró
No hagas ningún esfuerzo – aconsejo Remus preocupado – las maldiciones fueron muy severas
Lo sé – se dijo tomándose la poción para luego esperar a que hiciera efecto – bien – murmuro – ese Lord es muy poderoso y cada vez que le veo lo único que logro percibir de él es odio
No por algo las maldiciones fueron casi asesinas – comentó este a lo que Harry asintió en silencio – aún me pregunto como es que no saliste peor.
Tenía un pequeño truco bajo la manga – susurro pensativo
Que cosa – le preguntó este intrigado
En el duelo – comenzó este – me tenía completamente fuera de combate y sabía que sino hacía algo para defenderme de un momento a otro me daría el golpe de gracia, no tenía mi varita porque había unos metros más allá, así que...use un Protego
¿Sin varita? – inquirió Remus a lo que este asintió en silencio – enfrente de él – alzo la voz un poco
Si – contesto este apenado – también le ataque sin ella... – y al ver que Remus iba a decirle algo este añadió – era mi vida o mi muerte y créeme no pienso morir sin antes recuperar a Hermione y a mis hijos
Bien, te entiendo – le dijo – pero lo que hiciste es muy peligroso...y más encima con ese Lord enfrente... ¿Qué pasa si te reconoce?
No creo – dijo Harry también preocupado – es cierto se sorprendió al ver que un auror le atacaba sin varita...pero...no lo sé – suspiro un tanto desesperado
Bueno lo hecho, echo esta – susurró – lo que más me llama a atención es hayas dominado esa magia...cuando venciste a Voldemort no lo dominabas muy bien – comentó este
Remus – le sonrió este – sabes que no fue precisamente mi magia lo que venció a Voldemort ese día...solo en parte
Tienes razón – rió este moviendo la cabeza de un lado hacia el otro – como pudiste hacerlo esta vez – preguntó
La verdad es que aún no la domino perfectamente – contó Harry – solo una parte de ella la tengo bajo mi control...lo supe en el ministerio, el día en que Ron llegó al departamento – aclaro – ocurrieron tantas cosas que me sacaron de quicio y sabía que no podía armar un escándalo en ese lugar...poco a poco pude controlar esa magia y lo único que salió perjudicado de esa habitación fue un vaso que estaba encima de una mesa
Me alegró mucho – le sonrió Remus tomándole un hombro de forma amistosa – bueno – anunció – mejor la aviso a alguien que despertarte para que te revisen
Bien – sonrió de igual forma Harry – nos vemos
Harry – le llamo este antes de salir de la habitación – cuando te recuperes, te espero en el tiempo libre en la sala de duelos...te habrás dado cuenta en que Ron es muy hábil y que en duelo puede llegar a matarte – concluyo este preocupado
Gracias Remus – sonrió este mientras asentía – tienes razón...allí estaremos, además sería un orgullo volver a tenerte como profesor
Y tu como alumno – sonrió este y haciendo un gesto de despedida salió de la habitación dejando a Harry solo con sus pensamientos.
Si, tiene razón.
Si no me preparo como se debe y sino logró dominar completamente mi magia escondida y lo más seguro que es un tiempo no muy lejano, en un duelo, donde tenga que enfrentarme a Ron, este puede causarme graves heridas, incluso llevarme hasta la muerte, sino le tembló el puñal hace cinco años, dudo mucho que eso cambie con su varita.
Es por eso que tengo que estar preparado.
Y con Remus lo estaré.
Permiso – llamaron mientras se asomaban por la puerta haciendo que Harry pegara un leve brinco – James ¿Estas despierto? – preguntaron
Hermione – le sonrió este – si lo estoy – le dijo mientras ella se acercaba a su lado
Te encuentras bien – preguntó nuevamente muy preocupada
Solo algo adolorido – contó este haciendo una mueca de dolor al tratar de acomodarse – bueno bastante – sonrió
A ver – dijo ella dando la vuelta a la cama para sentarse en la cama – date la vuelta – pidió esta a lo que Harry solo obedeció
Pasaron segundos.
Que eran una verdadera eternidad.
Y no es que me molestara su presencia, todo lo contrario me agradaba de sobre manera, solo que si alguien llegaba a entrar por esa puerta, ya sea Draco, Remus o incluso el mismo Ron me metería en un problema con diferentes consecuencias.
James – le llamo en un susurró que hizo que el susodicho se le erizara la piel – desde cuando tienes esta cicatriz
Mucho tiempo – murmuro este – por motivo de fuerza mayor me la curaron hace algunos meses
Y supongo que no fue por un medimago – le miro a lo que este asintió en silencio – medico muggle
Así es – sonrió un poco - ¿Por qué? – le pregunto mirándole de reojo al estar de lado
No quiero asustarte – comenzó ella – pero tu cicatriz se volvió a abrir y esta sangrando
¿Qué? – preguntó este haciendo un amago de levantarte y lo hubiera echo sino fuera porque Hermione lo freno en el intento – pero...pero...¿Cómo?
Quizás por los Crucios – supuso ella preocupada – y no te preocupes – le dijo – la herida no esta abierta completamente...lo más seguro es que esta herida comenzó a cicatrizarse de adentro hacia fuera...de lo contrario esos hechizos hubieran llegado a tu corazón – concluyó
Entiendo – susurró este preocupado
Te la voy a limpiar – anunció ella bajándose de la cama para sacar debajo de esta una cajita – no es conveniente que se te infecte – contó mientras se sentaba de nuevo
No conteste.
Estaba demasiado preocupado, y no precisamente por mi herida en la espalda, sino en las palabras de Remus, que recién estaban cobrando un sentido real para él.
Que tal si durante la pelea este Lord le reconoció y no solo por la magia sin varita...que tal si de antes ya sabía quien era...que sabía que estaba vivo y que tenía un pequeño punto vulnerable.
No, debe ser mi imaginación.
Como puede ser posible.
Miré de reojo a Hermione quien con mucho cuidado me limpiaba mi herida, sonreí de forma triste, quería gritarle que estaba vivo, que la persona a quien estaba curando era yo y no James Evans. Pero no podía, no ahora, y no era porque quisiera, era tanto por su seguridad y por como la vida de mis hijos.
Pasaron unos minutos en los cuales nadie dijo nada, ella muy concentrada en mi herida y yo concentrado y sorprendido con la delicadeza con que me curaba, no sentía ninguna molesta, y eso sumado a que ella no le correspondía hacer eso, sino a una enfermera o medimago.
Pero eso ya poco importaba.
Con eso basta – susurró ella cerrando la cajita – lo demás tendrá que verlo Ginny
Gracias – le sonrió este acomodándose – "Ginny...espero no entrar en problemas con Draco" – pensó
Gracias a ti – le dijo ella sonriendo – Draco me contó que fuiste tú quien le convenció para volver – y riendo un poco continuo – por eso un día llegaste con el labio partido
Sí – rió este un poco – obviamente dije algo que no le gustó – sonrió
Muchas gracias – susurró ella
Me abrazó.
Algo que sinceramente no esperaba de ella, por lo que me tomo por sorpresa por unos segundos, pero luego solo atine a devolverle el abrazo casi con la misma suavidad que ella, no sabría decir cuanto tiempo estuvimos abrazados, lo que si sé y senti es que ambos perdimos un tanto la noción del tiempo y del lugar, sin escuchar como alguien entraba a la habitación sin hacer ruido alguno.
No sabía – dijeron de pronto haciendo que la pareja se separara – que estabas herida y que habían pocas camas para ubicar a los enfermos en una sola cama, Hermione
Ron – habló ella un tanto incomoda mientras se levantaba de su sitio – solo le estaba acomodando un vendaje de una herida a James – respondió
Y supongo que Evans te estaba agradeciendo – ironizo este cruzándose de brazos
No – respondió Hermione antes que Harry – yo le estaba agradeciendo por traer de vuelta a Draco, solo eso
Que bonito – se burlo este – pero para los vendajes y cualquier otra cosa no estás tú, de eso se encarga mi hermana
Solo era un favor – dijo ella comenzando a molestarse o eso percato Harry
Ya me imagino – comenzó con una sonrisa que Harry reconoció como la de Lucius – como le agradecerás cuando te salve la vida
No le hables así – respondió esta vez Harry ya bastante molesto con la actitud de Ron si bien sus comentarios eran los mismos la forma de pronunciarlos eran de una forma casi de desprecio
No te metas Evans – le amenazó este mirándole con odio puro
Basta – dijo de forma seca la jefa de aurores – no quiero peleas, Ronald...ultima vez que me hablas así – le advirtió ella – con permiso...voy a buscar a Ginny.
Sin decir más, Hermione salió de la habitación bastante molesta con su amigo, y dejando a los dos aurores, uno de ellos mirando de forma amenazante a su compañero que se encontraba en cama.
Te juro que si no estuviera lastimado – comenzó un susurró que a Harry le pareció salida de la boca de Lucius Malfoy – te mataría
Eres auror – sonrió este con autosuficiencia – no un mortifago – le miro de forma también fría y dura – además si me matas luego te mataría Hermione – se burlo
Ella es mi amiga – soltó Ron de forma posesiva – y no voy a permitir que alguien como tu le haga daño
De que hablas – inquirió este
No te hagas el tonto – bufó este con cólera – te interesa – contó con una sonrisa amarga
Es una compañera de trabajo – habló este de forma calma – y también me jefa
No te creo – susurró – a mi no me engañas...
Con permiso – entraron nuevamente a la habitación – hola cuñadito – se burlo el recién llegado – como esta el auror que puede romper el record de enfermería, una misión una entrada al hospital – rió este sentándose en una silla de forma elegante
Bien, Draco – rió este deshaciendo el tenso ambiente que se había formado
Me alegró – dijo este – que pasa Weasley – preguntó este – eso de matar con la mirada esta pasado de moda...
Cállate Malfoy – soltó este dándose la vuelta para salir de allí ante la mirada de desconcierto de Draco, quien al interrogar con la mirada a James y no recibir respuesta, solo se limitó a encogerse de hombros.
Amargado – susurró este
Mira quien lo dice – dijeron desde la entrada haciendo que Harry por poco soltara una carcajada al ver quien ingresaba a la sala – pensábamos que se iba a despertar en unas horas más señor Evans
Si yo también – susurró Harry un tanto tenso por estar con Draco y Ginny
No es mi culpa – comenzó Draco – que tu hermano haya cambiado tanto
Olvídalo – dijo ella – póngase de lado – dirigiéndose a Harry quien asintió – Hermione me dijo que la herida se abrió y tuvo que limpiarla
Así es – susurró este
Ya entiendo – soltó el rubio – por eso tenía cara de ogro tu hermano – comentó pensativo
Draco silencio – le dijo ella atendiendo a Harry
Son... – inquirió este haciéndose el desentendido – son...esposos cierto
Por desgracia – bromeó ella haciendo que su esposo hiciera un falso gesto de ofensa
Si, ahora me acuerdo que le vi el día que fui a su casa – comentó este
Era gracioso.
Muy gracioso a decir verdad ver a Draco a y Ginny, discutiendo al tiempo que esta última me revisaba la herida de la espalda.
Me alegro mucho que por fin Draco haya encontrado la felicidad junto a Ginny a pesar de todos los obstáculos que tuvieron que superar para estar juntos. Las familias, la sangre, los pactos, mortifagos, habían superado todo eso y ahora solo le faltaba una sola valla más; Lucius Malfoy y quizás el nuevo Lord Voldemort.
Hermione hizo un buen trabajo – comentó Ginny luego de terminar – solo algunas pócimas y esa herida quedara cerrada
Que bien – susurró este – y cuando podré salir – preguntó
En cuanto haya cerrado esa herida – anunció – pero no será más de dos días – le informo – como es antigua y ya que el proceso de cicatrización esta avanzada no será muy difícil
Comprendo – dijo este
Permiso – dijo ella a los dos hombre quienes asintieron
Por lo menos estas fuera de peligro – susurró Draco de pronto – además así alcanzaras para presenciar el interrogatorio – comentó
¿Interrogatorio? – preguntó Harry intrigado – a quien
Capturamos a unos mortifagos – contó este – y estamos esperando un tiempo, como Voldemort utilizaba trucos mentales no podemos arriesgarnos a perder a esos mortifagos...eso si, no será más de una semana
Excelente – sonrió este – por cierto – recordó – me alegró que hayas vuelto
Te lo dije – comenzó con orgullo – no le tengo miedo al pasado, ya no Evans - sonrió
Así debe ser – le apoyo este – tarde o temprano tienes que enfrentarte a tu padre es algo inevitable
Lo sé – dijo en un suspiro – lo he sabido durante todos estos años, solo que por un momento me paralice al saber que la persona que concidere por casi cinco años muerto...ahora resultara que estaba vivo y que era el lider de un escuadrón de dementes – sonriendo de forma burlesca
Es normal – dijo – ahora tienes que esperar que el momento llegara – le aconsejo este a lo que Draco asintió
Gracias – susurró este para luego levantarse de su lugar – tengo hacer algunas cosas – le informo – nos vemos
Nos vemos – se despidió este – "ten paciencia Draco, ya veras que algún día de desharás de esa sombra"
Confiaba en que Draco podría hacerlo.
Y trataría de ayudarlo lo más posible.
Después de todo se lo merecía.
-------------------------------------
Ya había llegado al hospital.
No me molestó en pasar por la recepción ya que minutos antes Remus me había informado donde se encontraba Harry. Tenía que entregarle las pociones lo antes posible, le quedaban menos de cinco minutos para que el efecto terminara y si eso ocurría se iba a meter en graves problemas.
Camine un último pasillo hasta por fin llegar a la habitación, mire a ambos lados del pasillo para luego entrar con cuidado, encontrándose con una cómoda habitación, con las típicas paredes blancas con un Harry Potter que al reconocerme casi puedo jurar que lanzo un suspiro de alivio. Él también sabía que la poción estaba a punto de terminar.
Me asustaste – reprocho este acomodándose un poco – la poción que dio Remus esta a punto de expirar
Lo sé – sonrió este – por eso mismo te traje más poción – contó dejando una pequeña cajita sobre el velador – y para que no cause problemas las hicimos con una duración de cinco horas como máximo
¿Hicimos? – preguntó intrigado – tu y quien más Daniel
Remus – contesto este abriendo la cajita para sacar una botellita – de echo la idea fue de él
Entiendo – susurró pensativo dándose cuenta que tendría a agradecerle en cuanto saliera de allí – gracias – le dijo tomando una botella que le ofrecía su amigo – ya me estaba preocupando – sonrió mientras se la tomaba – ahora voy a estar un poco más tranquilo
Eso si – le dijo sentándose en una silla – como la poción es mucho más concentrada, después de terminado el efecto tienes que esperar unos quince minutos antes de tomarte la siguiente
Lo recordare – le dijo este
Tengo entendido que ese sujeto por poco te mata – comentó luego de unos minutos en silencio – y que también usaste magia sin varita – sonrió al ver que este le miraba apenado – no te preocupes si no me lo contaste – le tranquilizo – no es fácil – no era una pregunta sino una afirmación
Si – dijo Harry – no es fácil sabiendo que en algún momento tienes que enfrentar a dos sicópatas
A uno ya lo enfrentaste y no saliste muy bien – rió este al igual que Harry – solo te falta el otro
Y creo que no voy a tener que esperar mucho tiempo – susurró este a lo que Daniel le miro – no fue mi culpa – se defendió este antes de que Daniel hablara – Hermione me estaba agradeciendo con una abrazo por haber traído de vuelta a Draco al departamento solo eso.
Le quedo mirando tratando de averiguar algo más.
Para su suerte compruebo que solo fue eso, aunque tanto él como yo sabemos que el asunto fue mucho más grave que un simple abrazo por el cual Ron se molesto.
Ten cuidado – resolvió este a lo que Harry asintió – ¿Cuándo sales de aquí? – preguntó cambiando el tema
Según Ginny – comenzó – en unos dos días o por lo menos hasta que mi herida cicatrice bien nuevamente
¿Nuevamente? – preguntó este – no me digas que la cicatriz se abrió – habló sorprendido a lo que Harry asintió – y te preguntaron el porque
Solo Hermione – comentó este – bueno en realidad ya lo sabía hace algún tiempo, solo me preguntó si me había curado un medico muggle...no le podía engañar
Si ya me lo has dicho – susurró este sabiendo por boca del mismo Harry que a Hermione Granger nadie le podía mentir
Solo espero que no sea mucho el tiempo – susurró este – Draco me dijo capturaron a unos mortifagos – aclaró – y que dentro de poco los van a interrogar y yo quiero estar allí
Es una buena oportunidad – apoyo este pensativo – y creo que lo mejor es que Ron no participe de ese interrogatorio
¿Por qué? – preguntó intrigado a lo que Daniel solo negó – esta bien te dejare para confirmes sus sospechas
Gracias – susurró este levantándose de su asiento – me voy tengo que volver al ministerio, nos vemos
Bien y gracias – se despidió este mientras se quedaba nuevamente solo.
Confió en él.
A pesar de que en algún momento me dijo a mi mismo que nunca volvería a confiar en alguna persona después de lo ocurrido con Ron. Daniel me ha demostrado que en él puedo confiar sin dudar ni un segundo.
Y Remus.
Definitivamente el destino quiso que me volvería a encontrar con el amigo de mis padres después de tanto tiempo y que junto a Daniel me ayudasen en esta misión tan difícil que estaba llevando a cabo.
Además de ser mi cable a tierra el cual es capaz de hacerme recapacitar en momentos críticos y así evitar que cometa alguna locura.
James – le llamaron desde la puerta - ¿Estás despierto? – preguntaron
Sí, Hermione – contesto este mientras ella entraba a la habitación – despierto y aburrido – sonrió
Ginny me informo que dentro de dos días saldrías – dijo a lo que Harry asintió – eso es bueno
Así es – dijo este pensativo – te puedo preguntar algo – le preguntó este intrigado
Claro – contesto ella sentándose en la silla que antes había ocupado Daniel
Si no mal recuerdo – comenzó este de forma indiferente al tema – en la guerra anterior Voldemort no solo reclutó a magos con delirio de grandeza – sonrió – sino que también a criaturas mágicas como hombres lobos, vampiros, gigantes y semi... – paro de hablar al darse de un pequeño y gran detalle
Semigigantes – termino Hermione a lo que Harry asintió sin decir palabra – si lo recuerdo...la verdad es que no se si estos grupos están de lado de este Lord y averiguarlo nos tomaría demasiado tiempo
Y quien hace esas averiguaciones – preguntó este de forma inocente
Este... – titubeo mientras una pequeña sonrisa surcaba el rostro de Harry – instituciones anexas al ministerio y al departamento...y también a algunos infiltrados
¿Infiltrados? – preguntó nuevamente – no me digas que colocan a un auror para hacerse pasar por un hombre lobo – siguió poniendo una cara de sorpresa
Para nada – negó ella con rapidez – aunque en cierta forma tienes razón – dudó ella esquivando la mirada de su compañero sin que este tenía una enorme sonrisa
Hermione – le llamo este sin quitar su sonrisa.
Me miro.
Al principio me miro de forma extraña al no saber el motivo de mi sonrisa y hasta cierto punto un asomo de carcajada.
No dije nada, solo le quede mirando de forma fija al igual que ella quien poco a poco se fue dando cuenta del porque de mi sonrisa, y cuando por fin se entero su rostro de extrañeza paso a ser de enojo.
¡Oye! – rió Harry tomándose el brazo donde Hermione le había dado un golpe amistoso
Lo sabías – susurró ella cruzándose de brazos – sabes lo de Remus cierto – le preguntó de forma seria
Si – susurró este poniéndose serio – hace algún tiempo...pero no precisamente por eso te preguntó de las criaturas es porque...no quiero que Remus este como un infiltrado es muy peligro
No te preocupes – sonrió – de seguro hay otros métodos por los cuales saber si este Lord tiene ese apoyo...aunque la verdad es que lo dudo seriamente
¿Por qué? – preguntó intrigado
Durante la guerra – contó – las criaturas mágicas no salieron muy bien paradas de esa pelea, luego los mortifagos comenzaron a reunirse dos años después de la caía de Voldemort.
Y un año después de la enfermedad de Dumbledore – susurró a duras penas y que Hermione a penas si alcanzo a escuchar
Dijiste algo – le preguntó ella
Nada – dijo este un tanto nervioso – solo que tienes razón...aunque no es malo saber ese detalle...no debemos llevarnos sorpresas
Si es cierto – susurro ella – bueno James te dejo – anunció levantándose de su asiento – tengo que ir a Hogwarts...cuídate – se despidió con una beso en la mejilla de Harry
Tu también – murmuro este viendo salir a Hermione de la habitación
Idiota
Eso es lo que soy, un verdadero idiota al no acordarse de, no solo el amigo de mis padres y de los merodeadores al completo sino que también de mi propio amigo, Hagrid. La persona quien prácticamente me mostró mi verdaderos hogar.
Con todo esto de Ron, Hermione, este loco líder de los mortifagos, mis hijos, me olvide completamente del guardabosque de Hogwarts...realmente soy un idiota con mayúscula.
En cuanto salga de este lugar lo primero que haré será ir a visitarle...espero que este bien porque sino, nunca me lo perdonaría.
Imbecil.
Si, ese es Harry Potter.
----------------------------------
Estaba sintiendo algo que hace mucho tiempo no experimentaba.
Claro, siempre lo he sentido, pero ahora es mucho más intenso.
Tanto como lo que sentí por Harry Potter.
Odio.
Un odio que en este mismo momento estoy sintiendo como recorre mis venas hasta llegar en lo más profundo de mi corazón.
Es la misma sensación...la misma que mi impulso a hacer todo lo que hice hace cinco años y que me llevo a un punto para culminar con esa daga enterrada en la espalda de mi amigo.
Deje prácticamente todo de lado para poder lleva a cabo mi plan...me tomo meses de trabajo pero por fin lo había logrado.
Y ahora.
Cinco años después vuelvo a sentir esta misma sensación.
Por una persona que a penas si conozco y la verdad es que nunca antes la había conocido, bueno si, la conocí en ese juego de Quidditch en cual me humillo delante de miles de personas y eso algo que aún no se lo perdono.
Lo bueno de todo esto, es que como no tengo ningún lazo que me una a él, no tendré algún remordimiento cuando le pase algo malo en alguna otra misión. Ese es el precio.
El precio, por fijarse de la mujer que amo.
Todo se paga en esta vida. Y él.
Lo pagará.
Pero por ahora no me preocuparé por eso, quizás en un tiempo más, ahora solo me interesa llegar a un destino en especifico, la oficina de la jefa de aurores de la tercera división.
Luna Lovegood.
Si lo sé, tal vez ella no se merezca lo que siempre hago con ella pero ciertamente no puedo evitarlo, es una adicción que no puedo controlar, además tengo que aprovechar que ahora soy miembro del departamento.
Permiso – susurró este asomándose por entre la puerta dándose cuenta que Luna no estaba sola - ¿Molesto? – preguntó Ron con ese tono de ironía tan característico de él.
Para nada – dijo un muchacho alto de cabello negro corto y de ojos casi azules – yo ya me iba – le dijo a Ron para luego mirar a Luna – le entrego estas carpetas en nos días señorita – le dijo a modo de despida – un gusto señor...
Weasley – respondió este estrechándole la mano – mucho gusto
Daniel Spencer – saludo este sonriendo de forma elegante – permiso
Por alguna razón no le daba buena espina.
Demasiado amable para ser un auror y demasiado elegante para estar en una división y más si era en la tercera.
Quien era – preguntó este cerrando la puerta una vez estuvieron solos – un auror
No Ron – sonrió Luna tranquilizándole – es un alumno de la academia que estaba a prueba, solo necesitaba unas carpetas para una investigación – le explico acomodando unos libros en un estante
Entiendo – susurró Ron sentándose de forma sublime en una silla – ya se me hacía raro que fuera un auror...demasiado cortes
Ron – reprocho – solo es un estudiante...además no tendría porque darte explicaciones – le miro
Vamos – le sonrió este levantándose de su asiento para acercársele – yo sé que me has extrañado
Ya quisieras – apartando un brazo del jugador – solo te acuerdas de mi cuando tienes problemas o te sientes frustrado
Pero ahora no tengo problemas – continuo este ahora tomando a Luna por los hombros – no estoy frustrado – sonrió – Luna, en verdad eres muy importante para mi...te necesito
No Ron – negó ella – ya no
Porque – preguntó de forma brusca – acaso hay alguien...ese muchacho – señalando la puerta por la cual minutos antes se había ido Daniel
No – le negó Luna – solo que me...
No pude escuchar más.
No tenía que ser un experto para saber lo que estaba ocurriendo en el interior de esa sala, Luna nuevamente había caído en las manos de Ron y ella no podía hacer nada para decirle que no.
Espere unos minutos más para no escuchar nada al interior, habían insonorizado la habitación. Suspire un tanto resignado mientras emprendía camino de regreso para ir a la sala de reuniones que en esos momentos ya debía de estar vacía, estaba anocheciendo y pocos ya quedaban en el departamento.
Cuando llegué recién me pude dar cuenta que las carpetas que tenía en mis manos, estaban arrugadas producto de la fuerza que había empleado al escuchar la conversación de Ron y Luna. Algo inexplicable paso cuando no los volví a escuchar dentro de esa oficina, algo muy parecido a cenizas que comenzó a brotar en mis entrañas que me hizo enfurecer pero que también y de golpe se convirtió en algo helado que me congelo sintiendo una amarga pena y tristeza.
No Daniel – se dijo tomándose la cabeza – es estúpido y además es la amante de quien traiciono a Harry...no – susurró
Me levante de mi asiento mientras tomaba las carpetas.
Eran muchas emociones para un solo día, entre las misiones, sospechas y pociones, ya no podía más, tenía que descansar para mañana y seguir trabajando, además aún tenía que terminar la cura para la enfermedad de Dumbledore.
Salí de allí para tomar una chimenea que me trasladaría hasta la casa. Pero lamentablemente en ese día tenía una nuble negra y recién ahora me estaba dando cuenta de eso.
A punto de tomar una chimenea se encontraban Luna y Ron abrazados y bastante sonrientes porque cada cinco segundos se escuchaban unas risillas que cualquier persona que les vea también se pondría feliz, pero a mi no me causaba felicidad aunque quisiera, pero no podía.
Espere a que se fueran, no quería estar en la mira de Ron suficiente tenía con Harry y eso ya representaba un problema para nosotros. Se veían muy felices y lo demostraron cuando se dieron un apasionado beso.
Desvié la mirada.
Algo me impedía ver eso.
Te das cuenta en lo que te estás metiendo – le hablaron detrás suyo
Solo paré de caminar – respondió este reconociendo la voz de Remus – me pareció ver algo en el suelo – mintió Daniel de forma olímpica
Daniel – susurró este avanzando un poco para quedar a su lado – si vas a mentir por lo menos miente bien...además el suelo esta lo bastante limpio por lo que no creo que haya algún galeón botado
Estoy cansado – se excuso intentando caminar hasta las chimeneas donde estaban Ron y Luna – permiso
Espera – le detuvo por el hombro – porque no me dices la verdad – preguntó este – es Luna – no era una pregunta sino una afirmación
Con la señorita Lovegood – comenzó este girándose para ver a los ojos al licantropo – solo hemos cruzado unas palabras, principalmente porque tengo que conseguir información ya sea para mi carrera como auror, como para James
Como quieras – susurró este echando un vistazo hacia enfrente dándose cuenta que la pareja ya no estaba – hasta mañana Daniel
Hasta mañana señor Lupin – se despidió este.
Esa mirada ya la había visto.
Hace algún tiempo confundí esa mirada de falsa alegría con una de tristeza, confusión, desesperanza y odio, no en el caso de Daniel. La confundí una vez, pero dos veces no comento el mismo error.
Daniel tenía cierta atracción por Luna pero lamentablemente lo que vi en sus ojos, era una lucha interna que libraba, quizás de aceptación o tal vez de negación, eso solo él lo sabe. Solo espero que tome la decisión correcta o sino va a sufrir.
Destino... – murmuró este mientras negaba con la cabeza como queriendo una explicación a ese mismo destino que en su momento había echo sufrir a Harry y que ahora lo iba a ser con Daniel.
Si, el único culpable de todo era él
----------------------------------
Exhausta.
Había sido un día extenuante, primero con la misión que a pesar de tener a algunos aurores en el hospital había dado buenos frutos. Después la discusión con Ron en la habitación donde James se estaba recuperando de un brutal ataque del líder de los mortifagos y por último una extraña conversación con mi antiguo profesor y director Albus Dumbledore.
---------- Flash Back ----------
Caminaba por el pasillo que llevaba a la oficina del director junto a mis dos hijos a quienes lo había ido a buscar en casa de Tonks ya que Ginny tenía mucho trabajo en el hospital y Draco aún tenía algunas cosas que hacer en el ministerio. Además la última vez que estuve aquí le prometí al profesor que iba a traer a los niños.
Estar allí me traía tanto buenos como malos recuerdos, era como revivir el pasado, aunque yo solo quería revivir los buenos momentos y los malos dejarlo en una pequeña cajita sin que estos salgan.
Caramelos de limón – susurró al tiempo que sonreía al ver que los gustos de su director no cambiaban – suban
Todavía esta enfermo – preguntó James
Tal vez – respondió ella – por eso lo venimos a ver
La puerta de la oficina estaba abierta por lo que entramos sin siquiera tocar, bueno en realidad James y Jane comenzaron a correr hasta llegar a una pequeña puerta lateral, no sé si tocaron pero cuando me quise dar cuenta unas carcajadas se escucharon desde el interior de la habitación.
Permiso – susurro – Buenas tardes profesores – saludo
Hermione – le saludo la profesora Mcgonagall - ¿Qué bueno verte?
A mi también profesora – sonrió mientras veía al profesor jugar como un niño más con sus hijos – como ha estado – preguntó
Bastante bien – respondió este riendo – lo malo que cierta profesora no me quiere creer – mirando a Minerva de forma no muy disimulada
Albus – le regaño ella – porque a todos los que vienen les dices lo mismo
¿Todos? – preguntó Hermione intrigada – quien mas ha venido
Remus – respondió con extremada tranquilidad – hace unas semanas – y dirigiendo una mirada hacia su amiga que le indicaba que no comentara nada – y que te trae por aquí
Bueno – comenzó un poco dudosa – es algo complicado de explicar
Nada es complicado – le sonrió este – Minerva – le miro – puedes – pidió mirando a los niños quienes se entretenían con unas fotografías
Claro – susurró ella – James, Jane – les llamo – porque no vamos afuera un momento...veamos si el profesor tiene algunos dulces.
Esa fue la señal para que ellos dejaran de hacer lo que estaban haciendo para correr hacia el exterior de la habitación seguidos de Minerva quien cerro la puerta para dejarnos a Albus y a mi solos.
Tú dirás – le animo este con tranquilidad
Hasta unas horas – comenzó – no había pensado en esa posibilidad pero creo que es posible.
Que cosa – preguntó Dumbledore
Usted sabe que Voldemort – susurró – no solo utilizo a magos sino que también a criaturas; hombres lobos, vampiros, gigantes entre otros y no sé...me he estado preguntando si ellos estarían nuevamente dispuestos a unirse...esta vez con este nuevo Lord ¿Usted que piensa?
Voldemort, Hermione – dijo este – tenía la capacidad de dominar a cualquiera ya sea por las buenas o por las malas...si este nuevo líder de los mortifagos es capaz hacerla también...estamos en presencia de alguien muy poderoso
¿Cómo? – preguntó ella – como puede existir alguien con ese nivel de maldad y poder...uno de mis aurores salvo de suerte esta tarde – acordándose de James
Hermione – susurró este – no te quiero desviar del tema – le miro – pero hay algo que quiero que sepas – hizo una pausa y continuo – sobre mi enfermedad
Sabe que tiene – le preguntó ella – es algo grave
No – le sonrió – de echo estoy mucho mejor que hace cinco años...hace un par de días me enteré que lo que tenía no era una enfermedad...sino que...alguien me enveneno – concluyó
Que – preguntó ella mientras se sentaba en una silla cercana – como que lo envenenaron ¿Quién?
Por ahora no te puedo decir – le calmo Albus – lo que si...es que dentro de poco me recuperare gracias a una poción...
Porque lo envenenaron – preguntó – lo querían matar
Tal vez – se encogió de hombros – Hermione tu mejor que nadie sabe que es muy difícil engañarme...tal vez esa persona quiso dejarme fuera de combate por algo especial – comentó mirándole
Algo especial – susurró intrigada – algo como que
Escucha – le dijo de forma confidencial – hay algo que tu y yo sabemos...algo que desde el primero momento nos fue completamente ilógico, tu lo sentías en tu corazón y yo por mis años de experiencia...ahora bien – continuo – te pido de favor que no comentes esto con nadie porque dentro de unos días estaré curado y voy a descubrir la verdad de eso que nos a queja...confió en ti.
---------- Fin Flash Back ----------
Harry.
Ese era el motivo por el cual envenenado al profesor Dumbledore, quien tiene razón, desde el momento en que me dijeron lo que había pasado en el bosque prohibido no pude creer, algo dentro de mi corazón me decía que era mentira y mi razón me afirmaba una y otra vez que todo era ilógico. A pesar de esos sentimientos preferí vivir con eso, vivir con la duda, duda que el mismo Albus ha tenido y que producto de eso lo habían envenenado.
Mamá – le llamaron haciendo que esta saliera de sus pensamientos – donde esta el tío Ron
No lo sé James – contesto ella poniéndole un pijama a su hijo – por allí
Se pelearon – preguntó ahora su hija ya acostada
No – le sonrió Hermione tranquilizándoles – a lo mejor fue donde sus padres – comentó – tiene que aprovechar que esta de vacaciones
Y el señor Evans – preguntó de nuevo James – el padrino dijo que estaba en el hospital
Draco – inquirió a lo que este solo asintió con su cabecita – cuando te lo dijo
Fue a casa de la tía Tonks – contesto – un rato antes de que tu llegaras quería saber si estábamos bien y allí lo escuchamos decir que el señor Evans estaba en el hospital y que estaba siendo atendido por una buena enfermera – concluyó
Inocente.
Así es como hablaba James, que lastima que el tono de mi "querido amigo" no fue así, ya me lo estaba imaginando, siempre con esa sonrisa de burla en la cual me recuerda cuando estudiábamos en Hogwarts.
Como esta él – preguntó Jane
Esta mejor – susurró ella arropando a sus hijos – en unos días saldrá del hospital
Y podemos ir a verle – preguntó James un tanto emocionado
Porque tanto interés – inquirió ella levantando una ceja – a penas si lo han visto
No lo sé – meditó este – será porque me regalo su Snitch...además se llama igualito a mi – miro a su madre y juntando sus manitas le suplico – por favor – sonrió
De acuerdo – aceptó ella – pero ahora van a dormir o sino mañana no van a despertar
Bien – dijeron ambos hermanos – buenas noches
Buenas noches – se despidió Hermione al tiempo que cerraba su puerta.
Lo único que puedo a hacer ahora.
Es esperar.
-------------------------------------
Otro día a acabado.
Algunas estrellas se asoman con timidez en el oscuro cielo completamente despejado, algo que internamente me tranquiliza a pesar de todas las cosas que están pasando. Sobretodo lo que paso hoy en la tarde durante la misión en Hogsmeade.
Cuando llegué al pueblo era una verdadera batalla entre los aurores y mortifagos, busque con la mirada a Hermione pero no le encontré por ningún lado, seguí buscando con rapidez por todo el pueblo, al no encontrarle pensé en internarme el campo de batalla pero cuando estaba a punto de hacerlo una pequeña explosión llamo mi atención a un costado mío. Miré hacía allá enfocando a las dos personas que peleaban.
Lord y James.
Este último a duras penas podía mantenerse de pié mientras que Voldemort ponía todo su odio en un potente Crucio. Me sorprendí que pudiera mantenerse de pié sin siquiera moverse con uno que otro gesto de dolor, iba a ayudar pero antes de que diera dos pasos, paso algo que hasta este mismo momento me siguió preguntando.
Solo fue un segundo.
Una explosión mayor se produjo a un costado de ambos haciendo que Voldemort mirara por un mísero segundo hacia su izquierda para que sucediera algo que no sé si es real o un espejismo. Por un segundo la apariencia de James cambio, su cabello normalmente castaño ahora era negro y puedo jurar que por un momento creí ver a Harry. Pero en un abrir y cerrar de ojos su aspecto fue el mismo, ya que fue tan rápido que ni siquiera el mismo Voldemort se dio cuenta. Eso si, de pronto James pareció murmurar un hechizo de protección porque de un momento a otro el maléfico desapareció y lo más sorprendente es que este no tenía su varita.
Algo que su atacante también le sorprendió.
Aunque claro muchos magos pueden hacer magia sin varita pero lo que muy pocas personas pueden hacer es liberarse de un hechizo torturador y más si este le pertenece al líder de los mortifagos. Luego de eso James cayo con un nuevo hechizo, a lo cual ya no pude seguir siendo un mero espectador, comencé a correr hasta llegar donde estaban ellos, al tiempo que me percataba que Hermione venía también un poco más lejos.
Papá – le llamaron era su hijo menor – mamá dice que vengas a cenar
De acuerdo – susurró este sonriendo – vamos – dijo saliendo de la habitación junto a su hijo
James Evans.
Es curioso pero a veces siento que sabe mucho más de lo que aparenta de todos nosotros, de Hermione, Remus, yo incluso creo que conoce mucha más a Ron. Pero a pesar de eso, a pesar de ser un completo extraño para mi, siento que le conozco hace muchos años y por alguna extraña razón me inspira confianza.
Algo que ya es mucho decir.
Sobretodo si se trata de mi.
Holas!!
No tengo mucho tiempo para comentar algo sobre el capitulo, solo espero que hayan disfrutado del capitulo y que dejen algun comentario sobre la historia…..y agradecer nuevamente a todos los review que he recibido.
Nos vemos en el proximo capitulo que estara muy interesante. Se los prometo.
Adios.
Ani D
