Dia 4_
Me desperto el aroma a tostadas calientes y cafe, lo primero que vi al despertar fueron aquellos luceros verdes a escasos centimetros de mi rostro de forma que sentia su aliento rosar mi piel. Se acerco a mi oido y susurro haciendome temblar: "Buenos dias, Kurt". Me sente en la cama y sostuve la bandeja que me traia llevandome una de las tostadas a la boca mientras el no apartaba la mirada de mis labios, mordiendo los suyos son una sonrisa. Mientras desayunaba me empece a preguntar que tipo de relacion habia entre nosotros ahora y como serie vivir juntos luego de aquel beso bajo la puesta de sol, descubri que mi corazon latia apresurado cada vez que Blaine se acercaba y mis ojos lo buscaban cada vez que lo veia alejarse. Aprete los puños y baje la vista, no se suponia que pasara esto, sin duda no debia haberme enamorado. Siquiera haber llegado alli en primer lugar.
"En un par de dias viajaremos a la ciudad para el casamiento de mi hermano" Decia animado mientras yo acababa las tostadas "Estoy ansioso por poder presentarle a mi novio" La comida se trabo en mi garganta y comence a toser desesperadamente quedandome sin aire mientras Blaine ladeaba la cabeza y soltaba la risa, yo buscaba recomponerme mientras el intentaba recuperar tambien el aire y dejar de reir. Cuando Burt llego al cuarto estabamos ambos con las mejillas rojas y las lagrimas acumuladas en nuestros ojos, Blaine todavia reia por lo bajo.
"Esta por desatarse una gran tormenta" Exclamo alzando la ceja al vernos en aquellas condiciones "Pueden ir a buscar algo para la cena y volver antes de que empiece a llover?" Asentimos y me dispuse a ducharme rapidamente mientras Blaine se cambiaba, salimos en quince minutos montados ambos en la bicicleta hacia una de las tiendas del centro. Fue enseguida unos pocos segundos luego de salir de la tienda que la lluvia nos empapo, el cielo se habia vuelto completamente oscuro de repente y se veian los rayos surcar las nubes. No supe que me sucedia, de repente me senti mareado y perdi las fuerzas, mis pies ya no podian sostener mi peso y cai inconciente no recuerdo exactamente donde. Cuando abri los ojos estaba todo oscuro, tenia miedo hasta que oi la voz de Blaine a mis espaldas.
"Kurt? Tranquilo, todo esta bien, deja de temblar" Senti sus brazos rodeandome y me acurruque entre ellos apoyando mi cabeza en su hombro. "Te desmayaste cuando salimos de la tienda y por tanto no pudimos regresar a casa pero logre cargarte hasta aqui para refugiarnos de la tormenta, no se que te sucedio y estaba muriendome de los nervios, ni te imaginas lo preocupado que estaba". Su voz hablaba rapidamente, casi atragantandose con las palabras. Yo tampoco tenia idea de lo que me habia sucedido, nos quedamos abrazados en silencio rodeados de aquella no tan molesta oscuridad y oyendo claramente las gotas de lluvia cayendo. Una melodia dulce, magica.
"Donde estamos?" Le pregunte luego de unos minutos y paso a explicarme la historia de su casa del arbol. Cuando su madre murio, Blaine ya no queria volver a su casa porque todo lo que veia le recordaba a ella y solia quedarse a dormir a la interperie escondiendose de su padre cuando lo salia a buscar. Finn, preocupado por su hermano menor, decidio ayudarle a construir una casa del arbol para refugiarse cada vez que no se sintiera comodo en su casa de forma que ya no tuviera que dormir al frio o bajo la lluvia. Asi dejaba mas tranquilo a su padre y podia sentarse en silencio a ver el pueblo desde la cima de la casa del inmenso arbol y desde alli olvidar todo lo que le provocaba dolor o miedo. Era su paraiso personal y no dejaba que nadie, ni siquiera su hermano, subiera alli.
"Entonces soy la primera persona a la que traes aqui?" Pregunte y me contesto, con la voz un poco avergonzada, que solo me habia traido porque era una emergencia pero si, era el primero alli. Me invadio un sentimiento indescriptible, estaba compartiendo con el algo que nunca habia compartido con nadie mas, habia sido la unica persona que me habia confiado algo tan importante y esto me conmovia al punto de querer dejarle al chico una parte importante de mi, algo que yo atesorara tanto como el con su casa del arbol. Enseguida me retracte; seguro que lo que sentia por Blaine era solo un flechazo superficial, por que no habia apartado mis labios cuando debi haberlo hecho? Mi mente deseaba poder volver con mis padres y ser tan unidos con ellos como lo era Blaine con los suyos, quizas una parte de mi le tenia un poco de envidia. Pero tambien estaba, por otro lado, mi corazon que sabia bien que no podria apartarse del morocho. No podia engañarme a mi mismo, por mas que intentara ver al chico como un amor pasajero, sabia bien y cada vez mi conviccion crecia mas: amaba a Blaine Anderson.
Abrazados vimos la lluvia a traves de la ventanita de aquella humilde construccion de madera rodeada de hojas anaranjadas, apenas habia espacio para los dos pero no nos molestaba estar apretados. La noche habia llegado y la tormenta parecia solo haber empeorado por lo que Blaine me pregunto si no seria mejor pasar la noche alli, me encogi de hombros, mi cabeza me dolia demasiado y sinceramente no me parecia agradable la idea de salir a correr varios kilometros bajo la lluvia hasta el taller. Me recoste contra el pecho de Blaine y este se quito suavemente su camisa para arroparme con ella cual si fuera una manta, me dormi con su aroma y sus brazos acunandome, la calidez de su cuerpo a mi alrededor me protegian y el sonido de la lluvia era nuestra nana.
"Te amo" Me susurro de la forma mas dulce haciendome dar cuenta que nunca habia oido esas palabras antes, temi responderle asi que simplemente cerre los ojos y me dormi rodeando su cuerpo con mis brazos.
