Dia 5_
Me despertaron las maldiciones de Blaine en mis oidos, sentia ruido a mi alrededor y al abrir mis ojos no tuve completa conciencia de donde me encontraba, todo ocurrio muy rapido. El chico me tenia durmiendo sobre sus brazos y tapado con su camisa, no podia creer que habia podido dormirme tan facilmente sobre su pecho calido levemente humedo y con las gotas de lluvia deslizandose por sus rizos y cayendo en mi rostro. Estornude un par de veces, tenia frio y seguramente la tormenta del otro dia habia afectado un poco mi delicada salud. Segui sintiendo los gritos de Blaine y repare en el gato inofensivo que nos miraba desde los pies del arbol en donde se hallaba la casita de madera, no podia creer que la inquietud del chico se debiera a la simple presencia del felino.
"No es el gato, Kurt, es la dueña" Explico alterado mientras prendia los ultimos botones de su camisa, poniendose de pie y tendiendome la mano para ayudarme a bajar de la casita "Tenemos que irnos antes de que nos encuentre aqui, ese pequeño demonio peludo es quien la ayuda a encontrar a sus victimas y una vez que las encuentra..." Se vio interrumpido al escuchar una voz femenina y sin dudarlo tomo con fuerza mi mano y salimos corriendo hacia la carretera. Mi corazon latia acelerado a medida que esquivavamos los ultimos arboles del bosque con pasos apresurados pisandonos los talones, quizas no tanto por la adrenalina sino por las manos de Blaine que rodeaban las mias y la forma en que me habia llevado consigo sin dudarlo. Que pensaria Burt cuando le dijeramos que habiamos pasado la noche juntos en la casa del arbol? No sabia con que cara regresar y mis mejillas se enrojecian de solo pensar en la forma en que el hombre se lo tomaria. Pronto mis pulmones dejaron de responderme, Blaine estaba mas adaptado a correr de aquella forma pero yo casi no salia de la casa de mis padres y de hacerlo siempre habia sido en auto. Tropece con una roca y cai sin poder levantarme, jadeando exahusto. Justo en ese instante aparecio de entre los arboles una mujer de la edad de su padre, cabello rubio corto y deportivo azul con una sonrisa triunfante.
"De nuevo en territorio ajeno, Anderson?" Solto con su voz altanera y Blaine bajo la vista dirigiendome una mirada para que me recompusiera rapido, debiamos largarnos, aparentemente aquella casa que Finn le habia contruido hace varios años estaba sobre un arbol cuyas ramas rosaban apenas la propiedad de la señora Sylvester. "Tu, especimen de pantalon tan corto como tu capacidad cerebral, saca tus rulos y la muñeca de porcelana que traes lejos de mis tierras" Señalo escupiendo insultos y otras tantas quejas, yo solo podia alzar la ceña al oirla diciendome porcelana como si me conociera de toda la vida. Recien pudimos escapar cuando, afortunadamente, su gato corrio internandose en el bosque y de inmediato se fue ella tras el sin despedirse.
"Vive en la casa del claro y nos ha hecho la vida imposible, a mi y a Finn, desde que somos pequeños" Se encogio de hombros el morocho mientras caminabamos hacia el taller "Soliamos pensar que no tenia corazon hasta que ocurrio lo de su hermana, ella murio hace algun tiempo y puedo asegurarte que no se la vio en meses y que su llanto se escuchaba en todo el pueblo. No fue hasta que consiguio ese gato suyo que comenzo lentamente a sanar un poco sus heridas y ahora sale persiguiendo niños, robando paletas y destruyendo globos y alegrias como de costumbre" Blaine sonrio, parecia quererla de cierta forma.
Llegamos, Burt nos esperaba tomando te en el patio delantero, asegurandose de que no hubieran clientes y sorbiendo calmado mientras escuchaba el partido emitido desde su radio. Nos saludo con la cabeza, de nuevo me sorprendio su desinteres en los detalles y la forma que tenia de no preguntar cada cosa que haciamos o los lugares a los que ibamos. Se notaba la confianza que le tenia a su hijo y aparentemente, la que me tenia tambien a mi. Le sonrei en respuesta a su saludo y nos sentamos a cada lado, Blaine para escuchar tambien el partido y yo para descansar mandandole mensajes a mis Warblers que no habian parado hasta llenar mi buzon de entrada preguntando si me encontraba bien. Uno de los mensajes de Wes me tenia preocupado, me decia que ya habia arreglado todo para que me quedara en su casa el tiempo que quisiera. Le habia dicho que estaria alli el sabado, cuando ya me hubiera despedido de Blaine y su familia. Lo mire de reojo, estaba concentrado en el partido haciendo algun comentario con su padre al respecto de vez en cuando, sus ojos concentrados y aquella mirada seria me hicieron escapar un suspiro. Se veia adorable, no queria dejarlo. Estaba contestandole el mensaje a Wesley, poniendole que no iba a regresar ese sabado, pero mi celular vibro ante la llamada entrante y reconoci el tono de inmediato; era mi padre.
"Kurt" Afirmo la voz, mi padre nunca preguntaba ni se mostraba dubitativo. Me aleje para hablar con mas privacidad y entre al almacen al cerciorarme de que estaba vacio. Salude a mi padre sin mucho entusiasmo, mas bien shockeado porque jamas hubiera imaginado que podria haberme llamado de repente. "Estuve pensando mucho estos dias, tu madre sufrio mucho con tu partida y la casa se esta viniendo a bajo. Sabes que Cooper esta todo el dia afuera, quien sabe metido en que lios y con que juntas, no recibimos buenas noticias desde que te fuiste. Yo soy de los que piensa que como hombre debes enfrentarte al mundo y golpearte con la realidad hasta que aprendas que no puedes ir en contra de ella..." Del otro lado de la linea se oyeron lamentos, era mi madre reprimiendo el llano y presionando a su marido para que no dijera tonterias y fuera directo al punto."Mira, Kurt, si lo que necesitas para dar el brazo a torcer son mis disculpas yo... lo siento, hijo, por favor vuelve". Las lagrimas estaban fluyendo por mi rostro, estaba mordiendome los labios para no largar el llanto y apenas soportando el peso de mi cuerpo. Mi padre acababa de disculparse, por primera vez en su vida, y mi madre lloraba desconsoladamente a sus espaldas mientras me hablaban por telefono. Senti la necesidad de estar alli, de abrazarlo con fuerza y decirle que lo amaba, incluso aunque el jamas me lo hubiera dicho. Necesidad de decirle que lo perdonaba, que lo extrañaba, que por mas rechazos y desprecios jamas iba a dejar de admirarlo y mi corazon siempre iba a buscar refugio en la proteccion de sus brazos.
"Papa" Susurre con la voz quebrada y mi cuerpo destruido, senti su voz del otro lado: "Perdoname, Kurt, no voy a permitirte que vayas en contra de lo correcto siendo... asi como eres. Pero debes saber que lo hago por tu bien, hijo, lo hago porque te amo y no quiero que sufras, no quiero que sientas las miradas de la gente haciendote a un lado ni lastimandote porque se que al final seria yo quien mas sufriria con las heridas que todos marquen en tu corazon. Kurt, estoy dejando mi orgullo a un lado para suplicarte que olvides por un momento los caprichos que ahora cruzan tu mente, creeme hijo, todo eso se ira con el tiempo y mientras tanto, en ese complicado proceso, nada me gustaria mas que tenerte con nosotros. Vuelve, te lo suplico". No pude aguantarlo, colgue el telefono y largue el llanto dejandome caer contra un oscuro rincon del almacen, no se cuanto tiempo estuve alli antes de que dos brazos inmensos me sirvieron de consuelo y apoye en ellos todo mi dolor.
"Kurt" Murmuro suavemente Burt, que habia entrado en la pausa de su partido y se encontraba ahora consolandome, sentado a mi lado en el suelo "Escucha, no se que es lo que esta ocurriendo pero si debes tomar una desicion recuerda seguir tu corazon, esa es la respuesta a todas las dudas y la solucion a todos los obstaculos. Eres un hijo para mi y siempre tendras esta casa para que te acoja cuando desees volver, si lo que quieres es marcharte por un tiempo hazlo sin dudar. Siempre te esperaremos con los brazos abiertos porque, Kurt, este es tu hogar ahora".
"Pero Blaine..." Replique secando mis lagrimas y dirigiendo mi vista al hombre, mi pilar en aquel momento.
"El entendera y estara esperando tu regreso asi como yo, debes pensar primero en ti y solucionar lo que sea que provoque esas lagrimas. La primera vez que pisaste esta casa estabas escapando de la verdad, la segunda vez se que ya no sera asi, no sigas escapando de tus miedos y enfrentalos para poder regresar con una sonrisa. Nosotros te daremos nuestra fuerza desde aqui, preferimos que marches ahora y vuelvas feliz a seguir viendote desmoronado por los rincones. Tus lagrimas son las nuestras, Kurt, te he dicho mil veces que ya eres parte de la familia". Me coloco su gorra sobre mi cabello despeinado y seco mis lagrimas como a un pequeño, me senti totalmente hijo suyo en aquel instante y me despedi con una sonrisa antes de tomar mi escaso equipaje y acelerar el motor de mi auto. Fui a toda velocidad por la carretera dejando atras al pueblo de Blaine y todos los hermosos recuerdos que habiamos pasado alli. "Tengo una desicion que tomar" pense con la vista perdida en el horizonte a medida que el sol se ocultaba y mi auto avanzaba por la carretera vacia "realmente necesito el cariño de mis propios padres, los extraño, pero elegirlos a ellos es renunciar a lo que siento por Blaine" Millones de imagenes recorrieron mi mente; durmiendo en la casa del arbol, despertandome con cafe caliente cada mañana, enseñandome a andar en bicicleta, rescatandome del lago, cargandome inconciente bajo la lluvia, mostrandome como lanzar las piedras para que reboten en el agua, enseñandome los nombres de las estrellas antes de dormir. Sus ojos verdes fulminando los mios molesto, suplicandome con una sonrisa, confundidos con mi sarcasmo, divertidos de mis gestos y preocupaciones, atentos a mi dolor y compartiendo mis alegrias. Blaine, todo su ser grabado a fuego en mi mente y escrito con tinta permanente en mi corazon.
