TRAICIÓN
Capitulo Diez:
"Te pido un favor"
Notilla; Ningún personaje es mío, excepto la historia, todo es de JK.Rowling
Nunca pensé que saber la verdad fuera tan...doloroso.
Al principio no quería respuestas, no las necesitaba, su acción valía más que mil palabras y eso era más que suficiente. No valía explicación alguna y si la había, solo haría oídos sordos a ella. Con el transcurso del tiempo y a medida que se iban desvelando situaciones comencé nuevamente a cuestionarme, dentro de esa gran mentira solo habían más mentiras y engaños, era una especie de telaraña, hilvanada minuciosamente para que toda persona que caiga allí nunca encontrará una respuesta concisa y solo se viera envuelta en engaños. La mentira perfecta...convirtió mi vida en un infierno y de paso la vida de las personas que amo. Pero nada es para siempre y la verdad siempre sale a la luz de un modo u otro...cada pieza está tomando su lugar haciendo la verdad cada vez más clara.
Aunque...no puedo creerla.
Me niego a creer en esa realidad en la cual ya nada tiene sentido y que francamente no sé en qué momento dejo de tenerla. En qué momento él se transformo sin siquiera darnos cuenta, sin ver una mirada o una sonrisa, nada, simplemente sucedió.
Esta no es la verdad.
Y pienso buscarla aunque me tome una eternidad. Sé que él la sabe...él es el único que me puede decir cómo y cuando se formo esta telaraña de mentiras. Solo espero no arrepentirme nuevamente en esta búsqueda.
No lo soportaría.
-¿Molesto? – inquirió Harry tocando el marco de la puerta de la sala de reuniones donde se encontraba Hermione quien al verle sonrió mientras negaba con la cabeza - ¿No sé supone que debería estar descansado? – le miró sonriendo, enarcando una ceja.
-Debería, James, debería – sonrió ella parada en la cabecera de la gran mesa acomodando algunas carpetas – pero antes necesito hacer una pequeña reunión sobre la misión de ayer, lo más seguro es "alguien" quiera una explicación del porque quedó fuera – le miró fijamente a lo que Harry asintió en silencio – ¿Y tú? ¿a dónde vas? – observando el bolso que portaba el auror.
-De eso venía a hablar contigo, Hermione – comenzó un tanto nervioso – tengo que hacer un viaje por asuntos personales
-¿Ocurrió algo? – inquirió ella acercándosele preocupada
-Nada grave – sonrió este tranquilizándola – solo necesito colocar algunas cosas en orden...quizás me tome una o dos semanas, claro si me autorizas y no te molesta – observándole.
-No me molesta, para nada – dijo enseguida – después de todo la próxima misión es en un mes y durante ese plazo no quiero exponer a nadie...Voldemort debe estar sospechando sobre un posible espía dentro de sus filas o que nosotros descubrimos al suyo – aclaró
-Gracias – sonrió este – te prometo que estaré de vuelta lo antes posible.
-Solo procura solucionar tus problemas – le ánimo Hermione – y cuidarte – finalizo acercándosele para abrazarle algo que sin duda, Harry, no se hizo de rogar.
Daría todo para que no supieras lo que sé.
Ya no quiero hacerte sufrir ya suficiente tienes al convencerte de esa mentira que inventó tu mejor amigo. No quiero que sufras ahora por una verdad que puede ser aún peor que el mismo engaño.
Sin siquiera esperarlo me refugio en tus brazos tal y como lo hice minutos antes de comenzar la que sería la última batalla con Tom o Voldemort. Si no supiera que estarás bien protegida no me iría por tantos días.
-Tú también cuídate – susurró – volveré.
-Lo sé – murmuro ella aún en el abrazo. Abrazo que hubiera durado un poco más de no ser por la "tos" de una persona con serios problemas bronquiales.
-¡Vaya! – exclamó el recién llegado sujetándose del marco de la puerta – lo siento, estoy algo enfermo – sonrió mirando a la pareja algo sonrosada
-Ya nos dimos cuenta, Draco – habló Hermione irónicamente a lo que su amigo solo se encogió de hombros. – solo le deseaba buena suerte a James.
-¿Buena suerte? – frunció el ceño el rubio desconfiado, actitud que luego cambio a amenazante - ¿Te vas? – exclamó escandalizado
-Por unas semanas – afirmó este esquivando la mirada gris del ex Slytherin – asuntos personales – aclaró
-Ya veo – murmuró Draco pensativo – espero que vuelvas pronto, Evans.– soltó
-Lo haré – sonrió este a medias, la mirada del rubio comenzaba a asustarle
-Bueno – soltó Hermione – voy por algunas carpetas...suerte James – anunció besando la mejilla de Harry a modo de despedida y darle un golpe no tan cariñoso al rubio quien se quejo levemente por su brazo – te lo mereces – le regaño
-Tal vez – le sonrió este viéndola salir de la sala y cuando lo hizo dirigió su mirada hacia Harry quien por todos los medios trataba de esquivarle la mirada - ¿a dónde vas? – le preguntó sin rodeos mientras se le acercaba – piensas escapar Potter. – susurró tomándole por el cuello de la camisa ya que estaba vestido de forma muggle
-Nunca lo haría – dijo esta vez mirándole a los ojos – necesito respuestas – se explicó aunque eso no fue suficiente para Draco
-Respuestas ¿Sobre qué? – volvió a preguntar sin dar indicios de querer soltar al pelinegro – no soy estúpido y sé que algo sucedió en ese bosque durante la misión, buscas respuestas a algo que viste ¿No es cierto? – le miró de forma analítica
-No puedo decírtelo – negó este empujando levemente a Draco para sacárselo de encima – se me hace tarde – anunció intentando salir de la sala pero su compañero de labores se lo impidió – déjame pasar – pidió de la forma más paciente que consiguió sacar
-Dime la verdad – le dijo Draco con firmeza – porque no me la contaste toda anoche, habla Potter – más que una petición era una orden
-No lo haré – volvió a negarse – solo puedo decirte que cuides a Hermione en mi ausencia...sobre todo de Ron.
-¿De Ron? – le miró sorprendido – otra vez con eso...Ron será un asesino pero no sería capaz de lastimar a la mujer que ama
-Draco – habló este con una leve sonrisa – Ronald Weasley, dejó hace mucho tiempo de ser; el jugador perfecto, el mejor auror de la academia, el amigo de todos, mi mejor amigo, el hermano de Ginny y tú cuñado. Con permiso – soltó haciéndose espacio para salir de la sala dejando a Draco Malfoy con la palabra en la boca.
¿Acaso era posible? (/)
Podía ser posible que estuviera frente a nuestros ojos y nosotros no nos hubiéramos dado cuenta. Podía estar tan cerca y nunca sospechamos nada.
-¿Acaso vivimos en una mentira?
-¡Evans! – exclamó Draco saliendo de su trance completamente fuera de sí - ¡Potter! – volvió a gritar esta vez corriendo para salir de la sala – Remus – topándose con él en el umbral de la puerta - ¿Has visto a Harry?
-¿Sabes de él? – le miró desconfiado a lo que este asintió de forma torpe – no, no le he visto pero Daniel me dijo que se había ido a un viaje
-Si, lo sé – dijo mirando hacia todas las direcciones – estuvo aquí hace un momento, no puede ser – se dijo tomándose la cabeza
-¿Sucede algo malo? – le miró preocupado el licantropodo
-Nada – soltó con la mirada más que perdida – necesito sentarme – susurró yendo hacia la mesa y tomar asiento en una de las sillas, dentro de poco comenzaría una reunión
-Draco – le llamó Remus en un susurro - ¿Seguro que estás bien? – le preguntó
-Si, lo estoy – asintió este sin mirarle - ¿Sabes a donde fue? – inquirió refiriéndose a Harry
-No – negó – y Daniel tampoco sabe mucho.
-Ya veo – susurró dirigiendo su mirada hacia la puerta donde ya comenzaban a llegar lo distintos representantes del departamento.
Iba a hacer una larga reunión.
--
Debo estar loco.
Porque demonios tuve que prometerle algo así a Harry cuando me he propuesto no tener ningún tipo de relación con ella más que de trabajo y nada más. Claro, lo primero puedo cumplirlo, después de todo sacar información favorable a nosotros es algo que no tiene mayor esfuerzo ni dificultad pero lo segundo. No. Por ningún motivo...no pienso hacerlo aunque mi vida dependiera de ello.
Maldición...
--Flash Back--
-Vas al ministerio – le había preguntado hoy en la mañana - ¿Estás seguro que encontrarás a Hermione?
-Sé que está allí – me aseguró este muy confiado – Por cierto Daniel...necesito pedirte algo – me miró al tiempo que se colgaba un pequeño bolso en uno de sus hombros
-Claro – le dije animándole a que siguiera, ojalá nunca lo hubiera hecho – que necesitas.
-Información...presiento que Terry no es el único infiltrado en el departamento – confesó visiblemente preocupado
-De acuerdo, eso no se pide como favor, después de todo siempre hemos buscado información – le miró un tanto incrédulo a su petición, aunque aún faltaba una segunda parte.
-Lo sé – sonrió – pero hay algo más y es un poco más personal – había dicho un poco más preocupado – no sé si conoces a Luna Lovegood – me preguntó, quise decirle que sí, pero de mi boca no salía nada y solo tuve que hacer un movimiento, para mi horror, negativo – ya veo – susurró – pues necesito que te acerques a ella...según Remus ha sido el juguete preferido de Ron por mucho tiempo
-¿Y? – le interrogué con un ligero temblor que por suerte no fue visible para Harry
-No quiero que sufra y él siga haciéndole daño – concluyó – es una excelente amiga y necesito que te ganes su confianza y que de algún modo trates de sacarle de la mente a ese imbécil.
-Porque yo – le miró aterrado por la petición de mi amigo – porque no Remus que es quien más la conoce.
-Podría, pero el decirle el porqué y mi viaje podría ser para peor – me miró – además confió en ti. Lo harás. – preguntó. Hubiera preferido decirle que no, pero no podía, tenía que hacerlo. Por más difícil que sea.
-Lo haré – afirme a lo que este sonrió.
-Gracias – susurró este mientras se acercaba a la chimenea para trasladarse al ministerio – Una última cosa, Daniel. – me dijo – Prométeme que la cuidarás.
-La cuidaré. – ya estaba hecho, no había vuelta atrás – te lo prometo.
Luego de eso, desapareció entre las llamas verdes.
--Fin Flash Back--
Que hago ahora.
Que hago con este sentimiento que me niego a aceptar y hasta el momento estaba no aceptándolo, y ahora, Harry me pide esto. Pero por el otro lado, debo hacerlo...alejarla de las garras de Ron, no quiero que siga sufriendo por alguien quien solo la usa por un momento y luego la bota.
-¿Daniel? – le detuvieron tomándole suavemente por el hombro – ¿Eres tú? – sonrieron al reconocerle
-Luna – susurró este moviendo la cabeza para salir del trance en el que estaba sumido – ¿Vas a la sala de reuniones?
-Así es – asintió – al parecer Hermione va a decidir qué es lo que va a hacer durante estas semanas
-Ya veo – susurró pensativo – no te lastimaron durante la misión – le miró de pronto Daniel
-No mucho – respondió ella tranquilizándole con la mirada algo que sorprendentemente para él no fue incomodo. Doblaron en una esquina para caminar el último pasillo que llevaba a la sala de reuniones donde ya se encontraban Draco y Remus, este último haciendo un seña de bienvenida ya que el rubio se encontraba sumido en sus pensamientos. - ¿Cómo va todo? – le preguntó al licantropodo
-Bien Luna, un poco cansado – sonrió – ¿Y tú? ¿Ron no te ha hecho nada?
-No – contesto posando su mirada en sus anotaciones
-Debes alejarte de él – comentó Draco tan solo escuchar la mención del pelirrojo – es muy peligroso para ti
-Quisiera hacerlo – mirándole de forma triste – pero lo quiero mucho – confeso sacando un suspiro de resignación en Remus, uno de rabia en Draco y otro de pena en Daniel, este último pegando un bote al escuchar el eco de una discusión que conforme se iban acercando la intensidad de este era mayor
-¡No tienes ningún derecho! – exclamaba uno de ellos - ¡Y tú lo sabes, Hermione!
-Boot – mascullo Draco intentándose parar de su lugar pero detenido por Remus – no pienso permitir que la trate así – le dijo.
-Hermione sabe resolver este tipo de situaciones – menciono este con tranquilidad – confía en ella
-¡Escúchame bien! – decía Hermione ya en el umbral de la puerta - ¡Fue una misión de emergencia! ¡Además tú no estabas aquí en el ministerio! – le miró ella detenidamente – si mal no recuerdo solicitaste un día libre – soltó de pronto al tiempo que se cruzaba de brazos, sacando así una sonrisa en Draco.
-Te lo dije – susurró Remus al rubio quien asintió sonriendo
-Ahora Terry te recomiendo que te sientes y escuches de los avances que tuvimos en esta misión – le aconsejo y pese a la mueca de su compañero ingreso totalmente a la sala y saludar a los demás de manera cordial – Bien – comenzó sentándose en la cabecera de la mesa como era de costumbre – creo que estamos todos.
-No – comentó Draco un puesto más de donde estaba su amiga – falta Evans – dijo en un intento de sonrisa que fue aplacado por la mirada seria y firme de ella.
-Si – susurró observando la mesa en general – James Evans me pidió unos días...necesitaba hacer un viaje para solucionar unos problemas personales, regresara en una o dos semanas – explicó – ahora volviendo a lo nuestro – continuo – resulto bastante beneficiosa, según los distintos informes que han revelado que no tuvimos ninguna pérdida dentro de los aurores pero si dentro de los mortifagos, quizás no fueron significativas y realidad eso no es lo que estábamos buscando. Sino más bien capturarlos y llevarlos a Azkaban.
-Qué tipo de mortifagos murieron – interrogó Terry en la otra punta de la mesa
-En su mayoría jóvenes posiblemente recién iniciados – explicó Draco – los demás mortifagos que fueron enviados a prisión fueron de una edad intermedia ni de poco o de mucha experiencia.
-Lamentablemente – habló Remus ahora – no tenemos a ningún mortifago llegado desde exterior, la mayoría huyo luego de que Voldemort lo hicieran junto algunos del escuadrón alfa.
-¿Y qué haremos ahora? – inquirió Terry nuevamente – la próxima misión es el próximo mes
-Lo sabemos – continuo Hermione ahora – es por eso que durante estas semanas no haremos ningún movimiento muy brusco...Voldemort debe estar sospechando sobre algún posible espía
-¿Lo tenemos? – interrogó Boot sorprendido
-No – se adelantó Draco – simplemente nos llegó la información de que hubo movimientos un tanto extraño por parte de algunos mortifagos que en ese momento estaban siendo vigilados
-Ya veo – susurró este pensativo no muy convencido de la palabra del rubio
-Por ahora – volvió a decir Hermione – solo nos dedicaremos a trazar cuidadosamente el plan de ataque...
-Sería conveniente reunirnos la próxima semana para ver los avances – comentó Luna quien había solo estado de espectadora – pronosticar posibles avances sería una irresponsabilidad
-Estoy de acuerdo con Luna – le apoyó Hermione y antes eso nadie se opuso – ¿De acuerdo? – interrogó recibiendo varios gestos afirmativos – bien, entonces la próxima semana a la misma hora, pueden retirarse – concedió.
No confiaba en él (/)
Técnicamente tenemos a un mortifago en nuestras filas en buscar de información para dársela a su señor. No sé porque aún Hermione no ha hecho nada, por lo menos sacarlo de su puesto por dudoso comportamiento. Definitivamente hay veces en que no la entiendo.
-Hermione – le llamo Draco luego de que todos se hayan ido - ¿Estás segura de lo que haces? – le preguntó preocupado
-Sobre Terry – indagó a lo que este asintió – completamente...lo peor que podemos hacer es encarcelarlo, si lo hacemos levantaremos sospechas y Voldemort sabrá que esa información no salió de su vasallo sino de otra persona.
-Aún así es muy riesgoso – continuo – con ese traidor aquí perfectamente puede estar planeando algún ataque al ministerio, no por nada llegaron todos aquellos mortifagos que en la época de Riddle habían estado escondidos – explicó – puede haber un ataque.
-Si es así – le miró ella – aún tenemos tiempo...si nos precipitamos podríamos caer en una trampa. Tranquilo – le sonrió
-¿Qué vas a hacer ahora? – inquirió – vas a descansar
-Si, pienso ir donde Ginny a buscar los niños – suspiró ella – y luego a descansar el resto del día
-Lo necesitas – argumentó ante la mirada seria de su amiga - ¿Qué? – exclamo confundido.
-No creas que he pasado por alto esos ataques que te dieron durante el combate – señalo preocupada – no son normales.
-Lo sé – susurró incomodo – pero no lo digas a Ginny, es capaz de encerrarme en una habitación como conejillo de indias para hacerme exámenes y sabes que no tengo paciencia para ello – explicó casi aterrado a la idea.
-De acuerdo – sonrió ella – pero cuídate.
-Lo haré – le aseguró – tengo que irme...necesito hablar con el profesor Dumbledore ¿Dices que ya está recuperado? – inquirió incrédulo.
-Así es – asintió Hermione – recuerdas al muchacho de la academia, Daniel – le preguntó a lo que este asintió – fue él quien descubrió una cura.
-¿De verdad? – exclamó Draco sorprendido – vaya...es increíble, varios magos le vieron y casi lo diagnosticaron como incurable.
-Ya ves que se equivocaron – le sonrió – se me hace tarde...dales saludos de mi parte – le pidió mientras salía de la sala con varias carpetas bajo el brazo.
Daniel.
Él había ayudado a Harry cuando este estaba semiconsciente en un hospital muggle, y debo suponer quien realiza las pociones multijugos. Interesante. Me recuerda a él. Espero que este vivo y más ahora cuando tiene una razón para existir.
Igual a la que tuve yo.
--
"No le temas a la verdad"
Esas fueron las palabras exactas de Remus antes de salir de la reunión, donde reconozco que me quede viendo a Luna completamente embobado. Posiblemente tiene razón y tema mostrar verdaderos sentimientos hacia la rubia. Pero por el otro lado el sentimiento de lealtad hacia Harry es más fuerte y no puedo pasarlo a llevar así como así. No puedo traicionarlo con la mujer del que fue su mejor amigo, sería desleal hacer algo así, pensara que me aproveche de la situación de cuidarla.
-No puedo – murmuro para sí mismo sin darse cuenta que no caminaba solo por el pasillo que llevaba a la cafetería.
-No puedes que – le preguntaron a su lado haciendo que pegase un respingo que no fue visible para su acompañante – no puedes ir a la cafetería – inquirió nuevamente.
-No, no es eso Luna - ¿Cafetería? Y desde cuando había aceptado ir. Bueno eso ya poco importaba – estaba pensando en voz alta...cosas mías – sonrió
-Entiendo – le sonrió de vuelta sin detener el paso – por cierto cuando pasarás definitivamente al departamento – indagó.
-Aún no lo sé – contesto Daniel encogiéndose de hombros – posiblemente el próximo mes
-Tienes que hacer un papeleo – comentó ella con calma
-¿Muy extenso? – inquirió este
-Un poco – comentó Luna – deberías comenzar desde ahora.
-Sí, eso haré – murmuro preocupado. Ahora tenía que preocuparse de su traslado, definitivamente ese día iba de mal en peor.
-Si quieres puedo ayudarte – se ofreció ella – no tengo mucho que hacer durante estas semanas. Además serás parte de la división.
-¿Me ayudarías? – inquirió este, no podía ser tal malo ¿O sí?
-Claro – le miró con una sonrisa que Daniel no pudo considerarla a la mar de bella - ¿Qué te parece si comenzamos hoy? – propuso a lo que este solo pudo asentir.
-Bien – susurró este.
Daniel. Solo es para tu beneficio como auror.
Solo eso.
--
Tantas dudas.
Y tan pocas respuestas. Inconscientemente todos los involucrados hicimos un mudo pacto para nunca más hablar o mencionar algo relacionado con la muerte Harry. Pacto que sagradamente y sin saber porque habíamos respetados...sobre todo por Hermione y por los, en ese entonces, futuros bebes. Pacto que no siempre se respeto, a pesar no decir abiertamente lo que pensábamos, siempre en nuestros pensamientos comenzamos a cuestionarnos lo sucedido. Eso. Y la posterior enfermedad del profesor Dumbledore a un año de la muerte del "niño que vivió".
Albus Dumbledore.
Si hay alguien que puede darme respuestas. Ese alguien, es él, Albus Dumbledore. La persona que dicho de paso...me ayudó en un momento en donde mis sentimientos y mi razón peleaban a cada momento del día. Ese día en cual por poco me convierto en la persona que mi padre siempre quiso ver. Un mortifago. Pero que yo nunca quise ser. Ganándome con ello su más profundo odio y rencor, no solo hacia a mí, sino también hacia la persona que me había demostrado, que me había mostrado y enseñado que detrás de esa mascara de frialdad e indiferencia para con el resto, se encontraba un Draco Malfoy muy diferente...Uno capaz de amar y ser amado.
-¿Quién es? – preguntaron en cuanto Draco toco levemente la puerta roble
-Draco Malfoy – anunció este
-Draco – se escuchó con sorpresa mientras le invitaba a pasar dentro de la habitación, invitación que el rubio no tuvo que escuchar dos veces para ingresar – vaya...que sorpresa – le recibió el anciano profesor con una siempre cálida sonrisa en su rostro – no pensé que te vería tan pronto por aquí... ¿Te lo dijo Hermione?
-Así es – susurró este gratamente sorprendido al ver a su antiguo profesor completamente repuesto – iba a venir hace un par de días...pero hubo unos inconvenientes ya no se pudo... ¿Y usted? – inquirió estrechándole la mano a modo de saludo para después acercar una silla y sentarse en ella – ¿Cómo se ha sentido? – le miró con curiosidad.
-Mejor – respondió Albus sin quitar su sonrisa que tanto recordaba el ex Slytherin – de hecho ya puedo mantenerme de pie por más de una hora sin que más tarde me venga un mareo y termine en el suelo. – le confesó con gracia a lo que el mismo Draco se permitió una leve sonrisa. – pero supongo que no vienes para escuchar mis malestares o mis antiguas quejas ¿Cierto? – le miró de vuelta, algo que el auror no pudo negarse con una leve sonrisa nostálgica – ya lo sabes – menciono como quien dice el clima ganándose una mirada sospechosa de su ex alumno – ya veo. – susurró.
-Usted...siempre lo supo – susurró el rubio no sabiendo como comenzar con la conversación – siempre supo todo lo que había pasado en ese bosque...y... ¿Por qué nunca dijo nada? – soltó de pronto perdiendo la paciencia algo que no paso por alto su profesor quien solo se limito a sonreír.
-Tampoco vienes a eso – le sonrió Albus nuevamente – aunque...sí, siempre lo supe o por lo menos tuve un presentimiento...no es fácil mentirme ¿Sabes? – sonrió a lo que Draco hizo lo mismo – pero si no hice o dije nada fue simplemente porque sentí que las cosas debían seguir su curso normal...aunque este signifique que todo se vuelva un infierno.
-No lo entiendo – negó este no creyendo a las palabras de su ex profesor – se da cuenta que Hermione ha convivido con un asesino cinco años...si se llega a enterar que Potter está vivo...podría...puede...
-Tranquilo muchacho – le aconsejó – aún no es el momento...yo sé porque te lo digo – confesó con una sonrisa misteriosa.
-Profesor – murmuro Draco observándole fijamente luego de un pequeño silencio en cual cada uno de los hombre había quedado sumido en sus propios pensamientos – su enfermedad no fue accidental ¿Cierto?
Solo sonrió.
No debía darme más explicaciones que esa simple sonrisa. Aún recuerdo cuando un día antes de la supuesta muerte de Harry, el mismo profesor Dumbledore me había dicho en una conversación. "Nada es coincidencia, solo verdades". Ahora lo entiendo...no solo lo supo el día en que Ron estuvo en su oficina relatando lo sucedido en el bosque al día siguiente. Lo supo...desde hace mucho tiempo...vio lo que ninguno de nosotros vio antes, con la consecuencias que ya todos sabemos.
Otro silencio. Más incomodo que el anterior, solo por el hecho que el profesor Dumbledore no haya quitado su mirada en mí. Sabe que es lo quiero decirle y por lo cual he venido hasta aquí.
-Tiene razón – suspiró Draco – tampoco vine para saber eso...aunque voy a tener que hacer verdaderos esfuerzos para no golpear a Ron cuando vuelva de su viaje – comentó este haciendo que Albus sonriera de forma triste, sonrisa que el rubio no percato para suerte del anciano – es solo que...no...no sé como...la verdad es que no sé a ciencia cierta por donde comenzar – expresó con cierta frustración contenida desde hace un rato.
-Siempre he pensado que es bueno comenzar por principio ¿No crees? – sonrió este a lo que Draco imitó al recordar esas mismas palabras que había usado con Hermione días atrás.
-Si – aceptó permitiéndose un nuevo suspiro como fórmula para relajarse – es extraño – comenzó fijando su mirada en un punto de la habitación, específicamente la ventana – intenté negármelo...creyendo que solo era un estupidez y que solo era una coincidencia sin saber si realimente era una coincidencia...
-Draco... – le iba a decir pero el rubio le interrumpió...
-Lo sé – dijo sin dirigirle la mirada – las coincidencias no existen...pero...ahora, todo es distinto...El día en que asesinaron a Harry...ese día caminaba por los pasillos hacia la torre de Gryffindor, iba a encontrarme con Ginny cuando...cuando ocurrió.
-¿Ocurrió...qué? – le ánimo el profesor para que siguiera con su relato
-Una opresión...en el corazón – murmuro Draco que en un acto inconsciente llevó su mano derecha hacia su pecho – tan fuerte y desgarradora que me quito el aire...caí al suelo sin llegar a perder la conciencia...intente pedir ayuda pero de mi garganta no salía sonido alguno...no sé exactamente cuándo tiempo paso...pero pasado un tiempo del dolor disminuyó dejándome casi sin fuerza producto del mismo dolor que sentí en ese momento – hizo una pausa para luego seguir, esta vez dirigiendo su mirada hacia su profesor – fui donde la enfermera pero dijo que no tenía absolutamente nada...no quise replicarle nada, solo seguí normalmente. Hasta ahora.
-Ha sucedido más veces – Draco asintió, no era una pregunta sino una confirmación del mismo mago - ¿Cuándo?
-Después de la primera misión que tuve con James o Harry – confesó – en realidad se manifestó a través de un sueño...me desperté sobresalto, sudando y confundido. Desde aquella vez, nunca se había vuelto a repetir. Y ahora, en una de las últimas misiones...durante el combate sentía la misma opresión, la misma sensación que hace cinco años...esa misma opresión que me llevó hacia el bosque donde sin saber Harry había perseguido a Voldemort. Que segundos después hubo una explosión que hizo que me cuerpo colapsase y me desmayará. – finalizó recordando cada detalle mientras le relataba lo sucedido al profesor Dumbledore quien estuvo atento a cada palabra del auror- ¿Qué significa?
-Quisiera decírtelo... – comenzó – pero...no puedo – le negó ante una mirada resignada sabiendo de antemano que cuando Albus Dumbledore no podía dar información, no se le podía obligar.
No puedo culparle.
No es un secreto que el mismo profesor Dumbledore guarda eso. Secretos. Y lo sé con solo mirarle que oculta más cosas de las cuales aparenta saber. Una cualidad que el mismo Potter ha adoptado, sé que aún me oculta información. Y el no decirme que Ron fue el culpable de la enfermedad del director de Hogwarts hace cuatro años, es una de ellas. Solo espero no encontrarme con sorpresas que más tarde nos cuesten muy caro.
-Sabe donde fue Potter – le preguntó Draco al recordar la salida "urgente" del ojiverde – en la mañana estuvo en el departamento conversando con Hermione para que ella le diera permiso para ausentarse por una o dos semanas... – explicó ante la mirada interrogativa del hombre a su lado – "Asuntos personales" – ironizó el rubio
-No lo sé – negó este – de hecho no sabía absolutamente nada – añadió un tanto pensativo – quizás solo quiere poner su mente en orden.
-¿Por qué? – inquirió este sin esperar respuesta alguna por lo que siguió hablando – sinceramente...no sé qué es lo que oculta él, me dijo cosas muy extrañas sobre Ron – meditó – y no las entendí.
-No las entendiste – le miró este buscando la mirada de su ex alumno – o no las quieres entender. – sonrió al recibir una mirada apenada de Malfoy
-Ambas – confesó mientras se levantaba de su asiento – debo irme...aún me quedan cosas por hacer en el ministerio – comentó – me ayudó mucho hablar usted...y más ahora cuando las cosas no han sido fáciles y muchas otras están por cambiar. Gracias
-De nada, Draco – le sonrió el profesor Dumbledore – pronto todas las piezas van a encajar...
-Lo sé – asintió estrechándole la mano, esta vez a modo de despedida – es cierto... – recordó – Hermione le envió saludos... – menciono un tanto avergonzado por no recordarlo en cuanto entro a la habitación – nos vemos. – se despidió mientras se dirigía hacia la puerta para salir. Apenas si tomo el picaporte cuando escuchó la voz del profesor llamándole.
-Dígame – habló Draco sin darse la vuelta
-Recuerda que... – comenzó – Esto recién está comenzando.
-Lo recordaré, señor – susurró girando la perilla para salir finalmente de la habitación.
Y como no saberlo.
Como no saber que esto recién está comenzando siendo que con la aparición de Harry, la verdad va a salir a la luz por mucho que intenten detenerla, va a salir. Como tuvo que ser hace cinco años como cuando caímos en una vil mentira y que el dolor nos impidió ver más allá de las palabras que salieron de boca de Ron, y de las cuales ilusamente confiamos plenamente.
Ya no.
Ya no más mentiras.
--
James Potter.
Realmente ese niño posee una excelente mezcla de sus padres; la inteligencia y astucia de su madre en cuestión de salir airoso de alguna travesura siempre en conjunto con su hermana, y por supuesto, ese gen de los Potter para meterse en problemas, y no solo por eso, sino también por su físico. Aunque aún le falta mucho para ser un merodeador como su abuelo. Y es que la manera de inspeccionar mi habitación era un poco…llamativa; prácticamente tenía medio cuerpo asomado por el umbral de la puerta.
-¿Me buscabas? – susurró a espaldas del niño. Remus podría jurar que si su ahijado fuera un gato, en estos momentos estaría pegado en el techo.
-¡Padrino! – exclamo el niño – no me asustes así – le miró este
-Lo siento – sonrió este – no fue mi intención – se disculpó al ver a su ahijado de brazos cruzados, clara muestra que era hijo de Hermione – para que me buscabas – pregunto.
-¿A ti? – inquirió James viendo ahora a su padrino cruzarse de brazos - ¡Claro! Si, te buscaba para…para…bueno padrino te buscaba por una buena razón…
-Debe ser para venir solo – comentó – y por red "Flú", cuando tu madre te lo tiene prohibido o ya olvidaste el revuelo que causaste al entrar en una reunión privada en el departamento.
-Fue un accidente – le recordó – y quería ir a su oficina pero pronuncie mal las apalabras – se defendió.
-Sí, eso le sucedió a tu padre – comentó este viendo como los ojos de su ahijado brillaban
-Hablando de él – comenzó James como quien no quiere la cosa
-¿Quieres saber donde fue? – inquirió sonriendo antes el asentimiento del pequeño niño – quisiera decírtelo pero no tengo la más remota idea donde fue – confesó un tanto triste al ver los ojos de desilusión de su ahijado.
-Nos dejó de nuevo – inquirió James con tristeza
-No digas eso – le reprocho Remus colocándose a su altura – le ha costado demasiado llegar a ustedes para dejarlos así como así – le recordó – además – añadió – no digas de nuevo porque la primera vez no fue por su propia voluntad
-Lo sé – susurró pensativo algo gracioso en un niño de cinco años, por tratar de comprender asuntos que por el momento no estaba preparado - ¿Tú sabes quién le hizo daño a papá?
-¿No lo entenderías? – respondió Remus desarmado por la pregunta de James - ¿Por qué no le preguntas a tu madre donde esta Harry?
-No sería muy obvio – le miró
-Posiblemente – meditó el licantropodo – ven – le indico – te llevaré de regreso, porque supongo que Hermione no sabe nada acerca de esta "visita" ¿Cierto? – le miró de reojo la sonrisa de inocencia de su ahijado – me lo imagine y tú hermana debe estar cubriéndote las espaldas
-Porque siempre sabes todo – le preguntó James divertido con la situación
-Posiblemente porque también tuve tu edad – le miró sonriendo – dame la mano – pidió a lo que este obedeció.
Sin esperar más nos aparecimos
Tuve que agarrar a James para evitar que se cayese de bruces al suelo en cuanto estuvimos en la sala de la siempre acogedora casa de Hermione. Observe a mi alrededor como todo poseía un orden y una elegancia casi irreal, aunque viniendo de ella no me es de extrañar, siempre sea caracterizado por ser una persona responsable y ordenada.
-Parece que no se dio cuenta de mi ausencia – comentó James lo más bajo posible
-No lo creas jovencito – hablaron a sus espaldas - ¿Qué te dije sobre la red Flú?
-Es un medio de transporte mágico – le miro sonriendo - ¿Qué es capaz de conectar a las personas miles y miles de kilómetros? – inquirió de nuevo, esta vez viendo de reojo a su padrino en señal de auxilio, al ver que solo sonreía de forma nerviosa lanzó un suspiro resignado – Qué es peligrosa y que soy muy joven para usarla – recitó casi de memoria – lo siento
-Está bien – le sonrió ella cálidamente – por lo menos estabas con Remus – observando al licantropodo quien sonrió – pero él no te salvará de un castigo – observándole – ahora almorzar – añadió al que su hijo iba a protestar
-Es injusto – murmuro este mientras se encaminaba a la cocina – padrino – le miró – quieres quedarte con nosotros.
-Quédate Remus – apoyo Hermione a lo que este no pudo negársele
-Gracias. dijo caminando a la cocina
-¿Y Tonks? – le preguntó Hermione de pronto.
-Tenía un control – contó mientras saludaba a Jane – no quiso que la acompañara y la verdad es que me pongo un poco nervioso – confeso – tú sabes porque – le miró a lo que ella asintió. Aún la licantropía de pesaba sobre sus hombros
-Todo saldrá bien – le animo ella sacando unos platos del mueble, acto que James aprovecho para hacerle un gesto a su padrino quien comprendió.
-Hermione – comenzó este – sabes a donde fue James
-¿James? – le miró extrañada - ¿No estaba contigo? – inquirió dirigiendo la mirada hacia su hijo quien dio un suspiro de cansancio que hizo reír a Remus.
-No me refiero a este James – observando a su ahijado – sino al otro, Evans.
-Así, él – murmuro – tuvo una diligencia que hacer y me pidió una semana o dos para ausentarse – informo - ¿Por qué preguntas? Pensé que ya lo sabías
-Si pero no me dijo a donde – dijo lo más convincente que pudo.
-Tío James tiene familia – inquirió Jane recibiendo su plato de comida
-¿Tiene? – preguntó Hermione sirviéndole ahora a Remus y su hijo, este último solo se dedico a lanzarle una mirada amenazadora a su hermana quien solo le ignoro
-Se podría decir que si – respondió el licantropodo tratando de controlar sus nervios – aunque no creo que sea el motivo de su viaje – se dijo más para sí mismo que para los demás
-Ya veo – susurró Hermione sentándose a la mesa
Adultos. (/)
Porque se complican tantos la vida, no lo sé, no es muy difícil contarle a mi mamá que papá este vivo pero él y mi padrino insisten en no decirle la verdad. Después de todo mi mamá aún no lo quiere, lo sé, por todas las fotografías que posee de ellos juntos cuando iban en el colegio.
No es muy difícil llegar un día a casa y decirle a ella que volvió porque esa persona mala no lo mató por completo, además esa persona también murió y ahora no tiene porque esconderse más. Nadie corre peligro. O no.
Adultos.
Quien los entiende.
--
Como había llegado aquí.
Realmente quisiera saberlo. Se suponía que íbamos a la cafetería a conversar sobre mi traspaso a la tercera división de Aurores, los tramites, papeleos, protocolo entre otras cosas pero con el transcurso de los minutos los "planes" poco a poco se fueron modificando, por supuesto estamos en una cafetería pero no en el ministerio sino más bien en el callejón diagon y por supuesto el tema de conversación es muy distinto al original, de hecho, demasiado distinto y fuera de todo contexto de una de una reunión de trabajo. Pues ¿Cuál? Nada más ni nada menos que de Ron Weasley. Un tema para nada favorito ni mucho menos de mi agrado. Con decir que le deseo lo peor de lo peor francamente es decir poco.
No me cabe en la cabeza como una persona puede tratar a otra como la cosa más insignificante del mundo, como si no valiera absolutamente nada. No lo entiendo y quizás jamás haga. Como Ron después de comportarse como un desagraciado se atreve a tan siquiera a pedirle perdón y decirle a Luna que la ama. No lo comprendo, llevamos cerca de una hora y media, y reitero, aún no lo comprendo.
Cuanto ha sufrido por su culpa.
Y ella aún así lo quiere y le sigue perdonando días tras día por más miserable que este la trate, ella le sigue queriendo. Podría tener a cualquier hombre habría que ser un verdadero estúpido para no enamorarse de Luna.
-Luna – le miró Daniel dejando de lado su taza de café ya vacía en la mesa – tienes que olvidarte de él, solo te está haciendo daño.
-No puedo olvidarlo – negó ella – cada vez que lo intento llega de nuevo y caigo
-Entonces no lo dejes entrar – dijo ponte firme y déjale en claro que no eres un juguete al cual puede optar cada vez que quiere – explico – Luna – le llamo esta vez tomándole las manos con las suyas propias – eres una mujer preciosa – confeso sonrojándose y sonrojando a su compañera – alegre, cariñosa…no dejes que él acabe con todo lo bueno que tienes en tu corazón
-¿Y si no lo logró? – inquirió Luna con intenciones de soltarse de Daniel pero este no le dejo – y si caigo de nuevo en su juego.
-No vas a caer – negó este mirándole a los ojos – Porque yo no te voy a dejar caer – le sonrió – y no me digas que no me involucre – advirtió – porque lo voy a hacer aunque tú no quieras.
-Gracias – susurró cabizbaja
-No me las dé – susurró – lo hago porque quiero – añadió al tiempo que se levantaba de su lugar aún cogiendo la mano de Luna quien le miró interrogativamente – Vamos
-¿Adónde? – inquirió al ver a Daniel pagar la cuenta
-No soy bueno en desactivar la Red Flú pero puedo hacer el intento – le habló – le habló este guiñándole un ojo a su compañera quien sonrió - ¿Te parece?
-Me parece que… - le miró – que sería mejor cambiar la dirección y hacer un hechizo anti-apariciones – comentó sonriéndole.
Solo pude hacer lo mismo.
Por primera vez en mucho tiempo estaba conociendo a la verdadera Luna, la cual todos en el ministerio decían que brillaba por luz propia pero se veía apagada por esa relación tormentosa con el pelirrojo, y me gusta mucho verla de esa manera, quizás me este gustando más que el día en que la conocí. Aunque la imagen de Harry diciéndome que le traicione al involucrarme con la mujer de Ron no me deja tranquilo. Más aún cuando él mismo me dijo que la cuidara, que la alejara del pelirrojo de una vez por todas. Claro, no es mejor manera de hacerlo pero no puedo evitarlo.
Malditos sean la Razón y el Corazón.
¿En quien confió?
Continuará…
Aún hay alguien allí…
La verdad es que no sé cómo explicar este inmenso retraso, si tengo una palabra para definir mi atraso es "Estudios". Me llevan muchísimo tiempo y cuando estoy frente a un PC es 1. Para algún trabajo 2. Me conecto pero solo por algunos minutos. Bueno trataré lo más que pueda de no atrasarme más de lo debido. Y no. Por ningún motivo pienso dejar la historia inconclusa, primero por respeto a ustedes que se toman la molestia de leer y dejar algún comentario y segundo por respeto a la misma historia. Además, aunque aún no la termino ya estoy pensando en otro proyecto pero lo más seguro es que sea para el próximo año.
Bueno debo irme. Nos vemos en cualquier momento. Cuídense.
PD: una cosilla más…por favor sean tan amables de presionar el botoncito muy bonito con las letrillas GO. Me gustaría que opinaran como va historia y que necesite en los próximos capítulos que si bien no están escritos en una página de Word, lo están en mi mente.
De nuevo cuídense y dejen sus comentarios.
Nos vemos.
Y de nuevo mil y una disculpas por atraso.
PD de ultimo minuto: algunas cosas no salen bien en la pagina tratare de mejorarlo para el proximo capitulo que estoy a punto de terminarlo quizas en una semana más. nos vemos y dejen review
