Me gusta ese color

Habian pasado unos dias desde el incidente de haber tenido a Hipo de esa manera, el pequeño no se atrevía a ver a Jack, lo evitaba como podía, desde inventar excusas o salidas improvisadas, hasta el extremo de haber aventado a Merida, Astrid, Rapunzel y Patapez contra él, en las noches no podía entrar al cuarto del pequeño, esta seria la tercera noche que no tendría un sueño decente, ¿porque no podía entrar?, claro tenia la llave del candado exterior, claro podía abrir cualquier cerradura, pero no contaba con que Hipo pondría trampas, desde electrocutarlo hasta casi matarlo con trampas que le lanzaban rocas de dios sabe dodne.

Hoy Jack estaba caminando con su buen amigo Jaime de 16 años igual que Jack pero con un parecido a hipo casi al grado de la familiaridad.

-entonces ¿no es tu novio?

-eso mismo

-¿ya lo hicieron?

-aja

-¿no te quiere ver?

-ya dije que si, lo hicimos, no me habla, pero tú mismo sabes todo lo que pase con Hipo.

-ya ya, hombre si que es un lio, porcierto nunca me has presentado a Hipo, siempre me dejas atrás cuando lo vas a ver

-ahora te lo presentare, amigo te nececito como escudo

-¿escudo?

- me ayudaras

-no es pelidroso

-claro que no – mentira piadosa para el

Jack convenció a su buen amigo Jaime de servirle de escudo a cambio de las galletas que hacia la madre de hipo para el.

-sabes amigo, no se porque no mejor te consigues a a….

Jaime se callo al ver un chico de ojos verdes y pelo castaño claro, junto a el estaba dos rubias y na peliroja peleando pro algo de una lesbiana, un chico muy grande de peleo rubio que leia un libro mientras hablaba con ese pqueño de ojso verdes, no podía retirar la mirada de sus sonrisa, esas pecas traviesas, como sus ojos brillaban y lo mirarban a el (bueno a jack ).

-un ángel- murmuro

-HOLA AMOR- jack había visto como Hipo lo miraba, y aprovecho a saludar

-ese es…- pero antes que pudiera decir cualquier cosa sintió como jack lo atrajao a su cuerpo y como una pelirroja lo golpeaba de frente, ahor anetendia que significaba ser el escudo

Después de unos minutos y que Jaime quedara inconsciente, Hipo sin municiones (amigos para arrojar) y Jack finalmente tras ser herido por los golpes del pequeño, finalmente Jack había obtenido al peuqueño Hipo atrapado en sus brazos.

-dejame Jack por favor

-tu sabes que no quieres eso

-si quiero

-NO MIENTAS

Era la primera vez que Jack le gritaba, la primera vez que Jack le usaba ese tono con el, se sentía mal de haber sido la causa de la furia de su amigo, se sentía muy mal, Jack obligo a que lo viera a los ojos, pero Hipo desvio la vista al cabello blanco de Jack.

-Hipo 11 años Jack 12-

-¿Qué haces Hipo?

Jack recibió por respuesta un golpe del pequeño que ya estaba mas que acostumbrado a que jack intentara besarlo o tocarlo, Hipo no le gustaba ser interrumpido cuando leía y menorcuando era por alguna estupidez de Jack.

-¿Por qué siempre me pegas?

-por que siempre me intentas meter mano

-por que me gustas

-ya cállate

-¿Hipo a ti que te gusta?

-La luna

-hipo enserio

-la luna y la nieve

- y yo que quería regalarte algo

-un libro

-algo especial, para que sepas cuanto te amo

-olvidaste mi cumpleaños

-vamos solo fue una vez

-cada año

-hipo por dios solo intento… - hipo beso al pequeño Jack

-ya te dije la luna o la nieve

Jack se fue a su casa después del beso, Hipo no lucia molesto, quizás por la interrupción o quizás por lo de su cumpleaños, no estaba seguro y menos como conseguir la nieve o la luna.

-abuelo

-que pasa jack?

-que tienen en común la luna y la nueve

-ohhh ¿Por qué haces esas preguntas tan rara?- Don Norte ya sabia por que esas preguntas seguramente hiso enojar a Hipo

-hipo dijo que le gustaban esas cosas pero no creo conseguir ninguna solamente para el

-su pongo que sería la plata o el color blanco

-cierto, gracias abuelo-

El pequeño salió a la farmacia acompañado de su abuelo que no dejó que lo acompañara mas a lla de la entrada, después de un poco de tiempo salió con una bolsa negra, Don Norte parecía preocupado, si jack compro condones o algo asi, la sola idea petrifico al pobre abuelo.

En la mañana siguiente Hipo miraba algo plateado junto a el, olía familiar, y el calor se sentía muy familiar, sin duda era jack, lo miro fijamente, no quiso golpearlo porque al parecer estaba muy dormido, solo miraba como el mayor parecía tan tranquilo, ese cabello le gustaba, era guapo aun si su cabello no fuera blanco como a el le gusto, beso a Jack rápidamente en los labios, seguramente ese idiota se meteria en problemas cuando su abuelo descubriera que se tiño el cabello.

-¿Qué ni aun por que me tiñe el cabello de blanco me perdonas?

-quien te dijo que estaba molesto

-pero, tu … tu no me hablabas

-eso es porque estoy leyendo el libro que me diste cuando fuimos al cine- dijo de lomas normal a Jack

-ohhh, porque no habías dicho nada?

-porque no me dejas….- un beso por parte de Jack

-decias?

-olvídalo

Jack fue castigado un mes sin tele o computadora, solo podía visitar a hipo, nunca dejo que su cabello fuera del color original, parecía que el pequeño Hipo lo perdonaba mas fácil que antes, además los golpes eran con menos fuerza cuando lo besaba.

-presente-

Hipo solo pudo besar a Jack en respuesta a su grito, se separo cuando el mayor le dio distancia y salió rumbo a su casa.

-hermano, ayúdame- Jaime estaba hecho trisas literalmente

-perdona –

-¿Quién era el?- aun miraba con un leve sonrojo a ese pequeño

-Hipo, mi futuro esposo

Jaime estaba en problemas, sus ojos miraban al novio no oficial de su mejor amigo, el sabia que eso era malo, Jack había dejado mal heridos a jugadores de Americano e incluso muchos buenos combatientes por menos que eso, miraba como Jack se despedía para ir por el pequeño, sentía celos de Jack, quería a Hipo para el, no era de hermanos pero se había enamorado de esas pecas traviesas.