Camino a España.

Rosalie POV.

Esto no podía estar mejor. Yo, Rosalie Hale, estaba rumbo a España para conocer el Palacio Real, pedido por mi "gemelo". Siempre soñé con éste viaje, sólo que me imaginaba de unos años más con mi hija a un lado y un esposo tranquilo en el otro, pero, no podía quejarme.

—Entonces, básicamente salimos de América para llegar a Asia. —comentó Seth con aire egocéntrico.

—Chucho, vamos para Europa. —le informó Emmett. Todos lo miramos sorprendido—. ¿Qué dije?

—No, nada. —respondió Alice que estaba sentada al lado de Bella, volviéndose a esta, dijo: —Apenas lleguemos tú y yo iremos a comprar mucha ropa…

—Este… Yo… ¿Por qué no vas con Rosalie?

—No me metas Bella… —susurré. Sentí un poco de pena por la pequeña Alice, pero ya habrá quien la acompañe.

—Tranquila, Alice. Yo voy contigo, amor. —Y ese alguien obligatoriamente debía ser Jasper.

—Gracias... Y ¿Cuándo llegamos?

—Faltan como dos horas. —anunció Edward con una mueca.

— ¿Tanto? —Se quejó Quil—. Ni que atravesáramos la mitad del mundo. —dijo con ironía.

—Pues no la mitad del mundo, pero si la mitad de un continente. —Y ahí estaba Sam Uley, damas y caballeros, no lo miren mucho o les pegará su inteligencia.

—Dejen las quejas. —hablé—. Nada más lleguemos se olvidarán de todas las molestias.

— ¿Y la reservación del hotel?

—Ya me encargué de eso, osito.

— ¿Y las camas son buenas? Digo, ¿Buenas, buenas? —preguntó con gesto pervertido.

—Dios, Emmett—susurré, pero no pude evitar sonreír—. También me encargué de eso. —contesté con la misma forma.

— ¿Alguien tiene un mapa de España? —preguntó Embry que se había mantenido muy callado.

—Yo. —Le respondió Jasper sacando un enorme papel con letras e imágenes—. El Hotel queda algo lejos del Palacio Real caminando, pero en auto queda en cinco minutos…

— ¿Y los centros comerciales? —Sin duda era Alice.

—Más lejos, pero no tanto.

—Perfecto… ¿Qué Harán de aburrido? —preguntó Alice mirando a Bella y Edward.

—Alice, que no vallamos contigo de compras, no significa que nos quedemos en el Hotel todo el día… —Le contestó Edward, aunque sabía muy bien que si lo harían.

— ¡No! —El grito de Jacob se escuchó en todo el avión—. Se ha acabado la comida.

—Haber tranquilos. —dijo Chucho Mayor, O sea Sam, viendo como los otros casi empezaban a llorar—. Cuando lleguemos podremos comprar más.

Yo iba a decir un chiste pero una bola de papel golpeó mi cabeza, vi de donde se dirigía y volteé a ver a un chico rubio de ojos azules sonreírme coqueto, pero tenía como 16 años, por suerte Emmett no se dio cuenta. Abrí la nota y comencé a leer en mi mente:

Hola, Mi nombre es Michael y voy directo a España igual que tú, ¿Qué te parece si al llegar nos tomamos algo?

Con Seducción.

-Michael.

Pd: Dime tu nombre.

"Respira, Respira" me repetí en mi mente, "¡Esperen! Yo ni respiro"

—Oh valla Rosalie, es mejor que le digas tu nombre. —Me susurró Edward en el oído—. O quieres que Emmett se lo diga.

—Cállate hermanito suicida, o hago que Jacob y Bella duerman en la misma cama. —Eso pareció afectarle puesto que me quito el papel y comenzó a escribir al otro lado. Al final pude ver lo que decía.

Hola Michael, Mi nombre es Rosalie, y no, no quiero tomar nada contigo, ¿Vez con los chicos que voy? Bueno, me he acostado con todos, así que… No me interesas.

Sin Amor.

-Rose Gatita Hale.

Pd: NO-ME-INTERESAS.

Estaba a punto de borrar todo cuando Edward me quitó la nota y se la aventó al chico. Tengo que admitir que la cara que puso era todo un poema, más cuando leyó mi nombre al final.

— ¿Con qué aventándole notas a los chicos? —me preguntó Emmett, celoso.

—Sí, osito. Para rechazarlos.

Otra nota golpeó mi cabeza, la abrí y ahora sí leí en voz alta:

Bien, Rosalie Gatita Hale, te pierdes de mucho, corazón. Pero deberías presentarme a la chica que está a tu lado, ¿No, crees?

Sin Amargura ni Deseo.

-Michael.

Miré a Bella pero ella no había prestado atención a nada. Emmett trataba de no matar al chico por la forma en que me escribía los mensajes, y Edward, Edward sólo volvió a quitarme la nota y comenzó a escribir.

No Querido y Estúpido Michael:

Mi nombre es Edward, y esa chica que está a lado de Rosalie es mi novia, así que yo espero que le quites los ojos de encima… Porque cuando estoy enojado no sabes que es lo que como.

Con Ganas de Golpearte.

-Edward El Grandioso Cullen.

—Oye… —se quejó Emmett cuando él y yo leímos la nota—. Yo también quiero tener un nombre así… Que les parece… Sexy Emmett Cullen.

—Como quieras, Em. —acepté mientras lanzaba la nota, ahora no la lancé discretamente y Jasper, Alice, Bella y los chuchos nos voltearon a ver—. No opinen.

Michael leyó la nota y miró a Edward asustado, hecho eso, no volvió a molestarnos.