El Misterio Del Aura Guardián.
Capitulo 5. – Dominación
Disclaimer: Pokémon no me pertenece, es una idea original de Satoshi Tajiri, yo solo uso a los personajes para crear una historia alternativa sin fines de lucro. Al igual que de mitos y leyendas (MYL)
¿Qué es un demonio? ¿Qué es un dios? No lo sé, pero si sé que no puede haber un terror más grande que el sembrado por este hijo del destino.
Alastor (MYL)
El humo se iba disipando del campo de batalla, Alastor se mantenía de pie con el libro de Miserin en sus manos, las gemas brillaban al tenor de su aura oscura. Levantó su mano esperando que sus enemigos atacaran.
– ¿Solo eso tienes Aura Guardián?–dijo despectivamente, Ash estaba hincado por la debilidad que le había causado el ataque anterior.
– ¡Me desharé de ti de una buena vez!– dijo Misty sacando una pokebola.
– ¡Yo también!–secundó Alana poniéndose frente a Ash revelando su aura
– Pequeñas aun no tienen ni siquiera el nivel para enfrentarse a mi y se los demostrare– levantó el libro haciendo que la bruma negra las rodeara
– ¡Detente!–gritó el morocho
– ¡Mejor detenlas tú!– una esfera aural salió hacia él y la esquivó por unos centímetros.
Vio a Alana con el mismo semblante que los pokémon y en eso un brillo lo hizo ver hacia otro lado, era Misty con su Gyarados frente a ella. Una nueva esfera aural salió hacia él y solo por instinto la repelió dejando a Alana inconsciente. Y ya iba a noquear a Misty cuando se acordó de la promesa que se había hecho días atrás "nunca lastimar otra vez a Misty", solo cerró los ojos cuando oyó la voz de la pelinaranja.
– ¡Gyarados!, ¡cola de agua!– el impacto fue certero sin lugar a dudas Ash estaría herido, una risa maniática retumbo en las paredes y entonces la pelinaranja salió de su trance al ver al morocho caído por su orden
– ¡Ash!–ella se quedo congelada por un halo de luz rojo, entonces el chico se levantó con la visera cubriendo su rostro.
– Yo me encargo de esto–
Alana iba despertando poco a poco aun aturdida, Ash estaba frente a Alastor y entonces a sus oídos llegaron unas palabras que ella no creía que fueran verdad.
– Yo Ash Ketchum he visto que eres mejor que yo y por eso te cedo mi papel como aura guardián a ti, Alastor– Misty que estaba en otra posición pudo ver el aura negra rodeando los ojos del chico.
– Acepto el papel que me das Ash–sonrió tomando el asta y cuando la tuvo en sus manos la gema cambio a un color purpura intenso al instante– lamentablemente tu serias un gran estorbo en mis planes, así que ¡MUERE!– una esfera negra golpeo al chico a quemarropa lanzándolo contra la pared de la arena y cayó en seco
– ¡NO!–gritó Misty
– Ustedes no son amenaza, solo no se interpongan en mi camino– lanzó una pokebola sacando a Togekiss, sus ojos brillaron de rojo y las chicas con los pokémon cayeron dormidos en un instante.
De un salto montó al pokémon y se dirigió hacia el árbol del comienzo.
—0—0—
Alana estaba despertando en su habitación del palacio cuando sintió una punzada en su estomago era como el ataque de una esfera aural, ahora estaba segura, Ash los había traicionado con Alastor por eso le dio el báculo. Se levantó para dirigirse a la recamara del traidor, en su puerta estaban Misty, Brock y Dawn.
– ¡Apártense de la puerta necesito ver a ese traidor para ver donde ha ido Alastor!–
– ¿Traidor?, ¡Ash no es ningún traidor!–gruñó Misty
– Por favor Misty, tú viste al igual que yo como le entregaba el asta del guardián a Alastor– dijo enfadada.
– Pues él lo hacia por que estaba bajo el influjo de Alastor–
– Él no podía hacer eso, el aura de Ash es demasiado fuerte como para ser penetrada por Alastor–
– Pues aunque tu mente de colegiala no lo entienda así suce…–un ruido de viento en la habitación cortó la discusión de las mujeres, todos entraron al mismo tiempo y se llevaron una sorpresa al ver la ventana abierta y la cortina ondeando. Pikachu estaba dormido en los pies de la cama donde solo había sabanas revueltas.
– Lo ves, escapo–
– Ash no es así y yo te lo demostrare. ¿Brock como se llega al árbol del comienzo?– dijo la pelinaranja a lo que el moreno solo respondió con un suspiro.
—0—0—
Alastor descendió en la entrada del árbol con el báculo en sus manos regresando a Togekiss a su pokebola, siguió hacia adentro esperando encontrar a su presa, entonces una mole de roca le salió al paso
– Regi (Intruso) –exclamó con voz cavernosa el Regirock
– No tengo tiempo que perder– levanto el asta y los puntos de su "rostro" cambiaron a un color negro– busca a tus compañeros e inféctalos con mi control mental, ¡no dejes que nadie entre al árbol!– el pokémon asintió y se fue
Alastor continuó su andar por entre las paredes llenas de cristales hasta llegar a la bóveda principal pero un Yanma que estaba ahí llamó su atención por el aura que emitía. El pokémon lo observó y se alejó volando a gran velocidad convirtiéndose en un Ho–oh.
– ¡Te encontré!– corrió para no perderlo de vista pero en un recodo salieron varios pokémon brillantes como si fueran células, él hombre los esquivó con suma facilidad y llegó hasta el corazón donde estaba Mew en sui forma original tocando un cristal– ¡Malliberigi!–
Las palabras activaron las gemas en el libro de Miserin que lanzaron un rayo multicolor aprisionado al pokémon en una burbuja.
– ¿Mi miuú? (¿Quién eres?) –dijo el pokémon
– Soy Alastor el gran aura guardián de Almia y si te lo preguntas, si puedo entender tus palabras–
– ¿Miu miiuu? (¿Qué quieres?)–
– El poder de controlar el árbol del comienzo, y como solo lo tienes tu te voy a dar a escoger. Me das el poder por las buenas o por las malas–
– MIUUUUUUUUUUU (JAMASSSSSSSS) –
– Al parecer será por las malas–dijo con una sonrisa maligna– Aura potenco transporto–unas chispas negras llenaron la burbuja haciendo que Mew gritara de dolor– esto no durara mucho a lo mejor unas 24 a 48 horas nunca se sabe–soltó una carcajada y puso la mano en el suelo formando un trono de cristal– Solo me resta esperar que termine el proceso nadie podrá detenerme–
—0—0—
Ash estaba descansando en las aguas termales un poco, había oído la pelea de Misty y Alana, no podía dejar que Alastor tomara el control del árbol del comienzo, se había quitado la venda de su pecho al parecer el ataque solo había roto el cristal que le había dado Alana y algunas de sus costillas. El Pidgeot, que había encontrado en los márgenes del bosque de palacio y pudo atrapar sin necesidad de debilitarlo como si lo hubiera estado esperando, dio un respingo y el morocho sintió como una ola de aura oscura llenaba el ambiente.
– ¿Qué demonios?– Salió cojeando de las aguas termales con la mano en su torso y se puso su atuendo de aura guardián que había sacado del ropero, la ropa que tenia había sido reducida a meros trapos inservibles– Parece que esta absorbiendo el aura circundante, ¡vamos Pidgeot hay que detenerlo!–
–Pid pidgeot (Estás débil) –
–No me importa, hay que detenerlo o sino mi nombre quedara manchado como el de un traidor por siempre–
El morocho subió a la espalda del ave y esta voló hacia el árbol, algunos otros pokémon se alejaban de la zona y entonces el Pidgeot comenzó a descender.
– ¿Qué te pasa?–preguntó el chico preocupado
–Pi Pidgeot (Me debilito) –Ash uso el aura que tenia para cubrir a su nuevo amigo y que descendieran con mas facilidad.
– ¡Desde aquí voy solo! ¡Regresa!–dijo regresándolo a su pokebola.
Los cristales que rodeaban al árbol se estaban poniendo de un color purpura, lo cual le daba un mal presentimiento; corrió por unos pasillos hasta que llego al puente de cristal donde apareció el Registeel con sus "ojos" negros.
– ¿Registeel te sucede algo?–
Pronunció un gruñido metálico cargando su ataque de superpoder, el color se fue del rostro de Ash y en ese momento el ataque fue bloqueado por un rayo azul que lo devolvió con un brillo blanco, después la pequeña masa azul barrió las piernas de Registeel lo que lo hizo caer al abismo.
– ¡El estará bien!– contesto el pequeño, Ash enfocó mejor y vio a un pequeño Riolu.
– ¿Quién eres?–
– Creo que aun no me recuerdas, entonces solo te diré cuatro palabras… ¡El aura esta conmigo!–
To be continued…
Omake: En busca de la Maid
Capitulo 3 Fiebre de la montaña:
"¡Contrólate Brock!" Se dijo a sí mismo, tantas veces había sido golpeado por Misty, Max y Croagunk que ya debería haber aprendido. Seguro si respondía como lo hacía habitualmente, Croagunk saldría y su plan sería arruinado. Para librarse del encantamiento de aquellos ojos, el criador se dio a si mismo una bofetada que casi lo deja en el piso.
– ¿Te encuentras bien? –preguntó la enfermera, asomándose preocupada desde su mostrador
–Si, preciosa –contestó Brock, aún aturdido por el golpe que se acababa de propinar. Se levantó con dificultad para quedar frente a la adorable enfermera.
"Por Arceus, es linda..." pensó Brock. "¡No! ¡No puedo serle infiel a mi hermosa maid!, ni siquiera con el pensamiento" Pensó en todas y cada una de las enfermeras Joy que había conocido. Eran tan similares, y a la vez tan distintas, cada una era una joya. Lo que estaba sacrificando por esa bella maid de palacio Cameran...
– ¿Quieres atención para alguno de tus pokémon? –preguntó la enfermera, más preocupada por la salud mental del joven que acababa de entrar.
– ¿Eh? Ah, si, mis pokémon... –Brock de pronto recordó a lo que había entrado. Sin nadie que lo golpeara, era más difícil de lo que pensaba interactuar con una linda enfermera. Por primera vez se dio cuenta del gran favor que le hacían al golpearlo cada vez que perdía el control. – Vengo a que curen a Croagunk. Por favor. –
– ¿Qué le pasa? –Preguntó la enfermera mientras tomaba la pokebola que el moreno le tendía– ¿Fue lastimado en alguna pelea?–
–No realmente... –podía convencer a Croagunk de que estaba enfermo, pero la enfermera Joy sabía de pokémon y sus enfermedades, eso podría ser fatal para la misión– Bueno... ha estado, ya sabe, algo irritable–
– ¿Irritable? –La enfermera puso la pokebola para escanearla – ¿Qué mas?–
–Ha estado algo extraño... y... em… Noté que estaba un poco caliente... –
– ¿Fiebre? Eso podría ser una infección, ¿Ha habido otra anormalidad en su comportamiento?
Brock se agacho para susurrarle a la enfermera y que Croagunk no alcanzara a escuchar
–A decir verdad, ayer mismo salió de su pokebola para atacarme... –
La enfermera mostró cara de preocupación.
– ¡Eso podría ser grave! Que bueno que viniste en cuanto se presentaron los síntomas, esto podría empeorar–
– ¿...empeorar?–
–Claro, podría ser fiebre de las montañas–
– ¿Fiebre de que...?–
–De las montañas, seguro ustedes viajan mucho, ¿verdad?–la enfermera Joy se apresuró a sacar al Croagunk y ponerlo en una especie de incubadora gigante– Necesita reposo absoluto. Gracias por traerlo, en unos días sanará–
"Justo lo que necesitaba", pensó Brock, aunque la cara de susto de su pokémon le amargó un poco la sensación de libertad– ¡volveré pronto, Croagunk!
– ¡Croaggg...! (¡Broock!)– lloriqueó el pobre, mientras la enfermera Joy le frotaba un trozo de brazo con algodón. A Brock se le partió el corazón cuando una enorme jeringa fue insertada en el brazo de su amigo.
"Soy un monstruo..." pensó el chico, arrepentido. Pero el recuerdo de la hermosa maid era fuerte, se había enamorado muchas veces, pero nunca como ahora. "Te recompensaré, Croagunk, ya lo verás"
–Adiós amigo –le dijo al pokémon– Te quiero. –
Brock se alejó con la cabeza gacha y un ademán de despedida. La enfermera lo miró por un momento y luego suspiró
–Que buen chico. Y además, guapo. –
Croagunk se encogió de hombros, no entendía nada.
Notas del autor:
(El autor se inclina ante sus seguidores)
Disculpen por no actualizar tan seguido pero aquí esta lo prometido, ¿que les parecio el giro que ha dado la historia? dejen sus coments y esperen el próximo capitulo.
Se despide de ustedes el no-muerto Assamita
Huachi_sama
