El Misterio del Aura Guardián.

Disclaimer: Pokémon no me pertenece, es una idea original de Satoshi Tajiri, yo solo uso a los personajes para crear una historia alternativa sin fines de lucro.

"Los recuerdos son mas grandes cuando una vida ha sido productiva, pero cuando la sacrificaste por salvar a un amigo ellos dejan de ser eso y se convierten en memorias"

Capitulo 7.- Los guantes del aura guardián.

Todos estaban alrededor de Riolu cada uno esperando las palabras del zorrito, una pequeña aura llenó la sala del trono y se iluminó como si estuvieran en el espacio.

– Mientras estuve en la memoria del árbol– comenzó– Sir Aarón me mostró todo lo que había sucedido con la humanidad en los 1000 años que estuve dormido en el báculo; Los cristales que están ahí son como grandes fuentes receptoras de toda la memoria del mundo. Era como una gran película, vi giros, cambios, presente y pasado.

Pero lo que llamó mas mi atención fue el ver como iban siguiendo una línea los descendientes de mi maestro hasta llegar al nacimiento de uno de los grandes aura guardián actuales, Albert Ketchum era el nombre del abuelo de Ash. –

Todos miraban en todas direcciones viendo cada escena narrada por Riolu; entonces apareció un hombre de barba color marrón con un Pikachu a su hombro (N/A: si, el mismo del capitulo de Spiritomb), el abuelo de Ash había sido un aura guardián, tal vez por eso era uno de los descendientes más fuertes de Sir Aarón.

– Él vio como la torre de ciudad Iris era quemada por Ho-oh, él lo hizo reaccionar… entonces el ave arcoíris comprendió que había sido muy egoísta y los tres pokémon del aura guardián que murieron en la batalla fueron transformados en los felinos guardianes. Ho-oh recompensó al humano con una flama sagrada que haría que su espíritu de lucha nunca muriera al igual que en sus descendientes, entonces llegó el padre de Ash. Fuerte como ninguno, un gran maestro pokémon y un excelente controlador aura, luego desapareció en el tiempo con Celebi y no pude saber nada, pero Ash ya estaba en camino, Ho-oh aún no había olvidado su deuda enorme que tenia con los Ketchum y decidió que el muchacho fuera el puente entre humanos y pokémon, un elegido.–

La pelirroja recordó lo que había pasado en las islas Shamouti, el elegido, ahora veía claramente el papel de Ash en el mundo, por que siempre estaba en el lugar donde legendarios llevaban a cabo batallas.

– Ustedes deben de saber sus aventuras; Mew, Mewtwo, Lugia, Articuno, Zapdos, Moltres, Entei, Suicune, Unown, Celebi, Manaphy, Groudon, Kyogre, Rayquaza, Deoxys, Jirachi, Palkia, Dialga, Giratina, Shaymin, Darkrai y por ultimo el mismísimo dios pokémon Arceus. Después de que me enseñó cada aventura y yo veía como llegaban algunas más; mi maestro me dijo que estaba listo para volver por que yo también tenía un papel importante. ¡Conducir al Elegido para su prueba final! Al parecer aún tenia poder de aura por que me convirtió en un huevo pokémon nuevamente y me mandó a este mundo. Mew cuido de mi hasta que eclosioné, había perdido mis memorias pero sentía que necesitaba hacer algo, entonces busque emociones y viajé; en Sinnoh los conocí y entonces mis recuerdos volvieron. Al llegar encontré el desequilibrio de Alastor–

– ¡Entonces como decía Alana!, Ash es un descendiente de sir Aarón al igual que ella–dijo Brock

– Pues eso no es totalmente cierto, Alana tiene una raíz aura diferente a Sir Aarón. Reika tuvo a dos bebes, una niña y un niño. La niña no heredó los poderes de mi amo pero el muchacho si–

– ¿Estás diciendo que mi leyenda familiar es una mentira?– contestó la morena un poco enojada

– No, solo que es inconsistente con la verdad–

– ¡Es cierto…! –Exclamó Dawn– cuando te conocimos aun no veíamos a Darkrai y Arceus ¿Cómo supiste de eso?–

– Por que los seguí en secreto después de ayudarme, pude seguir sus aventuras pero no quería intervenir hasta que desaparecieron intempestivamente y vine aquí al sentir el aura de Ash. Lo único que lamento es no haber visto lo que Alastor planeaba por estar concentrado en Ash. Si lo hubiera sabido antes él no estaría tan herido–

– No… es… ¡no es tu culpa!– dijo una voz entrecortada, voltearon y vieron al chico siendo sostenido por Josephine.

– ¡Ash Ketchum, vuelve a la cama!–gritó la pelinaranja.

– No es momento para descansar, hay que rescatar a Mew– se puso la mano en el pecho y las vendas se comenzaron a teñir de rojo.

– ¡Necesitas volver a la cama jovencito!–

– Josephine, ¡acompáñeme con Ash!–

El zorrito avanzó y el morocho estaba siendo arrastrado, literalmente, por Josephine y Alana; caminaron hasta la fuente donde estaba el gran cristal aun de color azul, Riolu lo tocó y comenzó a brillar.

– ¡Entra!– sin pensarlo dos veces el chico se metió, un intenso brillo azul cubrió el lugar.

– Estoy curado, ya no hay dolor– dijo Ash saliendo de un salto.

Los que estaban ahí estaban sorprendidos por la milagrosa recuperación del chico, era sorprendente.

– El agua de este lugar es diferente a cualquiera por que fue traída desde el árbol del comienzo, es muy poderosa si se sabe utilizar. ¿Estás listo Ash?–

– ¡Salvemos a Mew!– dijo el chico cerrando el puño, se vengaría de la afrenta hecha por Alastor.

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Ash entró en la habitación del trono con su atuendo de aura guardián y en ella se encontraban hablando Alana y Riolu, con Misty Dawn y Brock de espectadores.

– Aún necesitamos un plan para derrotar a mi hermano– dijo Alana

– Si Riolu, él tiene el asta del guardián, eso lo hace mas poderoso que nosotros dos juntos– exclamó el chico señalando a su maestra

– Ash, ¿has perdido la fe en el aura?–

– No… yo…–

– El báculo no es la única reliquia de mi maestro– dijo Riolu a Alana– el tenia su propia forma de canalizar el aura y era una muy especial ¿no es así Ash?–

La mente del morocho se despejo y vino a su mente el recuerdo de como había aumentado su aura para poder salvar a Mew, los guantes, esa era la respuesta.

– ¿Te refieres a los guantes de Sir Aarón?–

– Has vuelto, nunca desconfíes de la fuerza interna del aura para despejar tu mente, el asta y los guantes son un juego entero, si logras usar bien los guantes puedes usar tu aura para quitarle el báculo a nuestro enemigo, tu sigues siendo el aura guardián que el asta eligió y hasta que mueras lo seguirás siendo aunque Alastor te haya controlado para que se la entregaras.

– ¿pero donde están ahora?, mientras estuve en el castillo nunca los vi en ninguna vitrina– exclamó Alana.

– ¡Están en el cuarto de juegos de Mew!– dijeron Riolu y Ash al mismo tiempo.

– ¡Nosotros los acompañaremos! –saltó Misty ante el plan que ahora tenían.

– Misty, ¡lo siento!– dijo Ash extendiendo su mano y al instante Misty cayó al suelo desmayada– ¡Cuídenla!–

– Lo haremos Ash no te preocupes, ¡tu prométenos que vas a volver!– contesto Brock sabiendo lo que le había pasado a Sir Aarón por usar los guantes.

– Haré lo posible– una sonrisa forzada ilumino su rostro y se dirigió al patio con Riolu, Pikachu y Alana. Lanzó una pokebola al aire de donde salió el Pidgeot, todos subieron y emprendieron el camino.

En uno de los balcones estaba la Reina con su Mime Jr. una lagrima rodó por su mejilla y dio un saludo esperando que eso los regresara sanos y salvos, en el horizonte se veía el aura oscura que se acercaba a una velocidad inhumana.

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Alastor descansaba mientras el aura oscura consumía a Mew, su Lucario estaba de pie en la puerta esperando cualquier cambio en el flujo de aura, entonces sintió una gran esfera acercarse. Corrió hacia su amo y lo despertó.

– ¿Qué sucede?– en ese instante Alastor también lo sintió– Volvieron por otra dosis, ahora si me voy a encargar de que no vuelvan a respirar– invocó a uno de los tres reyes, Regirock– ¡Hay intrusos deshazte de ellos!–

– Regi…rock (así será) –

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Ash protegía al Pidgeot del aura oscura que emanaba del árbol, el chico miro a su alrededor y se asqueo de ver a los pokémon caídos por que su aura había sido bloqueada por Alastor. Chasqueó su mano lleno de furia ahora quería acabar con su enemigo con toda energía. Pikachu señalo el lugar donde estaba el cuarto de juegos del pokémon rosa.

Lentamente descendieron y cuando tocaron tierra regresó al ave a su unidad de contención y siguieron al pokémon eléctrico que es el que sabia el camino. El pasto que rodeaba la abertura del túnel, que tenia un tétrico color purpura, estaba seco y amarillento, avanzaron con cuidado y al fin llegaron a la cámara de los juguetes de Mew.

Se encontraban de todos tipos, parecía que los había coleccionado de muchas épocas. El árbol estaba ya seco con su sojas naranjas cayendo sobre el cofre, en ese momento un sonido mecánico lleno el ambiente y todos voltearon para ver a Regirock lanzar su ataque de superpoder. Ash lo bloqueo con una barrera de aura y vio los puntos en su cabeza, por lo que comprendió que estaba bajo el influjo de la dominación de Alastor. El aura del chico brillo intensamente y se arrojó contra el, Alana lo iba a detener pero Riolu le puso la mano y meneo la cabeza; Ash esquivo el puño y quedo frente a él, toco su frente y los puntos volvieron a su color original.

– ¡Eres libre Regirock!– un zumbido fue su respuesta y se fue por uno de los corredores.

El chico abrió el cofre y sobre algunos juguetes estaban los guantes que buscaban, los tomó y se los puso; al instante el aura de Ash armonizó con ellos haciéndole sentir que su poder crecía exponencialmente.

– ¡Hora de rescatar a Mew!– dijo Alana y los demás asintieron, corrieron por los túneles para llegar al corazón del árbol del comienzo.

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Misty se levanto como impulsada por una pesadilla, a su lado había una de las tantas sirvientas del castillo.

– ¿Qué me paso?– preguntó

– Ash hizo que te desmayaras, así no podrías seguirlos. Ellos estarán bien si no estas ahí–dijo Dawn quien entraba.

– ¡Ash esta en peligro!, soñé que se quedaba convertido en un cristal, mi deber es ir con él–su voz sonaba un poco quebrada como si quisiera llorar.

– ¡Contrólate Misty él debe volver!, lo prometió–

– ¡Mas le vale! O si no yo misma lo resucito para volver a matarlo–

– Si es amor lo que sientes por Ash, espero que algún día se lo digas antes de que sea demasiado tarde– susurró la peliazul.

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Alastor había cerrado los ojos para poder descansar su aura para la pelea, si es que tenia una, Lucario vigilaba al igual que Togekiss; en la esfera solo le quedaba por lo mucho una hora a Mew antes de ser absorbido en su totalidad por el aura oscura.

Los sensores de aura se levantaron en señal de amenaza

– Luf (Amo) –

– ¿Qué sucede?– dijo el hombre abriendo los ojos.

– Luf rio (Están aquí) –dijo viendo hacia el túnel

– Parece que no los encontró Regirock– se levantó para tocar un cristal de donde salieron 5 sombras negras– ¡anticuerpos desháganse de los intrusos!– las figuras desaparecieron.

Mientras tanto los chicos y los pokémon habían acordado el plan para vencer a Alastor, ahora corrían por el último túnel para llegar al corazón, del suelo salieron los anticuerpos para atacarlos, pero Ash extendió sus manos y los guantes brillaron absorbiéndolos por completo, él chico sintió como subía su aura un poco.

– ¿Qué fue eso?– preguntó Alana

– Es el poder de los guantes, absorber el aura maligna y transformarla en aura positiva– aclaró Riolu.

– Entonces hay un ligero cambio en el plan–dijo Alana

Corrieron mientras ella les decía las variaciones, cunado por fin llegaron Alastor estaba de pie junto con Lucario y Togekiss.

– ¡Sobrevivieron a los anticuerpos! Eso es un punto a su favor, pero ahora no hay otro camino más que el de la muerte– golpeó el suelo con el asta, de inmediato salieron Regice y Registeel del suelo como si hubieran sido transportados por el mismo árbol. – ¿Dónde esta Regirock?–

– ¡Libre de tu yugo Alastor!– anunció el zorrito

Los ojos de Alastor se llenaron de odio puro al oír esas palabras y solo gritó la orden a sus "marionetas".

– ¡Poder pasado Regis!– gritó Alastor, ambos lanzaron un gran rayo naranja que fue repelido por una esfera de aura de Riolu.

La explosión cimbró el corazón del árbol del comienzo levantando una gran cortina de humo, Ash tomó eso como ventaja y rompió el control en los otros dos reyes.

– Cof, cof, ¡Togekiss dispersa el humo!– el pokémon uso quita niebla y Alastor pudo ver a los reyes en su contra– Parece que te menosprecie aunque todavía tengo el control temporal del árbol– la joya del bastón brillo y los protectores desaparecieron de la misma forma en la que habían aparecido.

– ¡Ríndete Alastor!–ordenó el chico

– ¡Somos dos guardianes contra ti!– advirtió Alana

– Hermanita, ni aun siendo 20 podrían vencerme; yo tengo el libro de Miserin y el poder del asta del guardián, soy mas fuerte que ningún otro controlador aura–tomó una llama purpura del báculo.

– ¡Si!, pero ahora tenemos un as bajo la manga– exclamó Riolu

–Quiero verlo, ¡ataquen mis pokemon!–

Lucario y Togekiss se adelantaron para golpear a los chicos pero Pikachu y Riolu los protegieron haciendo que los ataques fallaran.

– Sigan así chicos nosotros nos encargaremos de Alastor–

– Tienes mucha confianza de que puedas derrotarme– sonrió Alastor maléficamente.

Alana dio un paso al frente y formo una esfera, la arrojó dando comienzo la batalla. Alastor esquivo con facilidad el ataque de su hermana y contratacó con la llama que tenía en su mano, la chica se hinco formando una barrera de cristal que bloqueo el ataque, justo lo que el hombre quería que hicieran. Corrió hasta quedar a centímetros de la barrera y lanzó su ataque más fuerte rompiendo la barrera pero no estaba la chica, sino el morocho con las joyas de los guantes frente a él; ellas absorbieron instantáneamente el aura negra, volteó las manos y arrojo la energía transformada lo que saco de balance a Alastor lanzándolo hacia atrás quedando a los pies del pilar de energía.

El impacto fue tan fuerte que el libro de Miserin salió de la capa de Alastor y rodo por el suelo, la chica uso su aura para atraerlo hacia ella.

Mientras que en la batalla de los pokemon ahora Riolu no estaba solo y pudo mermar a Lucario, y Pikachu se lucia con su agilidad contra el Togekiss, quedo sobre el lanzándole un ataque de trueno y el pokémon blanco quedo en el suelo derrotado, el zorrito esquivó un golpe de palma de su contrincante y genero un brillo en su pata dándole un golpe centrado a Lucario quien ya no pudo recuperarse.

– ¡Esto no puede ser!– dijo Alastor sacando un poco de sangre por su boca– Yo soy el mas grande aura guardián de todos los tiempos. –

– Tu no eres un guardián de aura– gritó la chica

–Un guardián es aquel que guarda el equilibrio en este mundo– dijo Riolu cuando un brillo comenzó a llenarlo. Ash y alana se quedaron boquiabiertos cuando el brillo termino revelando a Lucario.

– ¡Bienvenido de vuelta Lucario!–

– Gracias Ash, y tu no debes llevar ese báculo–

– Ja, ja, ja–levantó el asta y una esfera se formó en la punta– Yo soy Alastor…–

– Y no eres…– interrumpió Ash– digno de llevar el peso de guardián aura por lo que yo Ash Ketchum no te acepto más como mi sucesor; ¡asta del guardián regresa a las manos de tu verdadero dueño– levantó la mano y los guantes brillaron.

To Be Continued…

Omake

En busca de la Maid

Capitulo 5.- El secreto de Misty

Brock recuperó la conciencia una hora después, estaba acostado en la habitación de la pelinaranja.

-¿Ya despertaste? –Preguntó la chica con evidente gesto de hastío mientras le limpiaba la cabeza- Deberías dejar de hacer esas absurdas exhibiciones de inmadurez, ¿no crees?

-Pero, Misty, si las vieras con mis ojos… si supieras lo que siento cuando… ¡Ay!

El ardor le indicó que además de un chicón, había salido sangre del golpe que Misty le había dado.

-Obvio, yo no siento esas cosas de las que hablas, Brock –respondió con un exagerado enfado y un sonrojo más que evidente.

-Imposible, si yo creía que… -Brock pensó… nunca había tenido prueba alguna pero era fácil pensarlo… -¿Acaso no has amado nunca?

-Sólo hablas al tanteo- respondió Misty con seguridad- Nunca he dicho que me guste Ash.

Silencio.

Misty miró a Brock y Brock miró a Misty… increíble… lo había dicho…

-Esto… yo…

-Nadie mencionó a Ash –dijo Brock aun recuperándose.

-¡Claro que no! ¡Nadie lo…! –Misty empezó a temblar, sudorosa se había delatado- No le dirás, ¿verdad?

Era una oportunidad de oro

-Claro que no, Misty, guardaré tu secreto, con una condición…

Misty ya sabía cual.

Antes de que nada más pasara, Brock salió a toda prisa en dirección a donde las lindas Maids y Josephine se encontraban. Al levantarse, sintió un ligero mareo, pero no le importó.

Oculto bajo un uniforme de la guardia real (que Misty tuvo a bien sacar de la lavandería del palacio), Brock atravesó la muchedumbre de jovencitas que en esos instantes corrían a sus puestos en el palacio. La fuerza con la que se movían le pareció la de una dulce y bella, pero al fin y al cabo, embestida. Brock aún no se había recuperado del todo, y acabó cediendo ante los empujones de las Maids pensando que después de todo morir aplastado por tantas bellas mujeres era como morir en el paraíso, y finalmente, antes de quedar inconsciente bajo el peso de cientos de zapatos de tacón, creyó ver un par de torneadas piernas que corrían a auxiliarlo.

-¡Señor Brock!

El criador pokémon se levantó sobresaltado. Tenía el tórax vendado y un brazo en cabestrillo. El recuerdo seguía fresco en su mente aunque había pasado toda la tarde desmayado. Aún podría ser que tal vez alucinara.

-¡Mi Maid! ¿Dónde está ella? Me salvo, seguro. Ella me sacó de esa muerte, no toleraría perderme…

-Oh, Brock –contestó apenada Misty, que se asomaba de detrás de Josephine con gesto de remordimiento- no debí dejarte salir. Mira cómo has quedado…

-Vaya susto nos diste, amigo –contestó Ash, que regresaba de entrenar-. Por un segundo te dieron por muerto. Los tacones de aguja son muy peligrosos. Por cierto, Misty, ¿cómo rayos te convenció Brock para que lo dejaras salir? Cualquiera diría que te chantajeó con un secreto, o algo –bromeó inocentemente Ash, pero Misty se quedó roja y callada…

-Esto… -respondió Brock para sacar a Misty del aprieto, pero no pudo decir nada más porque el pecho se movía dolorosamente al hablar y le sacaba el aire

-Descanse, señor Brock –respondió Josephine, con cara de ese-chico-no-tiene-remedio –mañana, si promete no molestar más a las señoritas, le dejaré contemplar el pase de lista matutino.

-¡¿DE VERDAD! –dijo Brock, y luego se derrumbó en el colchón del esfuerzo. Sus amigos no sabían si lloraba del dolor o de la emoción, pero lo cierto es que el joven moreno se tomó todas sus medicinas e incluso durmió con una sonrisa en los labios.

Notas del autor:

Esto ya casi termina, así que sus ultimas opiniones será importantes. Y el Omake también esta por terminar, ¿quien será esa misteriosa Maid que embelesa a nuestro moreno amigo?, descubran esto y el gran final de la aventura de Ash en el árbol del comienzo.