Pokémon Fanfiction.
Disclaimer: Gamefreak creó el juego, Satoshi Tajiri también así que no me pertenece más que la historia aquí escrita. ¡Diviértanse!
Notas antes de empezar: Hola mis queridos mortales, hoy termina una etapa de mi vida y quería compartirla con todos ustedes. Este es el fin de una historia que estuvo mucho tiempo entre grafito y celulosa. Cada letra que escribía, cada palabra formada, era como una evocación a lo más sagrado que existe… la imaginación. No me detendré y pondré más empeño en sacar a esas historias del papel y plasmarlas aquí donde muchas personas leen lo que escriben personas, en mayor o menor medida, similares. Y ahora solo me queda darles un gracias, bueno no solo uno sino miles, a aquellos que me han seguido, a pesar de que no actualizo en poco tiempo, Ayumi Yami Motou, carlypotter, crystal Coronello, hirumaharima, HoshitaSweet, KETZU, kukin91, Tenshi no Genei, Kouteikuro, Tri–Ni Sette01y XionRed. Gracias mil por poner esta historia en sus favoritas, los quiero y espero que les guste el final de…
El Misterio Del Aura Guardián
Capitulo Final. – El mundo que todos queremos A.K. A. El Gran Aura Guardián (T_T)
– Ja, ja, ja–levantó el asta y una esfera se formó en la punta– Yo soy Alastor…–
– Y no eres…– interrumpió Ash– digno de llevar el peso de guardián aura por lo que yo Ash Ketchum no te acepto más como mi sucesor; ¡asta del guardián regresa a las manos de tu verdadero dueño!– levantó la mano y los guantes brillaron.
La joya volvió a su color original y reacciono ante el aura de Ash, una descarga azul hizo que el controlador aura soltara el báculo que le había robado a la mala al morocho. El hombre no podía creer que un chiquillo tuviera más poder que él mismo y entonces la voz de su hermana resonó en la cámara.
– ¡Es mi turno!– Alana abrió el libro de Miserin y recito un conjuro– Mew eres libre–
La burbuja donde estaba el pokemon rosa se reventó como una pompa de jabón y el aura oscura que lo rodeaba desapareció en el aire. Con dificultad voló hacia donde estaban los chicos y se transformo en un enorme Regigigas, un zumbido convoco a los tres reyes y ahora Alastor tenia su cara desencajada.
– ¡Ríndete Alastor!–dijo Alana– solo así podrías ser perdonado–
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– ¡Ríndete Alastor!– dijo el hombre al ver como el odio consumía a Alastor–
– Nunca Riley, mi poder es mucho mayor que tu simple control de aura– Dos esferas de aura negra golpearon la barrera del guardian pero no hicieron mella alguna.
Alastor aún estaba herido en su orgullo, Riley lo había expulsado de su "curso" y su hermana ahora lo veía como si fuera un monstruo, reunió su último resquicio de poder y un golpe lo dejo sin aire.
– ¡Alastoooor!– Alana iba a correr cuando Riley le puso la mano para detenerla.
– ¡Es peligroso en este momento!–
– Pero es mi hermano–
El aura oscura llenó el ambiente, similar a un tornado, poco a poco se levanto Alastor y entonces hubo una explosión. En el lugar quedó un cráter y la chica no hizo otra cosa más que llorar.
– No esta muerto, su poder lo ha transportado a otro lugar. Ese es un mecanismo de defensa del aura–
– ¿Lo volveremos a ver?–
– Si, y espero que su ansia de poder haya disminuido; sino será su perdición– dijo Riley casi llorando
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– 5 años… perdido en otro continente por mi explosión; buscando el libro de Miserin, las joyas de la portada, planeando la forma de conseguir la lagrima del tiempo custodiada en el palacio Cameran; Ahora viniendo al árbol del comienzo para obtener algo que por derecho es mio. Con el entrenamiento de Riley yo me convertiría en un Dios. ¡No tiraré eso a la basura!– la aura oscura se formó como un vapor en su cuerpo– aún tengo las últimas cartas en mis manos– el aura se condensó formando hilos que se engancharon en los pokémon derrotados.
– ¿Qué?–dijo el zorro azul, el Lucario y el Togekiss de Alastor se levantaron con los ojos teñidos de negro. – ¡Ellos ya estaban derrotados!–
– Con mi aura los traje a seguir mis órdenes como mis herramientas que son en mi camino buscando el poder–
– Los pokémon son seres vivos y merecen respeto, ¡no son herramientas!– gritó Ash levantando el báculo pero al parecer su poder no llegaba a ellos
– Esto es distinto a mi control oscuro; entró directamente en sus nervios para que hagan lo que yo quiero, ¡esfera aura combinada!–
Los pokémon juntaban su poder cuando los regis los abrazaron y Mew regreso a su forma original rompiendo los hilos de aura. Las pokebolas salieron de su cinturón y regresaron a los pokémon; levitaron hasta Alana y se quedaron en sus manos.
Una carcajada maniática reino en el corazón del árbol y vieron que era Alastor había caído a la locura.
–Ese pokémon, ja ja, parece ser que no seré un Dios. Si no puedo ser uno con el árbol del comienzo ni convertirme en un aura guardián entonces destruiré completamente todo esto. Mi ultima carta en la mano, la mas destructiva de todo el mundo; no puede ser redirigido, ni absorbido, ni detenido. Con toda el aura que he absorbido no quedara ni un grano de arena sobre otro– El aura negra volvió a surgir pero ahora un viento negro la acompañaba.
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Misty levanto la vista ante la formación que tenían las nubes sobre el árbol, se veían círculos concéntricos y varios rayos purpuras que se extendían hasta el palacio en ese momento un sentimiento de vacío lleno su corazón y un destello morado lleno el ambiente de una luz.
– ¡Ash te amo!– grito al aire y todo se volvió luz…
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Los regis se pusieron frente a los chicos para protegerlos pero en ese instante volvieron a desaparecer. Alastor gritaba y su aura oscura se condensaba en un color tan negro como la noche. Ash se acerco a él, pero se quedo estático como si hubiera sido pegado al suelo.
– ¡Que demonios!– Pikachu, Lucario y Alana no se podía mover al igual que el morocho
– ¡Digan adiós a sus vidas!– una onda de poder llegó a él y la lanzo a todas partes– ¡EXPLOSION AURICA!–
Una gran cantidad de energía salió en todas direcciones y Ash solo cerró los ojos, su destino había quedado ahí, nunca se convertiría en maestro pokémon, nunca mas vería a su madre y a sus amigos. El golpe de energía nunca llego a su cuerpo, abrió sus ojos y un destello morado llenaba el ambiente convirtiéndose en blanco al tocar a una figura vestida de azul. No había duda para el, Sir Aarón estaba ahí de pie en su cuerpo etéreo absorbiendo el ataque.
– ¿Cómo? El dijo…– Sir Aarón volteó a ver al chico y sonrió.
El ataque quedo detenido y Alastor cayo al suelo, levanto la vista y observo al fantasma a lo que solo frunció el ceño; el hombre puso sus manos en el suelo y un brillo azulado cubrió su cuerpo con descargas negras; similar a cuando Aarón acabo con la guerra.
– ¿Perdí? ¿Cómo es que perdí? Mi plan era perfecto–dijo Alastor apretando los dientes
–El ansia de poder envenenó tu aura; eso es lo que te llevo a tu perdición. El aura es una fuerza que no debe ser utilizada con propósitos egoístas, un aura guardián debe dejarse guiar para no perder el camino, ahora vendrás conmigo para que comprendas lo que has hecho mal– Sir Aarón puso la mano en el hombro del hombre y las descargas pararon disolviendo su cuerpo.
– ¡Hermano!– grito Alana– ¡te amo!– Alastor levanto el rostro ante las palabras de su hermanita, ella lloraba lo que se le contagio y comenzó a derramar lagrimas.
– ¡Trate de matarte!, hice todo para destruirte; ¿aun así me amas?–
– ¡Eres mi hermano mayor!, no importa lo que hicieras, yo sabia que en el fondo sufrías. ¡Siempre te amare!– en un arrebato corrió a abrazarlo y lo traspaso.
– ¡Que tonto fui!– se disolvió haciéndose una esfera– te prometo que mi alma no descansara hasta reparar lo que he hecho. ¡Te amo hermanita!– la esfera voló hasta el corazón y se disolvió.
– ¡Ash te pido que cures el árbol del comienzo por mí!– Aarón le transfirió energía para que no muriera.
–Lo hare–
–Sir Aarón ¿lo volveré a ver?– dijo Lucario acercándose al fantasma de su maestro.
– Algún día Lucario, pero por ahora te pido que cuides a este pequeño guardián por mi ¿quieres? Ahora el fantasma de Sir Aarón fue el que regreso al corazón.
Ash extendió sus manos frente a Mew y genero una esfera para alimentar el poder de Mew, el pokémon rosa brillo de un intenso color verde y se dirigió al pilar de energía que venia del corazón. El cambio de color fue instantáneo, se fue extendiendo por los alrededores iluminándose y los pokémon salvajes caídos se levantaron al caerles pequeñas chispas de aura verde.
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Dawn y Brock corrieron a la habitación de Misty y vieron que ella lloraba, el brillo verde se extendió alrededor de todos los cristales del castillo y caían chispas sobre los jardines.
– ¡No!– espeto la chica abrazando a Azurril– él no puede estar muerto, no puede… prometió que regresaría–
– ¡Cálmate Mis! ¡Él esta bien!– aclaro Brock
–Además ¿crees que algo tan bonito como esto es producto de la muerte de Ash?–
– Dawn, no te lo conté a ti por que sabia que creerías eso precisamente, las últimas veces que el cielo se ha puesto así es por la muerte de un aura guardián–
–No– dijo Dawn tapándose la boca
–Pero por alguna razón creo que esto es diferente esta vez–
– Yo también lo creo Brock– dijo la Reina entrando con Mime Jr. – Es muy diferente a cuando Lucario nos dejo, esta sensación de que todo estará bien es general–
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Los chicos y los pokémon estaban fuera del Árbol junto a Mew y los regis.
– ¡Adiós Mew cuida el árbol por nosotros!–
– ¡Mi miu! (¡Lo hare!)–se acercó restregándose en Ash y Alana.
– ¡Salgan!– dijo Alana arrojando las pokebolas de su hermano– ¡ahora son libres chicos!–
– ¡Luf/Kiss! (¡No!)– negaron
– ¿Qué?–
–Ellos quieren quedarse con la hermana de su entrenador, saben que hicieron mal y quieren reparar el daño– dijo Lucario acercándose.
– Entonces… ¡Bienvenidos a mi equipo amigos!– los pokémon abrazaron a Alana mientras Ash reía.
– ¡Gracias Ash!– la voz de Alastor solo se oyó para el chico y sonrió al saber que había ayudado a alguien.
– ¿Estas bien Ash?– dijo la chica
– Si… –sacó una pokebola de su cinturón y la lanzó revelando a Pidgeot– el último que llegue al palacio es un huevo podrido–regresó a Lucario, Pikachu y él saltaron al ave elevándose al instante
– ¡Eso es trampa!– regresó a su propio Lucario y saltó a Togekiss– ¡Vamos a ganarles!–
El sol comenzó a caer en el horizonte y los regis volvieron a sus puestos mientras que Mew dio un brillo blanco y se transformó en un Chatot que voló al corazón, tomo un trozo de cristal del centro y se lo dio a una figura etérea.
–Gracias Mew– con aura se transformó en un bello collar– ¡Llévaselo a Lady Eileen!– dijo Sir Aarón desapareciendo con una sonrisa en su rostro
–Miu (Si) – volvió a transformarse pero ahora en un Swellow para salir del árbol.
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El festival de Sir Aarón llego el día previsto con el tradicional concurso pokémon, Misty estaba furiosa con Ash por regresar con unos rasguños; aun se renegaba a decirle sus sentimientos. La final estaba por empezar y en el palco de honor se encontraba Lady Eileen con su aura guardián al lado. Por fin la paz reinaba nuevamente en Rota.
Alana salió al escenario de un lado y del otro Dawn, quien gano por un golpe de suerte, 0ambas vieron hacia la reina dando una reverencia y comenzaron el combate.
– ¡Piplup ve!– la pokebola de Dawn dio giros haciendo salir al pingüino bebe
– Piii plup (Aquí estoy) –
– ¡Lucario a la lucha!– a pesar de que solo tenia algunos días con sus pokémon su nivel había subido con los consejos de Ash, ahora el alumno se había convertido en un maestro.
– Luf (pelea) –asintió Lucario poniéndose en guardia.
– ¡Que comience el duelo de la final!–dijo el árbitro disfrazado de arlequín levantando la bandera.
– Piplup dale un picotazo– el pico del pingüino brillo para dar el ataque.
– ¡Lucario un contrataque lo dejara sin poder!–
El golpe de Piplup fue muy efectivo pero el zorro aura aguanto por un pelo, dio un brillo verde y con un ataque dejo al pokémon adversario derrotado.
–Piplup no puede continuar, ganadora y nueva guardiana aura de este festival es Alana Soolance–grito el árbitro.
Todas las personas se alzaron en vítores y hurras para la chica de Almia que vestía con su atuendo de guardiana.
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La fiesta iba a comenzar en el gran salón, antes de eso se llevo a cabo la ceremonia inaugural dándole las reliquias a la elegida.
– Alana Soolance, yo Ash Ketchum te considero digna de seguir mi labor como aura guardián; acepta el asta y los guantes de Sir Aarón como muestra de que eres mi sucesora y tú elegirás a tu sucesor– dijo el chico solemnemente.
Misty, vestida de baronesa, torció la boca al ver la expresión de alana y entonces sus celos la incendiaban; quería decirle a Ash, pero se mordía el labio.
– Parece que no aguantas los celos ¿verdad Misty?– susurro Dawn que llevaba un vestido rosa como el que usaba en sus concursos.
– Es que… ¡mírala! Se cree la señorita perfección– dijo con todo el veneno que pudo.
– Yo Alana acepto ser tu sucesora Ash, seré un aura guardiana que mantenga el equilibrio y digna en el linaje de Pueblo Rota–tomo las reliquias y se puso los guantes.
– La nueva aura guardiana iniciara los fuegos artificiales–exclamo Lady Eileen, Alana se puso en pose de guardián y los fuegos artificiales iluminaron el castillo.
La música comenzó a sonar mientras que Dawn ya estaba en la pista bailando con un chico vestido de pueblerino, Brock le había pedido a una chica que bailara pero antes de que ella contestara Croagunk golpeó a su entrenador; Misty rechazaba a cada hombre que se le acercaba para invitarla a bailar.
–El Gyarados esta ahuyentando a los pretendientes…– bromeó Ash
– ¡No molestes!–
– Pues para que se te quite esa cara ven conmigo a bailar– tomó a Azurrill delicadamente y se lo encargo a Pikachu, agarró la mano de la pelinaranja y la sacó a la fuerza a la pista.
Ash no bailaba ni bien ni mal, se movía al compas de la música lo que hizo que la chica se sonrojara y de soslayo vio a Alana aburrida mientras era regañada por Josephine para que se pusiera derecha.
– Es horrible estar en esa posición– Ash se detuvo y le dio un beso en la mano a Misty– fue un baile fenomenal espero que se repita pero ahora tengo que rescatar a otra damisela en desgracia–corrió hasta donde estaba la otra chica y la arrastro a la pista
– ¡Oye la guardiana debe estar sentada!–gritó la sirvienta.
– ¡Déjalos Josephine!, al fin y al cabo son jóvenes– sonrió Lady Eileen a su lado se coloco Lucario que había sido liberado por Ash de su pokebola– Baila un poco lento no lo crees Lucario–
– Yo creo que lo hace bien su majestad–
– ¿Te iras con él?–
– Si usted desea que me quede así lo hare–
– No Lucario, Alana y sus pokémon harán un buen trabajo, tú eres libre de hacer lo que quieras y supongo que Sir Aarón no querría que vivieras en el pasado–
Lucario sonrió al entender a lo que se refería el guardián aura al decirle que cuidara a Ash. Ash cambio de pareja y ahora parecía un Duelo de quien bailaría con el morocho si Alana o Misty.
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Ash, con su ropa nueva igual a la que Alastor había destruido, Brock, Dawn y Misty estaban en el salón del trono despidiéndose de la reina y de Alana quien estaba a su lado.
– ¡Ash anoche apareció esto en mi cuarto!–le mostro un collar hecho de cristal azul– creo que es un regalo para ti de Mew– se lo coloco en el cuello al chico y él lo vio reflejándose
– ¡Es hermoso!, ¡gracias por su hospitalidad majestad!–
– Soy yo quien debería darte las gracias, al parecer tienes algún don para llegar donde te necesitan y has salvado a mi reino por segunda vez– Los chicos dieron una ultima reverencia y se fueron.
Cerca de la puerta de salida estaba Lucario recargado que lanzó una pokebola y Ash la cacho en el aire, él entendió y regreso al pokémon a su unidad de contención.
– ¡Bienvenido al equipo!–
Abrieron la puerta y el sol llenaba los jardines, caminaron hasta la reja final.
– Bueno chicos aquí me despido yo, voy a volver a casa. Espero que no se hayan juntado los retadores– dijo Misty cuando un sonido intenso iba en aumento, al principio no era entendible pero se fue haciendo mas claro.
– ¡Ash!– el chico volteo y vio a Alana correr hacia ellos.
– ¡Adelántense!–
– ¡No tardes!– dijo Dawn viendo de reojo a Misty que le empezaban a subir los colores al rostro
–Te esperaremos en la estación del teleférico– Brock avanzo pero las chicas se quedaron tras el muro.
– ¡Que bueno que te alcance!–
– ¿Sucede algo? ¿Qué se me olvi…– su pregunta no fue terminada por un beso en los labios que le robo la chica.
– ¡No te vayas!, ¡quédate conmigo!– dijo la chica abrazándolo completamente roja, mientras que otra chica estaba igual de roja pero del coraje.
– ¡Alana!, no se como corresponder a lo que sientes. Yo tengo un sueño, el de ser maestro pokémon, y quiero cumplirlo como tu cumpliste el tuyo de transformarte en una guardiana aura. Pero te prometo que cuando sepa como corresponderte o a otra chica y haya cumplido mi sueño tal vez vuelva–
– ¿Es una promesa?– pregunto extendiendo su meñique
– ¡Promesa!–respondió enganchando el suyo.
– ¡Pika Pikachu! (¡Es hora!)– dijo el pokémon amarillo gritando desde la reja.
– ¡Adiós Alana!–
Ash corrió dejando a la chica agitando su mano y susurrando que esperaba que volviera pronto.
– ¡Misty cálmate!– susurro Dawn
–Yo…–
– Pensé que se habían ido con Brock–miro mejor a la pelinaranja y vio como su aura ondulaba ferozmente– ¿estas bien Misty?, tu aura esta un poco revuelta–
– Eres… un… IDIOTA– respondió estallando y golpeándolo.
Un Pidgey voló de la torre donde estaba el cuarto de juegos y se transformo en un magnifico Ho-oh dirigiéndose al árbol del comienzo. Mientras nuestros héroes se dirigían a sus respectivos destinos dejando atrás otra aventura y amigos inolvidables.
Esta historia termino… ¡POR AHORA! Ja ja ja.
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Omake
En Busca De La Maid
Capitulo Final. – La Maid Prometida.
Ese era el día. Brock, aún escayolado, las había pasado negras para poder bañarse, peinarse y ponerse un elegante smoking blanco con el cual pensaba conquistar a la maid. Había comprado un ramo de rosas, incluso se había puesto perfume. Cuando la señora Josephine lo vio entrar, no pudo reprimir una mueca de resignación.
–Pase por aquí, joven Brock.
Guío al nervioso criador a través de la sala, aún vacía, indicándole el lugar donde podía sentarse sin ser cruelmente atropellado, y Josephine le previno contra cualquier comportamiento "poco decoroso", con una velada amenaza de arrojarlo ella misma a los tacones de las chicas.
Brock tragó saliva. Las maids ya venían. El ruido de sus pasos por la escalinata era como una estampida de feroces Tauros que hacía temblar los lujosos candelabros de cristal. Con nerviosismo, se llevó inconscientemente su mano a donde los pisotones le habían hecho más mella. Por fin, las chicas entraron.
Desde su asiento, Brock pudo admirar como esa marcha desenfrenada parecía tener un orden, pues cada chica conocía su lugar en la fila, y todas pasaban con rapidez para ser anotadas en la lista de Josephine. Una hora tardó en pasar lista, durante la cual Brock fue perdiendo la cordura hasta convertirse en una sombra de su yo real, sus ojos, dos enormes corazones, miraban al vacío sin expresión.
– ¿Y bien, señor Brock, encontró lo que buscaba?
La cara del criador se fue alargando en un gesto de infinita decepción.
– No la encontré. Mi sol, ¡mi musa! ¡La mujer por la cual yo dejaría a todas las demás!
– Pero, ¿quién es ella?– preguntó Josephine, conmovida por tan fuertes declaraciones.
– Es una maid, estoy seguro. Y no pararé hasta encontrarla. Desde que la vi en esta fotografía –le mostró el retrato a Josephine– no he sido el mismo.
Aunque Brock estaba abatido, una extraña sonrisa se apoderó de la vieja ama de llaves.
– Yo la conozco– respondió con una voz extrañamente conmovida
– ¿De verdad? –Brock se arrodilló, con renovadas esperanzas– ¡Por favor! ¡Lléveme con ella! ¡Quiero verla, hablarle, declararle mi amor por siempre a aquella diosa femenina, por favor!
– De acuerdo, señor Brock, ¡esa chica, soy yo!–
...
...
Ahora que lo pensaba, tenía cierto aire...
– ¡Imposible! Si yo vi sus piernas correr ante mí...
Una bofetada de la indignada y sonrojada ama de llaves lo calló.
– ¿Conque miró mis piernas? –Josephine se levantó el largo vestido, con lo que el sonrojado resultó Brock. Resultaba curioso que la vieja Josephine luciera arrugas en toda la cara, y un cabello canoso ya, pero sus piernas eran perfectas– Estas fueron alguna vez las piernas más bellas de palacio, y siempre me las cuidaré para que sigan así.
– Oh... cielos... cielos... –Brock cayó hecho un ovillo al piso, y no se movió de ahí en varias horas.
Fin… ¿espero?
Notas del autor:
Mortales… Se ha terminado esta historia, y para aquellos que esperaban un hermoso final feliz entre Ash y Misty pues tengo que darles un pequeño revés por que no quería sacarlos de su contexto, pero ahora le di una nueva enemiga a Misty. Esta idea me la dio la película cinco cuando Bianca (o Latias) le da un beso en la mejilla a Ash, solo que ahora no fue tan infantil…
Esperen el "Epilogo"
Se despide de ustedes el no-muerto Assamita
Huachi_Sama
