ok lectoras de este fic, este es el capítulo más importante. Lo más probable es que acabe con todas sus dudas, ahora en vacasiones de invierno podemos actualizar más seguido. Letterbomb, su significado es vicible, letter: carta; es una canción de greenday que nos inspiró para el titulo y la trama de la historia. No ls molesto más.
Todos los personajes pertenecen a nuestra musa favorita: Steph meyerCap 11: "Letterbomb"
Ya habían pasado 2 semanas desde que había recibido la carta de Reneé.
Estaba escondida en lo más profundo del cajón de la ropa interior, era el único lugar donde podía estar segura de los ojos de Charlie.
Sabía que ya había llegado la hora de leerla, necesitaba librarme de esta angustia que me carcomía el alma y enfrentar las cosas.
En la mañana había sacado la carta y la había guardado en un bolsillo de mi mochila, claramente el colegio no era el mejor lugar para leer algo que tenía la capacidad de sacarme más de una lágrima, pero era un escenario que me daba valor. No me atrevía a pensar que haría leyéndola en la soledad de mi casa.
Antes de darme cuenta, me encontraba en el pasillo del colegio, mirando la carta e inventado excusas para no leerla tome aire y me arme de valor. ¿Cuándo se iba a dar otra oportunidad en que Emmett y Alice me dejaran sola? Nunca.
Me acuclillé en el suelo del pasillo, que se encontraba vacío. La hora del almuerzo.
Acto seguido. Saque la carta que se encontraba en el bolsillo de mi mochila y la abrí con manos temblorosas. Le di una ojeada rápida, había demasiadas palabras.
Hora de averiguar que decían.
Bella:
Hija, no sé muy bien como empezar esta carta, tú me conoces y sabes que no tengo experiencia en estas cosas. Nunca fui diestra con las palabras, es más tu siempre me salvabas de escribirlas.
Pero eso no va al cuento. Sé lo que he hecho y la mejor manera de empezar es siendo sincera.
Sé que podría haberla escrito hace mucho tiempo, pero quería que las cosas se enfriaran un poco, y aunque no lo creas, quería por lo menos que disfrutaras un tiempo al lado de Charlie. Sabía que mi carta arruinaría todo eso.
Lo siento…no sabía que te afectaría tanto, Sé que dirás que es imposible que te haya escondido algo así, pero por muy falso que suene, te lo iba a decir. Pero todo salio mal.
Hija, te extraño, tienes que entenderme!, no fue un fácil para mi separarme de Charlie y creí que borrando de cierto modo nuestro pasado, seria mas fácil superarlo.
Pero ya me di cuenta de mi error, ya comprendí que con lo pasado no se puede hacer borrón y cuenta nueva, menos si es algo que ha marcado un hito importante en mi vida
Aunque lo haya tenido que aprender de la manera mas dura.
Perdóname, te extraño muchísimo.
No debería haberte dicho que Charlie estaba muerto, es algo de lo que sé que me arrepentiré por el resto de mi vida, y pesara en mi conciencia para siempre.
Te amo, Bella. Si hay algo de lo que no me arrepiento (y nunca me arrepentiré) es de haberte tenido, fuiste mi luz al final del túnel.
Espero que me llames. Tomate las cosas con calma, respira y exhala, tal como tu me decías.
Si no quieres, no respondas pronto.
Lo entenderé
Adiós.
Reneé
Me quedé mirando la carta. Mientras mas pasaban los segundos, cada vez la veía más borrosa. Tarde unos segundos en comprender que era por las lágrimas. Me las seque con el dorso de la manga y busque en mis bolsillos por lo menos un trocito de papel higiénico, no quería escurrirme y machar la carta, por mucho que me hiciera sufrir.
Deje la carta a un costado mío y coloque mis manos en la cara, tratando de contener las lágrimas. A lo lejos, escuche una puerta abrirse y cerrarse, y me restregué con fuerza los ojos, lo único que podía arruinar mas el momento es que me vieran llorar
No podía entender como Reneé podía hacerme esto, como me había engañado tanto tiempo, y que nunca hubiera hecho ni media mención de ello.
No podía comprender que ella quisiera que yo lo olvidara y lo dejara pasar, eso no era normal.
Pero tampoco podía odiarla, no después de esto. A pesar de todo, me amaba y solo quería lo mejor para mi. Me había escondido la verdad por miedo a asustarme y que pasara esto mismo, por miedo a que la odiara.
Se me escapo un sollozo quedo y sentí pasos en dirección mía, y un olor vagamente familiar.
Luego, el peso de una mano en mi hombro. Cuando se agacho pude ver su rostro, tan perfecto como siempre, pero crispado de preocupación.
Bella- dijo mirándome fijamente a lo ojos, con su iris esmeralda brillando con intensidad.
-Vete, déjame sola- logre decir, y baje la mirada.
-No te pienso dejar sola en este estado….ni en ningún otro-no estuve segura de lo ultimo, y se sentó al lado mío.
-No quiero que me tengas lastima, vete!- lo trate de apartar de mi lado empujándolo, pero ya no tenía fuerzas. Tomo mis muñecas con una de sus manos.
-Bella, mírame- dijo levantando mi barbilla con su mano libre para que la mirase-tranquila- y me abrazó. Nunca había estado tan cerca de Edward, podía sentir su olor. Pero no me importaba en estos momentos, solo me importaba esa carta
-Porque haces esto?-logre articular entre sollozos
-Bella- dijo separándose un poco de mi y tomando mi cabeza entre sus manos- tu, me importas-moví mi cabeza rehuyendo se sus mirada, estaba segura de que si no estuviera triste, estaría roja.
Porque lo dices?- no podía entender como Edward estaba consolándome, lo esperaba de cualquiera menos de él, y que estuviera diciéndome eso, era aun mas imposible.
-Bella, eso ahora no importa- lo mire y para mi mala suerte se encontraba mirándome fijamente- ¿Qué sucedió?-
-Es…es Reneé- rompí a llorar de nuevo, todo mi esfuerzo por controlarme se había ido a la merda.
-¿Que paso con ella?- dijo, acercando su rostro mas al mío. Trate de escaparme de su mirada, pero fue imposible, mi rostro aun se encontraba en su manos. Estaba a 2 centímetros de mí. Así era imposible ordenar mis ideas y contarle que sucedía.
-Me mintió- tome aire y mire hacia el techo- no puedo creer que te este contando esto a ti-
-Puedes confiar en mí- me sonrío comprensivamente
-Ella…ella…dijo que Charlie estaba…- se alejo unos centímetros y me miro con incredulidad. Justo en ese instante sonó el timbre y la gente comenzó a salir de la cafetería. Rápidamente cubrí mi rostro con mis manos.
-Vamos- dijo Edward y agarro mi mano. Me levante con el tirón.
-¿Adonde?-
-A un lugar mas tranquilo- comenzó a caminar conmigo detrás de él. Me guió por los pasillos del colegio hasta llegar al patio. Me aferre con fuerza as su mano, no quería que me soltara, no por ahora.
Empezamos a caminar por el césped con mayo lentitud. Todavía sostenía su mano.
Las lágrimas continuaban cayendo y mi respiración todavía era entrecortada.
-Bella, respira hondo- dijo Edward. Tome aire y lo fui votando con lentitud, durante un rato.- ¿Mejor?-
-Si...-
-¿Cómo…Como estas tan segura de que tu madre te mintió?
-Yo...la vi- dije mientras me sentaba en una banca. Edward se sentó al lado mío.
Me quedo mirando para que continuara, tome aire y empecé mi relato:
-Era viernes- aparte la vista de Edward y la pose sobre mis pies- Reneé tenia que trabajar, salio temprano y yo aproveche su ausencia para limpiar la casa y su cuarto, especialmente su cuarto, que era un chiquero.
Estuve toda la mañana limpiando la casa, estaba hecha un desastre. Deje para el final la pieza de Reneé, era en lo que mas me tardaría-me sorprendió que Edward se encontrara escuchando atentamente, por lo que proseguí- la pieza estaba tal y como la imaginaba, un corral de cerdos. Ya estaba terminando y lo único que me faltaba era su guardarropa, Reneé siempre guardaba su ropa a tontas y a locas. Cuando lo abrí, había una caja que nunca antes había visto, o que no me había dado el tiempo de revisar. No lo hice por intrusa, solo por curiosa la abrí. Adentro estaba lleno de...cartas-
Rompí a sollozar de nuevo.
-Tranquila, bella, no es necesario que sigas- dijo secando con el dedo una de mis lagrimas que caían por mi mejilla.
-No, quiero seguir-
Me dedico una pequeña sonrisa.
-¿En que estaba?-
-En que encontraste una caja con cartas-
-Bueno, empecé a ver las cartas y no las hubiese abierto si no fuera porque las cartas estaban dirigidas a mí. Todas las cartas eran para mí. Saque una y vi que era de un tal Charlie. Pensé en el único Charlie que conocía y recordé que Reneé me había dicho que así se llamaba mi padre, y que estaba muerto. Abrí una y me sorprendió ver que eran de fechas relativamente actúales, era imposible que estuviera muerto si me había escrito esas cartas
Eso fue suficiente para saber que Reneé, me había mentido. Hice mi maleta furiosa, ya estaba decidida a marcharme. Le deje una carta a Reneé-recordé la carta en mi mente: ''Me voy con CHARLIE, no puedo seguir viviendo con una mentirosa''- y me
vine sin previo aviso a invadir la casa de Charlie.- tome aire. Las lágrimas todavía seguían cayendo, pero me sentía extrañamente bien al soltarlo todo.
-¿Te sientes mejor?- dijo Edward acariciando mi cabello
-No lo sé…- estaba confundida, pero proseguí- Reneé me dejo una carta-
-¿Es muy malo lo que dice?- asentí- lo siento- lo abrasé, no me controle, necesitaba un abrazo. El no tardo en responderlo.
Nos separamos e inspire profundamente
-Gracias- dije levantando la mirada y mirándolo fijamente.
-Todo está bien-
-Lo siento, te…te debo de haber aburrido con mis historias y… la clase ya debe de haber terminado- dije todavía sollozando un poco. No sabía si me detendría.
-Bella, ¿y tu crees que eso me importa ahora?- me encogí de , me importas tú- agache la mirada rápidamente, claramente estaba interpelando mal las cosas, era imposible que yo…le gustara. El solo pensarlo era ridículo.
Mis lágrimas cesaron, pero todavía sentía esa angustia en el pecho, me apoyé en el hombro de Edward. Y nos quedamos en silencio.
-Be-Bella, ¿estas bien?- pregunto Alice avanzando hacia nosotros con precaución. Debió de haber visto mi rostro demacrado por la pena.
Asentí
-Ehm…bueno, yo tengo que irme- dijo Edward indeciso, soltando mi mano. Se veía frustrado.
Alice y yo nos quedamos mirando como se marchaba.
-¿Qué paso?- pregunto Alice, cuando Edward ya había desaparecido.
-No quiero hablar de so ahora- Alice no me hizo ninguna otra pregunta y simplemente me abrazo. Era bueno tenerla como amiga.
Mis lagrima comenzaron a caer de nuevo, pero Alice no dijo nada. Me alegraba que no me presionara ni me preguntara que me pasaba.
Pasado un rato. Alice me ayudo a pararme. Lo alumnos saldrían de un momento a otro y no seria muy buena idea que me quedara y fuera la atracción de turno.
Nos dirigimos al baño y me lave la cara con agua fría, tratando de bajar el enrojecimiento de mis ojos.
Alice se ofreció a llevarme, tenia miedo de que chocara con alguien por no ver bien a causa de las lágrimas. Me negué, ¿Quién se llevaría mi auto?.
Corrí rápidamente al aparcamiento y exhalé cuando ya estaba a salvo de miradas curiosas.
Estaba poniendo la llave en el contacto y la puerta se abrió. Vi a Emmet entrar a mi auto. Apenas cabía, era demasiado grande para un auto tan pequeño.
-¿Qué haces?- le pregunte, un poco cansada, un poco cabreada.
-Voy a tu casa-
-¿Y eso por?- no tenia ánimos para visitas.
-Iré a ayudarte a estudiar- el, ¿a ayudarme a mi?
-¿Quieres ayudarme a estudiar?-
-Si, ¿Qué tiene de malo?-
-Emmett, tu necesitas mas ayuda que yo- le respondí rodando los ojos.
-No, tú necesitas ayuda y yo soy el indicado- dijo, observando mis ojos enrojecidos.
-Emmett, no quiero hablar de esto- dije y su cara se entristeció
-¿no me quieres?- hizo un puchero y me saco una sonrisa
-Ya, vamos-dije dándome porvencida-y, ¿Qué iríamos a estudiar?-
-Sexualidad-
-¿¡Qué!?- grité. El trabajo. Edward. ¿Le habrá contado?
-Solo era una broma, mujer!. Vamos, arranca- suspiré aliviada.
Llegamos a casa y Emmett estaba emocionado, recorrió cada rincón del living, pero yo todavía seguía afectada.
Se sentó en el sillón, -que se hundió crujiendo por el peso- y prendió la TV. Yo me senté a su lado y me paso el brazo por los hombros.
-¿Cómo te sientes?- dijo con una voz tan tierna que no lo creí posible viniendo de él.
-Tranquila- respondí, antes de bien o mal.
-¿Qué sucedió hoy?- me dijo y yo desvíe la mirada- no me gusta que mi amiga Bella llore y yo no pueda estar con ella-
-Eres tan tierno, ¿sabes?- dije aun con la mirada un gran oso de peluche, solo que con músculos-
Creo que no podía ocultárselo, le entregue la carta que aun estaba en mi bolsillo. Podía confiar en él, sabia que no se lo contaría a nadie más.
Me estrechó aun más cuando termino de leerla. Creí que no podría seguir respirando.
-Lo siento- murmuró
-No te preocupes- le respondí
Emmett me quedo mirando, era como si tratara de leer mi mente. Pero al parecer no lo logro y suspiro resignado.
-Vamos- dijo finalmente
-¿Adónde?- pregunte confusa, que yo supiera no teníamos que ir a ningún lado.
-Al cine-
-Emmett, ¿no veníamos a estudiar?- Le recordé. Emmett pareció pensárselo un poco.
-¿Haz estudiado en un cine?-
-No, eso es imposible- dije extrañada, creí ver a donde quería llegar.
-Pues ya veremos- tomo mi abrigo y tomo su mochila, y abrió la puerta. Yo salí, necesitaba distraerme.
Espero les haya gustado, digan lo que opinan de la historia en un Review, no saben como me alegra leerlos :D
la historia pertenece a 3 niñas looocas locas xddd
kony: osea yo; siempre subo los capitulos a fanfiction
Mango: sube los caps a un foro
pily: sube los caps al fotolog
*era una acclaracion x si ven el fic en otro lugar :D
