Todos toditos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, mi diosa ;D solo los ocupo para poder jugar un ratoy sacarlos a pasear.
"Preguntas sin respuestas"
En el instituto sentía que todos se volteaban a verme mientras avanzaba por los pasillos, a medida que eso pasaba me acordaba de la dolorosa carta de Reneé y de la llamada que ella esperaba por mi parte, pero esas miradas debían de ser simplemente mi imaginación, debía de estar paranoica por el incidente de ayer por la tarde.
Sentía unas ganas horribles de gritar ahí mismo, pero con eso sólo conseguiría que las miradas aumentaran. Me contuve y me dirigí rápidamente a clase de Orientación. Todo el día me lo había tratado de pasar prácticamente desapercibida, aunque eso era imposible.
Entré al salón y este se encontraba vació, con el profundo deseo que tenía por escabullirme lo mas rápido posible de esas miradas, no me había dado cuenta de que todavía no sonaba el timbre. Me había ido demasiado rápido de la cafetería y había caminado aun más rápido por los pasillos.
El salón poco a poco se fue llenando. Yo me encontraba sentada en mi puesto revisando el cuaderno de Jessica, poniéndome al día con lo que me había perdido ayer.
Estaba concentrada copiando la materia cuando la voz que había deseado oír toda la mañana me asustó.
-Hola Bella...¿Te asuste?-
-Algo-admití-pero no te preocupes...¿Cómo estas Edward?-pregunte con la mirada aun puesta en el cuaderno, sentí como corría su silla para sentarse.
-Bien-respondió finalmente.
Tome aire, una estúpida costumbre que tenía para darme valor. Tenía que mirarlo a la cara para decirle lo que tendría que haberle dicho ayer, pero mirarlo a la cara resultaba vergonzoso después de que me hubiese visto llorar como una tonta.
-Edward...esto...gra-graci, gracias-balbucee, deseaba con todas mis fuerzas de que me hubiese logrado entender.
-¿Qué?-
-Gracias-dije por fin en un susurro
-¿Por que?-pregunto con incredulidad.¿Es que no sabía hacer nada más aparte de preguntar?. Suspire.
-Tú sabes... por lo de ayer- mirarlo a los ojos resultaba un trabajo difícil.
-Bella no me lo tienes que agradecer. Es más yo debería agradecerte por confiar en mi-
-Eso es idiota, yo confié en ti por que quise-
-Y yo te escuche por que quise, no hay nada más que decir al respecto-dijo con una pequeña sonrisa. Yo abrí la boca pero la volví a cerrar, no sabía que decir.
En ese momento entro el Sr. Turner no iba a hacer necesario que respondiera.
El Sr. Turner comenzó su clase y con eso también a emocionarse con su propia chachara. Estaba ensimismado en sus propias palabras por lo que no notaba el bullicio que se generaba a su alrededor. Sentí pena por él, no pensaba ser una mal educada y ponerme a hablar igual que el resto.
La clase no cambio mucho, siguió con el tal bullicio hasta que sonó el timbre .
Comencé a levantarme, pero Edward tomo de mi muñeca haciendo que me sentara, me lo quede mirando incrédula.
-Tenemos que hacer el trabajo de sexualidad, es para la próxima semana-
Lo miré horrorizada, se me había olvidado por completo.
-A-fue lo único que logré articular.
-¿Puedes venir hoy a mi casa?-
-¿Para?-pregunte confusa.
-Bella tenemos que hacer el trabajo-dijo con un tono de obviedad, ¿Para que otra cosa sino?. Moví mi cabeza de un lado a otro tratando de poner en orden mis ideas.
-Si, creo-
-Aja, te espero en mi casa después del instituto-dijo incorporándose y a su vez guiñándome un ojo. Enrojecí, por suerte no alcanzo a verme, ya se había ido.
Me quede un rato ensimismada en mis pensamientos. No me lo podía creer. Edward y yo en su casa hablando de sexo. El solo pensarlo hacía que se me subieran los colores.
Salí del salón con las orejas ardiendo y para rematar gimnasia-suspiré-. Me dirigí hacia mi casillero, sacando fuerzas de la nada, para soportar 2 horas de tortura medieval.
Cuando entre al gimnasio pude adivinar que nombre tenía mi suplicio. Hockey; resistí el impulso de salir corriendo y dejar mis útiles de aseo en un banco.
Una chica alta , me lanzo una pelota de hockey con una sonrisa, obviamente se me cayo al piso y la mayoría de las chicas se voltearon para reírse en mi cara, me sentía como una idiota. La profesora toco su silbato y todas fueron a reunirse en la mitas de la cancha, me iba a reunir con ellas cuando vi a Jess sentada en uno de los grados, con la cabeza metida entre sus manos. Me acerqué a ella.
-¿Jess?-
-¿A?-levanto la cabeza alarmada, pero sonrió al ver que solo era yo-Bella, ¿Cómo estas?-
-Bien...¿y tú?, pareces enferma-me senté a su lado.
-Si...es solo que estoy algo mareada –dijo distraída con la mirada perdida en la cancha-Creo que no are gimnasia, a las chicas no le agradara ser conmigo en este estado, aunque... serviría como arma secreta contra el otro equipo-termino con un suspiro, tratando de sonreír, pero la felicidad no se asomo por sus ojos. Yo también me reí de su chiste.
La profesora me llamo, pensé que sería una muy buena idea decir que estaba enferma, pero al analizar mi plan me di cuenta de un pequeño detalle. No sé mentir.
Abrace a Jess antes de dirigirme a mi ejecución publica.
Mi equipo estaba compuesto por la chica alta y delgada que me sonreía siempre, Angela, si no me equivoco. También estaba una chica gigante de pelo rubio y hombros anchos, 2 chicas menudas de pelo café y ojos grandes, una chica de pelo rojizo y ondulado, tenía un cierto aire rebelde, preferí no meterme con ella y por ultimo yo la mas insignificante del equipo y la que no aria ningún aporte.
Angela se fue al arco y comenzó el partido, por suerte me dejaron atrás, como defensa, junto a la chica de pelo rojo.
El partido iba muy bien, les íbamos ganado por una gran ventaja, la chica enorme era una medio campista excelente, las chicas que no se quedaban atrás aterradas, eran sacadas del juego por lesión.
Y la chica colorina era una defensa increíble, me alegraba no ser de su equipo contrario.
Y en ese momento ocurrió, una chica pasó al lado de la rubia gigante y se fue directamente hacía mi, y en mis intentos de detenerla me golpeé con mi propio palo de hockey en mi pierna derecha justo en el muslo. No me dolió mucho pero me hizo perder el equilibrio y caerme al piso, una chica sin querer me piso la mano y me hizo lanzar un grito de dolor. La profesora lo noto y detuvo inmediatamente el partido, me levanto del brazo y me dijo que fuera a enfermería para que me vieran la pierna. Trate de poner mi peor cara de dolor y asentí mientras me iba a enfermería lanzando carcajadas en mi interior. Todo por perder gimnasia.
Al llegar a enfermería, la enfermera me paso un paño frío para poner la mano ahí y una bolsa con hielos para la pierna. También me pregunto mis datos personales, en mi interior pensé que estaban exagerando demasiado, quizás se debía a que mi padre era el jefe de policía.
Estuve un rato recostada en la camilla mirando el techo. Pensando en como sería la tarde en casa de Edward, faltaba poco para eso, cuando la voz de la enfermera me saco de mis tormentosas cavilaciones:
-¿Usted es compañera de la señorita Stanley?-
-Si –respondí y luego pensé en que no la había visto en los grados -¿Le sucedió algo?
-Se sentía con nauseas, se desmayó-me dijo totalmente insensible, como si no le interesara el tema -¿Puedes llevarte su trabajo de física?, llamo a su madre ase poco.
-Si claro- acepte con un gesto ausente.
Salió y me quede sola mirando las musarañas, pero volvió enseguida no tuve tiempo siquiera de sumirme en mis pensamientos.
-Toma-dijo casi arrojándome el informe de física de Jess.
-Gracias-dije solo por educación, alguien tenía que enseñarle modales.
Lo deje a un lado encima de la camilla .
Escuche la puerta abrirse y vi la cara juvenil de Mike en todo su esplendor.
-Hey Bella-me saludo, me fije que llevaba su mochila.
-Hola Mike- lo salude con suavidad-¿También caíste en la guerra?-
-Nah, sólo vengo a buscar un pase para retirarme-me dijo sonriendo, después se inclino hacía el escritorio de la enfermera, este le susurraba algo mientras ella lo escribía.
-¿Una emergencia?-trate de adivinar.
-Algo así-respondió mientras se sentaba al lado mío, corrí el informe de Jess para darle espacio-¿Qué te sucedió?-
-Nada por lo que halla que preocuparse- le respondí con una sonrisa, luego me acorde de Jess-¿Sabes que le sucedió a Jess?-
No se si lo imagine pero vi a Mike tensarse ante esa pregunta.
-Toma aquí esta tu pase y aprovecha de llevarle el trabajo de física a Stanley-
-¿Iras a ver a Jess?-no pude disimular mi asombro.
-Em...si, adiós-dijo incorporándose. Me pareció ver que aumentaba su velocidad a medida que se acercaba a la puerta
Me quede un rato más en enfermería y pude notar como el numero de lesionados iba aumentando. Todos los que llegaban con golpes o fracturas a enfermería curiosamente eran del equipo contrario.
Me levante de la camilla y salí de enfermería, estaba empezando a sentir claustrofobia allá dentro.
Me dirigí a los camarines a cambiarme mi equipo de gimnasia, me había pasado toda la clase en enfermería. Genial. Cuando ya estuve lista tome mis cosas y me dirigí al aparcamiento.
-Bella por fin te encuentro-grito Alice abalanzándose sobre mi.
-¿Me estabas buscando?-pregunté incrédula.
-Si Edward me dijo que irías a mi casa-
-Aja, pero no creo que pueda estar contigo, tenemos que avanzar en el trabajo de orientación-
Asintió y se quedo pensativa en un momento.
-¿Sabes?. Tú con Edward harían una linda pareja-
Abecés prefería no escuchar las ocurrencias de Alice.
-Em..si-comencé a caminar más a prisa por el pasillo que nos llevaba al aparcamiento, tratando de evitar cualquier otro comentario de ese tipo.
-Pero...-comenzó a decir Alice. Definitivamente no quería oír otra de sus ocurrencias. Ahora gracias a sus grandiosas ideas me daría vergüenza estar al lado de Edward, más de la que ya me daba.
-¡Alice cállate!-me queje.
-Ay Bella no es para tanto-
No le respondí.
-Ok cambiemos de tema...¿Sabes que le pasaba a Mike y Jessica hoy?-
Comencé a caminar más lento, prestando interés a su pregunta.
-No, ¿sucedió algo?-pregunte curiosa. Hoy Mike si que estaba extraño.
Los vi discutiendo, no lo sé , me pareció ver que Jessica lloraba-
Me quede viendo el rostro de Alice con la curiosidad escrita en el rostro. ¿Qué le abra pasado a Jess?, ¿Qué tenía que ver Mike con todo esto?, trataba de buscar alguna respuestas a esas preguntas pero lo único que lograba era confundirme más.
-Eh! Jasper espérame-gritó Alice de pronto, levantando sus delgados brazos y los movio, tratando de ver por detrás de mi hombro.
Mire a mi alrededor y vi que habíamos llegado al a aparcamiento, estaba tan absorta en mis cavilaciones que ni cuenta me había dado.
-Te veo en mi casa Bella-se despidió Alice corriendo a los brazos de Jasper, no me dio tiempo de responderle.
Lo siento ! la verdad esque me traspapele con este capitulo y me salté un párrafo entero ! y en vez de eso, copie dos veces el mismo U-U perdón. Espero que ahora se entienda mucho mejor xD y grasias a las niñas que me dijieron :D, o no me huviese percatado.
Bueno, el prox cap lo trataré de subir mañana... (: ya que el 14 tiene 4 partes, me demoraré más. ES MUUUY LARGO xd
Mañana no se pierda el capítulo 1313 ! *o*
