Capítulo 14

DOMINGO 12 DE FEBRERO

Aquel domingo Kate fue a la comisaría como había ido cada día desde que volvió a Nueva York.

No había descansado ningún día. No quería estar sola en su apartamento, la casa se le caía encima. Los chicos iban también para estar con ella. Habían estudiado con lupa cada informe y cada documento y cada vez tenían menos esperanzas de encontrar vivo a Castle, aunque ninguno dijera nada.

No habían logrado dar con la granja donde tenían a Castle porque sencillamente no se encontraba entre las propiedades conocidas de Parker. Graham J, Parker estaba actualmente casado con la hija de un antiguo senador por el estado de Delaware, al que también estaban investigando.

Pero ese domingo las cosas iban a cambiar. En una iglesia de Hardyston, Betty Lou Watson quería consultar algo muy importante con el pastor.

Llevaba varios días viendo en la televisión al muchacho aquel que se casó con la difunta sobrina de su amiga Mae y las cosas horribles de las que se le acusaba. Ella conocía la existencia de la granja y sabía que el marido de Maryanne había vuelto varias veces por el pueblo. Su gran dilema moral, era si debía guardarse esa información o si debía hablar con la policía.

Llevaba varios días pensándolo y el domingo por fin se decidió a consultarlo con el pastor. Este sabiamente le aconsejó que teniendo en cuenta que estaban en juego la vida de personas debía acudir rápidamente a la policía. Es más él mismo la acompañaría a la comisaría.

Una vez en comisaría les atendieron enseguida. El caso Parker estaba siendo la noticia más importante de los últimos tiempos. Eran muchos los políticos, empresarios, y personajes importantes del país los que estaban implicados en esa gran trama de corrupción.

Toda la nación seguía con interés la información que salía en prensa, el juicio que se iba a celebrar y la desaparición del famoso escritor de best sellers que era tan conocido.

La publicista de Richard Castle habló con Gates y acordaron decir solamente, que el escritor se había visto envuelto accidentalmente en ese proceso, investigando para una de sus novelas.

Cuando el comisario vio de que se trataba le tomó declaración a la señora, y una vez terminada llamó al FBI para comunicárselo. En menos de una hora las fuerzas especiales tomaban la granja de Hardyston donde Castle había estado encerrado tantos días.

Peinaron el lugar de arriba abajo, tomaron restos de basura, de fibras, huellas por todas partes y cuando dieron con el cuartucho donde había estado encerrado, tomaron restos de sangre y comprobaron que había en varios sitios, advirtiendo que la de la pared parecía bastante reciente.

Recogieron todo lo que pudiese servir para llevarlo al laboratorio, precintaron el lugar y algunos agentes estuvieron preguntando por los dos tipos, hasta que llegaron a la gasolinera donde Thor compró la cerveza, las revistas y los periódicos. El chico que allí estaba recordaba perfectamente al rubio de la coleta. Lo remitieron a la comisaría donde iría un dibujante para hacer un retrato robot. El chico también fue capaz de dar el modelo de la ranchera, aunque no recordaba la matrícula.


Greg y Susan Horton eran una pareja que de manera desinteresada, recogía las sobras de varios restaurantes de la ciudad y luego la repartían entre gente necesitada. Como cada día a media tarde, aparcaron su furgoneta en la calle a donde daba la cocina del restaurante New Orleans, para recoger la comida que había sobrado del almuerzo y que el jefe de cocina tenía preparada.

Susan dejó el vehículo junto al contenedor y un montón enorme de cartones, Greg que iba en el asiento del copiloto le recriminó entre bromas:

-Susie cariño, hoy no me he traído el equipo de escalar, a ver como salgo de entre esta montaña de cartones.

-No seas quejica Greg, eres un tipo ágil, salta hombre, te vendrá bien hacer ejercicio.

Fue al pasar entre los cartones cuando vio dos pies descalzos y ensangrentados. No pudo evitar sobresaltarse y soltar una palabrota.

-Pero hombre – le dijo su mujer que no sabía lo que había visto – que tampoco es que tengas que bajar el Himalaya.

-No es eso mujer, creo que hay un cadáver entre los cartones.

-¿Un cadáver?, tú estás de broma, ¿no?

-Nada de bromas, da la vuelta y ven a mirar.

Cuando Susan se acercó ya estaba Greg agachado y retirando cartones, para descubrir el cuerpo.

-Pero, ¿Qué haces?, ¿tú no has visto en las pelis que no hay que tocar nada para no estropear pruebas?, deja que llame a la policía.

-¿Y si no está muerto?, a lo mejor podemos ayudarlo.

-Como no va a estar muerto si lo han dejado aquí para deshacerse del cuerpo.

-Por si acaso voy a comprobarlo, llama tú a la policía.

Mientras Susan marcaba el número, Greg terminó de apartar los cartones y descubrió el cuerpo de un hombre en muy mal estado, con síntomas evidentes de haber sido torturado.

Tenía muy mal aspecto, pero al acercarse le escuchó una respiración muy débil y sibilante.

-¡Este hombre está vivo llama también a una ambulancia!

Así que Susan que acababa de comunicar a la comisaría de esa zona el hallazgo de un cadáver, llamó también a urgencias para que mandaran una ambulancia.

Las sirenas de la policía y de la ambulancia se entremezclaron. Fue la ambulancia la que llegó primero y allí mismo los paramédicos empezaron a administrarle a Richard Castle los primeros auxilios.

Estando atendiéndolo llegó un coche patrulla. Greg Horton le comentó a los policías que el cadáver que creyeron que era, estaba vivo, aunque parecía que bastante mal. Uno de los policías se dirigió a los paramédicos para informarse, este le hizo un pequeño resumen del estado del paciente y les dijo que se lo llevaban al hospital Lenox Hill.

Los policías pidieron refuerzos que acordonaron la zona y llegaron investigadores para recoger todo tipo de pruebas. Interrogaron a los Horton que colaboraron en todo y se dirigieron al hospital a ver si daban con la identidad de aquel hombre.


Al ser domingo en Nueva York no tuvieron noticia de nada. El día transcurrió como tantos otros, solo que en comisaría casi no había nadie. Al término de la jornada Kate fue como cada noche al loft de Castle, quería ser optimista, pero no podía. Eran ya muchos días sin saber nada.

Martha y Alexis la invitaron a entrar, estaban cenando y cortésmente le pidieron que cenara allí. Aceptó sin más, no quería estar sola y estar con ellas era lo más cerca de él que podía estar.

Estuvieron un rato comiendo en silencio, luego empezaron a conversar recordando a Rick, las cosas que decía, las bromas que gastaba. En un momento Alexis dijo:

-Es como si ya no fuera a volver y le rindiéramos homenaje recordándole.

-No digas eso, tu padre está vivo, si le hubiese pasado algo yo lo sabría – dijo Martha con certeza.

-Yo también creo que sigue vivo – dijo Kate que aunque no lo tenía muy claro no sabía cómo animar a Alexis – solo tenemos que encontrarlo.

-Si – dijo la chica – pero se nos acaba el tiempo.

Una vez terminada la cena, Kate agradeció la invitación a sus anfitrionas y se despidió de ellas, prometiéndoles que las seguiría manteniendo informadas.

Mientras Martha recogía, Alexis la acompañó hasta la puerta sorprendiéndola con un apretado abrazo y diciéndole:

-Muchas gracias por todo lo que estás haciendo por nosotras y por mi padre Kate, siento haber sido tan tonta, ahora me doy cuenta que tú lo quieres tanto como él te quiere a ti y quiero que sepas que ni mi abuela ni yo te culpamos de nada y que puedes venir siempre que quieras. Gracias

-Gracias a ti Alexis – dijo una emocionada Kate – no voy a descansar hasta encontrarle.

Por la noche en casa y como venía siendo habitual, se puso a escribirle a Rick.

"Buenas noches amor, ¿Dónde te tienen? Mientras más miramos todo lo que sea que pueda acercarnos a ti, más enfadada estoy.

Si, enfadada contigo por meterte donde no te llaman, este era el caso de mi madre, "mi cruzada personal" y tú me lo quitaste y lo hiciste tuyo.

Igual que has hecho con mi corazón Richard Castle, hacerlo tuyo. Te extraño tanto, que me duele.

Quiero sentirme indignada, pero realmente no puedo, porque a pesar de no haber estado ahí para resolverlo, saber que todo ha terminado me hace sentir tremendamente aliviada.

Solo espero que regreses pronto para celebrarlo, celebrar mi libertad, porque gracias a tu intromisión por fin me siento libre para vivir mi vida, nuestra vida."

LUNES 13 DE FEBRERO

Otra mañana más en comisaría dándole vueltas a lo mismo y sin nada nuevo que investigar.

Los ánimos estaban por los suelos y la noticia que iban a recibir no les iba a subir la moral precisamente.

A media mañana Gates recibió una llamada del FBI donde le informaron de todo el operativo que se había llevado a cabo el día anterior en Hardyston, lo que habían encontrado en la granja, que era el sitio donde habían tenido retenido a Castle, pues después de los análisis pertinentes se habían encontrado coincidencias entre la sangre hallada en el cuartucho, sobre todo la de la pared donde le habían golpeado la cabeza, al ser la más reciente. También encontraron restos de piel y sangre en los grilletes.

Claro que también habían encontrado otros restos de sangre distintos que estaban aún a espera de ser analizados. El FBI sospechaba que en aquel lugar habían retenido a distintos rehenes.

También le comunicaron que de Castle no había rastro, solo la certeza de que había estado allí por los restos de sangre, pero no podían determinar si seguía vivo o lo habían matado.

Cuando terminó de hablar, Gates salió de su despacho y llamó a Becket, Ryan y Esposito invitándoles a entrar.

Allí sin rodeos les puso al corriente de todo lo que le habían comunicado anteriormente a ella, hablando sin tapujos y explicándoles con todo lujo de detalles como era el sitio donde lo habían retenido y en las condiciones que había estado.

Al ver las caras descompuestas de los tres detectives les dijo:

-Siento muchísimo haber sido portadora de tan malas noticias y haber sido tan directa, pero creo que se merecen conocer todos los detalles por muy desagradables que sean. No quiero ser pesimista y sé que aún no se puede confirmar nada, pero realmente tengo serias dudas de que el señor Castle siga con vida.

-¿Y si solamente se lo han llevado a otro sitio? – preguntó Kate esperanzada.

-Kate, es normal que quiera tener alguna esperanza, pero han caído todos los culpables de esta gran trama. ¿Dónde podrían habérselo llevado? El FBI ha entrado en todas las propiedades y están mirando en todos sitios.

-Entonces, ¿se cierra el caso? – preguntó Kate con un nudo en la garganta.

-Por supuesto que no – dijo Gates categórica – me prometí a mí misma que no descansaría hasta encontrar a Castle… vivo o muerto y dirigiéndose a Becket – ¿Quiere que informe yo a la familia Kate?

-No señor – dijo con agradecimiento – ya me encargo yo, gracias de todas formas.

-Pueden tomarse el resto del día libre.

-Gracias señor – dijeron los tres saliendo del despacho.

CONTINUARÁ…