Son Pan, La Semi-Sayayín.
-ooooeee entonces tu vienes del futuro?- dijo el pequeño Goten con cara de asombro e ilusión
-así es, mi nombre es Pan- dijo la pelinegra muy sonriente acercándose a su tío y revolviendo juguetonamente los cabellos alborotados del niño.
-Bueno si no tienen nada que hacer aquí, ¿Por qué no regresan por donde vinieron?- Exclamó con desinterés el príncipe de los sayayín dándoles la espalda a los presentes y encaminando sus pasos hacia la inmensa barra de bocadillos.
-¡Pero qué mal educado eres Vegueta, no puedes correr a las personas de esa manera, ésta es mi casa, además acaban de llegar!-gritó muy molesta la dueña de corporación cápsula hacia su marido pero éste ni si quiera se molestó en voltear, -Por favor quédense a la fiesta, no celebramos nada en particular solo el hecho de que ay paz en la tierra- se dirigió a la joven pareja con una gran sonrisa.
-Y díme Trunks ¿has seguido entrenando?- preguntó el hijo menor de Bardock con las manos apoyadas en sus caderas, acercándose al vástago de su "mejor amigo" para terminar tomándolo de un hombro y halándolo hacia los demás guerreros.
-Ven conmigo Pan, quiero saber todo de ti, pues imagino que eres la novia de mi hijo, ¿o me equivoco?- dijo la mujer de cabello azul tirando del brazo de la que ya consideraba su nuera, atrayéndola a una mesa en donde se encontraban más que dispuestas todas las mujeres Z; la pelinegra reía nerviosamente y solo alcanzó a asentir con la cabeza sonrojada.
-Oye Trunks ¿tú sabes quienes son esas personas?- Preguntaba con angustia el hijo menor de Gokú a su leal y mejor amigo de cabello lila.
-mmm, no sé, pero ese señor se parece a mi abuelo, y al parecer la niña que se llama Pan es su novia-decía el pequeño de ojos azules con una mano apoyada en su barbilla y asintiendo con la cabeza repetidamente en una expresión de seriedad fingida.
-Y dime ¿Cuánto tiempo llevas saliendo con mi hijo?-Preguntó animada la madre de Trunks sosteniendo una delicada copa llena de un burbujeante liquido amarillento.
-Unos 6 meses, más o menos-dijo un poco apenada la hija de Gohan, ruborizada, mirando sus manos las cuales tenía sobre la mesa, pero con una sonrisa.
Bulma la miraba muy contenta con las manos entrelazadas a un lado de su rostro.
-Oye y ¿Cuántos años tienes?- Preguntó una mujer rubia y de ojos azules, notando la gran diferencia de edad que existe entre la joven pareja en cuestión.
-16- contestó la chica pelinegra muy segura y sonriente; mirando fijamente a la mujer que la cuestionó.
-¡Queeee!, ¡Pero si estas muy joven para andar con un hombre tan grande, digo no sé cuantos años tenga Trunks pero se nota que es mucho mayor que tú!, dime ¿tus padres no te dicen nada?, ¿están de acuerdo que seas novia de un hombre mayor?- gritó la esposa de Gokú con su inconfundible exaltación, cosa que hiso que algunos de los que se encontraban en las mesas contiguas desviaran su atención hacia las féminas que se hallaban reunidas.
-Eh, dime Trunks es verdad eso ¿no tuviste problemas con tus suegros?-Preguntó Yamcha al hijo de Vegueta parpadeando un par de veces.
-¿Pero qué estás diciendo Yamcha?, seguro no tuvo problemas, Trunks siempre ha sido buen muchacho, además es muy fuerte, digo en caso de que las cosas se pongan violentas con sus suegros no creo que exista alguien que pueda ganarle- reía el ex calvo sin nariz mientras comentaba para terminar dándole un golpe en la espalda al semisaya de cabello lila, haciendo que éste derramara el refresco que estaba a punto de llevarse a la boca.
-Esto…-masculló el joven Trunks rascando su mejilla para después reír sonora y exageradamente, con visibles gotas de sudor en su frente y una de sus manos detrás de la cabeza.
-Deberían de dejar en paz al pobre hombre y dejarlo disfrutar de la comida- gritó un guerrero de tez verdusca y capa blanca, que se encontraba detrás de ellos, recostado en el césped apoyando su cabeza en una de sus manos; el cuál había escuchado toda la conversación haciendo uso de la aguda capacidad auditiva.
El hombre de cicatriz y traje beige, junto con el padre de la pequeña Maron tragaron saliva y asintieron con la cabeza al mismo tiempo, para después regresar a sus respectivos lugares, justo en ese momento el príncipe de los sayayín apareció en escena para irrumpir la calma que le había regalado Pikkoro al joven hijo de Bulma.
-Pues yo creo que cualquiera podría ganarle en las condiciones que se encuentra, se nota que no se ha puesto a entrenar como se debe, además puedo notar por su Kí que la chiquilla es una sayayín así que su padre debe serlo también- comentó con una sonrisa maliciosa pegada en sus labios el heredero al trono sin reino de los sayayín, cruzado de brazos en su pose natural.
Las palabras de Vegueta no fueron pronunciadas de manera estruendosa, sin embargo fueron escuchadas por todos los que se encontraban en el extenso patio de la corporación cápsula, cada una de las personas allí reunidas se había quedado inmóvil, el maestro Roshi quien sostenía un helado se hallaba boquiabierto, y sin darse cuenta ladeó el barquillo que mantenía en su mano, éste cayó justamente en la cabeza de oolong, que estaba parado junto al senseí de Gokú con la misma expresión.
-¡Muy bien atención todos, por favor aquí!- exclamó la pelinegra de paliacate rojo alzando una mano exigiendo a los presentes sus miradas, los cuales se encontraban anonadados, observando a su compañero de viaje, -No puedo revelarles los detalles de mi identidad- dijo con ambas manos en la cintura y su típica sonrisa,-A lo que me refiero es que no puedo decirles quienes son mis padres ya que eso podría poner en peligro mi propia existencia, lo que puedo hacer es confirmar lo que se acaba de comentar, Sí soy una sayayín, una guerrera semi-sayayín para ser más específicos- esto último lo mencionó moviendo su dedo índice de adelante hacia atrás, un poco inclinada hacia enfrente y guiñando un ojo; -Y soy la integrante más joven de la familia Son- terminó sonriente haciendo un ademán de "amor y paz" justo como se estilaba en los años 60s.
