Capítulo 17

Alexis corría por el pasillo del hospital, seguida por una apresurada Martha que era incapaz de seguir el ritmo a su nieta. Cuando Kate las vio llegar no pudo menos que sonreír. Alexis se le echó en los brazos, dándole las gracias llorosa y emocionada, a lo que Kate contestó que ella no lo había encontrado, que habían sido los de otra comisaría.

-Da igual quien lo haya encontrado – dijo Alexis – tu eres la que te has currado su búsqueda, eres nuestra poli de cabecera.

-Gracias – dijo Kate correspondiendo al abrazo de la chiquilla y luego al de Martha que cuando las alcanzó las abrazó a ambas.

Kate las puso al corriente del estado de Rick y las acompañó a la sala donde estaba. Cuando Alexis y Martha se acercaron a la cama, ella se quedó atrás respetuosamente. No pudo evitar emocionarse cuando vio a la pelirroja abrazar a su padre con cuidado de no lastimarlo, mientras Martha lo besaba en la frente y le tomaba de la mano.

Ninguna de las tres pudo evitar las lágrimas. Lanie se acercó sigilosa y le dijo que ella se tenía que volver al trabajo. Kate, pensó que ella también debería volver, así que les dijo a las dos mujeres que se marchaba y que ya estaría en contacto para seguir la evolución de Castle.

Cuando llegó a la comisaría unos impacientes Ryan y Esposito, la esperaban para saber las noticias sobre Castle.

Gates les había informado sobre la aparición del cuerpo en Harlem, pero aún no sabían a ciencia cierta de quien era. Nada más oír el sonido del ascensor, levantaron la cabeza, y al ver que era Becket se acercaron rápidamente a ella.

-¿Y bien? – preguntó Esposito impaciente.

-Es Castle – dijo sin poder evitar la sonrisa – está un poco maltrecho, pero se recuperará.

-Ese es nuestro escritor – dijo un alegre Ryan mientras se saludaba de dedos con su compañero.

Gates que también había estado pendiente de su regreso salió al verla llegar y pudo oír las buenas noticias.

-Me alegro mucho de saber que el señor Castle saldrá de esta. Siempre le agradeceré lo que hizo por Roy y su familia.

Becket les estuvo contando en el estado que se encontraba Castle y el pronóstico que de su salud había dado el médico. Una vez que ya se pusieron al día, volvió la Gates de siempre diciendo que ya habían perdido demasiado tiempo con ese caso y que había mucho trabajo por hacer, dejando así zanjado el tema.

Pasó el resto del día actualizando el papeleo. Al terminar la jornada estuvo tentada de volver al hospital, pero una vocecita en su interior, le decía que ella no pintaba nada allí, que ya bastante daño le había hecho a Castle, así que dejando ganar a su yo cobarde se limitó a llamar por teléfono a Alexis para preguntar por él.

La chica le dijo que de momento seguía dormido, pero que los pronósticos del médico eran bastante buenos. Se despidió deseándoles una buena noche y le prometió que ya se pasaría por allí.

Se fue a casa más tranquila sabiéndolo a salvo. Como de costumbre sacó el portátil y se dispuso a iniciar su "conversación" de cada noche con él.

"Hoy sin lugar a dudas ha sido el día más feliz de mi vida, ¡estás vivo! Cuando Gates me dijo que habían encontrado a alguien que podrías ser tú, salí de la comisaría como una bala, deseando llegar enseguida para poder verte. Y cuando te he visto en el hospital y el médico me dijo que a pesar de todo lo que te han hecho estás bien, he llorado de alegría.

Saberte a salvo me ha devuelto la tranquilidad. Ahora estás ahí y tu madre y tu hija se encargarán de cuidarte. Quisiera estar contigo, pero siento que no me lo merezco. No sé si cuando despiertes vas a querer verme, así que será mejor esperar a ver como evolucionas. Quiero que sepas que no estoy enfadada contigo, vi en tu casa toda la investigación que llevaste a cabo y no puedo menos que sentir admiración por lo metódico y bien hecho que está el trabajo. ¡Ojalá me lo hubieses dicho para poder haberte ayudado!, seguro que no hubiese ocurrido nada de esto.

Pero ya no más reproches Rick, estás bien que es lo más importante, y resolveremos nuestras diferencias, porque voy a hacer todo lo posible porque me perdones, quiero estar contigo, siempre Rick, te quiero y…"

No se dio cuenta y se durmió con el ordenador encendido. Había sido un día largo, muy largo y con muchas emociones. Por primera vez en muchas noches, fue capaz de descansar y de dormir de un tirón.


VIERNES 17 DE FEBRERO

A Castle lo mantuvieron sedado más de cuatro días. Cuando se despertó bastante aturdido y desorientado, no supo donde se encontraba. Quiso hablar pero se lo impedía la mascarilla, así que levantó la mano para quitársela.

Enfocó la vista del ojo que tenía descubierto y se dio cuenta que ya no estaba en aquel sucio agujero donde lo tenían encerrado, si no que estaba en un hospital.

No sabía que le había pasado, ni lo más importante, que había ocurrido con su familia. Quiso hablar pero después de tantos días no le salía la voz.

Empezó a ponerse nervioso. Una enfermera de la UCI que estaba por allí, se dio cuenta que estaba consciente y se acercó a él.

-¡Vaya, bienvenido al mundo de los vivos, señor Castle! – dijo risueña la enfermera, una afroamericana bajita y de mediana edad – su familia esta fuera voy a avisarles.

Y sin más salió de la sala. Castle suspiró aliviado, al menos su madre y su hija parecían estar bien.

Enseguida entró Alexis seguida de su abuela. Las dos lo saludaron con alegría y le preguntaron cómo se encontraba. Solo fue capaz de responder que muy cansado. La enfermera que las había acompañado dijo que avisaría al doctor.

Quería preguntarles muchas cosas, pero no se sentía con fuerza para hablar. Solo verlas allí junto a él ya lo tranquilizaba. No tenía muy claro porque lo secuestraron ya que recordaba que habían detenido a Parker. También recordó que Kate estaba en Chicago cuando lo detuvieron y supuso que estaría bien, aunque seguiría enfadada y no querría verlo, se lo dijo bien claro.

Llegó el doctor y las mandó salir fuera para revisar al paciente. Una vez terminado, salió al pasillo para hablar con Martha y Alexis.

Les dijo que iban a hacerle una placa de pulmones, para ver en qué estado se encontraban, le habían quitado la venda de la cabeza y curado la herida, libre ya de la infección. También les dijo que lo iban a trasladar a planta, que podía empezar a alimentarse con una dieta blanda, que seguiría unos días ingresado, pero que si seguía evolucionando tan bien como hasta ahora en menos de una semana podrían darle el alta.

Desde el pasillo vieron como se lo llevaban en la cama para ir a rayos. Alexis le dijo a su abuela que iba a llamar a Kate, pero el teléfono le daba comunicando. Después de varios intentos le dejó un mensaje diciéndole que su padre se había despertado por fin.

Los días que Castle estuvo sedado y en UCI Becket no fue al hospital. Hablaba con Alexis o Martha a diario para saber su estado, pero no se sentía capaz de enfrentarse a él, si por casualidad se despertara estando ella allí.

Sabía que estaba bien, y eso la tranquilizaba. Excusaba su ausencia diciéndoles que estaba muy liada con el trabajo, y por una cosa u otra iba dejando pasar los días.

Cuando la llamó Alexis estaba en mitad de un interrogatorio y había puesto el móvil en silencio. Cuando lo terminó era tan tarde que se fue a su casa y ya allí vio el mensaje.

Se alegró de que estuviera bien, estuvo tentada de llamar a Alexis, pero de nuevo su Pepito Grillo particular le dijo que no debería molestarla, que mejor la llamaba al otro día.

Ya en casa decidió hablarle de manera virtual. Sacó el ordenador y empezó como cada noche a hablar con él.

"¡Hola de nuevo mi vida! Acabo de saber que por fin te has despertado mi bello durmiente. Alexis me llamó para decírmelo pero yo estaba en medio de un interrogatorio y no pude hablar con ella. Me dejó un mensaje y me decía también que te iban a pasar a planta, señal de que te estas recuperando. No sabes qué alegría más grande cuando lo he leído.

Te echo de menos y quisiera verte, pero creo que es mejor dejar que te recuperes del todo. Si, sé que soy una cobarde y que debería ir y dar la cara, pero ¿Y si ya no me quieres?, ¿Y si te has cansado de esperarme?, ¿Y si ahora eres tú quien no quiere verme a mí?

Aquellas horribles palabras de que no quería volver a verte están clavadas en mi cabeza y mi alma y no puedo dejar de culparme por lo diferente que podría haber sido todo si como siempre no hubiese sido tan terca.

Te quiero Rick, te lo escribo cada noche pero no sé si seré capaz de decírtelo cada día."

CONTINUARÁ…