Pan, la Cupido.
-Esto… Bueno estoy seguro que en algún momento podremos vernos, ¿De acuerdo?- dijo el caballero de ojos azules rascándose la nuca y con una gota de sudor en su frente.
La única hija de Gohan se quedó pensativa unos instantes mirando hacia abajo, para después reaccionar y regalarle una gran y sincera sonrisa a Trunks –De acuerdo- respondió colgándose del cuello del joven y besándolo fugazmente en la mejilla.
-Lo siento Pan, pero mi Papá no me da ni un respiro, llevo lo que va de la semana entrenando y entrenando, yo también quiero pasar tiempo contigo pero a duras penas y me deja atender tus llamadas- Se podía escuchar a un joven por el altoparlante del teléfono.
-Si te entiendo mi abuelito es un exagerado igual que tu papá, entrena día y noche con Goten, yo solo los acompaño por las mañanas, pero en las tardes me aburro horrores- comentaba una joven a obscuras, solo alumbrada por la pantalla de un aparato inalámbrico.
-¿Qué no está Gohan en casa por las tardes?-preguntó el joven del otro lado de la línea.
-Pues si pero estas hablando de mi padre y créeme ni si quiera por el hecho de ser joven es divertido; bueno ni hablar ya que no podemos salir juntos hoy buscaré algo en qué entretenerme- expresó la muchacha que se encontraba dentro de un armario.
-Jejeje bueno nada más no hagas cosas malas- se oyó reír al joven
-jajaja no seas tonto, bueno tengo que colgar la abuela me está llamando, besos, te amo, adiosín- la única hija de Gohan colgó y salió con prisa de su escondite para poder encontrar a su antecesora en la sala.
-Ay Pan, ¿Dónde estabas? Dime ¿Has visto el teléfono?- preguntó una mujer de ojos azabaches secándose las manos con el delantal que portaba.
-Aquí está, bueno voy a ver qué está haciendo Gohan- expresó la pelinegra apartándose a toda velocidad de la vista de la esposa de Goku, tratando de evitar que la bombardeara de preguntas o la pusiera a ayudarle con la cena.
-¿Qué haces Gohan?- la chica de cabello obscuro colocó su rostro entre la cara del joven semisaya y el ordenador, cosa que provocó que el Gran Sayamán se sorprendiera y se echara para atrás cayendo de espaldas con todo y silla.
-Ah, esto… jejeje estoy terminando un trabajo para la escuela- expresó apenado y con gotas de sudor en su frente mientras se levantaba con rapidez.
-Ah, pero es sábado, ¿No piensas salir con Videl o hacer algo divertido?-preguntaba con ambos brazos sobre la nuca la chica de paliacate rojo.
-Eh, esto… bueno yo…- trataba de decir el nieto de Bardock sonrojado y rascándose la mejilla –Es que tengo que terminar la tarea- finalizó mirando hacia abajo tratando de ocultar el tono carmesí de sus pómulos, cosa que fue inútil debido a que la muchacha de ojos azabaches frente a él lo miraba con los hombros abajo y gotas de sudor en su cabeza –No entiendo porqué se pone tan nervioso- pensó la pelinegra antes de chasquear con los dedos inesperadamente frente al joven Son.
-¡Ya lo tengo! Dime ¿Podrías llamar a Videl?- preguntó alegre la nieta de Gokú, el chico delante de ella parpadeó un par de veces y se limitó a asentir con la cabeza para después dirigirse al ordenador.
-Hola, habla Videl- se podía ver a la joven hija de Mr. Satán en una pantalla en el costado derecho del monitor.
-Hola Videl soy yo, ¿Puedes hablar?- expresó sonriente el ex guerrero dorado con visibles gotas de sudor provocadas por los nervios.
-Ah Gohan eres tú, si, no estoy haciendo nada, ¿dime que sucede? – comentó con una enorme sonrisa la ojiazul en la pantalla.
-¡Hola Videl!- gritó una pelinegra poniendo su cara entre la cámara del ordenador y el joven que algún momento se convertiría en su progenitor, haciendo que la muchacha que se podía divisar en el monitor se sorprendiera al ver el rostro de la otra chica tan cerca.
-Ah, hola Pan, ¿Cómo estás?- contestó nerviosa la Sayaman no.2
-Muerta del tedio, Gohan es un aburrido, por eso le dije que te llamara, quería ver qué estabas haciendo, y como no estás haciendo nada, quería que me acompañaras de compras, ya estoy cansada de traer la misma ropa- decía mientras tiraba de su blusa percudida por las lavadas de todos los días, -Yo sé que no te gusta pero anda por favor acompáñame, es mejor ir y dar una vuelta que estar encerrada en tu casa, anda ¿Qué dices? ¿Si? ¿Verdad que si me acompañas?- terminó suplicante la viajera del tiempo inclinándose hacia la pantalla con las manos entrelazadas frente a ella.
-¿Eh? De compras…bueno, pues…- se detuvo para pensar un poco, era bien sabido que no le gustaba mucho hacer cosas de chicas pero había algo en su interior que le decía que no podía negarse, -De acuerdo- finalizó decidida con una sonrisa la defensora de la justicia de Cd. Satán.
-Excelente, en media hora estoy en tu casa, bueno nos vemos, abrazos, adiosin- Pan se despidió con un ademán y cortó la video llamada, sin darle oportunidad al joven detrás de ella de despedirse de su amiga.
-Ups lo siento, olvidé dejar que hablaras con ella, bueno puedes llamarla cuando regresemos del centro comercial- expresó la pelinegra con una mano detrás de la cabeza. Lentamente se acercó al muchacho con una sonrisa maliciosa y le extendió la mano, -¿Me das dinero?-
-¿Eh? ¿Qué?, ¿Por qué te tengo que dar dinero? Yo no tengo dinero- expresó evidentemente atónito el hijo de Milk.
-Anda Gohan no te hagas el occiso, sé bien que Mr. Satán les manda un cheque cada mes y que a ti te dan una cantidad para tus estudios, y como casi no sales no gastas en nada, así que debes tener dinero guardado, anda yo no tengo con qué comprar- decía con seriedad la pelinegra manteniendo su mano extendida frente al muchacho de ojos azabaches.
El chico parpadeó inseguro, pero había algo en esa niña que hacía que no pudiera negarle nada, era extraño, resignado se dirigió al lugar en donde tenía depositados sus ahorros, -Es todo lo que puedo prestarte- comentó con tristeza el discípulo de Pikkoro entregando parte de sus ahorros a la chica de cabello obscuro.
-Gracias, eres el mejor, bueno nos vemos en la cena, adiosin- la nieta de Goku tomó los papales de colores, se despidió lanzando un beso al aire y salió de la habitación dejando al joven semisaya aturdido.
Dos señoritas se encontraban sentadas en una heladería cerca del centro comercial más grande y concurrido de Cd. Satán, estaban ubicadas en una mesa en la terraza del lugar por lo que los transeúntes podían verlas al pasar, algunos chicos las miraban de reojo al caminar, mientras que otros les gritaban piropos y silbaban desde la acera de enfrente.
-Ash, son unos tontos- expresaba molesta una joven de cabello corto mientras sostenía una cuchara.
-No les prestes atención, ay personas que solo son buenas para hacer tonterías – comentaba sonriente la chica de ojos azabaches observando divertida a los jóvenes alejándose.
-Oye Pan, disculpa mi atrevimiento, pero ay algo que quería preguntarte, dime ¿Cómo es que te enamoraste de Trunks? Es decir, se qué tú también eres como él pero ¿Por qué elegirlo a él? ¿Por qué no a otro chico de tu edad?- cuestionó la ojiazul con seriedad a la joven que se encontraba frente a ella.
-Ay Videl- se detuvo para suspirar – es algo complicado- continuó –Mira lo que te puedo decir es que antes de empezar con él me resultaba muy difícil encontrar a alguien que me comprendiera y me aceptara tal y como soy, era difícil que una chica como yo hallara un muchacho que no saliera corriendo al ver mis habilidades- terminó riendo entretenida la hija de Gohan al recordar las citas fallidas que tuvo antes de empezar a salir con su novio.
-Si te entiendo, porque yo… bueno no tengo los poderes que tú tienes y en realidad no estoy muy interesada en los chicos, pero…- la joven de cabello corto hablaba con desánimo mirando el recipiente vacío frente a ella, - a veces es difícil atraer la atención de alguien cuando no eres, ya sabes la típica chica coqueta que conquista a los chicos con facilidad, no estoy diciendo que no me llueven invitaciones y me dejan cursis notas en el casillero, pero, solo lo hacen porque soy la hija de Mr. Satán, no porque creo que quieran salir, o conocer mejor a una chica que es más una guerrera que otra cosa- terminó con una sonrisa agridulce.
Pan, que observaba con atención a la muchacha que tenía enfrente, no podía creer lo que escuchaba, si bien su madre le contó alguna vez sobre su juventud, nunca le mencionó que en algún momento se sintió así justo como ella misma se había sentido antes de empezar a salir con Trunks, fue entonces cuando se dio cuenta de la razón por la que la joven se encontraba tan melancólica.
-Un momento, ¿Qué ay entre tú y Gohan?- preguntó con seriedad a la ojiazul, la cual se limitó a parpadera sonrojada, -Videl Satán no me digas que ni siquiera son novios- volvió a cuestionar la joven semisaya parándose de la silla, la aludida sonreía nerviosa ante el extraño comportamiento de la chica de ojos azabaches.
-E..esto… no, solo somos amigos- pronunció con dificultad la hija de Mr. Satán perturbada y roja como tomate.
-¡¿Qué, quieres decir que no te lo ha pedido?! Bueno pero ¿si han salido juntos verdad?- dijo exaltada la integrante más joven de la familia Son apoyando sus dos manos en la mesa con fuerza e inclinándose hacia su compañera.
-Eh, si, hemos tenido algunas citas- expresó sonrojada y con cara de susto la muchacha de cabello corto.
-¿Y por lo menos ya se besaron verdad?- Preguntó molesta la nieta de Goku esperando una respuesta positiva, cosa que no llegó, lo único que se limitó a hacer la joven frente a ella fue bajar la mirada y suspirar con tristeza, eso era evidentemente un "no", -Por kami, ¿Cómo fue que vine al mundo?- expresó entre dientes mirando hacia el cielo con los hombros caídos, la chica frente a ella no pudo escuchar bien lo que pronunció y solo la observó parpadeando.
-No te preocupes, yo Son Pan voy a ayudarte, te prometo que mañana se darán su primer beso- dijo la joven de ojos negros llevándose una mano al pecho, mientras que la muchacha de ojos azules la miraba completamente confundida, con gotas de sudor en su frente y su rostro de color incandescente.
-Ay ¿Por qué hiciste eso? Me dolió- se sobaba la cabeza un joven desde su silla frente al ordenador mirando con enfado a la chica que le había propinado el golpe.
-Porque eres un tonto y te lo mereces, mañana vas a llamar a Videl y le vas a pedir que tenga una cita contigo, tendremos una cita doble, mañana por la tarde saldremos los cuatro ¿Te quedó claro?, ah y tu madre dice que ya bajes a cenar- gritó molesta la muchacha de ojos azabaches con un puño alzado frente a ella para después salir de la habitación azotando la puerta; dejando a un confundido Gohan y a un Goten que reía divertido, pues le había parecido que Pan había regañado a su hermano justo como lo hace su madre cuando lo regaña a él por hacer alguna travesura.
