Capitulo dedicado a todos los que me dejaron review:

Fueron....

Ivis. Cullen (sin espacio)

terra2012

ale-cullen4

Twilighters. Chiks (sin el espacio)

Lulii St. John (sin el 2º espacio)

Lady Blackie

y mas gente sin usuario...


Abuelito, dime tu:

¿Qué sonidos son los que oigo yo?

Abuelito, dime tu:

¿Por qué yo en la nube voy?

Dime ¿por qué huele el aire así?

Dime ¿por qué yo soy tan feliz?

Abuelito,

nunca yo de ti me alejaré.

Abuelito, dime tu:

lo que dice el viento en su canción.

Abuelito, dime tu:

¿por qué llovió, por qué nevó?

Dime ¿por qué todo blanco es?

Dime ¿por qué yo soy tan feliz?

Abuelito,

nunca yo de ti me alejaré.

Abuelito, dime tu:

si el abeto a mi me puede hablar.

Abuelito, dime tu:

¿por qué la luna ya se va?

Dime ¿por qué hasta aquí subí?

Dime ¿por qué yo soy tan feliz?

Abuelito,

nunca yo de ti me alejaré


Capitulo 13: La clase

Algo interrumpió mis pensamientos, más que algo debería haber dicho alguien, Bella se había movido, y pude oír un pequeño sonido de dolor ¿se debería a la cantidad de veces que se había caído de la cama? No se había roto nada, pero quizá se hubiera hecho algunos moratones, no lo podía imaginar, una perfecta niña de piel pálida con moratones, era un horror, no lo quería imaginar, no lo podía imaginar, era romper toda regla, era ver más allá de un libro de terror, era ser el protagonista, era la mayor matanza, el peor olvido, era como romper un mito, como cuando alguien dijo que Robert Pattinson sería el perfecto protagonista de la película Crepúsculo

Entonces entre en la habitación de Bella me daba completamente igual cometer un delito, mi delito seria allanamiento de morada, pero era completamente indiferente para mi ser un criminal si con ello podía calmar el dolor de Bella… La pequeña Bella… Mi Bella…

Pude ver como se quitaba las mantas de encima y con sus diminutas y preciosas manos cogía su rodilla mientras que estaba tumbada simulando un pequeño ovillo de lana. Decidí que quizá el frio calmaría su dolor, y decidí colocar mi mano sobre su rodilla al poco tiempo se cubrió de nuevo con las mantas y deshizo ese pequeño ovillo que formaba su cuerpo para tenderse anchamente en la cama. Por fin supe que el dolor que sentía se había minimizado. `Por lo que quite mi mano de su rodilla, y extrañe en ese momento su tacto cálido, de nuevo me sentí impotente al no poder saber cuáles eran sus pensamientos, saber que había sentido con mi tacto, estaría obsesionado pero mi pensamientos eran dulces y en ningún momento podría pensar en hacerle daño, era un ángel durmiendo, sus cabellos castaños tendidos en la almohada, la sonrisa de sus labios, sus parpados cerrados, pese a ser solo una niña su belleza era inmensa, o al menos, lo era a mis ojos, pues quizá el cariño que sentía por ella me estaba cegando, pero no podía ser así, ella era bella como lo indicaba su nombre, era un ser hermoso, hay quien dice que cualquier niño es hermoso, o al menos esos escuche decir a mi madre, pero a mis ojos eso no era real, no cualquier niño puede ser hermoso, no es así como nos han creado, podía ser como en innumerables ocasiones había oído decir a mi madre biológica en mi infancia "los niños son ángeles caídos del cielo y su belleza no es completa en todos los casos pero siempre hay parte de ella en cada uno de esos pequeños niños " pero de buen saber, sabía que la belleza de Bella si era completa, que aquel ser la superara no podía ser humano. Pase la noche entera sentado de nuevo en el alfeizar de la ventana, sin introducir ninguna parte de mi cuerpo de nuevo en aquella casa, nadie podría acusarme en esos momentos de allanamiento de morada ya que estar sentado en aquel lugar no se podía conocer como tal.

Cuando me di cuenta de que el amanecer estaba cercano decidí rápidamente bajar de aquel lugar, por temor a que alguien pudiera descubrirme, deje de nuevo la ventana perfectamente cerrada, nadie jamás sabría donde había pasado la noche, no tendrían pruebas de ello.

Rápidamente oí como la puerta de la habitación de Bella se abría y corrían lentamente la cortina, el sol ya estaba fuera, e imagine aquella habitación repleta de luz, y el despertar de Bella, que no había podido contemplar al recibir aquella luz de los primeros rayos de sol entrar por el gran ventanal que en su habitación había. Después de esto pude escuchar el sonido del movimiento de las sabanas y las mantas ¿Tan rápido había despertado Bella?, de nuevo pude escuchar el leve sonido que emitía la madera al ser pisada por aquellos pequeños pies, si, Bella ya se había despertado. Decidí dejar de escuchar cada uno de los pasos que daba y pasee por la ciudad esperando la hora de la clase. El tiempo se me hizo eterno, pero al final logre conseguir que pasara, me dirigí de nuevo hacia la casa de los Weber, llame con la campanilla y apenas unos segundos después Sebastián abría la puerta, era como si… me estuvieran esperando ¿tan tarde llegaba? Creía que llegaba incluso un poco antes de tiempo ¿Estaría mal mi reloj? ¿Me había olvidado de darle cuerda? No lo sabía, ya lo averiguaría mas tarde.

-Señor Cullen, no le esperábamos hasta dentro de unos minutos- dijo Sebastián aliviando mi conciencia- de todas formas las señoritas ya están en la sala de estudio, puede pasar.

-Gracias, Sebastián, de inmediato me dirijo hacia allí.

Me dirigí con paso ágil o al menos ágil para la vista humana pues para mí era como andar a paso de tortuga, pero debía ser así, de no serlo podrían descubrir mi naturaleza.

Apenas unos segundos después ya había subido las escaleras y me encontraba frente a la puerta de la sala de estudios, llame de forma insistente.

-Puede pasar- dijo la señorita Rottenmeier.

Abrí la puerta lentamente y entre en la habitación, me gire y la cerré de nuevo, pero de todos modos la privacidad no existía, ya que la señorita Rottenmeier nunca abandonaba la clase.

-Buenos días, hoy la clase estará dividida en dos parte, por una parte la señorita Weber estudiara la gramática Latina, que pese a ser muy buena, pude distinguir algunos fallos reiterados en su redacción y con la señorita Swan continuaremos con el aprendizaje de el abecedario, ¿Le parece adecuado señorita Rottenmeier?

-¿Qué me preguntaba? Si, si una muy buena elección de la distribución de la clase- dijo la señorita Rottenmeier a sabiendas de que no sabía lo que había dicho ya que no me estaba escuchando, sino que estaba completamente atenta a sus labores de costura.

-Señorita Weber aquí tiene la redacción que me entrego, y en ella podrá encontrar remarcados los errores, pero no corregidos, quiero que logre usted corregirlos, y si necesita algo de ayuda por favor consúlteme inmediatamente- dije tendiéndole las hojas de su redacción a Ángela.

-Gracias profesor Cullen, espero no necesitarlos en exceso- dijo Ángela, tan correcta ella como nobles eran sus pensamientos.

-Isabella, - dije odiándome por tener que llamarla por su nombre completo- ahora deberás repasar el abecedario que comenzamos a estudiar el día anterior y en 10 minutos te preguntare y ayudare en lo que necesites.

Bella saco la hoja en la que el día anterior había escrito el abecedario y comenzó a estudiarla, Ángela fue corrigiendo uno a uno los fallos, pese que sabía que algunos no estaba segura de si se realizaban de ese modo, también erro en varias ocasiones, Decidí preparar unas páginas con ejercicios que mandaría tanto a Bella como a Ángela, cada una las tenia de su nivel, ojee los libros que tenia Ángela de su anterior profesor y me parecieron inadecuados, y poco densos para su capacidad, en cambio serian perfectos para comenzar la lectura con Bella, mire el reloj y apenas habían pasado un par de minutos, Ángela aun revisaba su redacción y Bella parecía seguir estudiando, pues no podía saber que hacía en realidad, ni la dificultad que había en ello, no podía leer su mente, era tan frustrante, en tantas ocasiones había deseado que no fuera así… pero parecía que ella era un caso aparte, su aroma delicioso, la incapacidad de saber sus pensamientos, hacían que una niña me hubiera hechizado.

Paso el tiempo y apenas unos minutos después…

-Profesor Cullen, ya he terminado de corregir los errores que sabía, ¿Puede usted ayudarme con los que desconozco? ¿Y revisarme las correcciones?

-Muy bien Ángela, ahora te lo reviso.

-Gracias profesor- dijo tendiéndome las hojas.

Le remarque los errores de sus correcciones y le explique detalladamente cada uno de ellos, del mismo modo que también le explique aquellos que no había sabido corregir, puede ser como su cerebro los asimilaba rápidamente, si quería que Bella le alcanzara no debía adelantarme tanto, no conocía las capacidades de Bella, y no sabía cuáles eran las exigencias que debía pedirle, o cuando ya había asimilado todo, era una gran desventaja respecto a Ángela, pues sabía si entendía o no los conceptos que le explicaba.

Acabe con el trabajo de Ángela rápidamente y me dispuse a preguntarle el abecedario a Bella.

-Isabella, por favor comience a recitar el abecedario.

-A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, O, P, Q, R, S, T, U, V, W- dijo Bella orgullosa de sí misma.

Mi sorpresa fue inmensa al darme cuenta de las capacidades mucho más elevadas de lo que creía que poseía Bella.

-Muy bien Isabella, ahora que veo que has avanzado mucho con el Abecedario podremos comenzar a aprender a escribir y a leer, pronto llegaremos al nivel de Ángela, si sigues con ese rápido aprendizaje- Dije con tal tristeza que no se reflejo en mi tono de voz.

Solo permanecería allí hasta que ambas tuvieran el mismo nivel, me lo había prometido, solo hasta que ella pudiera ser tanto como Ángela, que nadie pudiera discriminarlas, pero… la capacidad de Bella por lo que había observado era mucho más elevada que la de Ángela, no debía desperdiciar esa capacidad.

Cuando me di cuenta la clase ya había terminado, de modo que me tuve que ir durante un tiempo mientras la familia comía, y en un par de horas debía volver para la clase particular con Bella, así que…

-Adiós Señoritas, en un par de horas volveré para la clase de Isabella, ¿le parece bien señorita Rottenmeier?

-Desde luego profesor Cullen – dijo la señorita Rottenmeier.

Salí de la casa con Sebastián siguiendo mis pasos, me abrió la puerta, y me fui a dar un paseo, esperando que esas dos horas pasaran, me acabe sentando en un banco del parque y me entretuve viendo pasar a la gente, oyendo sus pensamientos, los niños pensaban que querían llegar a casa para comer, las madres que como los criados no tuvieran la comida lista a su llegada no sabrían que hacer, los hombres que al fin hacían un descanso de su trabajo y podrían ir a comer con su familia… un sinfín de pensamientos pasaron cerca mío en aquellas dos horas.

Cuando me di cuenta de que el tiempo había pasado, me dirigí de nuevo hacia la casa de los Weber, llame a la puerta y de nuevo en apenas dos segundos ya estaban abriendo la puerta, me inquietaba su rapidez, su perfección, su… ¿exceso de normas? Era críptico.

-La señorita Swan le está esperando en la sala de estudio- dijo Sebastián.

-De acuerdo- dije.

Me dirigí a la escalera y subí por ella gire a la derecha y llame a la puerta de la sala de estudio y llame a la puerta.

-Pase - dijo Bella.

¿Bella? ¿Dónde estaba la señorita Rottenmeier? Era extraño, pero abrí la puerta y entre, la señorita Rottenmeier no estaba allí.

-Buenos días Isabella, ¿Dónde está la señorita Rottenmeier?

-Ella dijo que… ¡no vendría!- dijo Bella con una sonrisa en sus labios y sus ojos llenos de alegría y emoción.

-Bueno Bella, - dije cerrando la puerta tras de mí – hoy la clase estará formada por canciones y mucha diversión ¿te parece?

-¡Sí! – dijo Bella entusiasmada.

-Muy bien, ¿Conoces los números?

-No, pero…

-¿Qué ocurre?

-Edward, ¿Cómo es que estas aquí?

-Solo estoy aquí, para cumplir mi promesa, te dije que siempre estaría más cerca de ti de lo que tu pensabas.

-¡Gracias Edward!, eres muy bueno conmigo.

-Pero Bella, nadie puede saber que yo te conocía, o me harán marcharme, así que esto será nuestro secreto ¿Vale?

-¡Sí! Vale.

-Ahora aprenderemos los números con una canción- dije.

-¿Qué canción?

-Una, ahora te la enseñare- le dije y comencé a cantarla….

Estos son los números que vamos a aprender

Tenemos que estudiarlos al derecho y al revés,

Estos son los números que vamos a aprender

Tenemos que estudiarlos al derecho y al revés,

El uno es como un palito

El dos es como un patito

El tres la E al revés

El cuatro la silla es

El cinco la boca del sapo

El seis la cola del gato

El siete que raro es

El ocho los lentes de al revés

Casi me olvido del nueve y el diez

Mama mía qué difícil es.

Luego le escribí la canción en un papel y junto a el verso de cada numero le escribí el numero de esta forma…

Estos son los números que vamos a aprender

Tenemos que estudiarlos al derecho y al revés,

Estos son los números que vamos a aprender

Tenemos que estudiarlos al derecho y al revés,

El uno es como un palito 1

El dos es como un patito 2

El tres la E al revés 3

El cuatro la silla es 4

El cinco la boca del sapo 5

El seis la cola del gato 6

El siete que raro es 7

El ocho los lentes de al revés 8

Casi me olvido del nueve y el diez 9 y 10

Mama mía qué difícil es.

En apenas unos diez minutos Bella ya la había aprendido, y era capaz de contar hasta el número 10 sin la canción, era capaz de escribirlos, así que para darle una pausa de diversión decidí hacerle copiar un par de veces el abecedario…

Cuando termino me dispuse con una nueva canción.

-Bella, ahora tocan los días de la semana ¿te parece bien?

-¡Sí!- dijo Bella entusiasmada.

Comencé a cantar:

Domingo siento gozo

Lunes continuara

El martes siento paz

Que nada me quitara

El miércoles y el jueves

Camino con Jesús

El viernes veo su gloria

Y el sábado su luz

O gloria, gloria, gloria

O gloria al señor

O gloria a su nombre

Por su infinito amor

O gloria, gloria, gloria

O gloria al señor

O gloria a su nombre

Por su infinito amor

De nuevo le escribí la canción remarcando los nombres de los días de la semana…

La aprendió y la cantamos juntos, me sentía como un niño, pero amenizaba y agilizaba su aprendizaje, a fin de cuentas, tenía mucho que aprender en muy poco tiempo, y solo ¡5 años!

Pasamos el resto de la clase con millones de canciones que aprendimos, y con ellas conceptos, nuevas palabras, y millones de cosas que agilizarían su aprendizaje, y todo gracias a la ausencia de la señorita Rottenmeier, con ella jamás me había atrevido a utilizar estos métodos de aprendizaje, ella no conocía nada que no fueran los libros.

Se me acababa de ocurrir una gran idea… ¿Y si enseñaba música a las niñas? No creía que se opusiera, ya que las damas de buena familia siempre habían conocido el poder de la música, un poco de piano no haría daño a nadie, y desde mi punto de vista quizá alegrara un poco la vida de Ángela y con ello la vida de Bella… hablaría con la señorita Rottenmeier al día siguiente.

-Adiós Bella, la clase ya ha terminado.

-¿Ya? Y… ¿No te puedes quedar un poquito más?- dijo con lagrimas en los ojos y una voz suplicante.

-No puedo Bella, pero…

-¿Pero qué?- dijo con una sonrisa y el entusiasmo de un niño al esperar que le entreguen su regalo de navidad.

-Mañana tendremos otra clase- dije entusiasmado.

-¿Tengo que esperar a mañana?- dijo haciendo pucheros.

-Sí, pero… mañana esperemos que sea la clase aun más divertida.

-¿De verdad?

-Sí

-¡Yo quiero!- dijo entusiasmada.

Abrí la puerta, y me dirigí a la salida me gire en un movimiento tan rápido que ningún humano podría percibir y vi los ojos vidriosos de Bella, asomada levemente en la puerta, parecía que soñara con que me girara fuera por ella, y me llevara de allí, que la llevara de nuevo con su familia, en un lugar donde yo siempre podía estar cerca, en el que no debía llamarla Isabella, no si no lo deseaba, un mundo feliz, en el que podía correr, estar junto a su familia, un mundo perfecto, perfecto para una niña, lejos de la ciudad, lejos de el valor del dinero, sabía que esta ultima parte por pequeña que fuera… pronto le afectaría, se daría cuenta, las diferencias sociales, un solo paseo por la cuidad le haría verlo

Pon tu fe en lo que tú más creas

Un ser, dos mundos son

Te guiará tu corazón

Y decidirá por ti

Un paraíso sin tocar

En este mundo de amor

Se vive bien, se vive en paz

Suaves huellas dejas en el prado

Un ser, dos mundos son

Te guiará tu corazón

Y decidirá por ti

Las montañas cubrirán tu ser

Sólo amor podría entrar

Se vive bien, se vive en paz

Ponte alerta, saca el valor

Da fuerza a quien necesita

Construye hoy tu protección

Las cosas hoy cambian

Peligro vas a encontrar

El llanto no podrá curar

La herida de tu corazón

No todo está perdido aún

Pero siempre estaría a su lado, día tras día, podría verme en las clases, por la mañana, y luego por la tarde de nuevo, sería perfecto, al menos esperaba que pudiera ser feliz.

Oye, alguien te está llamando

Un ser, dos mundos son

Te guiará tu corazón

Y decidirá por ti

La deje atrás con sus ojos vidriosos, debería aprender que no todo es perfecto… no podía hacer que su vida fuera un completo cuento de hadas, debía conocer la realidad, muchos niños no la conocer hasta que llegan a ser adultos, hasta que pierden a alguien, pero cuando no la conoces y te viene de golpe, unida a mas preocupaciones… puede ser más que tú mismo, puede superarte, en cambio… si ya tenias contacto con ella, puede ser más sencillo.

Baje las escaleras y cruce el umbral de la puerta, debía dejarla allí, sabía que en cuanto fuera con Ángela le esperaba una gran sorpresa. Ya estaba en la calle, cruce la esquina y me pare a escuchar…

-Hola Bella – dijo Ángela pensando en lo bonito que seria para Bella su regalo.

-Hola Ángela.

-Bella, te quiero mostrar una cosa.

-¿Qué es?

-Espera, ten un poco de paciencia.

-Vale- dijo Bella con voy resignada.

-Tapate los ojos – dijo Ángela entusiasmada.

Ángela le destapo los ojos a Bella…

-Bella, puedes coger dos muñecas para ti.

-¿Puedo elegir cuales?

-Claro que sí- dijo Ángela entusiasmada por la reacción de bella al saber cuál era la sorpresa.

Vi atreves de los ojos de Ángela como Bella cogía las muñecas pero las dejaba de nuevo.

-¿Por qué las dejas? ¿No te gustan? ¿Ninguna?- Dijo Ángela triste.

-No es eso, simplemente son tus muñecas y mejor que el que me regales alguna seria que las compartiéramos todas.

-No lo había pensado, pero es una gran idea, me gusta mucho- Dijo Ángela contenta de nuevo.

-¡Sí!

-Y también podemos compartir otras cosas, todas las que quieras.

-¿De verdad?

-Sí.

-Eres muy buena Ángela, eres una gran amiga, como mis amigos de mi casa.

-¿Los amigos de tu casa?

-Sí.

-¿Cómo son? ¿Cómo se llaman?

-Tengo un amigo que se llama Jacob, el se encarga de llevar las cabras a los pastos mientras no esté nevado.

Como Odiaba a Jacob no sé cómo le podía agradar a Bella, pero si ella feliz… yo también lo era

-¿Cabras? ¿Hay cabras donde tú vivías?

-Si muchas, son muy bonitas y divertidas.

-Yo nunca he visto cabras.

-¿Nunca?

-No, porque en la ciudad no hay y apenas he salido un par de veces de la ciudad.

-Un día tenemos que ir a mi casa y así visitaremos a mi abuelito y te presentare a mi amigo Pedro.

-Sería muy bonito, pero no sé si yo podre ir, el médico dice que no debo hacer viajes largos. ¿Está muy lejos la casa de tu abuelito?

-Un poco, me dormí en el viaje por lo que no lo sé exactamente.

-No sé, cuando vuelva mi padre de su viaje podríamos pedirle ir.

-Si, por favor sería muy agradable.

-Se lo pediré.

Fue tan bonita esa conversación… pero decidí marchar a dar un paseo, ya volvería por la noche…


Aqui teneis un nuevo capitulo, espero que lo disfruteis, esta un poco bastante lleno de caciones y por eso ha sido mas largito pero espero que no os deje con demasiadas intrigas...

Porfis 10 reviews o no actualizo...

Os deseo UN PROSPERO AÑO NUEVO