Capitulo dedicado a:
Ivis. Cullen
Capitulo 17: Pesadilla
Estaba sentada en la mesa de estudio pero había nadie a mi lado, la señorita Rottenmeier no estaba, Edward tampoco entonces salí de allí y pude ver a el señor Weber llorando junto a la habitación de Ángela, reconocí esa escena en algo que Ángela me había contado, cuando… cuando… cuando su madre había muerto ¿Qué había hecho? Ángela había tenido un ataque, por eso la noche anterior no había abierto la puerta, eso lo que ocurría, y todo había sido por mi culpa, si no la hubiera dejado de largo por Mike esto nunca hubiera ocurrido, no pude evitar comenzar a llorar… cuando el señor Weber me vio se puso a llorar con más intensidad y entonces Colette me cogió y con una patada de echo de la casa cerrando la puerta tras de mí.
En ese momento desperté con un grito, aun era de noche, pude notar el sudor frio en mi frente, pero sabía que debía volver a dormirme, pero tenía miedo… por lo que baje de la cama y sin hacer nada de ruido y abrí la puerta que comunicaba mi habitación y la de Ángela, asome la cabeza y la vi durmiendo en su cama, sin ningún problema, ni ataques, ni pesadillas, nada de nada, al fin me tranquilice y pude volver a la cama, y dormirme de nuevo.
A la mañana siguiente me levante temprano y le cuando Tinette entro en la habitación me dijo que no me vistiera, que necesitaba un baño, así que…
Trajeron una bañera de cerámica enorme, y Tinette paseo con muchísimos cubos llenos de agua caliente para llenarla y luego… al agua patos… estaba calentita el agua, más bien quemando, en apenas 10 minutos ya estaba de nuevo fuera del agua y vestida…
Fui a la habitación de Ángela, ella estaba sentada junto al tocador, cogí su cepillo y lo pase por sus largos cabellos, le llegaban a la altura de la cintura, luego cogí un mechón de cada lado de su cara y lo tire hacia atrás uniendo ambos mechones con un lazo azul de raso, del mismo todo que su vestido.
-Ángela, ¿Me quedo bien?- pregunte.
No obtuve respuesta.
-Ángela, de verdad siento lo de ayer, pero es que no me di cuenta, estabas tan feliz con tu padre… - le dije sintiéndome culpable.
No obtuve respuesta.
-De verdad lo siento, no quiero que te enfades conmigo porque sea amiga de Mike y tu no lo soportes, ¿es por eso por lo que no me hablas?- pregunte.
-Lo que ocurre es que… ¡sí! tienes razón, no puedo comprender como no ves venir las dobles intenciones de Mike- contesto Ángela con voz triste.
-Ángela, si lo que quieres es que deje de pasar tiempo con el… ¡Lo haré!- concluí mientras mi voz se volvía triste.
-No es eso- dijo triste por mi tono de voz- Solo quiero que te des cuenta de las cosas, pero… no puedo culparte por no hacerlo, no es algo voluntario, solo esperare a que lo hagas…
-Entonces… - dije formando una sonrisa en mis labios- ¿Me perdonas?- dije mientras mis ojos se llenaban de luz debido a la ilusión.
-Claro que si Bella, eres mi amiga, como hermanas ¿Recuerdas? Siempre juntas.
Recordaba esas palabras, y mi corazón se lleno de gozo al volver a escucharlas… Ángela me había perdonado, ella estaba bien, éramos amigas de nuevo, ¿Podía ir algo mal ahora?
Sebastián vino y llevo a Ángela al piso inferior, nos sentamos en la sala, en los hermosos sillones… con esos estampados tan bonitos, tan elaborados… era precioso, eso era lo que había en aquella estancia en la que no había entrado nunca, al otro lado de la puerta, cuando me di cuenta, vi un gran piano de cola negro… era tan hermoso, ojala supiera tocarlo….
El padre de Ángela al ver la forma en la que miraba el piano, me pregunto.
-Bella, ¿Quieres aprender a tocarlo?
-Me encantaría- conteste ilusionada.
-Señorita Rottenmeier- dijo el señor Webber- me gustaría que buscara usted un profesor de música para mi hija y su amiga, por favor, hace tiempo que pensé que sería el momento de que Ángela comenzara a aprender a tocar el piano, esta tan solo el pobre, hace 3 años que nadie lo toca.
-Sí, señor Webber, de eso precisamente quería hablarle, pero… si hace tanto tiempo que nadie lo toca creo que sería conveniente que primero se afinara el piano, ¿No cree?
-Así lo creo- contesto el señor Webber- y… ¿De qué quería hablarme?
-El profesor de las niñas, ya me comento que si deseaba usted que también les impartiera clases de música, es de imaginar que será un buen pianista.
-De acuerdo, dígale usted que me parece una idea idónea.
-Papa, ¿De verdad podre tocar el piano de mama?- dijo ilusionada Ángela.
-Claro, eres mi niña, mi niña que está creciendo, y eso es lo que querría tu madre, que fueras una gran pianista como ella….
Los ojos del señor Webber se llenaron de lagrimas mientras le decía aquello a Ángela, no lo podía soportar, el echaba de menos a su esposa, la persona que en realidad quería… su cara así lo reflejaba.
Los ojos de Ángela se llenaron de emoción y lagrimas también… debía ser muy importante para ella ese piano, era de su madre…
-Bueno, Es la hora de hacer algo divertido, así que…- dijo el señor Webber mientras le vendaba los ojos a Ángela- esto va a ser una sorpresa.
El señor Webber cogió en brazos a Ángela y nos dirigimos hacia la calle donde nos esperaba el coche de caballos, nos sentamos todos, por desgracia Colette también venia, y solo una persona podría ser más odiosa que la madre de Mike, ¿Nunca nos dejaría la señorita Rottenmeier un poco de tiempo tranquilos? Era más que evidente que, ¡no! era la respuesta a mi pregunta.
Vi pasar la ciudad y nos adentrábamos en un prado, en el campo…
Cual al fin el coche de caballos se detuvo, bajamos y vi Sebastián nos había seguido en otro carruaje pero este lleno de cosas…
Sebastián bajo del carruaje y trajo de inmediato la silla de Ángela, a la cual bajaron del carruaje y colocaron en la silla… era tan bonito verlo…
-¡Sorpresa!- dijo el señor Webber mientras le quitaba la venda de los ojos a Ángela.
La expresión de asombro de Ángela, era inmensa, y la ilusión de reflejaba en sus ojos… indescriptible
Desayunamos sentados en el suelo sobre unas mantas, lo que comúnmente se conoce como una merienda de campo, solo que en esta ocasión sería un desayuno.
Fue un día divertido, excepto cuando…
Estaba comenzando a oscurecer, por lo que comenzamos a recoger todo, cuando Colette decidió dar un paseo, nadie la siguió, y continuamos recogiendo entre todos, hasta Ángela ayudaba a su manera sujetando las cosa, cuando… se oyó un grito, todos acudimos corriendo, pudimos ver un lago cercano, el grito provenía de allí, nos acercamos, Colette había caído al lago, estaba empapada hasta la cabeza, el padre de Ángela se introdujo en el lago, el agua le llegaba a la altura de la rodilla cuando llego a la altura en la que se encontraba Colette simulando ahogarse, la cogió en brazos, se la cubrió con mantas y nos tuvimos que ir todos rápidamente.
Cuando al fin llegamos prepararon rápidamente un baño caliente para Colette con la intención de quitarle el frio, pero todo fue en vano.
Al día siguiente cuando desperté el médico estaba atendiéndola, lo único que logre escuchar tras la puerta, es que tenía mucha fiebre, y parecía que sería algo más que un simple resfriado.
Lo siento, queria hacer el cap mas largo pero me intentan echar del pc, al menos la duda de si Ángela esta viva o no ha quedado solventada.
Aviso
No podre subir capi apartir de ahora con tanta frecuencia devido a que me han castigado sin ordenador esceptuando los fines de semana asi que o bien subire capi los sabados, o los domingos, y con un poco de suerte ambos dias... espero que no me mateis por esto pero ya podeis ver que no es por mi propia voluntad, comienzo las clases de nuevo el dia 7 asi que puede que con un poco de venevolencia de mi madre pueda subir capi el lunes o el martes de nuevo.
Os pido que dejeis Reviews ya que es lo unico que recibo a cambio de que vosotros leais.
