Capitulo dedicado a...
Belen Cullen
Capitulo 18: Muerte
Cuando desperté el médico estaba atendiendo a Colette, lo único que logre escuchar tras la puerta, es que tenía mucha fiebre, y parecía que sería algo más que un simple resfriado.
Las dos semanas siguientes prohibieron a Ángela salir de su habitación, y acercarse a Colette, por temor a que la enfermedad que sufría y que no habían podido identificar fuera contagiosa, por lo que para suerte de todos el señor Webber se abstrajo de permanecer tiempo con su esposa para poder pasar algo de tiempo con su hija que se podría considerar que se encontraba reclusa por causa de su tendencia a enfermar fácilmente.
Odiaba ver a Ángela de aquel modo, pero al menos pasaba tiempo con su padre, era lo único que podía ver de agradable en todo aquello. Mike estaba muy triste por no poder ver a su madre, y en el caso de verla apenas eran unos minutos, para mí fue inimaginable aquella semana, las clases las dábamos en la habitación de Ángela porque allí tenía una mesa, y de esa forma evitábamos contagios, pero lo que me hizo muy feliz fue cuando el señor Webber nos dijo que Edward se quedaría a vivir allí durante una época, en nuestro tiempo libre Edward comenzó a enseñarnos música, las mediciones, el valor de cada nota, y la simbología utilizada en las partituras. Y finalmente al final de la primera semana comenzó a enseñarnos a tocar el piano, era difícil pero satisfactorio, a Ángela se le daba mejor que a mí, pero yo por eso me esforzaba mas, había avanzado mucho según Edward, ya comenzaba a leer y escribir y además estaba aprendiendo a tocar el piano, y solo llevaba cuatro semanas allí, según él era un logro.
Un día cuando estábamos en medio de una clase ocurrió algo que me dejo atónita, el padre de Ángela entro completamente sereno.
-Colette ha muerto- nos dijo.
Ninguno de todos los presentes nos entristecimos, ni Ángela, ni Edward, ni el señor Webber lo que me pareció extraño.
-Papa lo siento- dijo Ángela tras unos minutos de silencio.
-Señor Webber, siento el fallecimiento de su esposa, si le puedo ayudar en algo en estos momentos tan tristes me agradaría hacerlo- dijo Edward cortésmente.
-De verdad te lo agradezco, pero ya haces suficiente con atender tanto a mi hija como a su amiga por lo mismo que pedias por cuatro simples horas de clases, ahora pasas casi la mitad del día con ellas, y te lo agradezco, ya que eso les permite mantenerse ocupadas mientras se instruyen correctamente- contesto el señor Webber.
-El placer es mío- contesto Edward.
Ese día toda la casa estaba en completo silencio, se podría escuchar una hormiga si decidiera aparecer por la casa, era una situación gravemente incomoda que me aterraba, hicimos lo mismo que cualquier día pero aun absoluto silencio, al día siguiente seria el entierro de Colette así que cuando me fui a dormir, pese a mi miedo y al silencio me sentí feliz y culpable por mi felicidad.
A la mañana siguiente mi vestido era negro, y el de Ángela también, la veía tan extraña sin sus coloridos vestidos, su pelo en esta ocasión recogido con un diminuto lazo casi imperceptible… me dieron ganas de llorar, pero por ella no lo hice.
El entierro, prefiero no recordarlo, es lo único que diré, como no era de la familia, fui con Edward, ya que los criados de la casa no fueron.
Siento lo de que sea tan cortito el capi pero crei que esta ocasion tan especial merecia un capi propio y por eso el proximo sera mas largo pero este por cortito que sea tambien es bueno, y espero os haya gustado.
El proximo capi lo subire o el sabado o el domingo que viene.
Espero que dejeis reviews porque es lo unico que obtengo a cambio de los capis...
