Capitulo 22: Llegada

Dedicado a... Twilighters. Chiks

Le conté a Ángela todo lo que fuera había ocurrido con Edward, ella se sorprendió mucho, pero de todos modos se alegro y también me dijo que ya esperaba que ocurriera algo parecido, lo cual me sorprendió, ¿Tan evidente era? ¿Quién más se habría dado cuenta?

El viaje en tren fue cansado y aun desconocía nuestro nuevo destino, tampoco volví a tener la oportunidad de hablar con Edward a solas.

Cuando bajamos del tren, el lugar me sonaba, pero no sabía a qué realmente, ni a cuando, solo sabía que me era familiar.

Luego tomamos un coche de caballos y en este fuimos durante largo trecho, llego un momento en el que los paisajes comenzaban a serme familiares, comencé a recordar que eran iguales a los grandes recuerdos que tenia de mis amadas montañas, demasiado tiempo había pasado sin pensar en ellas, en mi abuelo, en… Jacob. En ese momento me sentí confusa, amaba a Edward, pero el recuerdo que tenía de Jacob, de mi infancia jugando con él nunca desaparecería.

Continuábamos el camino mientras mi ilusión aumentaba segundo a segundo, cuando al fin llegamos al pueblo, que tan conocido me era, pude ver a un joven muy apuesto, de tez morena como esperaba junto a la fuente acompañando a las cabras, Jacob, era mi Jacob, aquel amigo de mi infancia, que jamás olvidaría, la sensación que me recorrió en ese momento fue extraña, ¿sentía algo hacia mi amigo de mi infancia? Mi mirada se dirigió hacia Edward, que iba con nosotros y entonces sentí como un escalofrió recorría mi cuerpo, era algo demasiado hermoso lo que sentía por Edward, hay quien diría que se traba de algo inhumano.

-No puedo llevarle más adelante- dijo el cochero sacándome de mis sueños- deberán continuar a pie.

Bajamos del carruaje y con paso acelerado me dispuse a subir la montaña, para mi completa sorpresa lo conseguí, también vi como todas las mujeres del pueblo se asomaban a las ventanas que daban a la calle para así comentar el porqué tan sofisticadas personas iban a tan humilde lugar, y más en concreto porque iban a ver al viejo de las montañas, a mi abuelito, pues así lo llamaban en el pueblo.

Cuando a medio camino estaba me gire para ver si me seguían, y pude ver que apenas a la salida del pueblo se encontraban Ángela con su padre, ella subía montada en un burro y el a pie, pero no halle ninguna señal de Edward, el ya no estaba cerca.

Continúe subiendo a paso acelerado, quería llegar, pero entonces tropecé en una pierda, mire hacia un lado y vi la casa de Jacob, entonces recordé los tiempos que había pasado allí, como si ellos vinieran a mi mente, pasaban lentamente por mis ojos.

Tenía cinco años, había ido con Jacob a llevar las cabras al pasto de la montaña y luego le había acompañado a devolverlas al pueblo, cuando de nuevo me devolvía a casa, un hombre se asomo por la puerta.

-¿Ya as acabado hijo?- dijo el hombre.

-No padre, tengo que acompañar a Bella a su casa- le contesto él.

-¿Quién es ella?- pregunto su padre.

-Es la nieta del viejo de las montañas- contesto Jacob.

Me quede quieta y nadie dijo nada, entonces Jacob me cogió de la mano y me llevo al interior de su casa, era un poco más grande que la cabaña de mi abuelo, al menos habían paredes para distinguir las distintas estancias.

Pude ver una estancia a la derecha, donde estaba la cocina y otra a la izquierda donde una mujer de avanzada edad hilaba en una rueca, vi que se giraba y sus ojos eran completamente blancos, apenas tenía un poco de tono azulado claro. Me asusto su imagen.

-Jacob, ¿con quién viniste?- pregunto la mujer.

-Abuela, ella es Bella, la nieta del viejo de las montañas- contesto Jacob.

-Hija mía, ven acércate- me dijo la mujer mientras yo retrocedía y Jacob me cogía de la mano hasta conducirme junto a su abuela.

Su abuela puso sus manos sobre mi rostro, recordaba su tacto extraño.

-Eres muy hermosa, tus rasgos son preciosos, y tu piel suave- me dijo la mujer.

Pase la tarde en casa de Jacob, su abuela y su padre eran muy buenas personas, finalmente comprendí que la abuela de Jacob no podía ver, por esa razón sus manos eran sus ojos, por esa razón paso sus manos por mi rostro.

Cuando me di cuenta ya era completamente de noche, mi abuelo estaría preocupado.

-Jacob, debo irme- dije.

-Bella, espera- dijo su padre- te acompañare a casa, es de noche y no me agradaría nada que te perdieras o algo te ocurriera.

Así volví a casa junto con Jacob y su padre, ellos me acompañaron, pero cuando estábamos acabando de subir la colina sobre la cual estaba la casa de mi abuelo, el padre de Jacob se detuvo.

-Continuad vosotros, hijo acompáñala hasta la puerta, espera que entre y vuelve- dijo el padre de Jacob- yo no veo la casa desde aquí.

Jacob me tomo de la mano y me acompaño, caminamos hasta la puerta, pero mi abuelo no nos oyó, la puerta estaba cerrada, cuando me dispuse a tocar, el tomo mi mano, creí que era un juego, pobre de mí, tan inocente, cogió mis manos entre las suyas.

-Bella, ¿Alguna vez viste a los jóvenes prometidos como se despiden?

-No- conteste.

-Pues lo hacen de este modo- dijo mientras posaba sus labios sobre los míos durante una milésima de segundo y luego llamaba a la puerta y salía corriendo de vuelta hacia la colina donde esperaba su padre.

-Bella, ¿te encuentras bien?- me llamo Ángela sacándome de las pesadillas o sueños de mi pasado, pues no sabía diferenciarlo.

-Sí, solo quede pensativa- conteste- muchos recuerdos son los que hay en este hermoso lugar.

Entonces de verdad me sentí confusa, ¿No había sido mi beso con Edward mi primer beso? Aquello había creído por mucho tiempo, pero aquel recuerdo que acababa de pasar por mi mente demostraba que no era así, me sentí confusa, recordé el musculoso y bronceado cuerpo de el Jacob adolescente que había visto en el pueblo, pero también recordé a Edward, son su piel pálida, su hermoso rostro, su aterciopelada voz, ya ni conocía mis deseos, ¿A cuál de los dos amaba? ¿Cuál era solo mi amigo?

A cada segundo me sentía más confusa, pero simplemente continúe andando, caminando hacia la casa de mi abuelo, esperaba que quizá allí pudiera ordenar mis deseos.

No he tardado dos semanas en actualizar!! Vale, deciros que no deberia estar subiendo este capitulo ya que unicamente recivi 13 reviews en el capitulo anterior, cuando pedi 15, pero de igual modo aqui teneis el capi.

Hasta que no tenga 15 reviews de verdad no actualizo.

Os pido de igual modo que paseis por mi perfil, he comenzado un nuevo fic:

Incomprendida: Mi nombre, Mary Alice Brandon. Mi edad, 6 años recién cumplidos. Mi problema, era distinta a mi familia. Asustaba a mi familia, me aislaban de los demás. Pero... ¿Por cuanto tiempo?

Ademas del de Utopia que ya os dije en capitulos anteriores...