Capitulo 24: Yo soy…
Dedicado a... Twilighters Chiks
Algo me sujeto, unos brazos lo hicieron, supe de inmediato a quien pertenecerían, seguro eran de mi ángel, me gire hacia él, y allí estaba, su pálida piel y sus ojos dorados, el me había salvado, y supe en ese momento que debía hacer para encontrarme con él, únicamente estar en peligro de muerte.
Me llevo sujetándome por la cintura hasta un punto lejano del acantilado, donde finalmente me dejo en el suelo, me sentía como una niña pequeña de nuevo a su lado, pero a la vez era una sensación extraña, como si fuera únicamente una marioneta, cuyos hilos solo el manejaba, como si cada movimiento mío a su lado no fuera de mi elección, como él me explico una vez, los imanes de signo contrario se atraen, eso era lo que sentía, como si una fuerza invisible me hiciera estar tan cerca del que fuera incapaz incluso de respirar.
-Bella- comenzó a decir el arrebatándome la respiración- ¿Estás bien? ¿Cada vez que alguien está en peligro eres tú?
Me sentí extraña, me sentí una marioneta de nuevo, un imán, que solo debía acercarse a él, no contestarle, mis labios no se habrían, se habían quedado sellados, mis sentidos habían desaparecido y con ellos mi voluntad, era como si el mundo que me rodeaba hubiera desaparecido, como si los dos nos encontráramos en el medio de la nada, de la oscuridad completa, como si no hubiera ni aire, pero aun así vivíamos, de una forma extraña, pero así era.
-Quizá te necesite- finalmente conteste tras lo que me parecieron milenios de silencio- por siempre jamás.
-Tu peligro aumenta cuando estoy a tu lado- dijo él.
No lo comprendía, mi mente no lo podía asimilar, el era mi héroe, quien en más de una ocasión me había salvado, el era un dios a mis ojos, mi ángel de la guarda, mil formas de decir una sola cosa.
-Nunca digas eso, si no fuera por ti yo no estaría aquí- comencé a decir con lagrimas a los ojos.
-Soy solo un peligro, un monstruo que te pudo cuidar por algún tiempo, cuando estabas ajena al mundo, pero ahora… todo ha cambiado, sabes que no he cambiado en todos estos años, mi me extraña que aun no lo hayas preguntado, es algo extraño, y la razón es aterradora, se que te prometí que jamás me alejaría de ti, y por eso vine a pedirte… - en ese momento su tono de voz bajo y yo me temí lo peor, mi corazón ya estaba roto, pero temía que los cristales que había formado se clavaran en mi interior- que rompas la promesa, solo así podre evitar hacerte daño.
-Jamás me harás daño, jamás daño mayor al que me harías si desaparecieras de mi vida- añadí entre sollozos incontrolados.
-El daño que te puedo hacer… es… mucho mayor del que crees, no es simple daño emocional- note como su voz cambio repentinamente, expresaba completo pánico, estado de psicosis- puedo dañarte físicamente, puedo matarte en menos de un segundo si pierdo el control, no puedo permitir que tu vida peligre, es peligroso para ti que permanezca a tu lado.
Me rompí en pedazos en ese momento, me derrumbe al suelo, llorando, llorando hasta el punto de no poder respirar, mareada por mi llanto, por el pensar que le podía perder, porque alguien a quien amaba pudiera tener ese visión de si mismo tan extrema, pues a nada de lo que me dijo le di importancia, no creí nada, solo quería que él estuviera a mi lado, y si era verdad que mi vida dependía de ello… que dependiera, era mi vida, y era yo quien debía elegir qué hacer con ella.
-Bella, lo ves, no solo soy un peligro para ti, sino que también te daño, entiendo que ahora me odies, después de lo que te dije, y pese a que eres la única persona a la cual podre amar en toda mi vida, es mejor que me olvides, y yo intente olvidarte- escuche que dijo.
-Edward, yo no te temo, solo me duele que pienses eso de ti mismo, y que con eso intentes distanciarte de mí, como si solo fuera un objeto, y si de verdad me amas, debería saber que daría mi vida por poder permanecer un segundo a tu lado- concluí entre lagrimas aun tirada en el suelo, tirada a sus pies.
-Pero Bella, mi naturaleza es… Matar- concluyo girándose lentamente, algo extraño en el.
-Si tu naturaleza es matar, y yo tu presa… prefiero morir en tus manos que fallecer suicidada por tu ausencia- dije yo cogiéndome a su tobillo, cuyo frio era capaz de sentir a través de su ropa, un frio que me congelaba, pero a la vez me hacía sentir bien, como si esa fuera mi futura naturaleza… - No te vayas, pues mi corazón depende ti, y si aun no me has liquidado es porque eres capaz de no hacerlo, capaz de hacerlo si no me abandonas, si no rompes mi corazón, produciendo que accidentalmente caiga por ese precipicio y no vuelva a ver la luz del día.
-Pues si tal es tu dolor por mi ausencia, debo serte sincero, para permitir mi estancia a tu lado, pero me duele en el alma que sepas lo que soy realmente.
-Si esa es tu decisión, más vale verdades que dolores innecesarios, pues el amor lo cura todo, siempre que sea cercano.
-Yo soy el dueño de la noche, el caballero que temen ellos, el mismísimo diablo personificado, hay mil nombres y leyendas para mi raza, pero la palabra más sencilla es… Vampiro.
Me sentía asustada por una parte, pero por otra me sentía completamente mía, como si hubiera esperado aquella palabra durante toda mi vida, sentí como si aquello ya lo hubiera vivido, una parte de mi sabia… que era mi destino.
Mi alarma solo había durado un segundo pues, me di cuenta que aquella palabra la había comprendido el mismísimo día que lo vi, la había esperado oír de sus labios para constatar la evidencia, y solo eso.
Lo amaba, más que a mi propia vida, y debía decírselo, nada importaba, y mi tacto con su fría piel me dijo… que algún día seria como él, era mi destino, y no pensaba luchar contra él.
-Pues que digan lo que quieran las leyendas, porque eso son solo… leyendas, yo te amo, y si debo amar al mismísimo diablo, no importa, porque en un libro leí… que el amor, lo vence todo.
-Tu reacción me ha alarmado, esperaba completo desprecio, una parte de mi lo anhelaba, y otra lo despreciaba, esperaba vivir en el infierno de tu ausencia toda mi vida, pues nadie cuerdo comprendería nuestra vida, lo que somos, pero tu… eres la diosa del mundo, si puedes comprenderme y deseas estar a mi lado debe ser que tu amor es inmenso, pues todo tiene inicio y fin.
-Todo tiene inicio y fin, a excepción del sentimiento tan grande que siento por ti, ese amor ardiente que puedo sentir en todo mi cuerpo, y esa seguridad de que si te conocí es porque… debo ser como tú, ese es mi destino.
-No deseo escuchar nunca jamás esas palabras de tus labios, nunca permitiré que la persona a la que más amo desperdicie lo más valioso que tiene… la vida.
-Mi vida no es nada, si no te tengo por siempre a mi lado.
-Espera, el tiempo pasa, pero tan rápido, no pienses ahora, solo espera el momento adecuado, aun eres joven, más que yo, espera… espera unos años, vive… vive como un ser humano, y entonces… decide.
-Esperare, pero necesito la promesa de que jamás de alejaras de mi, que no habrá día que no te vea, que jamás me olvidaras, y que tu promesa sigue vigente.
-Jamás podría olvidarte, aun una eternidad pasase, mi corazón aun congelado, late al tenerte cerca, y el hielo de mis venas fluye solidificado para permitir el latido que produce mi amor por ti dentro de mi corazón.
En ese momento, mientras la palabra "Corazón" salía de sus labios se acerco más y más, se sentó junto a mí en el suelo finalmente, pero aun así no dejo de aproximarse, hasta que sus labios se posaron sobre los míos.
Me sentí como en el mismísimo paraíso, esperaba que ese momento durase por siempre porque para mí era… eterno. Sentía su cuerpo frio abrazarme, un frio caliente, un frio que no sentía, solo sabía que estaba ahí, era como si mi piel se negara a sentir la evidencia… como si me dijera que era normal, pero para mí… lo único normal y que quería volver a repetir era estar a su lado, nuestro beso apasionado y que de él saliera con vida demostró que él, no era un monstruo.
Permanecimos sentados en el suelo, las palabras no venían, pero era un silencio agradable, el amor que había se podía sentir en el aire, sus baros pasaron entre mi cintura y yo me apoye en tu pecho.
Permanecimos en esa misma posición, en completo silencio, y cuando nos dimos cuenta… pudimos ver el hermoso amanecer…
Se que este beso tampoco valio para mucho, y que fue un capi demasiado cursi, pero... es que fue un dia cursi, y me salio asi, si quereis que el siguiente sea cursi decidlo en los reviews, si no os gusta tambien lo decis y no lo vuelvo a poner xD
15 Reviews o no actualizo
En dos semanas no voy a subir capi, lo siento pero estare de examenes y me quitan el PC
