Crisantemo replay.
No podía creer que estuviese en isla ballena sin Killua, tal vez su casa no tenía que estar relacionada con su amigo, pero el hecho de que la última vez que estuvo allí logró pasar felices momentos con Killua, solo acrecentaba ese sabor agridulce que le quedó en la boca cuando se separó de su mejor amigo.
Mito pareció notar su melancolía apenas verlo en el umbral de su puerta.
-¿Y Killua? ¿No vino contigo?- pregunto asombrada.
-No, está viajando con su hermana ahora.- Contestó fingiendo estar alegre.
Ahora estaba acostado boca abajo sobre la cama, un poco asombrado de que esta de repente se haya vuelto tan pequeña; un gran haz de luz anaranjada entró por la ventana y cayó sobre su espalda, disfruto la caricia cálida del astro rey en su piel hasta que al cabo de unos minutos la sensación se volvió opresiva y sintió como le ardían los ojos.
Fue en ese momento preciso cuando escucho los pasos calmados de Mito en el pasillo, sin embargo Gon se quedo quieto sobre la cama, unos segundos después ella entró en la habitación y dejó sobre la mesita de noche una bandeja para luego retirarse tal como llegó.
El joven se incorporó para comer y se quedó asombrado de la elección hecha por su tía.
Al lado de la comida un florero portaba un albo crisantemo solitario cuya corola lucía igual que la cabeza cana de su amigo… esa misma que si no era peinada lucía como una caniche.
