Harry Potter anuncia
-Yo, Harry Potter, acepto el cargo de Jefe del Cuartel de Aurors de Gran Bretaña aceptando con solemnidad, compromiso y honor las tareas, misiones, peligros y labores que el cargo atañe y merece. Prometo por mi vida, Merlín y la Reina que cumpliré los deberes con responsabilidad, valentía y amor hasta la última gota de magia de mi varita-anunció Harry Potter con su varita enalto frente a Kingsley Shacklebolt, el ministro de Magia. Tras un leve cruce de líneas blancas de juramento eterno de las dos varitas, el ministro le colocó a Harry la medalla el distintivo oficial con el símbolo del Cuartel y le respondió con palabras de aceptación a su cargo.
Todos estallaron en vítores y cientos de flashes de cámaras tomaron la foto del ministro y él de la mano, sonriendo cual políticos. Luego vinieron mas fotos con gente del Ministerio, jefes de otros departamentos y una final con todos los escuadrones que conformaban el cuartel. Todos ataviados con sendos trajes oficiales de gala usados para la ocasión.
Tras una foto con los cadetes recién egresados de la Academia de Aurors y el director de ésta, John Dawlish, buscó a su familia y halló a Ron y Hermione sonriéndole. Fue por ellos y más fotos los agarraron en un abrazo fraternal y sincero.
-Felicidades, Jefe-dijo Ron emocionado. Trabajaba medio tiempo en el Cuartel y medio en Sortilegios Weasley. Tras una felicitación estilo sermón de su amiga, Harry buscó a su novia entre la multitud de gente. Nadie pelirrojo podía divisar entre periodistas, gente del ministerio y alumnos de la Academia. Tras la estatua característica de la entrada del Ministerio, pudo ver una mota roja hablando con otra rubia. Era seguramente Luna.
Atravesó el gentío entre palabras de agradecimiento y pasando de largo a la gente que quería hablar o hacerle más notas, para llegar hasta ella y tomarla de la cintura a volandas. Luna se sorprendió pero rio divertida. Ginny estaba pálida tras el beso que le robó y tenía los ojos como platos.
-¿Qué fue eso, Harry?-preguntó en un semi susurro. Ella siempre se había mantenido al margen de cámaras, notas y todo el asedio de la prensa para con su novio. Corazón de Bruja y alguna que otra edición del Profeta la habían nombrado o tenido de punto pero nunca había salido declarando ni menos en fotos. Excepto ese dia, donde muchos flashes habían plasmado como Harry la tomaba y besaba desfachatadamente.
-Es el anuncio oficial que eres mi novia..ah, y que vienes a vivir conmigo. Si tu quieres, claro-apresuró a añadir con algo de vergüenza a que se niegue. Ginny soltó una risa cantarina y se acercó para besarlo de nuevo, asintiendo su cabeza imperceptiblemente en señal de admisión.
-Tendremos que hacer habitable la ancestral casa de Sirius. Ah, y quitar ese horroroso cuadro de Walburga- susurró contra sus labios coqueta y Harry asintió, dejando que flashes, miradas, comentarios sorpresivos y ojos bien abiertos advirtieran el motivo de su felicidad.
