Viva Ginny
El cejo fruncido de su mejor amiga y concuñada y la ceja en alto de Ron al entrar a su despacho lo hicieron tragar con fuerza. Aquella mujer estaba casi sobre su escritorio, apoyada y con una túnica de las "pequeñas" de Madam Malkin, por no decir" aputada" como su esposa las llamaba.
-Eso es todo señorita Sanders-dijo el Jefe del Cuartel de Auror aclarándose la garganta. Sentía mucho calor de repente y el cuello de la camisa apretaba. Estaban a minutos de una cena más por el aniversario de los Caídos en Guerra. Era más una conmemoración que el festejo del fin de la guerra e iba simplemente por que era un acto protocolarmente político del ministerio más que para recordar a sus seres fallecidos. La joven secretaria salió moviendo su trasero exageradamente, esto hizo voltear a ron y a Hermione pegarle en la cabeza con su cartera. El pelirrojo se quejó en silencio pero miró a Harry, inquisidoramente-No es nada de lo que piensan…en serio-se defendió el hombre más calmado-Ella solo…oh, está bien, he notado que me coquetea..pero nada a pasado ni pasará. Solo la ignoraré como he venido haciendo.
-¿A qué te refieres con "como he venido haciendo"?-preguntó Hermione moviendo su cabeza sorprendida. El peinado enrulado que llevaba se meció levemente- Ginny te matará si se entera, Harry. Sabes que celosa es..recuerda a la señora Pompsi.
Dichosa Señora Pompsi era una secretaria más antigua que Mcgonagall, Dumbledore y Nicholas Flamel juntos. Era anciana, una reliquia casi de antigua. Era ordenada, cariñosa y eficiente, pero para desgracia de Ginny, mas no de Harry que le daba igual quien fuera su secretaria mientras fuese buena, que se jubilara. Ginny se había puesto en plan de buscarle un remplazo decente, pero entre el nacimiento de Albus y el de Rose con Hermione, no había hecho nada. Ahí fue cuando Harry vio que necesitaba a alguien que lo asistente urgentemente ( en lo laboral) y llamó a la central de personal del ministerio. Y había aparecido esa rubia de túnica corta y dorada hacía unas semanas.
-No se enterará por que no le dirán, es algo sin importancia-Ron lo miró, incrédulo y miró a Hermione que a su vez lo miró incrédula a él-Oh, está bien. Le diré sobre la insulsa secretaria a Ginny..y.. luego..haré que me consiga una como la señora Pompsi de vieja.
-Oye, no era tan tan tan vieja. Era adorable, y organizada. Y le mandaba caramelos a James- la defendió Hermione. Ron soltó un silbido de asombro.
-Mi amor, era más vieja que Matusalén que es un muggle que no sé quien es..pero que siempre dices tú-acusó el pelirrojo con un dedo.
Hermione y Harry rieron y en ese momento Ginny entró con una túnica verde lima, confundida sobre su estallido de risas.
-Lo que sea tan gracioso deberá esperar-dijo sonriendo y tomó a su esposo de la mano por sobre el escritorio-Están esperando por tu discurso inaugural. Ese que tanto disfrutas, amor-musitó irónica. Harry odiaba hablar en público pero en los últimos años lo debió hacer seguido. Gracias a Merlín Ginny redactaba sus discursos-Aquí hay perfume..de..-olfateó el aire, como un perro de caza-..mujer. Hermione, te pasaste en perfume-dijo algo asqueada. Era un perfume algo barato pero no quiso ofender a su amiga.
Hermione sonrió apenada y se dispuso a salir rápidamente tomando la mano de un Ron con la lengua casi atada. Harry sonrió nervioso y la besó en los labios.
Tras el discurso, placas conmemorativas y más discursos se dispusieron a servir la cena. Ginny miró una vez, dos veces, tres y a la cuarta vez se comenzó a picar. Había una rubia unas mesas más allá que miraba a Harry y a ella alternadamente.
-Oh, Merlín-dijo para sí misma con un puño sobre la frente. Su esposo dejó de oír la charla entre el Jefe de Cooperación Mágica Internacional y Hermione y volteó hacia a ella.-Tu secretaria, Harry. Lo olvidé por completo-explicó ella algo apenada. El hombre sonrió levemente y le deshizo el puño para tomar su mano. Entrelazó sus dedos y besó el dorso-Esa mujer de túnica aputada y dorada..¿ es el mejor espécimen de secretaria que te mandaron los del personal?-Harry asintió, algo rojo-Vaya..el ministerio deja mucho que desear-dijo la mujer y se llevó la copa de vino a los labios- No te preocupes, cielo. Mañana mismo me pongo en plan de buscarte una Señora Pompsi bis.
-¿Bis?-preguntó el hombre divertido.
-Claro, algo parecido en eficiencia y organización Harry-explicó como quien no quiere la cosa-Aquella mujer es impresentable-susurró mirando hacia la chica y tomando a Harry de la solapa del traje para besarlo inapropiadamente para una reunión.
Cortó el beso dejándolo sin aire y sin palabras. Se puso de pie sonriendo y alegando ir al tocador. Harry Potter sonrió al saber que no haría en primer lugar. Sino que iría hasta la mesa de la rubia, le diría que estaba despedida y seguiría camino triunfante hacia el tocador. La "Señorita" Sanders lo volteó a ver sonrojada e irritada y Harry no pudo más que encogerse de hombros y levantar su copa. Viva Ginny.
