Demostraciones de cariño en público

-¿Qué tienes ahi?-preguntó Ginny a su cuñada cuando al ver que entraba en la sala de la madriguera, escondía algo detrás de su espalda-Hermione..

-Nada, solo es..

-Muéstraselo, Hermione. O será peor-aconsejó con voz cansina Ron. Se avecinaba la tormenta pelirroja de su hermanita menor y si se lo ocultaban se picaría más. Hermione cerró los ojos y le tendió el ejemplar de Corazón de Bruja a su mejor amiga. Allí, ante los ojos de la novia de Harry Potter, había una foto de ella sonrojada y Harry que amagaba con darle un beso en la mejilla, pero ella lo esquivaba olímpicamente.

-Maldita bruja mentirosa-masculló con los puños alzados. Vania Rookwet, la nueva pesadilla de la presa rosa, la había tachado de "frígida y poco demostrativa" con su novio, el cual según el artpiculo, estaba muy necesitado de cariño.-Primero se mete con las Arpías diciendo que perderán la liga porque somos mujeres y luego alega que Harry necesita cariño..Ja! no sabe con quien se metió.

-Ahora mismo está haciéndole una nota a Harry por que fue elegido el galán del año de la revista-canturreó con diversión Bill por la situación, recién llegado y con Victoire en brazos-Según he leído con eso que le das poco amor a Harry, siempre falto de afecto desde la muerte de sus padres hasta ti, se ha duplicado su sex appiel. Ahora todas las brujas están loquitas por él.

-Oh, eso lo veremos-terció Ginny sonriendo de lado y Hermione temió lo peor. Esa sonrisa era marca de los gemelos cuando se les ocurría un nuevo invento o de Ginny al vengarse o hacer una broma-

-Ginny..-quiso detenerla Ron poniéndose a mitad de su camino a la chimenea pero ella lo esquivó-Nadie necesita..

-Esa Vannia si que necesita saber que mi novio está bien ó contundente y desapareció en la red flú tras decir" Cuartel General de Aurors".

Allí apareció en el tocador y tras un par de toques con su varita, sonrió al espejo. Labios rojos, cabello revuelto aunque no tanto, dejando que ondas naturales cayeran por su hombro y espalda. Un pantalón de jean ligero que acentuaba su trasero. El preferido de Harry cuando salían a caminar por el Callejón Diagon o algún pueblito muggle los fin de semana. Una blusa abierta negra haciendo juego y un bolso del mismo color.

Salió del tocador arrastrando a su paso miradas de hombres y mujeres. Pudo reconocer algunos Aurors nuevos que le chiflaron y dijeron cosas y algunos amigos del trabajo de su novio con la boca abierta. Hasta uno preguntó quién era aquella bella mujer.

Llegó hasta la secretaria de su novio y esta levantó la vista y la saludó como a una completa desconocida.

-Hola señorita…¿en qué puedo ayudarla?-preguntó la mujer entrada en años y con una sonrisa bondadosa

-Helen soy yo, Ginny-se presentó la chica sonriendo y la mujer borró su sonrisa, descifrando si era en verdad la novia del señor Harry-¿Está Harry?

-Ohhh si, señorita Ginny-asintió la mujer en estado de shock pero luego volvió a sonreír entendiendo el plan de la chica-Está coincidentemente con Vannia, la reportera de esa revistucha.

-¿Podría pasar sin anunciarme?-..ya sabes, nunca necesito anunciarme-dijo y guiñó un ojo pícaramente. Helen soltó una risita cómplice y asintió con vehemencia.

Ginny sonrió agradecida y entró con seguridad y premura al despacho de su novio. Allí estaba, tras un escritorio ancho y lleno de papeles, con las gafas a medio caer y el cabello revuelto. Una barba sexy de tres días, por una misión en Gales que lo había traído de los pelos y una túnica verde oscura. Sus ojos brillaron al verla y la expresión de hastío y cansancio se borró de su rostro. Sonrió de lado y la mujer tras el escritorio volteó a verla, boquiabierta.

-Hola cielo-saludó con excesiva alegría Ginny y rodeó el escritorio para besarle los labios con fiereza. Harry se llevó una sorpresa pero aceptó gustoso profundizando el beso hasta hacerla sentar sobre su piernas. Hacía tres días que no se veían y quizás ella estaba muy hormonal. Vamos, que él también pensó. Pero aquello era extraño. Ginny no era así de expuesta. Generalmente se veían a la noche en casa de él y recuperaban tiempo perdido.-¿Cómo te ha ido?

-Bien..aunque Rosedond es duro de roer-explicó acariciándole la mejilla. Ginny lo besó de nuevo en los labios y este lo profundizó-Te extrañé mucho.

-Lo sé..tienes una cara terrible y seguro un humor de perros-terció y soltó una risita. Miró al frente como recién notando la presencia de la chica frente a ellos que se había quedado estática-Oh, hola. Debes ser Vannia, de Corazón de Bruja. Te digo que me sentí feliz cuando MI novio salió elegido galán del año..es muy lindo..¿no lo crees?-preguntó con un guiño de ojo, maliciosa. Harry la miró extrañado por su actitud y ella lo besó con entusiasmo-Pero ahora que estoy aquí..¿te molestaría dejarnos solos, Vannia? Ya sabes..el tiempo es valioso y necesitamos recuperarlo.

-Oh, si, necesito estar de mejor humor-asintió Harry atontando tras el beso. Vannia abrió la boca, indignada por no poder tener su entrevista y se puso de pie.

.Oh, y la próxima vez que vuelvas a escribir algo sobre nosotros, dí que somos ninfómanos y no me llames frígida, querida. Por qué has visto que no-soltó y Harry la besó en la boca.-¿Y te has preguntado por qué Harry siempre está de buen humor? Porque está bien atendido por su novia ¿de acuerdo?

Vannia se puso pálida y asintió como un robot. Salió de prisa del despacho tras las risas de Harry y Ginny.

-Cielo..parece que la asustaste-dijo el moreno acariciando su mejilla con dulzura-Pero espero que no le hayas mentido en cuanto a recuperar el tiempo.

-Oh, claro que no-susurró sensual besándolo nuevamente.