Que viva inspi-sama, que me ha echo trabajar duramente(Igual que en los otros capis. xD


-Capítulo seis-

Ya era lunes y Tenma tenía que ir a trabajar, quedaban muchas cosas por hablar pero ya lo harían en otro momento. Desayunaron tranquilamente hasta que en el reloj dieron las ocho y media. Se despidieron con un beso fugaz y él se subió a su coche y se marchó a su trabajo.

Cuando se quedó sola en casa, la recogió un poco mientras pensaba en todo lo que había ocurrido todos estos días, acabó de hacer la limpieza y se sentó a descansar un poco. No pudo evitar pensar en aquél chico al que su esposo amenazó y vio algo de lo que no se percató las otras veces, la miraba con ojos de… Rencor, odio e infinitos sentimientos negativos hacia ella, pudo comprobar lo que le dijo su marido cuando se lo encontró en la puerta y le entró un escalofrío y repentinamente sonó el teléfono, asustándola.

-¿Diga?- Preguntó la peliblanca recomponiéndose del susto. –Hola, buenos días. Llamaba para saber si la puedo invitar a cenar conmigo el día de hoy.- Respondió la voz al otro lado del teléfono y ella sonrió, no se lo pondría fácil. –Depende de si el señor tiene algo que hacer o una mejor compañía que esta dama a la que usted llama. –Respondió ella graciosamente. –Oh, nunca estaría en mejor compañía que con usted a mi lado. –Intentó convencer el hombre desde el otro lado.

Siguieron hablando unos minutos más así, el la intentaba convencer pero ella se resistía hasta que ella dio por finalizado su "jueguecito" y aceptó.

–Entonces… ¿A qué hora me pasará usted a buscar?- Dijo coquetamente la mujer. –Dentro de media hora señorita, si a usted le parece bien.- Propuso la voz provinente del teléfono y ella rió. –Claro que sí amor, aquí te espero.- Dicho esto ambos colgaron y ella fue a vestirse adecuadamente para la ocasión.

Tenía sólo media hora así que se dio una ducha rápida y salió envuelta en una toalla, abrió el armario, no tuvo que buscar mucho ya que tenía lo que buscaba al alcance de la vista, se trataba de un jersey fino de manga larga con capucha y una mini-falda tejana con pliegues y debajo llevaba mallas negras, de zapatos eligió unas botas negras con cinturones blancos sin tacón y le llegaban hasta las rodillas. Se vistió en 15 minutos y luego se peinó con el típico peinado que la caracterizaba: Los dos moños. Se lo acabó de peinar bien y se pintó los labios con un rosa pálido con efecto brillo y ya estaba lista.

Cinco minutos después sonó el timbre y abrió la puerta, la recibió un apuesto caballero trajeado y bien vestido y él sonrió ya que al ver a esa mujer tan hermosa se quedó sin habla y a ella le pasó lo mismo. Fue la mujer la que decidió romper el silencio.

-Estás muy guapo.- Le informó ella y el se rió. -Lo sé, aunque tu no te quedas atrás...- Dijo mirándola de abajo hacia arriba. -¿Vamos?- Preguntó el hombre y ella asintió.

Llevaba puesto una camisa negra y un traje Emilio Tucci negro y en la solapa de la americana un clavel blanco, la preferida de ella.

Ambos subieron al coche y pusieron rumbo a algún lugar. Ella le preguntó el lugar a dónde irían pero él le respondió que era un secreto y su acompañante hizo una mueca que lo hizo reír. Estuvieron un rato por la carretera principal y la mujer se dio cuenta de que estaban saliendo de la ciudad. Se extrañó pero no preguntó nada y continuaron escuchando la radio, que en esos momentos estaban dialogando los comentaristas sobre una broma que estaban haciendo a alguien. Serenity y su esposo reían por la forma en que la gente picaba en los anzuelos y de las barbaridades que la "víctima" le decía al bromista. El programa siguió hasta que se dio cuenta de que aparcaron.

-¿Dónde estamos?- Preguntó ella y su acompañante sonrió. –En un lugar cerca de Sarriá* camino a un gran restaurante.- Ella asintió.

La ayudó a bajar del coche y la abrazó con un brazo por la cintura acercándola más a él y ella rodeó la cintura de él haciendo lo mismo. Ella iba pensando todo el camino en si había hecho bien en vestirse así y había acertado. Al entrar toda la gente se los quedó mirando pero ellos hicieron caso omiso y siguieron al mesero, que en reconocer al hombre se acercó y los guió a la zona VIP dónde el esposo de ella había reservado antes. El mesero dejó que se instalaran tranquilamente pero ella no se movió del sitio.

-¿Qué significa todo esto?- Preguntó ella impresionada. -¿No te gusta? Si quieres podemos irnos a otro lugar.- Dijo él con tono de decepción. -¿Bromeas? Me encanta.- Ambos sonrieron.

La mesa tenía una mantelería blanca y dos velas finas y largas encendidas, dándole un toque muy romántico y por el suelo habían pétalos de clavel de diferentes colores y un aroma a clavel que salía de las velas encendidas, estaba maravillada con todo y él amablemente le ofreció la mano la cual ella gustosamente aceptó y la dirigió hacia la mesa y le retiró la silla como todo caballero y luego se sentó él.

Ojearon la carta y Serenity se sorprendió por el precio. Se preguntó cómo iba a pagar todo eso y Tenma, viendo la preocupación en su rostro le dijo que él invitaba, ella asintió y el mesero vino y les tomó su orden. Continuaron charlando y el camarero les trajo el primer plato, el cual consistía en una ensalada catalana** acompañada de un buen vino, terminaron sin incidentes y hablando de lo que harían el resto del día cuando les trajeron el segundo plato, que consistía en una pechuga de pollo con salsa de tomate y cebollas. Saborearon el pollo, ya que era la comida favorita de los dos, como postre, ella pidió un sorbete de limón y él un café. Se había vuelto muy adictivo a esa sustancia desde que era jefe y tenía mucha presión.

Se quedaron hablando un rato hasta que dieron las diez. Su esposo pagó la cuenta y se dirigieron al coche pero ella se dio cuenta de que sería una noche muy larga. Su esposo sonrió y ella no sabía lo que su cabeza estaba maquinando en aquellos momentos y suspiró.

Al cabo de diez minutos llegaban a un local el cual se hallaba muy tranquilo y parecía romántico. Pagaron la entrada y en la sala sonaba "Camins" De Sopa de Cabra. El ambiente era tranquilo y en la pista de baile habían algunas personas bailando al compás de la música. Fueron a sentarse en una mesa.

-¿Bailamos? –Preguntó él con una sonrisa traviesa. –Hace años que dejé de bailar… No quiero que te lesiones un pié.- El hombre rió de buena gana. –No te preocupes, enseguida le pillarás el truco.- Ella asintió y le tendió la mano la cual ella gustosa aceptó.

Se dirigieron a la pista de baile y se perdieron entre la gente, pegaron sus cuerpos e iba moviéndose lentamente acorde con la canción y el sonido cambió y a –tenma se le ocurrió una idea. La acercó más a él y le empezó a cantar al oído:

A la terra humida escric
nena estic boig per tu,
em passo els dies
esperant la nit.

Serenity estaba atónita, nunca pensaría que le cantarían una canción y además su catalán era perfecto y ella lo entendía perfectamente. Sonrió al sentir su hermosa voz en su oído.

Com et puc estimar
si de mi estàs tan lluny;
servil i acabat
boig per tu.

Ella sabía todo lo que esa canción significaba y él se lo hizo saber.
Sé molt bé que des d'aquest bar
jo no puc arribar on ets tu,
però dins la meva copa veig
reflexada la teva llum, me la beuré;
servil i acabat, boig per tu.

-Eso es lo que siento cuando no estoy contigo.- Dijo en el oído de su esposa y a ésta se le llenaron de lágrimas los ojos.

Quan no hi siguis al matí,
les llàgrimes es perdran
entre la pluja
que caurà avui.

Ella apoyó la cabeza en el pecho de su amado mientras él seguía cantando.

Em quedaré atrapat
ebri d'aquesta llum
servil i acabat
boig per tu.

Ella se aferró más a él y ya no podía contener el llanto silencioso.

Sé molt bé que des d'aquest bar
jo no puc arribar on ets tu,
però dins la meva copa veig
reflexada la teva llum, me la beuré;
servil i acabat boig per tu.

-Te amo Serenity, eres lo más valioso que tengo ahora mismo y siempre lo has sido.- Se sinceró por fin y ella lo miró sorprendida, con lágrimas en los ojos. –Te quiero muchísimo y siento todo lo que te he hecho sufrir. La culpa y la pena habían estado conmigo desde que pasó todo aquello, me sentía solo sin ti y las niñas, notaba como si me faltara algo. Cuando hice lo que hice todavía te seguía amando y todo este tiempo te he amado. El no saber de ti me carcomía por dentro hasta que llegó un día en que me resigne a que no te volvería a ver pero aquí estoy, bailando contigo y diciéndote todo esto. –Ella lo escuchaba atentamente pero lo calló con un tierno beso.

En aquel momento sólo existían ellos dos, se cogieron de la mano y se dirigieron a su sitio, se quedaron un rato más y decidieron volver a casa. Volvieron tranquilos en el coche escuchando otra vez la misma emisora pero esta vez daban un programa de música pero ellos no escuchaban nada, estaban sumidos en su mundo cuando llegaron a casa. Él la ayudó a bajar del coche y se besaron, entraron en casa y se fueron directamente a la cama ya que estaban muy exhaustos.

Había sido un día muy tranquilo y ella agradeció que se sincerara con él. Se desvistieron y se tumbaron bajo las sábanas abrazados y así se durmieron con una sonrisa en sus rostros.


*Sarriá es una zona de Barcelona donde están los restaurantes y bares más lujosos de la ciudad.

** La ensalada catalana se hace sobretodo en verano y consiste en poner una escarola, anchoas, jamon york, butifarra, dos huevos cocicos apio, mayonesa seis cebolletas, vinagre, aceite y sal en un plato. Está buenísima !Ñam! xD

Bueno, no hay nada que decir, algún misterio ya se ha resuelto y otros quedan por resolver pero pronto lo harán,de una forma u otra, lo harán xD.