Capitulo 5: Gabriel

Era una mañana muy luminosa y para ser las 11 de la mañana hacia mucho calor. Un joven de pelo negro azabache apareció de la nada en un callejon de los suburbios de Bucarest. Harry acababa de salir del ministerio de magia de Rumania de donde acababa de pedir el traslado a Inglaterra ademas de un favor personal al ministro de magia de Rumania. El joven le pidió a Vladimir un grupo de cinco aurores para ir a Inglaterra en ese mismo instante y acompañar a Hermione Granger a la casa que el ojiverde habia heredado de sus abuelos. Despues de la promesa de Harry de volver algun dia a trabajar para el, el ministro aceptó la propuesta de Harry asique en ese mismo instante cinco de los mejores aurores del pais lo abandonaban para llevar a una chica a un lugar seguro en otro pais para despues esa misma tarde ponerse a las ordenes de Harry Potter.

El ojiverde dejó esa mañana antes de ir al ministerio a Diana en su casa para que recojiera todo y esperarle a las 2 de la tarde con todo listo para irse. Tambien le dijó que tendrian un invitado especial, un amigo suyo, que les acompañaria pero la muchacha no queria saber quien era ya que las amistades de Harry eran un tanto...peculiares y bastante peligrosas. Asi con muchos pensamientos en la mente Harry Potter se desaparecio de ese callejon que era la entrada al ministerio tomando rumbo a un lugar que los muggles no solian frecuentar debido a las leyendas que se escuchaban sobre ese sitio. Ese lugar se encontraba nada mas y nada menos que en lo mas profundo de los Carpatos donde vivia uno de los mejores y mas peligrosos amigos del ojiverde.

Al abrir los ojos se encontró uno de los paisajes mas terrorificos que podria haber visto nunca. Era un bosque muy oscuro con unos arboles que facilmente podrian llegar a medir unos siete metros de altura. A cualquier sitio al que miraba podia observar restos de sangre sobre las ojas caidas de los cielo casi no se veía, los rayos del sol por supuesto que no podian entrar ahi pero lo que mas sorprendio a Harry fue el hecho de que un ciervo llacia en el suelo desangrandose poco a final del bosque habia una casa, si se podia llamar asi ya que la mugre la cubria. Harry que ya estaba acostumbrado a parar por ahi no le dio importancia al paisaje pero cualquier otra persona se hubiera asustado rapidamente. Cruzó rapidamente el camino que lelgaba hasta la puerta de la casa y empezo a tocar la puerta. A los dos minutos de haber tocado, en la puerta apareció un hombre que parecia tener unos 20 años, la piel muy palida, ojos azules, pelo rubio y que vestia un traje muggle de color negro y sobre este llevaba una capa que le llegaba hasta los tobillos.

-Valla valla Harry Potter desde cuando hace que no te veo?

-Hola Gabriel, la verdad es que han pasado unos meses desde nuestra ultima hazaña.

-Pasa Harry.

El muchacho volvio a entrar despues de bastante tiempo en esa casa. Aunque por fuera estaba llena de mugre y parecia muy sucia, por dentro era un autentico palacio. La decoracion era ya varios siglos pasada de moda pero era muy agradable estar ahi. Lo unico malo que tenia el castillo era que no se podia encender ninguna luz y todo estaba en la mas profunda oscuridad cuando se cerraba la puerta.

-Ponte ese conjuro que usais vosotros los magos para poder ver en la oscuridad.-al joven no se lo tuvieron que repetir dos veces ya que sacó su varrita, se señaló a los ojos y dijó Luminstere Totale. Despues de decir el hechizo el ojiverde ya podia ver otra vez perfectamente todo lo que habia en el castillo.

-La verdad es que uno nunca se acostumbra a estar en este castillo Gabriel.

-Es cierto jajaja y fijate que llevo viviendo aqui desde que nací hace 1500 años. Pero bueno Harry dime que te trae por aqui? Recuerdo que la ultima vez que nos vimos acordamos que ahora que todos tus aurores me buscan era mejor dejar de vernos durante un tiempo.

Por cierto, que modales los mios, deseas algo para beber?

-Un poco de vino de elfo no me sentaria nada mal.

Gabriel no tardó ni cinco segundos en llenar dos vasos del mejor vino de elfo que tenia y Harry despues de beber un sorbo empezó nuevamente a hablar.

-Recuerdas la profecia sobre la que te iba a contar algun dia?-el rubio asintio y entonces el moreno continuó hablando.-Pues se esta cumpliendo, se podria decir que los mortifagos me han pillado y me han atacado en el lugar que mas me duele.

-Harry si no me cuentas la profecia no podre ayudarte, sabes que siempre que necesites mi ayuda la tendras pero debo saber a lo que me enfrentare.

-La cosa es sencilla Gabriel, los mortifagos quieren resucitar a Salazar Slytherin y lo conseguiran por desgracia con mi ayuda. Me es necesario regresar a Inglaterra porque si no a la persona que mas quiero en este mundo la mataran. Cuando estemos todos ahi os contare la profecia a todos los que necesiteis saberla. Ahora estoy empezando a reunir al ejercito que necesitare para poder enfrentarme al mal una vez mas, y por supuesto tu estas entre los elejidos jejeje.

-Harry sabes que gracias a tu ayuda estoy ahora mismo con vida y eso los vampiros no lo olvidamos nunca. Por supuesto que cuentas con mi ayuda y tambien con la de mis hombres.

-Gracias, no sabes lo mucho que significa esto para mi. Ahora solo me falta reunir al antiguo E.D y a la orden si alguno quiere participar.

Siguieron hablando una hora mas o menos de todas sus hazañas por los Carpatos hasta que Harry decidió que era ora de irse .

-Bueno Gabriel tenemos que hablar de como vamos a ir hasta Inglaterra. Diana y yo tomaremos un translador para llegar. Si quieres puedes acompañarnos.

-No puedo Harry sabes muy bien que me buscan, lo mejor sera que yo y mis hombres vallamos en un par de dias para ya.

-Si asi lo deseas esta bien. De todas formas yo tengo que irme ya. Ya sabes, un placer como siempre volver a verte Gabriel, cuidate mucho y nos veremos en dos dias en el numero 12 de Grimmauld Place.

Despues de decir eso el joven salió del castillo y se apareció en frente de su casa donde desde fuera se oía una cancion de Bon Jovi de las que le gustaban a Diana. El joven entro en la casa y la musica se empezó a escuchar mas fuerte todavia.

-Diana baja eso porfavor!!

-Ah Harry ya has llegado? Lo siento por la musica sabes que cuando estoy nerviosa escucho a Bon Jovi.-con un leve movimiento de la varrita bajó el volumen de la musica.

-Mentira, siempre los escuchas.

Diana le guiñó un ojo y le sonrió y siguió hablando.

-Que has conseguido de Vladimir?

-Me ha ayudado despues de prometerle que volveria a trabajar para el. Me ha designado a unos aurores a mi cargo y ademas e convencido a un amigo mio a acompañarme hasta alli.

-Y este amigo tuyo que es otro gigante o hombre lobo??

-No, este es vampiro. Y porfavor no te metas con los hombres lobo que sabes que el ultimo amigo que queda de mi padre lo es.

-Esta bien, lo siento Harry es solo que estoy muy nerviosa con esto de irnos de aqui. Y encima me dices que vendra un amigo tuyo vampiro pues...

-Este no es ningun vampiro de los que mata al primer mago o muggle que vea. Ataca solo cuando tiene hambre y ademas tiene a muchos seguidores dentro de su clan.

-Y puede vivir bajo la luz del sol? Por que si no no le veo la logica a que venga.

-Si, yo mismo le ayude a fabricar una pocion con la cual puede quedarse sin ningun problema al sol. El unico inconveniente es que el odia la luz del sol asique no le veras mucho durante el dia.

Se quedaron hablando un poco mas y luego Harry hizo un translador de una lata de cerveza que tenia guardada en la nevera. Los dos lo tocaron y al poco tiempo empezaron a sentir como si un gancho les tomaba de alguna parte de detras del ombligo arrastrandolos hasta su destino Londres.

Al abrir los ojos Harry vió que habian llegado al sitio correcto ya que empezaron a rodearles unos veinte mortifagos.

-Valla valla por fin Harry Potter se ha decidido a venir a hacernos una visita. Expeliarmus!