ALGO EN COMUN

Por MILHARU

Serie Yu Gi oh!

Seto/ Joey

Hola queridas amigas como están??? Una vez mas por acá para traerles otro capitulito, acercándonos cada vez mas a ver que hará nuestro querido Joey y como podrá si es que puede u jeje el lindo de Kaiba, quiero agradecer a todas las personas que están leyendo el fic y aun mas a aquellas que me han escrito para decirme como les va pareciendo este, espero que lo sigan haciendo!!!!!

Ya saben si quieren escribirme hacerlo a o a

Bueno ahora responder un par de reviews ajajaj era hora no?

TENSHI: linda muchas gracias por el Review que me dejaste, pero tenes que tener paciencia que lo que le esta por pasar el cachorro ( hay lo amo!) es solo el principio, ya que mi retorcida mente esta pensando en muchas cosas.

BRIGITTE: jajaj muchas gracias también linda, espero que este cap también te guste.

Ahora si sin mas preludios al fic!!!!

CAPITULO 8

El cuerpo le dolía mucho, pero este dolor no era nada comparado a lo que estaba pasando en su interior, su espíritu, el que poco a poco había ido muriendo a través de los años de abuso de su padre se encontraba mas destrozado que nunca, el pensaba pasar toda la semana con sus amigos, pero eso ya no iba a poder ser, pensaba en dejarle una carta a su hermana pero eso tampoco se haría realidad.

Una media sonrisa apareció en su rostro húmedo por las lagrimas, lo había recordado, había dejado una carta después de todo, el destino tenia una forma de trabajar misteriosa de eso no había dudas, la carta que dejo, la única y ultima manifestación en este mundo, fue a Seto Kaiba, quien a pesar de todo había estado a su lado, lo había ayudado, lo había....besado.

Tenia que darle su agradecimiento por todo lo que había hecho por el, pero no podía hacerlo de frente, que mas daba una cobardía mas depues de lo iba a hacer, quien lo culparía de cobarde por una carta cuando estaba por acabar con su vida???.

Recordó esta mañana cuando salió de la mansión Kaiba muy temprano, si bien sabia que el CEO de Kaiba Corp. tenia la costumbre de comenzar su día casi con la salida del sol, Joey decidió salir a un antes, dejando una carta en la habitación que había estado ocupando esos días, una carta de agradecimiento, como así también de despedida.

Kaiba no si iba a molestar por su actitud, después de todo en primera, no creía tener el suficiente valor a los ojos del CEO como para que tomara algo de su valioso tiempo en enojarse con el, aunque el beso lo hacia dudar bastante después de todo, pero en esos momentos no podía darse el lujo de dudar sobre lo que estaba por hacer, y en segunda Kaiba ya sabia que el se iría de su mansión esa mañana.

Aprovecho el tiempo que tuvo antes de ir a la escuela para recorrer las calles de la ciudad, no pudo evitar el darse cuenta de que todos los lugares por los que estaba pasando traían a su mente diversos recuerdos, producto del reducido tamaño de la cuidad; esos recuerdos no solo estaban relacionados con sus amigos y con el dueño de los dragones ojiazules, sino también otros recuerdos, pocos, pero que valían oro para Joey.

Recordaba los momentos que paso con su madre, su padre y su hermana, cuando juntos en la aparente buena relación familiar salían a pasear por la cuidad tomados de las manos, su hermana y el degustando un sabroso algodón de azuzar, mientras sus padres los observaban con amor en los ojos, ese amor que hacia muchos años el ya no veía mas, ni en madre ni en su padre.

Su madre lo había abandonado, dejándolo al lado de un ser que estaba sumido en la adicción de la bebida, se había llevado a su hermana, que diferencia había en llevarlo a el también??? Se había preguntado en ese entonces, que había hecho el para parecerse a su padre??? Había sido su segunda pregunta cuando tuvo la desagradable repuesta a la primera, Joey los había escuchado, había escuchado que su madre si iba con su hermana y lo abandonaba, lo peor fue el escuchar la razón, su madre había hablado enfrente de el con una frialdad pasmosa, no era la misma persona que estaba en los recuerdos de Joey había hablado de su propio hijo con desdén con odio.

FLASH BACK

Llegaba de la escuela esa tarde cuando escucho los gritos, por lo que había ingresado a la casa silenciosamente, no quería molestar porque desde hacia tiempo cuando las cosas se ponían mal entre sus padres el era el que recibía los castigos, pero estaba bien , porque sus padres estaban juntos y porque su hermana estaba segura, pero esa tarde su infierno termino por establecerse en su vida.

-Me llevare a Serenity- dio gritando su madre, su padre la observaba con una botella de cerveza en la mano que termino estrellada en la pared-tu quédate con Joey, yo no quiero un hijo que termine con tu, que sea igual que tu, me recordara a ti durante el resto de mi vida, quédatelo tu!!!!-

-Yo te quiero a ti!!!-Respondió su padre con un tono ebrio-solo soporto a los mocosos por ti, acaso no lo ves???

-yo no te soporto a ti, un perdedor sumido en la bebida!!!!, quédate con Joey, eso es todo adiós!!!!- y con eso dicho su madre salió de la casa, percatándose de la presencia de su hijo pero ignorando las preguntas que este le hacia mientras se retiraba, ella se fue sin mas ni mas de su lado arrebatándole a su hermana; su padre vino por detrás de el culpándolo por el abandono de su madre y una vez mas comenzó a golpearlo.

FIN DEL FLASH BACK

Joey sacudió su cabeza para tratar de alejar esos recuerdos de su mente, solo queriendo enfocarse en los pocos buenos de ellos que tenia, pero era inútil con los buenos recuerdos estaban los malos que superaban a los primeros en cantidad, lo mejor había sido ir a la escuela.

Enfoco su mirada en las señalizaciones de las calles y supo que no estaba lejos de su destino, la vieja fabrica abandonada que había sido como su segundo hogar durante casi tres años, en donde había pasado muchas noches en las que su padre se ponía como un animal y sus amigos estaban ocupados o no quería dar explicaciones del porque de su repentina aparición, estaba en la parte de la ciudad en donde yacían algunos establecimientos que habían quebrado queriendo competir con Kaiba Corp.

Algo mas para agradecer de cierta forma a Kaiba, por así decirlo.

Kaiba..., lo había visto llegar a la escuela, por lo visto el CEO no había leído su carta o si lo había hecho no tenia el suficiente valor como para decirle algo, después de todo era mejor así, ya que no tendría que darle ningún tipo de explicación, aunque igualmente no pudo evitar el querer hacer un pozo en la tierra para ocultar la vergüenza que estaba sintiendo al verlo observándolo con una mirada que no podía descifrar o que mas bien estaba muy cansado de todo como para querer hacer algo como eso, ya que ese acto sobretodo por la persona a la que se refería era exhaustivo y le demandaría una fuerza que el en ese momento no tenia, Seto Kaiba, realmente una tarea descomunal esperaba a la persona que quisiera descifrar a esa hermosa persona, no solo exteriormente se notaba lo complejo que era sino que por lo poco que había oído de su pasado por los labios de Mokuba, Kaiba no había crecido como todos pensaban en un lecho de oro y con el mundo pintado de rosa, sino todo lo contrario.

Quizás después de todo tenían algo en común, lastima que era muy tarde para averiguarlo

Seto Kaiba, había tenido un día infernal, lleno de reuniones con gente mediocre como solía pasarle generalmente, pero la verdad es que no creía como gente así pudiera mantener una empresa, claro que no tan grande como la suya pero igualmente tenían poder, era algo totalmente absurdo.

Su mente igualmente había viajado por milésima vez ese día hacia un particular rubio que había salido de su mansión muy temprano, sin despedirse si quiera, pero realmente no estaba enojado con Joey, con el jamás podría enojarse, estaba decepcionado por decirlo de alguna manera, porque el hubiera querido verlo antes de que se fuera.

Estaba por ir a su habitación esta mañana, cuando la mucama le anuncio que Joey se había marchado muy temprano de la mansión, agradeciéndole todas sus atenciones, el CEO retorno sobre sus pasos para luego de unos instante el también salir en dirección a la corporación, por lo menos lo vería en la escuela, aunque su decepción fue al verlo que no le dirigió la palabra, seguramente pudo deducir por el notorio sonrojo que apareció en el rostro de Joey en cuanto lo vio que por la vergüenza de haber sido ayudado por el, por lo que decidió dejarlo en paz y darle su espacio al cachorro, aunque veía algo raro en Joey, no podía por el momento figurarse que era.

Por que a pesar de que el resto de las personas incluyendo a los molestos amigos del rubio pensaran que Joey era una alguien abierto que podía ser leído como un libro , el había visto detrás de la sonrisa del rubio lo que ocultaba su corazón verdaderamente, y eso no era algo que alentara, es decir dentro de su ser Joey no era la persona alegre que todos creían ver en el exterior de este sino mas bien era como el, porque como lo había podido observar cuando lo atendió en la mansión, Joey estaba pasando por cosas similares a las que había pasado el mismo a manos de Gonzaburro, lo peor de todo es que el por lo menos podía decir que ese horrible hombre no era su padre biológico si no una persona, si es que podría llamárselo así, cruel, sin corazón que lo había adoptado no por amor sino porque que quería utilizar su intelecto para su propio provecho aunque mas tarde le haya salido mal esa maniobra.

Pero el padre de Joey golpeaba deliberadamente a su hijo por nada, solo por la satisfacción de querer hacerlo, para sentirse superior por así decirlo, y aunque por la poca investigación que había realizado sobre Joey los días que estuvo en su casa luego del incidente del beso, su padre era un alcohólico, y lo peor de todo un alcohólico de los que se ponen agresivos con una cuantas copas de mas.

Por ahora lo que tenia que hacer era llegar a su casa y ver la forma de ayudar al cachorro.

Kaiba proseguía con sus pensamientos cuando desde la ventanilla de la limusina pudo observar a Joey correr hacia el sector de las cuidad abandonada, y adentrarse en una de las fabricas, su primer impulso fue el de ir a buscarlo pero la llamada de Mokuba a su celular hizo que desistiera de la idea y fuera directamente hacia su casa, mas tarde podría ir a ver a Joey y preguntarle que era lo que hacia allí, y esta vez no se iría sin una respuesta.

En la tienda de juegos del abuelo de Yugi, todos sus amigos se habían retirado realmente asombrados y preocupados ante la actitud de su amigo, quedando solo en esta Yugi y su alter ego, ambos observándose, ninguno de los dos sabia como reaccionar ante el arranque del rubio, ninguno de los dos sabían como reaccionar ante los sentimientos que habían desarrollado hacia Joey.

Si bien Yami le había contado a Yugi que Joey había sido Jefe de la guardia en el antiguo Egipto, y que Atemu ( o sea Yami) había tenido una relación con Seth, Kaiba en la actualidad, no se podía explicar la atracción que estaba sintiendo el también por el rubio.

Había sido por esa razón que había propuesto la reunión en la tienda, primero para darle la carta a Joey y segundo para que cuando estuvieran solos declararle su amor a su amigo.

Pero nada había salido como esperaba, no solo porque no había podido declararse sino porque aparentemente el rubio había tomado a mal el gesto de Yugi lo que hacia que el corazón del pequeño de cabellos tricolor y del faraon estuviera roto, lo ultimo que el hubiera querido era ver en ese rostro perfecto, era la tristeza que había visto en esos momentos, Yugi quería ver la sonrisa que lo había cautivado siempre en su rostro.

Tenia que encontrar a Joey, tenia que pedirle perdón por lo que hubiera hecho, pero principalmente, tenia que decirle que lo amaba.