ALGO EN COMUN
Por MILHARU
Yu Gi Oh
Seto/Joey
Hola a todos nuevamente!!!!!!! A pasado un tiempo lo se pero acá estamos otra vez, me he puesto a pensar cuanto me va a llevar este fic y no tengo la mas pálida idea, es que tengo tantas cosas que contar en este fic y no quiero olvidarme de nada que temo que se me convierta en una novela ( de terror no?), solo espero que les siga gustando la historia, sinceramente espero que si, pero si tienen alguna sugerencia, critica o algo ya saben como contactarme o a , ahora que me acuerdo les cuentos que tengo 22 años y vivo en Argentina, no me acuerdo en donde me lo preguntaron pero bueno creo que no les había dicho nada de mi ajajajaj.
Otra cosa y la corto porque esto se parece a un testamento de largo, quiero agradecer a todos los que se han tomado 5 minutos ( y no para tomase un te precisamente, las que viven en argentina van a entender ajajajajaj) y dejarme su comentario, no saben la cantidad que he recibido en el cap 10 me encantaron todos, me alegro que me hayan escrito GRACIASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS, espero lo sigan haciendo porque me anima a continuar, bueno eso es todo, ahora si al cap.
JA NE!
CAPITULO 11
Horas mas tarde el CEO comenzó a abrir pesadamente sus ojos, su cabeza dolía terriblemente, a su lado el medico estaba chequeando sus signos vitales, en cuanto Kaiba recupero sus sentidos realizo temerosamente la pregunta que haría cambiar su vida para siempre.
-Doctor, dígame-comenzó titubeante-como esta él???- el galeno lo observo detenidamente antes de contestar, el CEO tenia un nudo en el estomago
-bueno vera, el había perdido mucha sangre,... se realizaron varias maniobras para poder salvarlo...pero el esta estable... por el momento solo resta esperar a que se recupere del shock en el que estuvo sumido por la falta de plasma en su cuerpo....no señor Kaiba estamos completamente seguros de que el joven sobrevivirá, solo que será cuestión de tiempo el que recupere completamente su salud-lo había interrumpido el galenos antes de que Kaiba pudiera hablar, ya que el medico había visto la expresión aterrorizada del muchacho castaño al momento de explicarle el estado del joven rubio.
El medico podía ver una cierta relación entre los muchachos, la forma en que el CEO se había preocupado por el joven que yacía inconsciente en el sector de terapia intensiva del hospital hacia sospechar una relación mas allá de una simple amistad, pero las preguntas tendrían que esperar por el momento, ya que todavía quedaban muchas cosas por hacer antes de que cosas como estas pudieran ser cuestionadas.
Por otro lado el CEO se encontraba procesando las palabras del medico en cuanto a la condición de Joey, era obvio que tardaría en recuperarse, no solo por la perdida de sangre sino además por el estado físico en que joey se encontraba, perfectamente se había dado cuenta del precario estado en que había llegado a su mansión luego del incidente en la calle.
Tenia que ir a verlo, necesitaba verlo en ese momento, fue todo el pensamiento que kaiba tenia en su cabeza cuando quiso levantarse de la cama en donde se encontraba, para que una vez de pie fuera atrapado por los fuertes brazos del medico que llego a sujetarlo cuando el cuarto de kaiba comenzó a girar y no pudo mantener el equilibrio.
-Señor Kiba- comenzó el galeno- todavía es demasiado pronto para que usted se encuentre de pie, la cantidad de sangre que usted dono a su amigo fue demasiada y necesita reposar-concluyo el medico mientras lo depositaba nuevamente en la cama y lo arropaba.
-Pero es que deseo verlo ....ahora-replico jadeante ante el esfuerzo que había significado el levantarse-quiero verlo-volvió a pronunciar mas débilmente mientras atinaba a ponerse de pie nuevamente.
El medico ni siquiera tuvo que utilizar algo de fuerza para volver a acostarlo ya que el muchacho estaba hablando mas dormido que otra cosa, por lo que sosteniéndolo unos minutos mas por los hombros, espero a que lentamente el Ceo se rindiera al cansancio que lo envolvía y cerrara los ojos para caer nuevamente en un profundo sueño.
El medico salió de su habitación momentos después de dejar a Kaiba arropado y con una nueva bolsa de suero colocada a su VI(vía intravenosa), era hora de ir a ver al otro paciente para que cuando su amigo despertara nuevamente le tuviera noticias.
Sentía una luz muy fuerte sobre su rostro, pero sus párpados estaban muy pesado como para poder abrirlos, no sabia que pasaba, creía escuchar voces pero lo que decían no lo comprendía, estaba confundido, muy confundido, y sobre todo comenzó a asustarse, no lo podía entender, tampoco sabia si había muerto o no, pero sus pensamientos y miedos fueron siendo olvidados poco a poco, porque el cansancio que sentía se apoderaba una vez mas de el haciendo que los sonidos como las luces que sentía fueran debilitándose hasta que ya no sentir mas nada.
Tiempo mas tarde, lentamente comenzó a percibir los sonidos nuevamente, solo que esta vez ya no estaban cerca de el como las otras veces en que los había sentido, se escuchaban lejanos, la luz intensa seguía sobre el, sus párpados seguían cerrados pero esta vez si pudo abrirlos un poco, los sentía aun muy pesados, pero el miedo que sentía cada vez que comenzaba a percibir todos esas sensaciones como las luces, los sonidos o como el ser tocado con cosas frías en su pecho eran demasiado, por lo que utilizando toda la poca fuerza que tenia abrió sus ojos.
Todo era blanco, su cuerpo además estaba cubierto por innumerables cables que estaban sujetos a maquinas de constante sonar, lentamente desvió su vista para toparla con un gran cristal que hacia de pared, no había muerto, había fallado en su misión, como podía haber sido capaz de fallar si tenia todo planeado, como había sido tan estúpido???
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando una enfermera que había ingresado a revisar sus signos vitales observo los ojos abiertos del muchacho y corrió en busca del doctor, al instante la habitación de Joey estaba llena de médicos y enfermeras que comenzaron a examinarlo, lo que provoco, que el muchacho que estaba débil y muy medicado tuviera un ataque de pánico, ya que no sabia en que lugar se encontraba.
Joey comenzó a respirar mas agitadamente a medida que erea examinado, luego el medico que había estado con Kaiba noto que el muchacho además de tener el pulso y su respiración muy acelerados había comenzado a temblar inconteniblemente, al igual que a murmurar palabras que eran in entendibles y a sollozar, todos en la habitación comprendieron que el muchacho estaba desorientado y muy asustado, pero tenían que terminar de examinarlo para saber si había curado sus heridas bien.
Cuando terminaron de hacerlo, el medico se le acerco y lentamente comenzó a acariciarle los cabellos, Joey estaba al borde de un colapso, a pesar de que había sido ya medicado con sedantes a través de su vía que estaba sujeta a su brazo, el grado excitación era tal que los medicamentos no hacían efecto, el miedo de los médicos era que le ocurriera un ataque al corazón, por lo que el galeno opto por otro tipo de terapia para calmar al asustado muchacho.
-tranquilo Joey-susurro el galeno muy cálidamente-estas en un hospital, nadie te esta haciendo daño-la mirada perdida de Joey le hizo dar cuenta que todavía no había llegado al muchacho, por lo que prosiguió, poniendo la cama de Joey de forma de que quedara sentado y una vez en esa posición lo abrazo.
-muchacho estas en un hospital, tu amigo te trajo hasta aquí, acaso no deseas recuperarte para verlo??? El dio mucha sangre para salvarte-
-Seto..-fue la respuesta débil de Joey
-si muchacho , Seto Kaiba, el ahora esta dormido en uno de los cuartos de abajo, exhausto por la cantidad de sangre que te dono, acaso no se lo quieres agradecerle? El estaba muy preocupado por ti- el medico supo que iba por buen camino cuando al pronunciar a su amigo el rubio había parecido despertar del shock emocional en el que se encontraba.
-preocupado....por mi-Joey estaba comenzando a procesar la información-se lo agradeceré señor-comenzó a sentirse muy cansado, a tal punto que se le hacia muy difícil el mantener lo ojos abiertos, pero lo que había escuchado mas claramente que todas la demás palabras del hombre que lo sostenía y que no reconocía era que Kaiba lo había ayudado , que Kaiba había estado preocupado por el, no supo porque pero eso lo había tranquilizado enormemente.
Inconscientemente había apoyado su cabeza en el hombro de aquel hombre desconocido, en aquel lugar desconocido y el sueño volvió a reclamarlo, esta vez muy tranquilo, sin miedos porque alguien muy especial para el lo estaba esperando, y tenia que agradecerle el haberle ayudado.
-Joey-escucho su nombre susurrado muy cerca de su oído, su nombre pronunciado muy cálidamente, abrió lentamente sus ojos, y al terminar de acostumbrarlos a la luz, pudo ver a quien tenia sentado a su lado, era Kaiba.
-Se..-Joey se interrumpió débilmente-Kai..ba-dijo bajito
-esta bien Joey puedes llamarme por mi nombre-repuso suavemente el CEO mientras comenzaba a acariciar los cabellos del rubio-ah Joey pero porque cachorro? Por que hacer algo así?-cuestionó Kaiba sin dejar de utilizar su cálido tono y sin dejar de acariciar los cabellos de Joey
Esto provoco una reacción en el débil muchacho de ojos miel, la vergüenza de haber querido suicidarse sumada a la vergüenza de haber fallado eran demasiado para enfrentar a Kaiba ahora, que todavía se encontraba muy débil, gruesas lagrimas empañaron los débiles y opacos ojos de Joey, lagrimas que abandonaron su ojos para deslizarse por su rostro humedeciéndolo levemente, esa mirada nuevamente, la misma que Kaiba había podido ver en su mansión cuando había cuidado de Joey, la misma mirada que también había percibido aun mas este ultimo tiempo en la escuela, una mirada de completa tristeza.
El ver a esa indefensa criatura en esa cama, débil, avergonzado y en un triste y silencioso llanto fue demasiado para Kaiba, arremetido por haber utilizado tan poco tacto al cuestionar a Joey sobre el porque de sus acciones decidió que mejor que preguntarle algo a Joey, ahora era tiempo de reconfortarlo, ya tendría tiempo de hablar con el seriamente sobre el asunto cuando el cachorro estuviera al cien por cien, aunque Kaiba no tuvo oportunidad de iniciar nuevamente el dialogo ya que fue interrumpido por Joey.
-yo..yo-vacilo débilmente el muchacho, aun muy avergonzado como para mirar a Kaiba a los ojos-yo no ....deseo hablar de eso....lo lamento...Seto-concluyo pronunciando su nombre casi inaudiblemente, pero aun así Kaiba lo escucho.
Su nombre, no su apellido, su nombre pronunciado por la voz de Joey que a pesar de ser tan debil y ronca casi no parecía su voz envió un millón de sensaciones a su interior, cuantas veces Joey había pronunciado su nombre, no su apellido, su nombre, dos? Una? Ninguna? Sonaba tan bien en sus labios, ahora que por fin había podido aceptar el amor que tenia hacia el cachorro quería escuchar su nombre en la voz de Joey para siempre.
-Esta bien Joey yo no debí haber preguntado cosas que obviamente no tengo derecho a saber-se disculpo el CEO saliendo de la ensoñación causada por su nombre en la voz del rubio.
-tu tienes derecho de saber..Seto-aun le era difícil llamarlo por su nombre pero el calor que sentía al pronunciarlo, las vibraciones que las silabas que contenía producían en sus labios y el profundo sentimiento de calidez en la mirada de Kaiba cada vez que lo observaba lo hacia sentir mejor, mucho mejor y eso era lo que el quería en ese momento-solo que ....todavía no estoy listo para decírtelo..lo lamento-por fin levantó su rostro para enfrentar de una vez por todas a la persona que amaba.
Joey siempre lo había sabido, a pesar de todo, de las peleas de todo lo que había sucedido entre ellos que amaba a Kaiba, y si había mantenido las peleas entre ellos era porque a pesar de que el magnifico CEO lo odiase el no podía estar un día sin siquiera escuchar la hermosa voz de Kaiba dirigirse a el, su mirada enfocarse en el ,era como una droga, simplemente irresistible.
Y ahora, a pesar de todo estaba a su lado, hacia varios días que estaba en el hospital, los médicos se lo habían informado, y también las enfermeras le habían dicho que Kaiba no se había separado de el en todo ese tiempo, cosa que lo reconfortaba enormemente, la persona que amaba estaba con el, no lo odiaba por haber intentado acabar con su vida, pero igualmente el no quería seguir en este mundo.
Se estaba recuperando si, pero lo hacia porque tenia que fingir, permanente estaba siendo vigilado, y psicoanalistas estaban visitándolo en su habitación para que hablara sobre lo ocurrido y sobre el porque, pero Joey no había dicho nada, que decir? Para que?, lo peor de todo es que le habían dicho que habían intentado encontrar a su padre pero hasta ahora no habían podido hacerlo, lo que explicaba el porque no había llegado a patearle el trasero, lo que no quería decir que no fuera a suceder, estaba esperando que llegara el momento ya que tarde o temprano se enteraría que estaba en el hospital y el porque, no quería ni pensar en lo que le haría.
-Seto-luego de un rato volvió a hablar
-Si? deseas algo?-respondió suavemente
-gracias-fue su única palabra
-por que?-pregunto desconcertado el CEO
-Por salvarme la vida-dijo simplemente sus hermosos ojos color miel observando fijamente las orbes azul oscuro de su compañero
-siempre cachorro.... siempre-finalizó Kaiba para luego inclinarse levemente hacia Joey y unir dulcemente sus labios, por ese instante Joey se permitió olvidar todos sus problemas para concentrarse solo en la increíble sensación de sus labios cubiertos por los de Seto.
