CAPITULO 5
(Darío Pov)
Estaba irritado. Demasiado.
Mi Ferrari. MI FERRARI.
Estaba rayado, en el puto hotel no sabían que decirme. Las cámaras de seguridad no habían gravado nada fuera de lo anormal.
Lo único que dijeron fueron que lo arreglarían y me darían otro coche mientras el mío estaba listo.
Esa chica… Estaba seguro que esa chica había sido. Y ahora estaba aquí. En este restaurante que había dicho que era el mejor de la ciudad.
Jessica no dejaba de hablar de sí misma. Era de Nueva York y estaba aquí por un importante desfile de modas. Quería comprar varios vestidos.
"patético"-.
No sabía ni vestir bien. El vestido que tenía era claramente el de una puta. Sin mencionar el maquillase que parecía un payaso.
Sorbí el vino delicadamente dejando la copa sobre la mesa.
-buenas noches, la antigua mesera tuvo que retirarse, yo seré su nueva mesera. Mi nombre es Alaska -.
La mire. Allí estaba la chica del hotel, vestida de mesera mientras miraba su libreta.
-¿Alaska? Pero eso es un país -. La voz chillona de Jessica me saco de mis pensamientos.
La chica mordió su labio. Se había enfadado.
Se venía bonita.
-También es un nombre señorita. ¿Qué desean ordenar? -.
-solo una ensalada -.
-¿y usted….-.
Y sus palabras quedaron perdidas al verme. Sus ojos se abrieron sorprendentemente y sus labios quedaron entre abiertos.
"bonito labios…"-.
-filete, con patatas -.
-eh.. claro, claro -. Murmuro y salió corriendo de allí.
-¿la conoces? -.
Mire a Jessica que pregunto molesta.
-tal vez -.
(Alaska Pov)
"aaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhh"-.
Me moví rápido en la cocina. Quería terminar con esa mesa rápidamente, para irme.
Hoy no había sido mi día.
Y esa "señorita" no dejaba de llamarme, diciéndome cosas que no le gustaba la mesa, o casa cosa que llevaba.
Y ese niño rico…. No dejaba de verme y me ponía nerviosa.
Mucho.
"¿Se habrá enterado que fui yo? "-.
Imposible, no podía ser. Nadie lo sabía. Lleve una vez más el puto pan, a la puta mesa, y la puta de Jessica dijo que me lo llevara.
Respire hondo. Muy hondo.
-Alaska lleva esto a la mesa 5 -.
Sujete el plato de sopa, y camine fuera de la cocina con el plato. Me echarían, pero no importaba.
Haría algo que se me acababa de ocurrir
Al pasar por la mesa de ellos, hice que el plato se me cayera de las manos sobre la mesa, la sopa salpico y esa puta comenzó a gritar.
Mordí mi lengua evitando reír.
El se levanto serio, y camino hacia el baño. Intente limpiar la mesa pero Bella apareció.
-vete, vete, después hablaremos, vete por hoy -.
Asentí y fui hacia la cocina a buscar mis cosas.
Salí del restaurante y comencé a reírme mientras caminaba.
