CAPITULO 6
(Pov Darío)
Dejé el dinero sobre la mesa.
-Darío- dijo Jessica
- ahí tienes dinero para el taxi, yo tengo que irme-.
La seguí con la mirada, había manchado mi chaqueta de 500 euros, la muy hija de puta.
Salí varios metros detrás de ella, la escuché reírse, lo había echo a posta.
La cogí del pelo con todas mis fuerzas y la llevé a rastras hasta una calle poco transitada.
-¿Te diviertes?- y por un momento al escuchar mi voz era como si escuchase la voz de mi padre-.
-Yo...-.
-¿Sabes cuánto cuesta esta chaqueta?-.
-¡Suéltame!-.
Mi mano viajó sola y le di una cachetada tan fuerte que resonó en toda la calle.
Ella me miró incrédula.
-Vas a tener que pagarme esta chaqueta y será bajo mis condiciones-.
-Yo...-.
-Nada- dije y fui caminando con ella hasta el coche-.
La metí en el coche y subí yo arranqué y fui al hotel.
Una vez allí la obligué a bajar.
-Si me montas un nutrimento mataré a lo que más quieres-.
Me miró con lágrimas en los ojos y fuimos a dentro. Había cámaras... por lo visto algún famoso estaría por aquí. Subí al ascensor con ella.
Escuchaba como sollozaba, ahora mismo estaba tan cabreado que no me importaba absolutamente nada.
La volví a coger del pelo y entré con ella en la habitación a empujones.
Cerré la puerta y la miré fijamente.
"¿Que podemos hacer contigo?"-.
(Pov Alaska)
Me senté en la cama, todos los músculos de mi cuerpo estaban tensos no sabía que me iba a hacer este hombre me miraba como si fuese una presa.
"Te has pasado y lo sabes"-.
-¿Que debo pedirte para que... me pagues lo que me debes? son 500 euros unos 400 dólares-.
-Yo... te los pagaré poco a poco y...-.
-¡NO ME SIRVE!-.
Su voz era descomunal, ronca y varonil, pero a la vez daba miedo.
El pelo que siempre llevaba perfectamente peinado estaba mojado y despeinado por la sopa, además de su camisa...
-Y la camisa, también la camisa son 1500-.
-No tengo ese dinero-.
-Me lo vas a pagar-.
-¿Cómo?- mi voz se hacía cada vez más pequeña sin quererlo-.
-Como yo quiera, soy yo el que tiene el control y desde ahora, tu control también lo tengo-.
Tragué saliva...
Se acercó y rompió mi uniforme en firmes tirones.
"Sexo... eso es lo que quieres... ¿le vas a decir que eres virgen antes de que te folle sin compasión?"-.
