CAPITULO 7

(Darío Pov)

Estaba demasiado cabreado y no pensaba lo que hacía al cien por cien.

Al dejarla desnuda la recorrí con la mirada, ella en esa cama estaba a mi disposición, debía reconocer que era hermosa.

"bonitos pechos"-.

Ella me miraba con sus labios entre abiertos respirando por los mismos.

No decía nada, solo me miraba.

Esta pequeña me decía dinero, 500 euros de la chaqueta y 1500 de la camisa, era la excusa perfecta para tenerla en mi poder.

Me acerque a la cama abriendo sus piernas.

-no… sus pierna mirándome.

-sí. Abre tus piernas.

Ella negó.

La tome de las piernas y sin esfuerzo las abrí. La mire fijamente posesionándome sobre ella.

Mi peso hiso que el colchón se hundiera, llevo sus pequeñas manos a mis hombros intentando empujarme.

Tuve que reírme.

-no te servirá -.

Sujete unos de sus senos con mi mano. Era grande, firme, como me gustaba. Ella mordió su labio con fuerza evitando que un gemido saliera.

"le gusta" -.

No pude resistirme. Acerque mi boca a su pecho deslizando mi lengua por tu pezón mientras lo sujetaba con firmeza con mi mano.

Su espalda se arqueo haciendo que sus pechos se inflaran a la vez que exhalaba un sonoro gemido.

La erección dentro de mi pantalón chocaba con su sexo.

-te diré mis reglas -. Le diré roncamente mientras deslizaba mi lengua alrededor de su pezón –ahora estarás a las 24 horas a mi servicio. Harás lo que yo quiera que hagas, te vestirás como yo quieras que te vista, y no dirás nada a nadie.

Mordí su pezón con mis dientes mientras tiraba del mismo. Ella sujeto mi cabello con fuerza mientras la escuchaba gemir.

-o hare que mande a matar a todos lo que quieres, juro que lo hare -.

-no…-. Susurro.

-entonces obedece-.

-pero…-.

-pero nada -.

-pero soy virgen -.

"¿virgen? ¿Hablara enserio?"

-¿Cuántos años tienes? -.

-18 …-.

-¿mientes? -.

Ella negó rápido.

-no miento, te pagare, déjame ir…-.

"¡NO!"

Esto lo cambiaba…

-no, me pagaras, y no estarás con nadie. Estaros solo para mí. A partir de ahora solo eres mía.

Desabroche mi cinturón y sujete sus muñecas al cabezal de la cama.

-¡DEJAME! -.

La sujete tan fuerte del cabello que ella se quejo.

-cállate, cállate si sabes lo que te conviene.

(Alaska Pov)

Cerré mis ojos evitando llorar.

"¿en qué me había metido?"-.

El solo se fue, me dejo solo atada a la cama, y se encerró en el baño. Pensé que me dejaría ir … pero no, no. Ahora estaba aquí.

"¿y si me mata después de follarme y vende mis órganos a mitad de precio?"-.

No, era algo exagerado.

Suspire e intente tranquilizarme Si yo tenía que hacer lo que él decía, no le saldría nada fácil.

-claro que no -. Murmure.

Y cerré mis ojos pensando en lo que le haría cuando tuviera las manos libres.